29 octubre 2017 - XXX (30º) Domingo del Tiempo Ordinario


XXX (30º) Domingo del Tiempo Ordinario
29 de octubre de 2017


MONICIÓN DE ENTRADA
Bienvenidos a la Eucaristía de este domingo 30 del Tiempo Ordinario. Hoy Jesús de Nazaret nos va hablar de amor por medio del Evangelio de Mateo. Y nos va a decir: que amemos a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos. Jesús durante su paso por la tierra fue todo amor, porque Dios es Amor. Él, Maestro y Amigo, es la mano tendida al pobre, la compasión de los oprimidos, el sosiego de los que han perdido la esperanza, la salud a los enfermos que buscan en Él curación. Vamos a unirnos a Él, en nuestra Eucaristía, pidiéndole, alegremente que nos enseñe a amar y que nos haga misericordiosos. Así, de verdad, seremos felices siempre. Y ojalá sea esta la enseñanza que de esta Eucaristía marque nuestras vidas.

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: En la primera lectura, procedente del Libro del Éxodo, ya se observa como el pueblo judío recibe la enseñanza de Dios de tratar bien al prójimo, incluso al forastero. Pero será Jesús quien dé universalidad a ese amor. Y es que las lecturas de hoy tienen una generosidad muy concreta, el amor; y nos expresan con la mayor claridad que, solamente cuando se ama de verdad al prójimo, existe en nuestro corazón el amor a Dios.

SEGUNDA LECTURA: San Pablo en la segunda lectura nos pone como ejemplo la comunidad de Tesalónica, que se ha convertido en modelo para los demás creyentes. Y todo ello ha sido posible por dos motivos esenciales: ha acogido con gozo la Palabra de Dios, y ha sido capaz de convertirse. Y tal ejemplo, que iba siendo conocido, por las demás comunidades cristianas o no cristianas de ese tiempo, daba a la Palabra una nueva fuerza: había empezado a ser misionera.

EVANGELIO: El cerco de los saduceos y fariseos a Jesús se refleja en los textos evangélicos de Mateo, leídos los domingos anteriores y entre ellos la trampa del denario. Hoy le quieren probar preguntándole cual es la doctrina fundamental. Y Él expone con lenguaje del Antiguo Testamento la doctrina del amor. Pues ella está incluida en la plegaria que los judíos rezaban todas las mañanas: “Escucha Israel amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón". Jesús creará además la religión del amor llevándola hasta el hecho difícil para la mentalidad humana de amar también a los enemigos.

LECTURAS
Del libro del Éxodo: 22, 20-26
Esto dice el Señor a su pueblo: "No hagas sufrir ni oprimas al extranjero, porque ustedes fueron extranjeros en Egipto. No explotes a las viudas ni a los huérfanos, porque si los explotas y ellos claman a mí, ciertamente oiré yo su clamor; mi ira se encenderá, te mataré a espada, tus mujeres quedarán viudas y tus hijos, huérfanos. Cuando prestes dinero a uno de mi pueblo, al pobre que está contigo, no te portes con él como usurero, cargándole intereses.
Si tomas en prenda el manto de tu prójimo, devuélveselo antes de que se ponga el sol, porque no tiene otra cosa con qué cubrirse; su manto es su único cobertor y si no se lo devuelves, ¿cómo va a dormir? Cuando él clame a mí, yo lo escucharé, porque soy misericordioso".
Palabra de Dios

Salmo 17
R./  TÚ, SEÑOR, ERES MI REFUGIO.

Yo te amo, Señor, tú eres mi fuerza,
el Dios que me protege y me libera. R/.

Tú eres mi refugio, mi salvación,
mi escudo, mi castillo.
Cuando invoqué al Señor de mi esperanza,
al punto me libró de mi enemigo. R/.

Bendito seas, Señor, que me proteges;
que tú, mi salvador, seas bendecido.
Tú concediste al rey grandes victorias
y mostraste tu amor a tu elegido. R/.


