28 de mayo de 2017 - Solemnidad de la Ascensión del Señor


Solemnidad de la Ascensión del Señor
28 de mayo de 2017


MONICIÓN DE ENTRADA
Sean todos bienvenidos a la Eucaristía de esta Solemnidad de la Ascensión. El Señor se marcha: asciende entre las nubes, pero los discípulos no se sintieron tristes. El tiempo pascual va terminando y se acerca la venida del Espíritu Santo, en Pentecostés, que celebraremos el domingo que viene. No podemos separar la Ascensión de Pentecostés, la Ascensión nos señala el camino, Pentecostés será la fuerza para emprender ese camino y no abandonarlo. Nuestro compromiso y testimonio es la evangelización. Evangelizar, es luchar para que haya menos pobres, menos odios, menos guerras, menos diferencias sociales, progreso para todos, respeto de los derechos humanos. Levantar a todos, desde la verdad, la libertad, la justicia y el amor. En la Ascensión todo ésto es levantado, en la medida en que nosotros, nos comprometemos con el Señor y su causa, en la medida, que denunciamos con fuerza los valores que algunos creen absolutos, como el dinero, o el poder.

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: En el inicio del Libro de los Hechos de los Apóstoles, que es nuestra primera lectura de hoy, se narra el momento de la Ascensión del Señor. Es el final de la etapa temporal de Jesús en la tierra. Es lo fundamental de hoy, pero es bueno llamar la atención sobre el empecinamiento de los apóstoles al respecto de la "construcción del reino de este mundo". Jesús ha permanecido cuarenta días a su lado, con unas características físicas tan especiales que era ya difícil dudar sobre su divinidad. Y sin embargo, los discípulos hablan del "éxito futuro y material".

SEGUNDA LECTURA: En la segunda lectura, tomada de la Carta a los Efesios, va a ser Pablo quien ponga el matiz más universal. Cristo está sentado a la derecha de Dios, en el cielo, y por encima de cualquier criatura o poder. Crea y condensa San Pablo, además, la doctrina de la Iglesia y de su Cabeza, el Señor Jesús.

EVANGELIO: Y en los últimos versículos, que leemos hoy, del Evangelio de San Mateo se lee una promesa prodigiosa que tiene que marcar nuestras vidas: "Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo". Escuchemos con especial atención las lecturas que se nos ofrecen.

LECTURAS
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 1, 1-11
En mi primer libro, querido Teófilo, escribí acerca de todo lo que Jesús hizo y enseñó, hasta el día en que ascendió al cielo, después de dar sus instrucciones, por medio del Espíritu Santo, a los apóstoles que había elegido. A ellos se les apareció después de la pasión, les dio numerosas pruebas de que estaba vivo y durante cuarenta días se dejó ver por ellos y les habló del Reino de Dios.
Un día, estando con ellos a la mesa, les mandó: "No se alejen de Jerusalén. Aguarden aquí a que se cumpla la promesa de mi Padre, de la que ya les he hablado: Juan bautizó con agua; dentro de pocos días ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo".
Los ahí reunidos le preguntaban: "Señor, ¿ahora sí vas a restablecer la soberanía de Israel?" Jesús les contestó: "A ustedes no les toca conocer el tiempo y la hora que el Padre ha determinado con su autoridad; pero cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes, los llenará de fortaleza y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta los últimos rincones de la tierra".
Dicho esto, se fue elevando a la vista de ellos, hasta que una nube lo ocultó a sus ojos. Mientras miraban fijamente al cielo, viéndolo alejarse, se les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: "Galileos, ¿qué hacen allí parados, mirando al cielo? Ese mismo Jesús que los ha dejado para subir al cielo, volverá como lo han visto alejarse".
Palabra de Dios

Salmo 46
R./  Entre voces de júbilo, Dios asciende a su trono. Aleluya.

Aplaudan, pueblos todos; aclamen al Señor,
de gozo llenos; que el Señor,
el Altísimo, es terrible
y de toda la tierra, rey supremo. R/.

