15 de octubre de 2017 - XXVIII (28) Domingo del Tiempo Ordinario

XXVIII (28º) Domingo del Tiempo Ordinario
15 de octubre de 2017


MONICIÓN DE ENTRADA
Sean todos bienvenidos a la eucaristía dominical del 28º del Tiempo Ordinario. Jesús de Nazaret sigue intentado cambiar el corazón de hielo de sus adversarios y volverlos hacia Dios Padre. Por ello les muestra proféticamente lo que el Señor puede hacer con aquellos que le desprecian, no le hacen caso y matan a sus enviados. Él quiere que, ante esa enseñanza, cambien. Pero no será así. Hoy les explica la parábola del banquete de bodas del Hijo del Rey. Los más allegados del Monarca rehúsan acudir a la fiesta y, entonces, Él abre a la puerta a todos, a los más pobres, a los enfermos, a los necesitados. El Reino de Dios es de quienes sienten pobres, muy pobres, en presencia de Dios…

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: En la visión de Isaías habla de "todos los pueblos" –que es nuestra primera lectura—y de su vocación a participar en la fiesta eterna del Mesías. Esto es lo fundamental de visión profética del banquete que nos acerca, también, a la promesa eucarística.

SEGUNDA LECTURA: San Pablo en la segunda lectura –breve texto de la Carta a los Filipenses-- nos anima a responder a ello desde cualquier situación que se nos presente, para salvaguardar así la libertad del evangelio por encima de todo. Una libertad, vivida desde la pobreza y el amor, pues tanto el dar como el recibir son siempre una gracia recibida de Dios.

EVANGELIO: El evangelio de san Mateo nos dice: "los reclutados en los cruces de los caminos". No podemos dudar que no se excluye a nadie en la invitación, lo que pasa es que a veces no nos queremos dar por enterados, o bien la rechazamos, o bien cambiamos los "vinos de solera y los "manjares suculentos" por lágrimas de sabor amargo. La primera lectura y el evangelio tienen hoy una gran similitud. "El Dios del gran Banquete es el Dios de todos". Y esa cercanía es la permanente y sabia coordinación de mensajes que nos dan siempre los textos litúrgicos.

LECTURAS
Del libro del profeta Isaías: 25, 6-10
En aquel día, el Señor del universo preparará sobre este monte un festín con platillos suculentos para todos los pueblos; un banquete con vinos exquisitos y manjares sustanciosos. Él arrancará en este monte el velo que cubre el rostro de todos los pueblos, el paño que oscurece a todas las naciones. Destruirá la muerte para siempre; el Señor Dios enjugará las lágrimas de todos los rostros y borrará de toda la tierra la afrenta de su pueblo. Así lo ha dicho el Señor.
En aquel día se dirá: "Aquí está nuestro Dios, de quien esperábamos que nos salvara. Alegrémonos y gocemos con la salvación que nos trae, porque la mano del Señor reposará en este monte".
Palabra de Dios

SALMO RESPONSORIAL Del salmo 22
R./  HABITARÉ EN LA CASA DEL SEÑOR TODA LA VIDA.

El Señor es mi pastor, nada me falta;
en verdes praderas me hace reposar
y hacia fuentes tranquilas me conduce
para reparar mis fuerzas. R/.

Por ser un Dios fiel a sus promesas,
me guía por el sendero recto; así,
aunque camine por cañadas oscuras, nada temo,
porque tú estás conmigo.
Tu vara y tu cayado me dan seguridad.
R/.

Tú mismo me preparas la mesa,
a despecho de mis adversarios;
me unges la cabeza con perfume
y llenas mi copa hasta los bordes. R/.

Tu bondad y tu misericordia me acompañarán
todos los días de mi vida;
y viviré en la casa del Señor
por años sin término. R/.