De la primera carta del apóstol san Pablo a los tesalonicenses: 1, 5-10
Hermanos: Bien saben cómo hemos actuado entre ustedes para su bien. Ustedes, por su parte, se hicieron imitadores nuestros y del Señor, pues en medio de muchas tribulaciones y con la alegría que da el Espíritu Santo, han aceptado la palabra de Dios en tal forma, que han llegado a ser ejemplo para todos los creyentes de Macedonia y Acaya, porque de ustedes partió y se ha difundido la palabra del Señor; y su fe en Dios ha llegado a ser conocida, no sólo en Macedonia y Acaya, sino en todas partes; de tal manera, que nosotros ya no teníamos necesidad de decir nada.
Porque ellos mismos cuentan de qué manera tan favorable nos acogieron ustedes y cómo, abandonando los ídolos, se convirtieron al Dios vivo y verdadero para servirlo, esperando que venga desde el cielo su Hijo, Jesús, a quien él resucitó de entre los muertos, y es quien nos libra del castigo venidero.
Palabra de Dios


Aleluya, aleluya.
El que me ama, cumplirá mi palabra, dice el Señor;
y mi Padre lo amará y vendremos a él.
R/. Aleluya.

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo: 22, 34-40
En aquel tiempo, habiéndose enterado los fariseos de que Jesús había dejado callados a los saduceos, se acercaron a él. Uno de ellos, que era doctor de la ley, le preguntó para ponerlo a prueba: "Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la ley?".
Jesús le respondió: 'Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Éste es el más grande y el primero de los mandamientos. Y el segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. En estos dos mandamientos se fundan toda la ley y los profetas".
Palabra del Señor.
ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Hoy Cristo nos pide que amemos al Padre y al prójimo. Con esta intención elevamos a Dios nuestra plegaria diciendo:

PADRE, CÓLMANOS DE TU AMOR.

  • Te pedimos Padre por la Iglesia para que sea verdadera portadora del amor recibido por le sacrificio de Cristo y viva alabando a Dios y atendiendo a los hombres. OREMOS
  • Te pedimos Padre por todos los pueblos del mundo para que teniéndote a ti como Padre vivamos como hermanos. OREMOS
  • Te pedimos Padre por los enfermos y todos los que los rodean para que viviendo del amor que tú nos das, transformen la tristeza en alegría y el dolor en salud. OREMOS
  • Por la justicia, la paz y la concordia en Venezuela y en todos los países que sufren algún conflicto interno. OREMOS
  • Por las familias cristianas para que sean verdaderos focos de amor a Dios y al prójimo. OREMOS
  • Por todos nosotros, para que habiendo alabado al Padre en esta Eucaristía, llevemos ese amor recibido a todo aquel que se encuentre con nosotros. OREMOS

Celebrante: Padre, tú que eres el Amor verdadero, llena nuestros corazones con tu luz para que sepamos llevar tu Palabra a todo aquel que lo necesita. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.
Amén


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

¿CUÁL ES MI PRINCIPAL MANDAMIENTO, JESÚS?

Ayúdame, Señor, a descubrirlo
A que, el único y trascendente, sea brindar a Dios
mi existencia y mi adoración, mis ilusiones y mis esperanzas,
mi compromiso y mis anhelos de fraternidad
Ayúdame, Señor, a que tus mandamientos sean los míos:
Que no sean sólo ley, sino convencimiento
Que no sean letra impresa, sino corazón abierto
Que te amen no por obligación y sí por necesidad de Ti
Y ahora, Señor, respóndeme lo que de antemano ya sé:
El amor a Dios empuja a darse con el hermano
y, en el hermano, es donde puedo también alcanzar
el amor divino que sale a mi encuentro.
¡Gracias, Señor!
Amén.

22 de octubre de 2017 - XXIX Domingo del Tiempo Ordinario


XXIX Domingo del Tiempo Ordinario
22 de octubre de 2017



MONICIÓN DE ENTRADA
Reciban, en el inicio de nuestra eucaristía, nuestra más fraterna bienvenida. La Iglesia universal celebra la Jornada Pontificia de la Propagación de la Fe, el popular DOMUND. Vamos a orar hoy muy especialmente por esos miles y miles de hombres y mujeres, hermanos y hermanas de nuestra fe, que trabajan en todo el mundo para llevar alegría, paz, amor y ayuda a muchas personas que, a veces, no tienen nada y lo esperan todo. El lema del Domund de este año es “Sé valiente, la misión te espera”. Atendamos con nuestra oración a Dios y con, asimismo, nuestra generosidad para con los hermanos.