Entre voces de júbilo y trompetas,
Dios, el Señor, asciende hasta su trono.
Cantemos en honor de nuestro Dios,
al rey honremos y cantemos todos. R/.

Porque Dios es el rey del universo,
cantemos el mejor de nuestros cantos.
Reina Dios sobre todas las naciones
desde su trono santo. R/.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los efesios: 1, 17-23
Hermanos: Pido al Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, que les conceda espíritu de sabiduría y de revelación para conocerlo.
Le pido que les ilumine la mente para que comprendan cuál es la esperanza que les da su llamamiento, cuán gloriosa y rica es la herencia que Dios da a los que son suyos y cuál la extraordinaria grandeza de su poder para con nosotros, los que confiamos en él, por la eficacia de su fuerza poderosa.
Con esta fuerza resucitó a Cristo de entre los muertos y lo hizo sentar a su derecha en el cielo, por encima de todos los ángeles, principados, potestades, virtudes y dominaciones, y por encima de cualquier persona, no sólo del mundo actual sino también del futuro.
Todo lo puso bajo sus pies y a él mismo lo constituyó cabeza suprema de la Iglesia, que es su cuerpo, y la plenitud del que lo consuma todo en todo.
Palabra de Dios


Aleluya, aleluya.
Vayan y enseñen a todas las naciones, dice el Señor,
y sepan que yo estaré con ustedes todos los días,
hasta el fin del mundo.
R/. Aleluya.

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo: 28, 16-20
En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea y subieron al monte en el que Jesús los había citado. Al ver a Jesús, se postraron, aunque algunos titubeaban.
Entonces, Jesús se acercó a ellos y les dijo: "Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Vayan, pues, y hagan discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a cumplir todo cuanto yo les he mandado; y sepan que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo".
Palabra del Señor.
ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Cristo está a la derecha de Dios para interceder por nosotros y por eso le dirigimos estas oraciones a nuestro Padre Dios. Respondemos diciendo:

TE ROGAMOS, ÓYENOS

  • Por la Iglesia, por todos sus líderes y sus miembros, para que todos aceptemos y llevemos a cabo nuestra misión de vivir la Buena Noticia de salvación y de proclamarla a todos los pueblos y culturas. OREMOS
  • Por la gente que está mirando al cielo esperando la ayuda de Dios, para que sus plegarias sean atendidas; pero también para que miren a sus hermanos y, con bondad y compasión, se comprometan en su servicio y ayuda. OREMOS
  • Por los que se dedican a la acción social y a proyectos de justicia y solidaridad, para que trabajen sin descanso para llevar genuina justicia aun a los menos privilegiados, siempre con espíritu de reconciliación y de amor. OREMOS
  • Por los enfermos terminales y por los agonizantes, para que un día se unan a Jesús, el Señor, en la casa del Padre, y participen de su gloria. OREMOS
  • Por nuestras comunidades cristianas, para que Cristo esté vivo entre nosotros y nos envíe su Espíritu, para edificarnos y confirmarnos unos a otros en la esperanza y en el espíritu de servicio. OREMOS
  • Por todos aquellos, laicos o religiosos, cristianos o no, pero que trabajan por la construcción de la paz en la justicia, para que sigan firmes en su condición pacífica y comprendan que es el Espíritu quien les infunde la idea de la paz y de la renovación del mundo. OREMOS

Celebrante: Dios Todopoderoso, Padre de Nuestro Señor Jesucristo, escucha nuestras peticiones que ponemos en tus manos, para que tú nos des lo que más nos conviene. Por Jesucristo Nuestro Señor
Amén


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

¡MARCHA, SEÑOR, PERO ACOMPÁÑANOS!

Que, sin tu mirada, nuestras miradas caerán hacia el suelo
Que, sin tu mano, nuestros ideales se cruzarán de brazos
Que, sin tus palabras, nuestros labios se cerrarán en dique seco
Que, sin tu corazón, nuestros amores serán necios o mezquinos

¡MARCHA, SEÑOR, PERO ACOMPÁÑANOS!
No te decimos, Señor, adiós sino ¡hasta pronto!
Porque, bien sabemos, amigo y Señor,
que todo lo que dices o prometes, siempre cumples
Que, tarde o temprano, de mañana o en la oscura noche
vendrás, regresarás en definitiva vuelta hasta nosotros
para que se cumpla, de una vez para siempre,
la Salvación que todos creemos, rezamos, añoramos y esperamos.

