5 noviembre 2017 - XXXI Domingo del Tiempo Ordinario


XXXI Domingo del Tiempo Ordinario
5 de noviembre de 2017




MONICIÓN DE ENTRADA
Bienvenidos a la eucaristía de este domingo 31 del Tiempo Ordinario. Vamos a aprender en la celebración que es el amor, esencia del cristiano, lo mejor que podemos poseer. El amor a Dios sobre todas las cosas y el amor a nuestros prójimos, a los próximos y a los lejanos, debe ser fundamental para nuestras vidas. Jesús de Nazaret nos va enseñar hoy algo importante: no se puede abusar del pueblo y menos desde las instancias religiosas, como hacían los fariseos y los maestros de la Ley convirtiéndolo todo en pesada carga imposible de soportar. Jesús lo dijo claro: mi yugo es suave y mi carga ligera…

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: Estremece leer en la primera lectura, del Libro de Malaquías, el ataque que se hace a los principales de la religión oficial judía. Se va a repetir lo mismo en el evangelio, por boca de Jesús, haciendo que las dos lecturas tengan una gran similitud, como es habitual en la Liturgia. Pero, tal vez, pensemos que no es un mensaje para nosotros y que son cosas del pasado.

SEGUNDA LECTURA: Revisen su forma de vivir nos pide San Pablo en la segunda lectura de hoy, que procede, como el domingo anterior, de la Carta a los Tesalonicenses. Y nos alienta a revisar nuestro estilo de vida, la entrega a los hermanos, el cariño para con ellos y la forma de compartir sus problemas. Y hemos de reconocer que todo lo bueno que tenemos ha surgido de la fuerza del Evangelio y de la acción del Espíritu en ustedes.

EVANGELIO: Ya hemos aludido a la similitud entre la primera lectura y el Evangelio de San Mateo que se va a proclamar inmediatamente. Jesús habla con gran dureza de aquellos que se han sentado en la cátedra de Moisés. Pero ese mensaje es también para nosotros. Sabemos que en la Iglesia hay miseria, deslealtad, comportamientos que no están en consonancia con el mensaje de Cristo. Lo malo es que nos quedemos tan tranquilos --lo mismo que en tiempos de Cristo, criticando a los demás. Tapamos nuestras faltas hablando de las miserias de los demás.

LECTURAS
Del libro del profeta Malaquías: 1,14-2, 2.8-10
Yo soy el rey soberano, dice el Señor de los ejércitos; mi nombre es temible entre las naciones. Ahora les voy a dar a ustedes, sacerdotes, estas advertencias: Si no me escuchan y si no se proponen de corazón dar gloria a mi nombre, yo mandaré contra ustedes la maldición".
Esto dice el Señor de los ejércitos: "Ustedes se han apartado del camino, han hecho tropezar a muchos en la ley; han anulado la alianza que hice con la tribu sacerdotal de Leví. Por eso yo los hago despreciables y viles ante todo el pueblo, pues no han seguido mi camino y han aplicado la ley con parcialidad".
¿Acaso no tenemos todos un mismo Padre? ¿No nos ha creado un mismo Dios? ¿Por qué, pues, nos traicionamos entre hermanos, profanando así la alianza de nuestros padres?
Palabra de Dios

SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 130, 1. 2. 3.
R./  SEÑOR, CONSÉRVAME EN TU PAZ.

Señor, mi corazón no es ambicioso
ni mis ojos soberbios;
grandezas que superen mis alcances no pretendo. R/.

Estoy, Señor, por lo contrario,
tranquilo y en silencio,
como niño recién amamantado
en los brazos maternos. R/.