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: En la primera lectura, el profeta Isaías nos muestra que Dios rompe, una vez más, nuestros esquemas. Elige a un "sin-Dios" para "ungirlo y que lleve a su pueblo la libertad. Ciertamente Israel no esperaba la libertad desde esa plataforma. Sin embargo esto demuestra que Dios es el Señor absoluto Él escoge sus instrumentos donde nadie se le hubiese ocurrido elegirlos; escogiendo personajes que nosotros hubiéramos rechazado, para decirnos que sólo podremos descubrir las acciones del Señor cuando abandonemos nuestros esquemas raquíticos y calculadores y nos entreguemos a Él sin condiciones.

SEGUNDA LECTURA: San Pablo, en el comienzo de la Carta a los Tesalonicenses –que es nuestra segunda lectura de hoy-- nos recuerda que una comunidad tiene que estar siempre regida por la fuerza del Espíritu. No importa el número de miembros, ni las pruebas que se presenten, ni el ambiente en que se desarrolle; lo importante es la fidelidad a Dios, la vivencia evangélica, y que los miembros hayan sido "tocados" por el mensaje de Cristo. Así lo llevaremos "acuñado" en nuestra manera de vivir y la gente sabrá de quien somos, al ver que nuestra relación con Dios brota del amor. Durante las próximas semanas seguiremos leyendo esta carta a los Tesalonicenses.

EVANGELIO: Vamos a escuchar hoy el célebre evangelio del denario. San Mateo muestra el deseo de engaño de los fariseos y la sagacidad práctica de Jesús. La respuesta a la trampa está en la cara y en la cruz de un denario. Y es toda una catequesis permanente para entender mejor nuestra vida: hemos de separar los compromisos mundanos de los espirituales, no separándoles pero dando a cada uno su sitio. Hoy todavía a muchos les gustaría que Dios y el César fuesen una misma cosa.

LECTURAS
Del libro del profeta Isaías: 45, 1. 4-6
Así habló el Señor a Ciro, su ungido, a quien ha tomado de la mano para someter ante él a las naciones y desbaratar la potencia de los reyes, para abrir ante él los portones y que no quede nada cerrado: "Por amor a Jacob, mi siervo, y a Israel, mi escogido, te llamé por tu nombre y te di un título de honor, aunque tú no me conocieras.
Yo soy el Señor y no hay otro; fuera de mí no hay Dios. Te hago poderoso, aunque tú no me conoces, para que todos sepan, de oriente a occidente, que no hay otro Dios fuera de mí. Yo soy el Señor y no hay otro".
Palabra de Dios

Del salmo 95
R./  CANTEMOS LA GRANDEZA DEL SEÑOR.

Cantemos al Señor un canto nuevo,
que le cante al Señor toda la tierra.
Su grandeza anunciemos a los pueblos;
de nación en nación sus maravillas. R/.

Cantemos al Señor, porque él es grande,
más digno de alabanza y más tremendo
que todos los dioses paganos, que ni existen;
ha sido el Señor quien hizo el cielo. R/.

Alaben al Señor, pueblos del orbe,
reconozcan su gloria y su poder
y tribútenle honores a su nombre.
Ofrézcanle en sus atrios sacrificios. R/.

Caigamos en su templo de rodillas.
Tiemblen ante el Señor los atrevidos.
"Reina el Señor", digamos a los pueblos.
Él gobierna a las naciones con justicia. R/.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los tesalonicenses: 1, 1-5
Pablo, Silvano y Timoteo deseamos la gracia y la paz a la comunidad cristiana de los tesalonicenses, congregada por Dios Padre y por Jesucristo, el Señor.
En todo momento damos gracias a Dios por ustedes y los tenemos presentes en nuestras oraciones. Ante Dios, nuestro Padre, recordamos sin cesar las obras que manifiestan la fe de ustedes, los trabajos fatigosos que ha emprendido su amor y la perseverancia que les da su esperanza en Jesucristo, nuestro Señor.
Nunca perdemos de vista, hermanos muy amados de Dios, que él es quien los ha elegido. En efecto, nuestra predicación del Evangelio entre ustedes no se llevó acabo sólo con palabras, sino también con la fuerza del Espíritu Santo, que produjo en ustedes abundantes frutos.
Palabra de Dios


Aleluya, aleluya.
Iluminen al mundo con la luz del Evangelio
reflejada en su vida.
R/. Aleluya.