¡MARCHA, SEÑOR, PERO NO TE OLVIDES DE NOSOTROS!
Amén.

21 de mayo de 2017 - VI (sexto) Domingo de Pascua

VI (sexto) Domingo de Pascua
21 de mayo de 2017


MONICIÓN DE ENTRADA
Reciban nuestra más cordial bienvenida en este momento jubiloso del inicio de nuestra Eucaristía. Vamos a celebrar hoy el Sexto Domingo de Pascua. Este tiempo de plenitud, tras la Resurrección del Señor Jesús, va alcanzando sus objetivos. Hoy Jesús nos recuerda que el Espíritu Santo está ya cerca. Y que Él vendrá en enseñárnoslo todo, aquello que nos falta por saber y aprender… para ser felices ya en esta vida. Hoy es también el día de San Eugenio de Mazenod, el fundador de los Misioneros Oblatos de Maria Inmaculada, que cuidan de nuestra parroquia. Abramos, pues, nuestros corazones en estos días difíciles, a la celebración de hoy y iniciemos la Eucaristía.

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: Los Hechos de los Apóstoles –es la primera lectura-- nos refieren los trabajos de Felipe, que, recién nombrado diácono, emprende una vigorosa acción de apostolado. Predica en Samaria, el país considerado por los judíos como apostata y extranjero, a pesar de que adoraban el mismo Dios. La Palabra es bien recibida y tanto es así que se hace necesario el viaje de Pedro y Juan para confirmar a tanto convertido. La imposición de las manos --hoy lo hacen los obispos en el sacramento de la confirmación-- hace adultos en la fe a los recién bautizados. Los comunica el Espíritu. Y este Espíritu de Dios aletea en proximidad al acercarse el tiempo de Pentecostés.

SEGUNDA LECTURA: En la segunda lectura, sacada de la Primera Carta de San Pedro, el primer vicario de Cristo sobre la Tierra –el primer Papa--, nos sigue hablando los últimos días de Jesús en la tierra. Ahora narra la resurrección producida por el Espíritu Santo y esa es una esperanza plena para todos nosotros, que esperamos la resurrección gloriosa.

EVANGELIO: En el evangelio de San Juan, Jesús anuncia el envío y la presencia de ese Espíritu, el defensor. Es Él mismo quien nos anima día a día, hora a hora, a la Iglesia en su caminar y es Él el que está presente en estos momentos, en nuestra celebración del domingo. La fuerza del Espíritu realizará también hoy el milagro cotidiano de transformar el pan y el vino en Cuerpo y Sangre de Nuestro Señor Jesucristo.

LECTURAS
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 8, 5-8. 14-17
En aquellos días, Felipe bajó a la ciudad de Samaria y predicaba allí a Cristo. La multitud escuchaba con atención lo que decía Felipe, porque habían oído hablar de los milagros que hacía y los estaban viendo: de muchos poseídos salían los espíritus inmundos, lanzando gritos, y muchos paralíticos y lisiados quedaban curados.
Esto despertó gran alegría en aquella ciudad. Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén se enteraron de que Samaria había recibido la Palabra de Dios, enviaron allá a Pedro y a Juan. Éstos, al llegar, oraron por los que se habían convertido, para que recibieran el Espíritu Santo, porque aún no lo habían recibido y solamente habían sido bautizados en el nombre del Señor Jesús. Entonces Pedro y Juan impusieron las manos sobre ellos, y ellos recibieron el Espíritu Santo.
Palabra de Dios

Salmo 65
R./  LAS OBRAS DEL SEÑOR SON ADMIRABLES. ALELUYA.

Que aclame al Señor toda la tierra.
Celebremos su gloria y su poder,
cantemos un himno de alabanza,
digamos al Señor: "Tu obra es admirable". R/.

