12 de noviembre de 2017 - XXXII Domingo del Tiempo Ordinario


XXXII Domingo del Tiempo Ordinario
12 de noviembre de 2017


MONICIÓN DE ENTRADA
Reciban nuestra más fraterna bienvenida a este Domingo 32 del Tiempo Ordinario. En la primera lectura se nos ofrece uno de los textos más bellos del Antiguo Testamento donde se describe a la sabiduría, que es un don divino. El Evangelio de Mateo nos relata la parábola de las jóvenes sensatas y necias: es un relato sobre la salvación… o del peligro de quedarse fuera de ella. La sabiduría nos marca el camino de salvación. Y es que en el evangelio de San Mateo se vislumbra el final, la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo. Y, en realidad, eso ocurre. Estamos casi al final del Año Litúrgico, dentro del Ciclo A. En dos domingos más llegaremos al principio del Adviento. Y, en efecto, el 1 de diciembre celebraremos el I Domingo de Adviento con el que abriremos un nuevo Año Litúrgico y , también, un nuevo Ciclo: el B. Quedamos, pues, a las espera de los tiempos nuevos que están a punto de llegar.

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: Vamos a escuchar uno de los textos más bellos del Antiguo Testamento: un fragmento del capítulo sexto del Libro de la Sabiduría. Y hay una invitación a la prudencia que hemos de tener muy en cuenta. Por eso, en este mundo donde imperan las prisas, hoy nos invita a detenernos, a descansar, a calmarnos y sobre todo a estar vigilantes. El Evangelio va a hacer lo mismo: ya que Jesús es la encarnación de la sabiduría divina.

SEGUNDA LECTURA: En la segunda lectura, sacada de la Carta a los Tesalonicenses, San Pablo va refiriéndose al final de los tiempos. En estos últimos domingos del año litúrgico, el Apóstol nos muestra ese camino de salvación en el que, también, la esperanza y la prudencia son factores importantes.

EVANGELIO: El evangelio de hoy nos invita a revisar dos características esenciales en la vida de un creyente: la prudencia y la esperanza. Teniendo en cuenta que la manera de actuar de Dios no es nuestra manera y su tiempo no es nuestro tiempo. San Mateo nos presenta ya a un Jesús de Nazaret en la cercanía de la Pasión. Y quiere instruir a sus discípulos en esa línea de prudencia y esperanza. La imagen de las vírgenes necias es muy inquietante, pero hemos de tenerlo en cuenta. La salvación tiene su precio y mucho esfuerzo, aunque la inestimable ayuda de Jesús nos facilite ese camino de manera fundamental.

LECTURAS
Lectura del libro de la Sabiduría: 6, 12-16
Radiante e incorruptible es la sabiduría; con facilidad la contemplan quienes la aman y ella se deja encontrar por quienes la buscan y se anticipa a darse a conocer a los que la desean.
El que madruga por ella no se fatigará, porque la hallará sentada a su puerta. Darle la primacía en los pensamientos es prudencia consumada; quien por ella se desvela pronto se verá libre de preocupaciones.
A los que son dignos de ella, ella misma sale a buscarlos por los caminos; se les aparece benévola y colabora con ellos en todos sus proyectos.
Palabra de Dios

Del salmo 62.
R./  Señor, mi alma tiene sed de ti.

Señor, tú eres mi Dios, a ti te busco;
de ti sedienta está mi alma.
Señor, todo mi ser te añora
como el suelo reseco añora el agua. R/.

Para admirar tu gloria y tu poder,
con este afán te busco en tu santuario.
Pues mejor es tu amor que la existencia;
siempre, Señor, te alabarán mis labios. R/.

Podré así bendecirte mientras viva
y levantar en oración mis manos.
De lo mejor se saciará mi alma.
Te alabaré con jubilosos labios R/.


Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los tesalonicenses: 4, 13-18
Hermanos: No queremos que ignoren lo que pasa con los difuntos, para que no vivan tristes, como los que no tienen esperanza. Pues, si creemos que Jesús murió y resucitó, de igual manera debemos creer que, a los que mueren en Jesús, Dios los llevará con él.
Lo que les decimos, como palabra del Señor, es esto: que nosotros, los que quedemos vivos para cuando venga el Señor, no tendremos ninguna ventaja sobre los que, ya murieron.
Cuando Dios mande que suenen las trompetas, se oirá la voz de un arcángel y el Señor mismo bajará del cielo. Entonces, los que murieron en Cristo resucitarán primero; después nosotros, los que quedemos vivos, seremos arrebatados, juntamente con ellos entre nubes por el aire, para ir al encuentro del Señor, y así estaremos siempre con él.
Consuélense, pues, unos a otros con estas palabras.
Palabra de Dios


Aleluya, aleluya.
Velen y estén preparados, .
porque no saben a qué hora va a venir el Hijo del hombre
R/. Aleluya.

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo: 25, 1-13
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: "El Reino de los cielos es semejante a aquellas diez jóvenes, que tomando sus lámparas, salieron al encuentro del esposo. Cinco de ellas eran descuidadas y cinco, previsoras. Las descuidadas llevaron sus lámparas, pero no llevaron aceite para llenarlas de nuevo; las previsoras, en cambio, llevaron cada una un frasco de aceite junto con su lámpara.
Como el esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron. A medianoche se oyó un grito: 'ya viene el esposo! ¡Salgan a su encuentro!'. Se levantaron entonces todas aquellas jóvenes y se pusieron a preparar sus lámparas, y las descuidadas dijeron a las previsoras: Dennos un poco de su aceite, porque nuestras lámparas se están apagando'. Las previsoras les contestaron: 'No, porque no va a alcanzar para ustedes y para nosotras. Vayan mejor a donde lo venden y cómprenlo'.
Mientras aquéllas iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban listas entraron con él al banquete de bodas y se cerró la puerta. Más tarde llegaron las otras jóvenes y dijeron: 'Señor, señor, ábrenos'. Pero él les respondió: 'Yo les aseguro que no las conozco'. Estén pues, preparados, porque no saben ni el día ni la hora".
Palabra del Señor.
ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Miramos nuestras lámparas y vemos que nos falta mucho amor para tenerlas llenas. Hoy pedimos al Padre que nos haga capaces de amar más al prójimo y a Él mismo. Decimos:

PADRE, LLÉNANOS DE TU AMOR

  • e pedimos, Padre, por el Papa, los obispos y sacerdotes para que sean testigos constantes de tu Amor por todos los hombres. OREMOS
  • Te pedimos, Padre, por nuestro pais y por todas las naciones de la tierra, para que cesen las guerras, los odios y la violencia. OREMOS
  • Te pedimos, Padre, por los que andan desesperanzados, agobiados por los tiempo dificiles que vivimos. Por los que viven alejados de la Iglesia, los que aún no han descubierto el Evangelio, para que tu Palabra les llegue al corazón y descubran el mensaje de Amor que nos trajo Jesucristo. OREMOS
  • Te pedimos, Padre, por los enfermos, los que sufren alguna desgracia o el desarraigo, los emigrantes, los marginados, para que suscites personas capaces de llevarles un poco de Amor. OREMOS
  • e pedimos, Padre, por las familias para que la rutina diaria no apague el Amor que las fundó y mantengan la llama con el aceite de la perseverancia y el perdón. OREMOS
  • e pedimos, Padre, por todos nosotros, para que siendo fieles al mandato del Amor, consigamos llevar tu mensaje a los más necesitados. OREMOS

Celebrante: Padre, a veces nos acomodamos y dejamos que las malas prácticas se apoderen de nuestro actuar, concédenos encontrar tu luz para vivir según el Evangelio. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.
Amén


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

¡ PORQUE TENGO SUEÑO, SEÑOR!

Que no me duerma en el letargo de la indiferencia
que no me pierda en la oscuridad de la impaciencia
que no me acueste en la comodidad
del “ya no merece la pena”
Y si vienes, Señor, y me encuentras o me sorprendes
con mi lámpara a punto de extinguirse…
perdóname, Señor; sabes que hice lo que pude.
Amén.