† Del santo Evangelio según san Mateo: 22,15-21
En aquel tiempo, se reunieron los fariseos para ver la manera de hacer caer a Jesús, con preguntas insidiosas, en algo de que pudieran acusarlo.
Le enviaron, pues, a algunos de sus secuaces, junto con algunos del partido de Herodes, para que le dijeran: "Maestro, sabemos que eres sincero y enseñas con verdad el camino de Dios, y que nada te arredra, porque no buscas el favor de nadie.
Dinos, pues, qué piensas: ¿Es lícito o no pagar el tributo al César?". Conociendo Jesús la malicia de sus intenciones, les contestó: "Hipócritas, ¿por qué tratan de sorprenderme? Enséñenme la moneda del tributo". Ellos le presentaron una moneda. Jesús les preguntó: "¿De quién es esta imagen y esta inscripción?".
Le respondieron: "Del César". Y Jesús concluyó: "Den, pues, al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios".
Palabra del Señor.
ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Cristo nos indica que demos a Dios lo que es de Dios, y a Él le debemos adorar en Espíritu y verdad. A este Dios Padre, elevamos nuestras oraciones diciendo:

ESCUCHA A TU PUEBLO, SEÑOR.

  • Para que en cualquier parte de la tierra la Iglesia pueda hablar claro y sin miedo a favor de la paz, de los derechos y de la dignidad de la persona humana, roguemos al Señor.
  • Para que la justicia, el amor y la libertad responsable sean la base del orden social, tanto en el mundo como en nuestro país, y así todos los pueblos vivan en paz y seguridad, roguemos al Señor.
  • Para que toda la humanidad comparta equitativamente los bienes materiales y espirituales del mundo, y para que el estado y las organizaciones civiles ayuden y protejan a los débiles y a las víctimas de las calamidades naturales, roguemos al Señor.
  • Para que todos los ciudadanos tengan un fuerte sentido de responsabilidad cívica y participen activamente para lograr el común bienestar de todos, roguemos al Señor. Para que la Iglesia en nuestro país dé testimonio del reino de Dios a todos los países vecinos; para que nuestro país juegue un papel de honor en la familia de las naciones y coopere eficazmente a la paz y unidad del mundo, roguemos al Señor.

Celebrante: Oh Dios, tú amas a los hombres y te preocupas por ellos. Haznos participar de tu cuidado y amor, por medio de tu Hijo que se hizo uno de nosotros, Jesucristo nuestro Señor.
Amén


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

¿CÉSAR….O TÚ SEÑOR?

Que no me olvide, oh Señor, que Tú eres el centro de todo
Que no me olvide, Señor, de orientarme desde Ti y contigo
Que no me olvide, Señor, que –el cielo y la tierra-
son todo obra de tu mano
Que no me olvide, Señor,
que entre los “césares” que intentan manipular mi conciencia
sólo Tú, Señor, tienes derecho a entrar en ella.
Amén.

15 de octubre de 2017 - XXVIII (28) Domingo del Tiempo Ordinario

XXVIII (28º) Domingo del Tiempo Ordinario
15 de octubre de 2017


MONICIÓN DE ENTRADA
Sean todos bienvenidos a la eucaristía dominical del 28º del Tiempo Ordinario. Jesús de Nazaret sigue intentado cambiar el corazón de hielo de sus adversarios y volverlos hacia Dios Padre. Por ello les muestra proféticamente lo que el Señor puede hacer con aquellos que le desprecian, no le hacen caso y matan a sus enviados. Él quiere que, ante esa enseñanza, cambien. Pero no será así. Hoy les explica la parábola del banquete de bodas del Hijo del Rey. Los más allegados del Monarca rehúsan acudir a la fiesta y, entonces, Él abre a la puerta a todos, a los más pobres, a los enfermos, a los necesitados. El Reino de Dios es de quienes sienten pobres, muy pobres, en presencia de Dios…

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: En la visión de Isaías habla de "todos los pueblos" –que es nuestra primera lectura—y de su vocación a participar en la fiesta eterna del Mesías. Esto es lo fundamental de visión profética del banquete que nos acerca, también, a la promesa eucarística.