Que se postre ante ti la tierra entera
y celebre con cánticos tu nombre.
Admiremos las obras del Señor,
los prodigios que ha hecho por los hombres. R/.

Él transformó el Mar Rojo en tierra firme
y los hizo cruzar el Jordán a pie enjuto.
Llenémonos por eso de gozo y gratitud:
el Señor es eterno y poderoso. R/.

Cuantos temen a Dios, vengan y escuchen,
y les diré lo que ha hecho por mí.
Bendito sea Dios, que no rechazó mi súplica,
ni me retiró su gracia. R/.

Lectura de laprimera carta del apóstol san Pedro: 3, 15-18
Hermanos: Veneren en sus corazones a Cristo, el Señor, dispuestos siempre a dar, al que las pidiere, las razones de la esperanza de ustedes. Pero háganlo con sencillez y respeto y estando en paz con su conciencia. Así quedarán avergonzados los que denigran la conducta cristiana de ustedes, pues mejor es padecer haciendo el bien, si tal es la voluntad de Dios, que padecer haciendo el mal. Porque también Cristo murió, una sola vez y para siempre, por los pecados de los hombres; él, el justo, por nosotros, los injustos, para llevarnos a Dios; murió en su cuerpo y resucitó glorificado.
Palabra de Dios


Aleluya, aleluya.
El que me ama, cumplirá mi palabra, dice el Señor;
y mi Padre lo amará y vendremos a él.
R/. Aleluya.

† Lectura del santo Evangelio según san Juan: 14, 15-21
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Si me aman, cumplirán mis mandamientos; yo le rogaré al Padre y él les dará otro Paráclito para que esté siempre con ustedes, el Espíritu de la verdad. El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce; ustedes, en cambio, sí lo conocen, porque habita entre ustedes y estará en ustedes.
No los dejaré desamparados, sino que volveré a ustedes. Dentro de poco, el mundo no me verá más, pero ustedes sí me verán, porque yo permanezco vivo y ustedes también vivirán. En aquel día entenderán que yo estoy en mi Padre, ustedes en mí y yo en ustedes. El que acepta mis mandamientos y los cumple, ése me ama. Al que me ama a mí, lo amará mi Padre, yo también lo amaré y me manifestaré a él".
Palabra del Señor.
ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Fieles al mandamiento de Jesús, que nos llama a amar a todos, unámonos en oración con el mismo Jesús nuestro Señor, y digámosle:

¡SEÑOR, DANOS TU ESPÍRITU!

  • Para que reciban el Espíritu de fortaleza todos los que tienen que dar testimonio de la esperanza que está viva en nosotros, roguemos al Señor: OREMOS
  • Para que reciban el Espíritu de poder los que son perseguidos por seguir el dictado de su conciencia y por vivir y defender la justicia, roguemos al Señor: OREMOS
  • Para que reciban el Espíritu de luz los que todavía no conocen al Señor y los que dejan de seguirle, roguemos al Señor: OREMOS
  • Para que reciban el Espíritu de amor los que quieren crecer en el amor de Dios y de los hermanos, roguemos al Señor: OREMOS
  • Para que recibamos el Espíritu de unidad todos los que participamos en esta eucaristía con fe y comprensión, roguemos al Señor: OREMOS
  • Para que nuestra nación pueda encontrar el camino para vivir en justicia y paz, roguemos al Señor: OREMOS

Celebrante: Señor Jesús, derrama generosamente tu Santo Espíritu sobre nuestro mundo y sobre nuestra Iglesia. Que él nos conduzca hacia adelante con esperanza y nos ayude a construir contigo nuestro futuro, pues tú eres nuestro Dios y Señor por los siglos de los siglos.
Amén


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

¡ POR TI, SEÑOR, LO HARÉ!

Miraré hacia el cielo cada vez que me encuentre
en cruel batalla con mi soledad
Buscaré respuestas en tu Palabra
cuando el discurso del mundo sea promesa hueca
Aceptaré tus mandamientos,
porque al aceptarlos, reverenciarlos y vivirlos
sé que se encuentra el secreto para dar contigo
para amar al Padre y vivir en el Espíritu
POR TI, Y PORQUE LO NECESITO, LO HARÉ SEÑOR
Amén.

