25 de junio de 2017 - XII Domingo del Tiempo Ordinario

XII Domingo del Tiempo Ordinario
25 de junio de 2017


MONICIÓN DE ENTRADA
Bienvenidos, hermanos, a la eucaristía. La liturgia nos invita en este domingo a escuchar desde dentro la voz del Señor, y oír lo que nos dice. Pues hoy, concretamente, nos hace una petición: "lo que os digo de noche, decidlo de día; lo que os digo al oído, pregonadlo". Hay en ello dos prioridades: primero escuchar, después salir a proclamarlo. Salir fuera, dejar la comodidad, las facilidades, las gratificaciones. Pregonar lo que Dios nos dice sin tener miedo de llegar al fondo, sin importarnos el juicio de los hombres, con la confianza de que el Señor sostiene a sus enviados tan sólo con que estos se fíen de Él. Recibamos al sacerdote pidiendo al Señor un corazón generoso que se ponga en camino desde la libertad más profunda que surge del encuentro con Él.

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: La primera lectura, del Profeta Jeremías, nos describe un hombre dolido y solo interiormente, que podría ser cualquier hombre del mundo de hoy. Un hombre perseguido, humillado, sospechoso, cercano a caer en una trampa que le han tendido sus enemigos. Y ¿quién de nosotros no ha sentido alguna vez en su vida la soledad, el miedo, la prueba el silencio de Dios?

SEGUNDA LECTURA: San Pablo en su Carta a los Romanos explica que el mensaje de Cristo nos libera y que Jesús es el gran libertador. Nos libra de la muerte y del pecado y, sobre todo, limpia nuestro interior, el “yo personal” mediante el conocimiento de la realidad santa de Jesucristo, médico permanente de cuerpos y almas.

EVANGELIO: En medio de cualquier adversidad surge siempre un rayo de luz, "no tengas miedo, el Señor está a tu lado, camina contigo". Ahí está el proceder del hombre que siente la cercanía de Dios. Ni siquiera se defiende, su confianza está puesta en el Señor. ¡Qué parangón tan claro con el evangelio de Mateo que escucharemos hoy! Una persona que opta libremente por Cristo desempeña su misión entre contrariedades, críticas, oposición... Siempre habrá alguien que quiera callarlo. Pero si todo lo hace por el Señor, tendrá coraje y fuerza para ser testigo de Cristo donde se encuentre.

LECTURAS
Lectura del libro del profeta Jeremías: 20,10-13
En aquel tiempo, dijo Jeremías: "Yo oía el cuchicheo de la gente que decía: 'Denunciemos a Jeremías, denunciemos al profeta del terror'. Todos los que eran mis amigos espiaban mis pasos, esperaban que tropezara y me cayera, diciendo: 'Si se tropieza y se cae, lo venceremos y podremos vengarnos de él'.
Pero el Señor, guerrero poderoso, está a mi lado; por eso mis perseguidores caerán por tierra y no podrán conmigo; quedarán avergonzados de su fracaso y su ignominia será eterna e inolvidable. Señor de los ejércitos, que pones a prueba al justo y conoces lo más profundo de los corazones, haz que yo vea tu venganza contra ellos, porque a ti he encomendado mi causa. Canten y alaben al Señor, porque él ha salvado la vida de su pobre de la mano de los malvados".
Palabra de Dios

Del Salmo 68
R./  ESCÚCHAME, SEÑOR, PORQUE ERES BUENO.

Por ti he sufrido oprobios y la vergüenza cubre mi semblante.
Extraño soy y advenedizo, aun para aquellos de mi propia sangre;
pues me devora el celo de tu casa, el odio del que te odia, en mí recae. R/.

A ti, Señor, elevo mi plegaria, ven en mi ayuda pronto;
escúchame conforme a tu clemencia, Dios fiel en el socorro.
Escúchame, Señor, pues eres bueno y en tu ternura vuelve a mí tus ojos. R/.

