21 de mayo de 2017 - VI (sexto) Domingo de Pascua

VI (sexto) Domingo de Pascua
21 de mayo de 2017


MONICIÓN DE ENTRADA
Reciban nuestra más cordial bienvenida en este momento jubiloso del inicio de nuestra Eucaristía. Vamos a celebrar hoy el Sexto Domingo de Pascua. Este tiempo de plenitud, tras la Resurrección del Señor Jesús, va alcanzando sus objetivos. Hoy Jesús nos recuerda que el Espíritu Santo está ya cerca. Y que Él vendrá en enseñárnoslo todo, aquello que nos falta por saber y aprender… para ser felices ya en esta vida. Hoy es también el día de San Eugenio de Mazenod, el fundador de los Misioneros Oblatos de Maria Inmaculada, que cuidan de nuestra parroquia. Abramos, pues, nuestros corazones en estos días difíciles, a la celebración de hoy y iniciemos la Eucaristía.

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: Los Hechos de los Apóstoles –es la primera lectura-- nos refieren los trabajos de Felipe, que, recién nombrado diácono, emprende una vigorosa acción de apostolado. Predica en Samaria, el país considerado por los judíos como apostata y extranjero, a pesar de que adoraban el mismo Dios. La Palabra es bien recibida y tanto es así que se hace necesario el viaje de Pedro y Juan para confirmar a tanto convertido. La imposición de las manos --hoy lo hacen los obispos en el sacramento de la confirmación-- hace adultos en la fe a los recién bautizados. Los comunica el Espíritu. Y este Espíritu de Dios aletea en proximidad al acercarse el tiempo de Pentecostés.

SEGUNDA LECTURA: En la segunda lectura, sacada de la Primera Carta de San Pedro, el primer vicario de Cristo sobre la Tierra –el primer Papa--, nos sigue hablando los últimos días de Jesús en la tierra. Ahora narra la resurrección producida por el Espíritu Santo y esa es una esperanza plena para todos nosotros, que esperamos la resurrección gloriosa.

EVANGELIO: En el evangelio de San Juan, Jesús anuncia el envío y la presencia de ese Espíritu, el defensor. Es Él mismo quien nos anima día a día, hora a hora, a la Iglesia en su caminar y es Él el que está presente en estos momentos, en nuestra celebración del domingo. La fuerza del Espíritu realizará también hoy el milagro cotidiano de transformar el pan y el vino en Cuerpo y Sangre de Nuestro Señor Jesucristo.

LECTURAS
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 8, 5-8. 14-17
En aquellos días, Felipe bajó a la ciudad de Samaria y predicaba allí a Cristo. La multitud escuchaba con atención lo que decía Felipe, porque habían oído hablar de los milagros que hacía y los estaban viendo: de muchos poseídos salían los espíritus inmundos, lanzando gritos, y muchos paralíticos y lisiados quedaban curados.
Esto despertó gran alegría en aquella ciudad. Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén se enteraron de que Samaria había recibido la Palabra de Dios, enviaron allá a Pedro y a Juan. Éstos, al llegar, oraron por los que se habían convertido, para que recibieran el Espíritu Santo, porque aún no lo habían recibido y solamente habían sido bautizados en el nombre del Señor Jesús. Entonces Pedro y Juan impusieron las manos sobre ellos, y ellos recibieron el Espíritu Santo.
Palabra de Dios

Salmo 65
R./  LAS OBRAS DEL SEÑOR SON ADMIRABLES. ALELUYA.

Que aclame al Señor toda la tierra.
Celebremos su gloria y su poder,
cantemos un himno de alabanza,
digamos al Señor: "Tu obra es admirable". R/.

Que se postre ante ti la tierra entera
y celebre con cánticos tu nombre.
Admiremos las obras del Señor,
los prodigios que ha hecho por los hombres. R/.

Él transformó el Mar Rojo en tierra firme
y los hizo cruzar el Jordán a pie enjuto.
Llenémonos por eso de gozo y gratitud:
el Señor es eterno y poderoso. R/.