14 de mayo de 2017 - V domingo de Pascua

14 de mayo de 2017
V domingo de Pascua



MONICIÓN DE ENTRADA
Reciban nuestra más cordial bienvenida a esta eucaristía del V Domingo de Pascua. Aprenderemos hoy de la mismísima Palabra, real y verdadera, de Jesús cual es nuestro programa, nuestra meta: Él nos dice que es el Camino, la Verdad y la Vida. Merece la pena reflexionar sobre la propuesta de Jesús y aprovecharla. Nos conduce hacia la vida eterna, camino de la felicidad permanente. El Tiempo de Pascua va transcurriendo y nosotros sabemos también que esperamos al Espíritu Santo. El día de Pentecostés, ya no muy lejano, recibiremos lo que el Resucitado nos envía: Aquel que nos lo enseñará todo. Y ante ello iniciemos, pues, con gran alegría nuestra celebración

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: En la primera lectura, tomada del Libro de los Hechos de los Apóstoles, se suscita el primer problema "administrativo" en la Iglesia. El número de fieles aumentaba y los Apóstoles tenían la necesidad de emplearse a fondo en la transmisión de la Palabra de Dios. Y así se decide nombrar siete diáconos para atender al servicio de los fieles. Aparece el diaconado, pues, en la historia de la Iglesia. De ellos, Esteban se convertiría en el primer mártir de la Iglesia y Felipe predicaría con la misma intensidad que los Apóstoles.

SEGUNDA LECTURA: La segunda lectura se hace continuando el relato de la Primera Carta del Apóstol San Pedro que leemos en estos domingos de Pascua. Y la epístola del Primer Papa de la Iglesia de Cristo consagra la condición sacerdotal de todo el pueblo elegido de Dios. Pocos textos de la Sagrada Escritura condensan tan bien esa condición del sacerdocio compartido por todos los bautizados.

EVANGELIO: El Evangelio de San Juan que leemos hoy establece la identidad trinitaria entre el Padre y el Hijo, cuando Felipe, el Apóstol, pregunta a Jesús que le muestre al Padre la respuesta es inequívoca: quien ha visto a Jesús a visto al Padre. Además de la respuesta a Tomás, Jesús, mostrará el camino nuevo para todos los hombres y mujeres también de manera muy concreta. Porque Él es el Camino, y la Verdad, y la Vida.

LECTURAS
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 6, 1-7
En aquellos días, como aumentaba mucho el número de los discípulos, hubo ciertas quejas de los judíos griegos contra los hebreos, de que no se atendía bien a sus viudas en el servicio de caridad de todos los días.
Los Doce convocaron entonces a la multitud de los discípulos y les dijeron: "No es justo que, dejando el ministerio de la Palabra de Dios, nos dediquemos a administrar los bienes. Escojan entre ustedes a siete hombres de buena reputación, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a los cuales encargaremos este servicio. Nosotros nos dedicaremos a la oración y al servicio de la palabra".
Todos estuvieron de acuerdo y eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Pármenas y Nicolás, prosélito de Antioquía. Se los presentaron a los apóstoles y éstos, después de haber orado, les impusieron las manos.
Mientras tanto, la Palabra de Dios iba cundiendo. En Jerusalén se multiplicaba grandemente el número de los discípulos. Incluso un grupo numeroso de sacerdotes había aceptado la fe.
Palabra de Dios

Salmo 22
R./  EL SEÑOR CUIDA DE AQUELLOS QUE LO TEMEN. ALELUYA

Que los justos aclamen al Señor;
es propio de los justos alabarlo.
Demos gracias a Dios al son del arpa,
que la lira acompañe nuestros cantos. R/.

Sincera es la Palabra del Señor
y todas sus acciones son leales.
Él ama la justicia y el derecho,
la tierra llena está de sus bondades. R/.