SEGUNDA LECTURA: San Pablo en la segunda lectura –breve texto de la Carta a los Filipenses-- nos anima a responder a ello desde cualquier situación que se nos presente, para salvaguardar así la libertad del evangelio por encima de todo. Una libertad, vivida desde la pobreza y el amor, pues tanto el dar como el recibir son siempre una gracia recibida de Dios.

EVANGELIO: El evangelio de san Mateo nos dice: "los reclutados en los cruces de los caminos". No podemos dudar que no se excluye a nadie en la invitación, lo que pasa es que a veces no nos queremos dar por enterados, o bien la rechazamos, o bien cambiamos los "vinos de solera y los "manjares suculentos" por lágrimas de sabor amargo. La primera lectura y el evangelio tienen hoy una gran similitud. "El Dios del gran Banquete es el Dios de todos". Y esa cercanía es la permanente y sabia coordinación de mensajes que nos dan siempre los textos litúrgicos.

LECTURAS
Del libro del profeta Isaías: 25, 6-10
En aquel día, el Señor del universo preparará sobre este monte un festín con platillos suculentos para todos los pueblos; un banquete con vinos exquisitos y manjares sustanciosos. Él arrancará en este monte el velo que cubre el rostro de todos los pueblos, el paño que oscurece a todas las naciones. Destruirá la muerte para siempre; el Señor Dios enjugará las lágrimas de todos los rostros y borrará de toda la tierra la afrenta de su pueblo. Así lo ha dicho el Señor.
En aquel día se dirá: "Aquí está nuestro Dios, de quien esperábamos que nos salvara. Alegrémonos y gocemos con la salvación que nos trae, porque la mano del Señor reposará en este monte".
Palabra de Dios

SALMO RESPONSORIAL Del salmo 22
R./  HABITARÉ EN LA CASA DEL SEÑOR TODA LA VIDA.

El Señor es mi pastor, nada me falta;
en verdes praderas me hace reposar
y hacia fuentes tranquilas me conduce
para reparar mis fuerzas. R/.

Por ser un Dios fiel a sus promesas,
me guía por el sendero recto; así,
aunque camine por cañadas oscuras, nada temo,
porque tú estás conmigo.
Tu vara y tu cayado me dan seguridad.
R/.

Tú mismo me preparas la mesa,
a despecho de mis adversarios;
me unges la cabeza con perfume
y llenas mi copa hasta los bordes. R/.

Tu bondad y tu misericordia me acompañarán
todos los días de mi vida;
y viviré en la casa del Señor
por años sin término. R/.

De la carta del apóstol san Pablo a los filipenses: 4, 12 14. 19-20
Hermanos: Yo sé lo que es vivir en pobreza y también lo que es tener de sobra. Estoy acostumbrado a todo: lo mismo a comer bien que a pasar hambre; lo mismo a la abundancia que a la escasez. Todo lo puedo unido a aquel que me da fuerza.
Sin embargo, han hecho ustedes bien en socorrerme cuando me vi en dificultades. Mi Dios, por su parte, con su infinita riqueza, remediará con esplendidez todas las necesidades de ustedes, por medio de Cristo Jesús. Gloria a Dios, nuestro Padre, por los siglos de los siglos. Amén.
Palabra de Dios


Aleluya, aleluya.
Que el Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine nuestras mentes,
para que podamos comprender cuál es la esperanza que nos da su llamamiento.
R/. Aleluya.