De la carta del apóstol san Pablo a los filipenses: 4, 12 14. 19-20
Hermanos: Yo sé lo que es vivir en pobreza y también lo que es tener de sobra. Estoy acostumbrado a todo: lo mismo a comer bien que a pasar hambre; lo mismo a la abundancia que a la escasez. Todo lo puedo unido a aquel que me da fuerza.
Sin embargo, han hecho ustedes bien en socorrerme cuando me vi en dificultades. Mi Dios, por su parte, con su infinita riqueza, remediará con esplendidez todas las necesidades de ustedes, por medio de Cristo Jesús. Gloria a Dios, nuestro Padre, por los siglos de los siglos. Amén.
Palabra de Dios


Aleluya, aleluya.
Que el Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine nuestras mentes,
para que podamos comprender cuál es la esperanza que nos da su llamamiento.
R/. Aleluya.

† Del santo Evangelio según san Mateo: 22, 1-14
En aquel tiempo, volvió Jesús a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo, diciendo: "El Reino de los cielos es semejante a un rey que preparó un banquete de bodas para su hijo. Mandó a sus criados que llamaran a los invitados, pero éstos no quisieron ir.
Envió de nuevo a otros criados que les dijeran: 'Tengo preparado el banquete; he hecho matar mis terneras y los otros animales gordos; todo está listo. Vengan a la boda'. Pero los invitados no hicieron caso. Uno se fue a su campo, otro a su negocio y los demás se les echaron encima a los criados, los insultaron y los mataron.
Entonces el rey se llenó de cólera y mandó sus tropas, que dieron muerte a aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad.
Luego les dijo a sus criados: 'La boda está preparada; pero los que habían sido invitados no fueron dignos. Salgan, pues, a los cruces de los caminos y conviden al banquete de bodas a todos los que encuentren'. Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos, y la sala del banquete se llenó de convidados.
Cuando el rey entró a saludar a los convidados, vio entre ellos a un hombre que no iba vestido con traje de fiesta y le preguntó: 'Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin traje de fiesta?'. Aquel hombre se quedó callado. Entonces el rey dijo a los criados: 'Átenlo de pies y manos y arrójenlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y la desesperación'. Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos".
Palabra del Señor.
ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Padre, en el caminar hacia el banquete eterno, presentamos las necesidades de esta vida cotidiana. Tú que tan bien las conoces, atiende lo que tu pueblo te suplica:

SPERAMOS DE TÍ, SEÑOR.

  • Por la Iglesia: el Papa, los obispos, diáconos y demás personas que caminamos hacia Ti, para ninguna ocasión sea propicia para separarnos de Ti. OREMOS
  • Por la paz en nuestros países y en nuestro mundo, para que aquellos que tienen la solución en sus manos descubran en Cristo el camino para obtener la verdadera Paz. OREMOS
  • Por los enfermos y aquellos que sufren algún mal del alma o del cuerpo, para que encuentren dentro del rebaño de Dios esas fuentes de tranquilidad y reposo. OREMOS
  • Pidamos por todos aquellos que andan en sus negocios dando la espalda a Dios, para que convirtiéndose a la Luz encuentren a Cristo que es Camino, Verdad y Vida. OREMOS
  • Por los que fueron llamados a la fiesta eterna del Señor, que nuestra plegaria sirva para reparar las faltas de su corazón y puedan compartir la mesa con Cristo. OREMOS
  • Por todos los aquí reunidos para que veamos en cada Eucaristía un anticipo de la mesa que Dios nos tiene preparada, e invitemos continuamente a otros a esta mesa. OREMOS

Celebrante: Señor, atiende estas suplicas y repara nuestras fuerzas. Prepáranos para continuar el camino y haz que al final de nuestros días, participemos del banquete que Tú nos tienes preparado. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.
Amén


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

¡ SI ME INVITAS, YO QUIERO IR… SEÑOR!

Haz que, mis palabras, suenen a fiesta de fe
Haz que, mis pasos, no se alejen de tus caminos
Haz que, mi semblante, sea agradecido por la fiesta convocada
SI ME INVITAS YO QUIERO IR… SEÑOR
Contigo, aquí en la tierra, y un día… ojala en el cielo
Contigo, aquí en el dolor, y un día…en el gozo eterno
Contigo, aquí en las dudas, y un día… en la gran verdad que me espera
Contigo, aquí en las sombras, y un día… ante el rostro del Padre.
Amén.