Cuida el Señor de aquellos que lo temen
y en su bondad confían;
los salva de la muerte
y en épocas de hambre les da vida. R/.

Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro: 2, 4-9
Hermanos: Acérquense al Señor Jesús, la piedra viva, rechazada por los hombres, pero escogida y preciosa a los ojos de Dios; porque ustedes también son piedras vivas, que van entrando en la edificación del templo espiritual, para formar un sacerdocio santo, destinado a ofrecer sacrificios espirituales, agradables a Dios, por medio de Jesucristo. Tengan presente que está escrito: He aquí que pongo en Sión una piedra angular, escogida y preciosa; el que crea en ella no quedará defraudado.
Dichosos, pues, ustedes, los que han creído. En cambio, para aquellos que se negaron a creer, vale lo que dice la Escritura: La piedra que rechazaron los constructores ha llegado a ser la piedra angular, y también tropiezo y roca de escándalo. Tropiezan en ella los que no creen en la palabra, y en esto se cumple un designio de Dios. Ustedes, por el contrario, son estirpe elegida, sacerdocio real, nación consagrada a Dios y pueblo de su propiedad, para que proclamen las obras maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable.
Palabra de Dios


Aleluya, aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida;
nadie va al Padre, si no es por mí, dice el Señor.
R/. Aleluya.

† Lectura del santo Evangelio según san Juan: 14, 1-12
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "No pierdan la paz. Si creen en Dios, crean también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones. Si no fuera así, yo se lo habría dicho a ustedes, porque ahora voy a prepararles un lugar. Cuando me haya ido y les haya preparado un lugar, volveré y los llevaré conmigo, para que donde yo esté, estén también ustedes. Y ya saben el camino para llegar al lugar a donde voy".
Entonces Tomás le dijo: "Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?" Jesús le respondió: "Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre si no es por mí. Si ustedes me conocen a mí, conocen también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto".
Le dijo Felipe: "Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta". Jesús le replicó: "Felipe, tanto tiempo hace que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conoces? Quien me ve a mí, ve al Padre. ¿Entonces por qué dices: 'Muéstranos al Padre'? ¿O no crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Las palabras que yo les digo, no las digo por mi propia cuenta. Es el Padre, que permanece en mí, quien hace las obras. Créanme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Si no me dan fe a mí, créanlo por las obras. Yo les aseguro: el que crea en mí, hará las obras que hago yo y las hará aún mayores, porque yo me voy al Padre".
Palabra del Señor.
ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Cristo se presenta hoy como el Camino, la Verdad y la Vida. Elevemos nuestra plegaria al Padre a través de Nuestro Señor, para que nos conceda seguir caminando hacia la Vida Eterna guiados por la Verdad:

GUÍANOS, SEÑOR, CON LA VERDAD.

  • Te pedimos por el Papa Francisco, los obispos y sacerdotes, para que, dando su vida como Cristo, den frutos de santidad y conversión en todos los que los escuchan. OREMOS
  • Te pedimos por nuestra nación, para que pueda caminar en justicia, verdad e vida para el bienestar de todos. OREMOS
  • Por todos los que sufren, para que, acudiendo al Señor de la Vida, reciban la gracia de la pronta recuperación de sus males. OREMOS
  • Por todos aquellos que viven alejados de la Iglesia, para que descubriendo el Camino de Dios en sus sacramentos, regresen a ser piedras vivas dentro de Iglesia. OREMOS
  • Por todos los niños y los jóvenes para que se conduzcan siempre con la verdad por el camino de la vida. OREMOS
  • Por todos nosotros que te hemos reconocido en nuestro caminar, haz que no se tuerzan nuestros pasos y se desvíen de tu verdad. OREMOS

Celebrante: Padre, concede a todos los miembros de la Iglesia, sentirse piedras vivas que participan de la resurrección de Cristo llevando su mensaje a todos los rincones de la tierra. Te lo pedimos por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.
Amén


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

¡ POR TU CAMINO, SEÑOR!

