5 de marzo de 2017 - I Domingo de Cuaresma

I Domingo de Cuaresma
5 de marzo de 2017

No sólo de pan vive el hombre




MONICIÓN DE ENTRADA

Les deseamos nuestra más cordial bienvenida a la Eucaristía del Primer Domingo de Cuaresma. Jesús impulsado por el Espíritu va al desierto. Allí será tentado, como cualquier otro hombre o mujer. La tentación forma parte de nuestras vidas, aunque lo importante es no caer. Hemos iniciado el pasado miércoles –el Miércoles de Ceniza— esta Cuaresma 2017, que nos llevará a la contemplación de los misterios más sublimes de nuestra Fe: la Muerte y Resurrección del Señor. Sepamos aprovechar este tiempo de mejora y conversión. Iniciemos, por tanto, con la máxima esperanza nuestra Eucaristía.

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: El relato, bello y entrañable, del pecado del Edén nos va a llegar a lo más hondo. Esta sacado del Libro del Génesis y es nuestra primer lectura. La tentación del árbol trajo la muerte al género humano. Adán y Eva perdieron su vida de casi dioses por querer ser Dios mismo.

SEGUNDA LECTURA: Pablo cuenta en la segunda lectura, sacada de la Carta a los Romanos, la realidad entre Adán, que nos perdió y Cristo que nos ha salvado. Y como todas las cosas del Apóstol de los Gentiles, San Pablo crea con maestría la doctrina del nuevo Adán, del Salvador del Pueblo de Dios.

EVANGELIO: El Evangelio de San Mateo es casi un guión cinematográfico del episodio de las tentaciones de Cristo. Es de una belleza formidable. Jesús fue tentado como lo han sido, son y serán todos los hombres y mujeres de todos los tiempos. Pero se trata de no escuchar al Tentador y solo aceptar el camino y misión que Dios nos ha marcado.

LECTURAS

Lectura del libro del Génesis 2, 7-9; 3, 1-7

Después de haber creado el cielo y la tierra, el Señor Dios tomó polvo del suelo y con él formó al hombre; le sopló en la nariz un aliento de vida, y el hombre comenzó a vivir. Después plantó el Señor un jardín al oriente del Edén y allí puso al hombre que había formado. El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles, de hermoso aspecto y sabrosos frutos, y además, en medio del jardín, el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y del mal. La serpiente era el más astuto de los animales del campo que había creado el Señor Dios. Un día le dijo a la mujer: “¿Es cierto que Dios les ha prohibido comer de todos los árboles del jardín?”
La mujer respondió: “Podemos comer del fruto de todos los árboles del jardín, pero del árbol que está en el centro, dijo Dios: ‘No comerán de él ni lo tocarán, porque de lo contrario, habrán de morir’”.
La serpiente replicó a la mujer: “De ningún modo. No morirán. Bien sabe Dios que el día que coman de los frutos de ese árbol, se les abrirán a ustedes los ojos y serán como Dios, que conoce el bien y el mal”. La mujer vio que el árbol era bueno para comer, agradable a la vista y codiciable, además, para alcanzar la sabiduría. Tomó, pues, de su fruto, comió y le dio a su marido, que estaba junto a ella, el cual también comió. Entonces se les abrieron los ojos a los dos y se dieron cuenta de que estaban desnudos. Entrelazaron unas hojas de higuera y se cubrieron con ellas.
Palabra de Dios

SALMO 50

R./  LA MISERICORDIA DEL SEÑOR ES ETERNA. ALELUYA.

Misericordia, Señor, hemos pecado.
Por tu inmensa compasión y misericordia,
Señor, apiádate de mí y olvida mis ofensas.
Lávame bien de todos mis delitos
y purifícame de mis pecados. R/.

Puesto que reconozco mis culpas,
tengo siempre presentes mis pecados.
Contra ti solo pequé, Señor,
haciendo lo que a tus ojos era malo. R/.