† Del santo Evangelio según san Mateo: 22, 1-14
En aquel tiempo, volvió Jesús a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo, diciendo: "El Reino de los cielos es semejante a un rey que preparó un banquete de bodas para su hijo. Mandó a sus criados que llamaran a los invitados, pero éstos no quisieron ir.
Envió de nuevo a otros criados que les dijeran: 'Tengo preparado el banquete; he hecho matar mis terneras y los otros animales gordos; todo está listo. Vengan a la boda'. Pero los invitados no hicieron caso. Uno se fue a su campo, otro a su negocio y los demás se les echaron encima a los criados, los insultaron y los mataron.
Entonces el rey se llenó de cólera y mandó sus tropas, que dieron muerte a aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad.
Luego les dijo a sus criados: 'La boda está preparada; pero los que habían sido invitados no fueron dignos. Salgan, pues, a los cruces de los caminos y conviden al banquete de bodas a todos los que encuentren'. Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos, y la sala del banquete se llenó de convidados.
Cuando el rey entró a saludar a los convidados, vio entre ellos a un hombre que no iba vestido con traje de fiesta y le preguntó: 'Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin traje de fiesta?'. Aquel hombre se quedó callado. Entonces el rey dijo a los criados: 'Átenlo de pies y manos y arrójenlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y la desesperación'. Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos".
Palabra del Señor.
ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Padre, en el caminar hacia el banquete eterno, presentamos las necesidades de esta vida cotidiana. Tú que tan bien las conoces, atiende lo que tu pueblo te suplica:

SPERAMOS DE TÍ, SEÑOR.

  • Por la Iglesia: el Papa, los obispos, diáconos y demás personas que caminamos hacia Ti, para ninguna ocasión sea propicia para separarnos de Ti. OREMOS
  • Por la paz en nuestros países y en nuestro mundo, para que aquellos que tienen la solución en sus manos descubran en Cristo el camino para obtener la verdadera Paz. OREMOS
  • Por los enfermos y aquellos que sufren algún mal del alma o del cuerpo, para que encuentren dentro del rebaño de Dios esas fuentes de tranquilidad y reposo. OREMOS
  • Pidamos por todos aquellos que andan en sus negocios dando la espalda a Dios, para que convirtiéndose a la Luz encuentren a Cristo que es Camino, Verdad y Vida. OREMOS
  • Por los que fueron llamados a la fiesta eterna del Señor, que nuestra plegaria sirva para reparar las faltas de su corazón y puedan compartir la mesa con Cristo. OREMOS
  • Por todos los aquí reunidos para que veamos en cada Eucaristía un anticipo de la mesa que Dios nos tiene preparada, e invitemos continuamente a otros a esta mesa. OREMOS

Celebrante: Señor, atiende estas suplicas y repara nuestras fuerzas. Prepáranos para continuar el camino y haz que al final de nuestros días, participemos del banquete que Tú nos tienes preparado. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.
Amén


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

¡ SI ME INVITAS, YO QUIERO IR… SEÑOR!

Haz que, mis palabras, suenen a fiesta de fe
Haz que, mis pasos, no se alejen de tus caminos
Haz que, mi semblante, sea agradecido por la fiesta convocada
SI ME INVITAS YO QUIERO IR… SEÑOR
Contigo, aquí en la tierra, y un día… ojala en el cielo
Contigo, aquí en el dolor, y un día…en el gozo eterno
Contigo, aquí en las dudas, y un día… en la gran verdad que me espera
Contigo, aquí en las sombras, y un día… ante el rostro del Padre.
Amén.

8 Octubre 2017 . Domingo XXVII

Domingo XXVII del Tiempo Ordinario
8 Octubre 2017


MONICIÓN DE ENTRADA
Reciban nuestro más fraternal abrazo en esta nuestra Eucaristía dominical correspondiente al Domingo 27 del Tiempo Ordinario. Jesús de Nazaret nos narra la parábola de los viñadores homicidas. Se trata de un avance profético de lo que sería el fin de su vida, entregada por nosotros y para nuestra salvación. Y decir –cuanto antes mejor— que vamos completando el Tiempo Ordinario en dirección hacia el Adviento… en los domingos últimos de este tiempo asistiremos a los momentos postreros de la lucha de Jesús contra la injusticia de fariseos, sumos sacerdotes y letrados. Porque así fue la vida de Jesús, que fue –y es— ejemplo y camino para todos nosotros.