Descubriré que, avanzando Tú por delante,
eres la vía que lleva al rostro del Padre
eres el sendero iluminado por el Espíritu Santo
eres Aquel que, cuando se mira,
encuentra frente a frente al que en el cielo espera

Por tu camino, Señor
Te veremos y cantaremos la grandeza de creer en Ti
Te conoceremos y, contigo, sabremos de Dios
Te conoceremos y, contigo, viviremos en Dios
Te conoceremos y, contigo, marcharemos al Padre
Viviremos y, viviendo contigo,
sentiremos que vivimos Aquel que te envió

Amén.

7 de mayo de 2017 - IV Domingo de Pascua

IV Domingo de Pascua
7 de mayo de 2017

El Domingo del Buen Pastor


MONICIÓN DE ENTRADA
Sean todos bienvenidos a la Eucaristía de este Domingo Cuarto de Pascua. Las lecturas de la liturgia de hoy nos llevan al conocimiento de una realidad muy querida por nuestro Salvador: ser el Buen Pastor, el Pastor auténtico, que conoce a todas sus ovejas y ellas a Él. Un único Pastor: Jesús de Nazaret; un único rebaño: todos juntos en torno a Él. Es, sin duda, un gran sueño que algún día podremos ver como hecho real y cotidiano. Y así con toda nuestra alegría por la Pascua que estamos viviendo iniciemos nuestra celebración.

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: En la primera lectura, del Libro de los Hechos de los Apóstoles, Pedro narra la vida de Cristo y ofrece la salvación a todos siguiendo el ejemplo del Señor. Es el camino del Resucitado lo que nos salvará. Allí --y entonces-- aceptaron la palabra de Dios y se convirtieron tres mil. ¿Aceptamos nosotros, aquí y ahora, el mensaje de Cristo?

SEGUNDA LECTURA: Hay referencias, en la segunda lectura, sacada de la primera carta del Apóstol San Pedro, a la profecía de Isaías que con la figura del Siervo de Yahvé presenta a Jesús como el cordero dispuesto a la muerte. Pero, además, Jesús es cordero y pastor. Es compañero y puerta. Nos guía y nos acompaña.

EVANGELIO: El Evangelio de San Juan nos revela que el Señor Jesús es la puerta que nos da acceso a la vida perfecta, al seguimiento de él y a la escucha de su palabra. Hay duras palabras para los falsos pastores a quien el mismo Jesús acusa de ladrones. Debemos de tenerlo en cuenta.

LECTURAS
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles
El día de Pentecostés, se presentó Pedro, junto con los Once, ante la multitud, y levantando la voz, dijo: "Sepa todo Israel con absoluta certeza, que Dios ha constituido Señor y Mesías al mismo Jesús, a quien ustedes han crucificado".
Estas palabras les llegaron al corazón y preguntaron a Pedro y a los demás apóstoles: "¿Qué tenemos que hacer, hermanos?" Pedro les contestó: "Conviértanse y bautícense en el nombre de Jesucristo para el perdón de sus pecados y recibirán el Espíritu Santo. Porque las promesas de Dios valen para ustedes y para sus hijos y también para todos los paganos que el Señor, Dios nuestro, quiera llamar, aunque estén lejos".
Con éstas y otras muchas razones, los instaba y exhortaba, diciéndoles: "Pónganse a salvo de este mundo corrompido". Los que aceptaron sus palabras se bautizaron, y aquel día se les agregaron unas tres mil personas.
Palabra de Dios

Salmo 22
R./  EL SEÑOR ES MI PASTOR, NADA ME FALTARÁ. Aleluya.

El Señor es mi pastor, nada me falta;
en verdes praderas me hace reposar
y hacia fuentes tranquilas me conduce
para reparar mis fuerzas. R/.

Por ser un Dios fiel a sus promesas,
me guía por el sendero recto; v así, aunque camine por cañadas oscuras, v nada temo, porque tú estás conmigo,
tu vara y tu cayado me dan seguridad. R/.

Tú mismo me preparas la mesa,
a despecho de mis adversarios; v me unges la cabeza con perfume v y llenas mi copa hasta los bordes. R/.

Tu bondad y tu misericordia
me acompañarán todos los días de mi vida;
y viviré en la casa del Señor por años sin término. R/.

Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro
Hermanos: Soportar con paciencia los sufrimientos que les vienen a ustedes por hacer el bien, es cosa agradable a los ojos de Dios, pues a esto han sido llamados, ya que también Cristo sufrió por ustedes y les dejó así un ejemplo para que sigan sus huellas.
El no cometió pecado ni hubo engaño en su boca; insultado, no devolvió los insultos; maltratado, no profería amenazas, sino que encomendaba su causa al único que juzga con justicia; cargado con nuestros pecados, subió al madero de la cruz, para que, muertos al pecado, vivamos para la justicia. Por sus llagas ustedes han sido curados, porque ustedes eran como ovejas descarriadas, pero ahora han vuelto al pastor y guardián de sus vidas.
Palabra de Dios


Aleluya, aleluya.
Yo soy el buen pastor, dice el Señor;
yo conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí.
R/. Aleluya.

† Lectura del santo Evangelio según san Juan
En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos: "Yo les aseguro que el que no entra por la puerta del redil de las ovejas, sino que salta por otro lado, es un ladrón, un bandido; pero el que entra por la puerta, ése es el pastor de las ovejas. A ése le abre el que cuida la puerta, y las ovejas reconocen su voz; él llama a cada una por su nombre y las conduce afuera. Y cuando ha sacado a todas sus ovejas, camina delante de ellas, y ellas lo siguen, porque conocen su voz. Pero a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños".
Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron lo que les quería decir. Por eso añadió: "Les aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes que yo, son ladrones y bandidos; pero mis ovejas no los han escuchado. Yo soy la puerta; quien entre por mí se salvará, podrá entrar y salir y encontrará pastos. El ladrón sólo viene a robar, a matar y a destruir. Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia".
Palabra del Señor.
ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Oremos con la más plena confianza a Jesús, nuestro Buen Pastor, porque él se cuida de las necesidades de todos los que le siguen. Y digamos:

SEÑOR, GUÍANOS POR EL CAMINO DE LA VIDA.

  • Por los pastores y ministros de la Iglesia (Papa, obispos, sacerdotes y diáconos), para que tomen a Cristo como su modelo, y guíen con valentía al pueblo de Dios al reino de justicia y de amor, roguemos al Señor. OREMOS
  • Por todos los cristianos del mundo, para que lleguen a ser un pueblo santo de Dios; por los que han perdido la fe, para que nuestra vida cristiana sea tan creíble que les inspire volver a Cristo, roguemos al Señor. OREMOS
  • Por los que trabajan en tareas de formación cristiana, para que sepan claramente a dónde se encaminan, y para que guíen a sus encomendados por caminos de vida, compromiso y entrega a Dios y a los hermanos, roguemos al Señor. OREMOS
  • Por los líderes de las naciones, para que promuevan siempre la libertad y dignidad del hombre, y coloquen la justicia y la calidad de vida por encima de la ganancia económica personal y del poder, roguemos al Señor. OREMOS
  • Por nuestros jóvenes y por los jóvenes-adultos, para que tengan el valor de ser y sentirse totalmente libres para el trabajo del Señor si él les llama a tareas especiales en la Iglesia, roguemos al Señor. OREMOS

Celebrante: Señor Jesucristo, te confiamos a ti todas estas preocupaciones. Y no te olvides de nosotros, pues contamos contigo, Pastor y Señor nuestro, por los siglos de los siglos
Amén


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

¡QUIERO SER AROMA DE BUEN PASTOR!

Llevando alegría a la casa de la tristeza que es el mundo
derrochando sonrisas aunque, por dentro, esté llorando
Acercándome aunque, mi presencia, no sea cómoda
Amando aunque, mi afecto, sea ridiculizado
Que mi palabra sea eco de la tuya, mi vida color de la tuya,
mi vivir resonancia de la tuya, mis pasos huella de los tuyos,
mi entrega memorial de la tuya y mi servicio para Ti y por Ti Señor
Sólo así, Señor, podré decir que soy Buen Pastor.
Amén.