Cuantos temen a Dios, vengan y escuchen,
y les diré lo que ha hecho por mí.
Bendito sea Dios, que no rechazó mi súplica,
ni me retiró su gracia. R/.

Lectura de laprimera carta del apóstol san Pedro: 3, 15-18
Hermanos: Veneren en sus corazones a Cristo, el Señor, dispuestos siempre a dar, al que las pidiere, las razones de la esperanza de ustedes. Pero háganlo con sencillez y respeto y estando en paz con su conciencia. Así quedarán avergonzados los que denigran la conducta cristiana de ustedes, pues mejor es padecer haciendo el bien, si tal es la voluntad de Dios, que padecer haciendo el mal. Porque también Cristo murió, una sola vez y para siempre, por los pecados de los hombres; él, el justo, por nosotros, los injustos, para llevarnos a Dios; murió en su cuerpo y resucitó glorificado.
Palabra de Dios


Aleluya, aleluya.
El que me ama, cumplirá mi palabra, dice el Señor;
y mi Padre lo amará y vendremos a él.
R/. Aleluya.

† Lectura del santo Evangelio según san Juan: 14, 15-21
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Si me aman, cumplirán mis mandamientos; yo le rogaré al Padre y él les dará otro Paráclito para que esté siempre con ustedes, el Espíritu de la verdad. El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce; ustedes, en cambio, sí lo conocen, porque habita entre ustedes y estará en ustedes.
No los dejaré desamparados, sino que volveré a ustedes. Dentro de poco, el mundo no me verá más, pero ustedes sí me verán, porque yo permanezco vivo y ustedes también vivirán. En aquel día entenderán que yo estoy en mi Padre, ustedes en mí y yo en ustedes. El que acepta mis mandamientos y los cumple, ése me ama. Al que me ama a mí, lo amará mi Padre, yo también lo amaré y me manifestaré a él".
Palabra del Señor.
ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Fieles al mandamiento de Jesús, que nos llama a amar a todos, unámonos en oración con el mismo Jesús nuestro Señor, y digámosle:

¡SEÑOR, DANOS TU ESPÍRITU!

  • Para que reciban el Espíritu de fortaleza todos los que tienen que dar testimonio de la esperanza que está viva en nosotros, roguemos al Señor: OREMOS
  • Para que reciban el Espíritu de poder los que son perseguidos por seguir el dictado de su conciencia y por vivir y defender la justicia, roguemos al Señor: OREMOS
  • Para que reciban el Espíritu de luz los que todavía no conocen al Señor y los que dejan de seguirle, roguemos al Señor: OREMOS
  • Para que reciban el Espíritu de amor los que quieren crecer en el amor de Dios y de los hermanos, roguemos al Señor: OREMOS
  • Para que recibamos el Espíritu de unidad todos los que participamos en esta eucaristía con fe y comprensión, roguemos al Señor: OREMOS
  • Para que nuestra nación pueda encontrar el camino para vivir en justicia y paz, roguemos al Señor: OREMOS

Celebrante: Señor Jesús, derrama generosamente tu Santo Espíritu sobre nuestro mundo y sobre nuestra Iglesia. Que él nos conduzca hacia adelante con esperanza y nos ayude a construir contigo nuestro futuro, pues tú eres nuestro Dios y Señor por los siglos de los siglos.
Amén


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

¡ POR TI, SEÑOR, LO HARÉ!

Miraré hacia el cielo cada vez que me encuentre
en cruel batalla con mi soledad
Buscaré respuestas en tu Palabra
cuando el discurso del mundo sea promesa hueca
Aceptaré tus mandamientos,
porque al aceptarlos, reverenciarlos y vivirlos
sé que se encuentra el secreto para dar contigo
para amar al Padre y vivir en el Espíritu
POR TI, Y PORQUE LO NECESITO, LO HARÉ SEÑOR
Amén.