De la primera carta del apóstol san Pablo a los tesalonicenses: 2, 7-9.13
Hermanos: Cuando estuvimos entre ustedes, los tratamos con la misma ternura con la que una madre estrecha en su regazo a sus pequeños. Tan grande es nuestro afecto por ustedes, que hubiéramos querido entregarles, no solamente el Evangelio de Dios, sino también nuestra propia vida, porque han llegado a sernos sumamente queridos.
Sin duda, hermanos, ustedes se acuerdan de nuestros esfuerzos y fatigas, pues, trabajando de día y de noche, a fin de no ser una carga para nadie, les hemos predicado el Evangelio de Dios.
Ahora damos gracias a Dios continuamente, porque al recibir ustedes la palabra que les hemos predicado, la aceptaron, no como palabra humana, sino como lo que realmente es: palabra de Dios, que sigue actuando en ustedes, los creyentes.
Palabra de Dios


Aleluya, aleluya.
Su Maestro es uno solo, Cristo,
y su Padre es uno solo, el del cielo, dice el Señor.
R/. Aleluya.

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo: 23, 1-12
En aquel tiempo, Jesús dijo a las multitudes y a sus discípulos: "En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y fariseos. Hagan, pues, todo lo que les digan, pero no imiten sus obras, porque dicen una cosa y hacen otra. Hacen fardos muy pesados y difíciles de llevar y los echan sobre las espaldas de los hombres, pero ellos ni con el dedo los quieren mover. Todo lo hacen para que los vea la gente.
Ensanchan las filacterias y las franjas del manto; les agrada ocupar los primeros lugares en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; les gusta que los saluden en las plazas y que la gente los llame 'maestros'.
Ustedes, en cambio, no dejen que los llamen 'maestros', porque no tienen más que un Maestro y todos ustedes son hermanos. A ningún hombre sobre la tierra lo llamen 'padre', porque el Padre de ustedes es sólo el Padre celestial. No se dejen llamar 'guías', porque el guía de ustedes es solamente Cristo. Que el mayor de entre ustedes sea su servidor, porque el que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido".
Palabra del Señor.
ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Pidamos hoy, al Dios de la verdad y del amor, confianza y autenticidad en la Iglesia y en el mundo, y digamos:

SEÑOR, ESCUCHA NUESTRA ORACIÓN.

  • Por la Iglesia, especialmente por sus líderes, para que con fortaleza y honestidad se tomen muy en serio la tarea de renovación y reconciliación, para así convertirse cada vez más en la cara auténtica de Cristo, el Señor, para el mundo de hoy. OREMOS
  • Por los sacerdotes y religiosos, para que la pobreza y el amor de Cristo y de la gente se haga visible en ellos y hagan su enseñanza creíble, roguemos al Señor. Por los políticos y líderes cívicos, para que su preocupación primordial no sea el honor y el poder, sino la justicia, la dignidad y la unidad de aquellos a quienes sirven sinceramente. OREMOS
  • Por todos los que buscan a Dios con corazón sincero, por todos los que anhelan y buscan la verdad y la justicia, para que su hambre espiritual sea saciada; por reporteros de los periódicos, radio y televisión, para que la verdad signifique para ellos más que el sensacionalismo y la popularidad. OREMOS
  • Por todas las comunidades cristianas, incluyendo la nuestra, para que seamos amantes de la verdad y dignos de confianza: y para que nuestra unidad y amistad sea auténtica, de forma que no despreciemos a los que yerran o dudan. OREMOS

Celebrante: Oh Dios y Padre nuestro: Ayúdanos a amarte y servirte a ti y a los hermanos, en Espíritu y en verdad, por medio de aquél que es nuestro camino hacia ti, Jesucristo nuestro Señor.
Amén


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

HAZME VIVIR, SEÑOR, COMO TÚ VIVES

Guiándote por la mano del Padre
y dirigiendo con la tuya el camino
del que te desea y busca
Proclamando la bondad de Dios
en un mundo egoísta
y mostrando, con tus heridas y tu cruz,
que tu vida no es solo palabra…
no solo proyectos…
que tu vida, es hacer aquello que vives.
Amén.