Se alegrarán, al verlo, los que sufren; quienes buscan a Dios tendrán más ánimo,
porque el Señor jamás desoye al pobre ni olvida al que se encuentra encadenado.
Que lo alaben por esto cielo y tierra, el mar y cuanto en él habita. R/.


Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 5, 12-15
Hermanos: Así como por un solo hombre entró el pecado en el mundo y por el pecado entró la muerte, así la muerte llegó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.
Antes de la ley de Moisés ya había pecado en el mundo y, si bien es cierto que el pecado no se imputa cuando no hay ley, sin embargo, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés aun sobre aquellos que no pecaron con una transgresión semejante a la de Adán, el cual es figura del que había de venir.
Ahora bien, con el don no sucede como con el delito, porque si por el delito de uno solo murieron todos, ¡cuánto más la gracia de Dios y el don otorgado por la gracia de un solo hombre, Jesucristo, se ha desbordado sobre todos!
Palabra de Dios


Aleluya, aleluya.
El Espíritu de la verdad dará testimonio de mí, dice el Señor,
y también ustedes serán mis testigos.
R/. Aleluya.

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo: 10, 26-33
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus apóstoles: "No teman a los hombres. No hay nada oculto que no llegue a descubrirse; no hay nada secreto que no llegue a saberse. Lo que les digo de noche, repítanlo en pleno día, y lo que les digo al oído, pregónenlo desde las azoteas.
No tengan miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman, más bien, a quien puede arrojar al lugar de castigo el alma y el cuerpo. ¿No es verdad que se venden dos pajarillos por una moneda? Sin embargo, ni uno solo de ellos cae por tierra si no lo permite el Padre. En cuanto a ustedes, hasta los cabellos de su cabeza están contados. Por lo tanto, no tengan miedo, porque ustedes valen mucho más que todos los pájaros del mundo.
A quien me reconozca delante de los hombres, yo también lo reconoceré ante mi Padre, que está en los cielos; pero al que me niegue delante de los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre, que está en los cielos".
Palabra del Señor.
ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Oremos con plena confianza al Padre del cielo para que, libres de todo miedo paralizante, tengamos el valor que nace de la fe para construir su reino. Y así digamos:

SEÑOR, CONFIAMOS PLENAMENTE EN TI.

  • Por la Iglesia, para que nuestros líderes no se desalienten por las pruebas y sufrimientos de la renovación, y que cuenten siempre con nuestras oraciones y nuestro apoyo. OREMOS
  • Por nuestro país, para que, sin miedo, sigamos dando testimonio del Evangelio, trabajando por la justicia y por la dignidad del hombre. OREMOS
  • Por los enfermos y por todos los que sufren, los pobres y los oprimidos, para que no se desalienten; para que salgan de su apatía y fatalismo, y que nosotros sepamos darles esperanza y amor. OREMOS
  • Por todos nosotros, para que no tengamos miedo a los que nos amenacen o nos ridiculicen, sino que vivamos con confianza en Dios, que nos lleva en sus manos. OREMOS
  • Por nuestras comunidades cristianas, para que no estemos divididos en facciones y no nos rechacemos mutuamente, sino que confiemos unos en otros y construyamos juntos el reino de Dios. OREMOS

Celebrante: Señor Dios nuestro, contigo a nuestro lado no hay ninguna razón para temer. Despiértanos, haznos caminar, y danos la fuerza para ir radicalmente hacia ti, con Jesucristo nuestro Señor.
Amén


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

DEL SALMO 33

Bendigo al Señor en todo momento,
Su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloría en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren.
Proclamen conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor, y me respondió
me libró de todas mis ansias.

Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha
y lo salva de sus angustias.

El ángel del Señor acampa
en torno a sus fieles y los protege.
Gustad y ver qué bueno es el Señor,
dichoso el que se acoge a él.


Amén.