Crea en mí, Señor, un corazón puro,
un espíritu nuevo para cumplir tus mandamientos.
No me arrojes, Señor, lejos de ti,
ni retires de mí tu santo espíritu. R./

Devuélveme tu salvación, que regocija,
mantén en mí un alma generosa.
Señor, abre mis labios
y cantará mi boca tu alabanza. R./

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos 5, 12-19

Hermanos: Así como por un solo hombre entró el pecado en el mundo y por el pecado entró la muerte, así la muerte llegó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.
Antes de la ley de Moisés ya había pecado en el mundo y, si bien es cierto que el pecado no se imputa cuando no hay ley, sin embargo, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés aun sobre aquellos que no pecaron con una transgresión semejante a la de Adán, el cual es figura del que había de venir.
Ahora bien, con el don no sucede como con el delito, porque si por el delito de uno solo murieron todos, ¡cuánto más la gracia de Dios y el don otorgado por la gracia de un solo hombre, Jesucristo, se han desbordado sobre todos! Y con el don no sucede como con las consecuencias del pecado de uno solo, porque ciertamente la sentencia, partiendo de uno solo, lleva a la condenación, pero la obra de la gracia, partiendo de muchos delitos, se resuelve en justificación.
En efecto, si por el delito de uno solo reinó la muerte, por un solo hombre, ¡con cuánta más razón los que reciben la abundancia de la gracia y el don de la justicia, reinarán en la vida por uno solo, Jesucristo!
Así pues, como el delito de uno solo atrajo sobre todos los hombres la condenación, así también la obra de justicia de uno solo procura para todos los hombres la justificación, que da la vida. En efecto, así como por la desobediencia de un solo hombre, todos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno solo todos serán constituidos justos.
Palabra de Dios

Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

No sólo de pan vive el hombre,
sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios.

R/. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo 4, 1-11

En aquel tiempo, Jesús fue conducido por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el demonio. Pasó cuarenta días y cuarenta noches sin comer y, al final, tuvo hambre. Entonces se le acercó el tentador y le dijo: “Si tú eres el Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en panes”. Jesús le respondió: “Está escrito: No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios”.
Entonces el diablo lo llevó a la ciudad santa, lo puso en la parte más alta del templo y le dijo: “Si eres el Hijo de Dios, échate para abajo, porque está escrito: Mandará a sus ángeles que te cuiden y ellos te tomarán en sus manos, para que no tropiece tu pie en piedra alguna”. Jesús le contestó: “También está escrito: No tentarás al Señor, tu Dios”.
Luego lo llevó el diablo a un monte muy alto y desde ahí le hizo ver la grandeza de todos los reinos del mundo y le dijo: “Te daré todo esto, si te postras y me adoras”. Pero Jesús le replicó: “Retírate, Satanás, porque está escrito: Adorarás al Señor, tu Dios, y a Él sólo servirás”.
Entonces lo dejó el diablo y se acercaron los ángeles para servirle.
Palabra del Señor.


ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Dios se ha hecho hombre para enseñarnos y ayudarnos a vivir según el proyecto del Padre y eso pasa por vencer la tentación que nos asedia. Hoy Repetimos.
SEÑOR, LLÉNANOS DE TU MISERICORDIA
  • Padre, orienta con tu sabiduría a la Iglesia para que sepamos ser verdaderos portadores de la Buena Noticia acercando a otros a tu presencia. OREMOS
  • Padre, haz que todos los hombres de buena voluntad sepan resistir la tentación de dejarse guiar por el egoísmo y sepan vivir pendientes de las necesidades de los demás. OREMOS
  • Padre, hazte presente en los necesitados para que sintiendo tu compañía sepan vencer los obstáculos que les impiden seguir adelante. OREMOS
  • Padre, te pedimos especialmente por todos aquellos catecúmenos que se preparan para recibir el Bautismo la noche de Pascua, para que este recorrido les lleve a un verdadero encuentro con Jesús Resucitado. OREMOS
  • Padre, llena de tu Amor a las familias cristianas para que sean sepan sobreponerse a las dificultades del vivir cotidiano. OREMOS
  • Padre, te pedimos, por todos los que nos acercamos a tu altar, haz que, alimentados con el pan del cielo, sepamos, con su fuerza, hacer frente a la tentación de cada día. OREMOS
Celebrante: Padre, concede a tu pueblo los dones necesarios para que en esta Cuaresma sea un tiempo fuerte de conversión. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.
Amén

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


GRACIAS, SEÑOR
Conocerte ha merecido la pena
Servirte es mi lucha cada día
Y, no caer en la tentación de la debilidad,
es mi oración a Ti confiada.
Guárdame y ayúdame, Señor,
a salir victorioso de tantas dudas
que siembran en mí interior incertidumbre.
Amén.