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: En la primera lectura el profeta Isaías hace una amonestación a la gente de su tiempo, la cual, hoy, nos interpela hoy a nosotros: son los frutos los que cuentan, son las obras las que tienen valor a los ojos de Dios. No sirve que seamos conocedores de todos los dogmas, ni de las verdades, ni de los poderes, si no producimos los frutos que el Reino quiere, el Señor se quedará triste al contemplar hoy su viña. Y los frutos del Reino son: verdad, justicia, paz, perdón, acogida a los despreciados... y todo esto hecho desde la vida.

SEGUNDA LECTURA: Hay que poner nuestra confianza en el Señor, como dice la segunda lectura, sacada de la Carta San Pablo a los Filipenses. Hoy se respira una gran falta de fe, la vida de muchos está marcada por la ansiedad y la angustia, y Pablo de Tarso nos apremia a que recuperemos la fe perdida; y él mismo nos dice como encontrarla: en la oración.

EVANGELIO: El Evangelio de San Mateo nos cuenta como se aperciben los jefes de los sacerdotes y los fariseos de que las palabras de Jesús, que narran la parábola de la viña y de sus arrendadores asesinos, se refieren a ellos. También hoy se refieren a nosotros, pero, ¿somos capaces de reconocer que se refieren a nosotros, a nuestros graves delitos? No, porque, normalmente, cuando oímos en boca de Jesús cosas que no nos gustan, siempre creemos que las dice por los demás o para personas que otras épocas. Jesús de Nazaret nos habla directamente a nosotros, todos los días, a todas las horas.

LECTURAS
Del libro del profeta Isaías: 5,1-7
Voy a cantar, en nombre de mi amado, una canción a su viña. Mi amado tenía una viña en una ladera fértil. Removió la tierra, quitó las piedras y plantó en ella vides selectas; edificó en medio una torre y excavó un lagar. Él esperaba que su viña diera buenas uvas, pero la viña dio uvas agrias.
Ahora bien, habitantes de Jerusalén y gente de Judá, yo les ruego, sean jueces entre mi viña y yo. ¿Qué más pude hacer por mi viña, que yo no lo hiciera? ¿Por qué cuando yo esperaba que diera uvas buenas, las dio agrias?
Ahora voy a darles a conocer lo que haré con mi viña; le quitaré su cerca y será destrozada. Derribaré su tapia y será pisoteada. La convertiré en un erial, nadie la podará ni le quitará los cardos, crecerán en ella los abrojos y las espinas, mandaré a las nubes que no lluevan sobre ella.
Pues bien, la viña del Señor de los ejércitos es la casa de Israel, y los hombres de Judá son su plantación preferida. El Señor esperaba de ellos que obraran rectamente y ellos, en cambio, cometieron iniquidades; él esperaba justicia y sólo se oyen reclamaciones.
Palabra de Dios

SALMO RESPONSORIAL
Salmo 79

R./  LA VIÑA DEL SEÑOR ES LA CASA DE ISRAEL.

Señor, tú trajiste de Egipto una vid,
arrojaste de aquí a los paganos y la plantaste;
ella extendió sus sarmientos hasta el mar
y sus brotes llegaban hasta el río. R/.

Señor, ¿por qué has derribado su cerca,
de modo que puedan saquear tu viña los que pasan,
pisotearla los animales salvajes,
y las bestias del campo, destrozarla? R/.

Señor, Dios de los ejércitos, vuelve tus ojos,
mira tu viña y visítala;
protege la cepa plantada por tu mano,
el renuevo que tú mismo cultivaste. R/.

Ya no nos alejaremos de ti;
consérvanos la vida y alabaremos tu poder.
Restablécenos, Señor, Dios de los ejércitos,
míranos con bondad y estaremos a salvo R/.

De la carta del apóstol san Pablo a los filipenses: 4, 6-9
Hermanos: No se inquieten por nada; más bien presenten en toda ocasión sus peticiones a Dios en la oración y la súplica, llenos de gratitud. Y que la paz de Dios, que sobrepasa toda inteligencia, custodie sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús. Por lo demás, hermanos, aprecien todo lo que es verdadero y noble, cuanto hay de justo y puro, todo lo que es amable y honroso, todo lo que sea virtud y merezca elogio. Pongan por obra cuanto han aprendido y recibido de mí, todo lo que yo he dicho y me han visto hacer; y el Dios de la paz estará con ustedes.
Palabra de Dios


Aleluya, aleluya.
Yo los he elegido del mundo, dice el Señor,
para que vayan y den fruto y su fruto permanezca.
R/. Aleluya.

† Del santo Evangelio según san Mateo: 21, 33-43
En aquel tiempo, Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo esta parábola: "Había una vez un propietario que plantó un viñedo, lo rodeó con una cerca, cavó un lagar en él, construyó una torre para el vigilante y luego lo alquiló a unos viñadores y se fue de viaje.
Llegado el tiempo de la vendimia, envió a sus criados para pedir su parte de los frutos a los viñadores; pero éstos se apoderaron de los criados, golpearon a uno, mataron a otro, y a otro más lo apedrearon. Envió de nuevo a otros criados, en mayor número que los primeros, y los trataron del mismo modo.
Por último, les mandó a su propio hijo, pensando: 'A mi hijo lo respetarán'. Pero cuando los viñadores lo vieron, se dijeron unos a otros: 'Éste es el heredero. Vamos a matarlo y nos quedaremos con su herencia'. Le echaron mano, lo sacaron del viñedo y lo mataron.
Ahora díganme: cuando vuelva el dueño del viñedo, ¿qué hará con esos viñadores?". Ellos le respondieron: "Dará muerte terrible a esos desalmados y arrendará el viñedo a otros viñadores, que le entreguen los frutos a su tiempo". Entonces Jesús les dijo: "¿No han leído nunca en la Escritura: La piedra que desecharon los constructores, es ahora la piedra angular. Esto es obra del Señor y es un prodigio admirable?
Por esta razón les digo que les será quitado a ustedes el Reino de Dios y se le dará a un pueblo que produzca sus frutos".
Palabra del Señor.
ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Unidos a nuestro Señor Jesucristo como sarmientos de una vid productiva, pidamos al Padre todo lo que la Iglesia y el mundo necesita, y digámosle:

SEÑOR, ESCUCHA AL PUEBLO QUE AMAS.

  • Por la Iglesia, que somos nosotros, todos juntos, para que se mantenga siempre joven y fiel e inspire a sus miembros y al mundo entero con un sentido de esperanza y profundo amor, roguemos al Señor.
  • Por todo el pueblo de Dios, para que mostremos paciencia y compasión a hermanos nuestros que van por caminos descarriados, y a los que nos defraudan; y que sepamos aceptarlos como el Señor nos acepta a nosotros, roguemos al Señor.
  • Por los que violan los derechos de los demás, para que vuelvan al Señor, y para que todos nosotros seamos justos e imparciales para con todos y que incluso enriquezcamos con amor nuestro sentido de justicia, roguemos al Señor.
  • Por todos aquellos, cristianos o no, que con sinceridad y con valor siguen esforzándose en llevar felicidad y bondad a la gente que les rodea, roguemos al Señor.
  • Y por todos nosotros en nuestra comunidad, para que seamos agradecidos porque el Señor nos ha hecho su viña y sus arrendatarios de quienes espera mucho, y para que respondamos a sus expectaciones, roguemos al Señor.

Celebrante: Oh Dios y Padre nuestro, que lleguemos a ser aquello para lo que nos has llamado: tu viña, tu pueblo santo, que respondamos a tu amor en Cristo Jesús, nuestro Señor.
Amén


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

¡ QUE NO SEA CRUEL CONTIGO, SEÑOR!

Que no vuelva la espalda a tantos signos de tu presencia
Que no presente mil excusas para dejarme llevar por tu Palabra
Que no viva como si Tú no existieras
Que no camine dudando, una y otra vez, de si “esto es cosa tuya”
Que no sea cruel contigo, señor
No se cumpla mi voluntad, sino la tuya
No avance por mi camino, sino por tu senda
No descalifique a los que me rodean, sino que los comprenda
No trabaje para mi causa… sino siempre para Ti, para lo tuyo
contigo y contigo, con lo tuyo y para tu Reino.
Amén.