12 de Febrero de 2017 - VI Domingo del Tiempo Ordinario

VI Domingo del Tiempo Ordinario
12 de Febrero de 2017



MONICIÓN DE ENTRADA

Reciban nuestra más cordial bienvenida a esta Eucaristía del Sexto Domingo del Tiempo Ordinario. Adelantaros que nuestra celebración de hoy va a ser intensa y muy cargada de contenido. , Jesús de Nazaret nos completa hoy su excepcional Sermón de la Montaña mediante la contemplación y mejora de los postulados del Antiguo Testamento. Jesús no ha venido a cambiar la Ley sino a mejorarla. Y las cuestiones como el amor y respeto a los hermanos, o el respeto y amor por la pareja, nos marcan un camino de vida adecuado mediante su permanente mensaje del amor. Iniciemos la eucaristía con gozo y alegría.

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: El breve texto del capítulo 15 del Libro del Eclesiástico, que conforma nuestra primera lectura, nos enseña que Dios lucha contra el pecado y que este surge por la debilidad del género humano. Dios, que nos creó libres, respeta nuestro libre albedrío. Nuestra libertad es total y constituye un gran don divino. Otra cosa es que nosotros seamos capaces de utilizar esa libertad adecuadamente.

SEGUNDA LECTURA: La segunda lectura procede de la primera carta del Apóstol San Pablo a los fieles de Corinto y en ella se nos informa del ejercicio de Dios Padre respecto a una sabiduría que nos enseña todo. Es la revelación hecha por Jesús a sus apóstoles y que se fundamenta en nosotros y se mantiene por la acción del Espíritu Santo.

EVANGELIO: El fragmento del capítulo quinto del Evangelio de Mateo que vamos a escuchar nos muestra la doctrina de salvación de Jesús de Nazaret, basada en la enseñanza renovada de la Ley de Moisés. Jesús no desvirtúa ni mutila la Ley de Dios, la amplía y le da sentido desde el precepto del amor.

LECTURAS

Lectura del libro del Sirácide (Eclesiástico): 15, 16-21

Si tú lo quieres, puedes guardar los mandamientos; permanecer fiel a ellos es cosa tuya. El Señor ha puesto delante de ti fuego y agua; extiende la mano a lo que quieras. Delante del hombre están la muerte y la vida; le será dado lo que él escoja.

Es infinita la sabiduría del Señor; es inmenso su poder y él lo ve todo. Los ojos del Señor ven con agrado a quienes lo temen; el Señor conoce todas las obras del hombre. A nadie le ha mandado ser impío y a nadie le ha dado permiso de pecar.
Palabra de Dios

SALMO 118

R/.  DICHOSO EL QUE CUMPLE LA VOLUNTAD DEL SEÑOR.

Dichoso el hombre de conducta intachable,
que cumple la ley del Señor.
Dichoso el que es fiel a sus enseñanzas
y lo busca de todo corazón. R./

Tú, Señor, has dado tus preceptos
para que se observen exactamente.
Ojalá que mis pasos se encaminen
al cumplimiento de tus mandamientos. R./

Favorece a tu siervo para que viva
y observe tus palabras.
Ábreme los ojos
para ver las maravillas de tu voluntad. R./

Muéstrame, Señor, el camino de tus leyes
y yo lo seguiré con cuidado.
Enséñame a cumplir tu voluntad
y a guardarla de todo corazón. R./


Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 2, 6-10

Hermanos: Es cierto que a los adultos en la fe les pre-dicamos la sabiduría, pero no la sabiduría de este mundo ni la de aquellos que dominan al mundo, los cuales van a quedar aniquilados. Por el contrario, predicamos una sabiduría divina, misteriosa, que ha permanecido oculta y que fue prevista por Dios desde antes de los siglos, para conducirnos a la gloria. Ninguno de los que dominan este mundo la conoció, porque, de haberla conocido, nunca hubieran crucificado al Señor de la gloria.

Pero lo que nosotros predicamos es, como dice la Escritura, que lo que Dios ha preparado para los que lo aman, ni el ojo lo ha visto, ni el oído lo ha escuchado, ni lamente del hombre pudo siquiera haberlo imaginado. A nosotros, en cambio, Dios nos lo ha revelado por el Espíritu que conoce perfectamente todo, hasta lo más profundo de Dios.
Palabra de Dios

Aleluya, aleluya.

Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra,
porque has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla.

R./ Aleluya.

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo: 5,17-37

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "No crean que he venido a abolir la ley o los profetas; no he venido a abolirlos, sino a darles plenitud. Yo les aseguro que antes se acabarán el cielo y la tierra, que deje de cumplirse hasta la más pequeña letra o coma de la ley. Por lo tanto, el que quebrante uno de estos preceptos menores y enseñe eso a los hombres, será el menor en el Reino de los cielos; pero el que los cumpla y los enseñe, será grande en el Reino de los cielos. Les aseguro que si su justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, ciertamente no entrarán ustedes en el Reino de los cielos.
Han oído que se dijo a los antiguos: No matarás y el que mate será llevado ante el tribunal. Pero yo les digo: Todo el que se enoje con su hermano, será llevado también ante el tribunal; el que insulte a su hermano, será llevado ante el tribunal supremo, y el que lo desprecie, será llevado al fuego del lugar de castigo.
Por lo tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda junto al altar y ve primero a reconciliarte con tu hermano, y vuelve luego a presentar tu ofrenda. Arréglate pronto con tu adversario, mientras vas con él por el camino; no sea que te entregue al juez, el juez al policía y te metan a la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo. También han oído que se dijo a los antiguos: No cometerás adulterio. Pero yo les digo que quien mire con malos deseos a una mujer, ya cometió adulterio con ella en su corazón.

Por eso, si tu ojo derecho es para ti ocasión de pecado, arráncatelo y tíralo lejos, porque más te vale perder una parte de tu cuerpo y no que todo él sea arrojado al lugar de castigo. Y si tu mano derecha es para ti ocasión de pecado, córtatela y arrójala lejos de ti, porque más te vale perder una parte de tu cuerpo y no que todo él sea arrojado al lugar de castigo.
También se dijo antes: El que se divorcie, que le dé a su mujer un certificado de divorcio; pero yo les digo que el que se divorcia, salvo el caso de que vivan en unión ilegítima, expone a su mujer al adulterio, y el que se casa con una divorciada comete adulterio.
Han oído que se dijo a los antiguos: No jurarás en falso y le cumplirás al Señor lo que le hayas prometido con juramento. Pero yo les digo: No juren de ninguna manera, ni por el cielo, que es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es donde él pone los pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del gran Rey.
Tampoco jures por tu cabeza, porque no puedes hacer blanco o negro uno solo de tus cabellos. Digan simplemente sí, cuando es sí; y no, cuando es no. Lo que se diga de más, viene del maligno"
Palabra del Señor.


ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: El Evangelio dice claramente que arranquemos todo aquello que nos lleve a la condenación, por mucho apego que le tengamos. Seamos valientes y pidamos al Señor fuerzas para deshacernos de todo aquellos que nos estorba para acercarnos sinceramente hasta Él.
SEÑOR, LLÉNANOS DE TU MISERICORDIA
  • Por la Iglesia para que no se canse nunca en su labor de extender el Reino de Dios y esté siempre atenta a las necesidades de los hombres. OREMOS
  • Por la campaña y colecta contra el Hambre en el Mundo y por los esfuerzos de Manos Unidas para llevar a cabo el gran éxito de esta iniciativa de los Obispos. OREMOS
  • Por todos los países del mundo especialmente los que sufren guerras, hambre o catástrofes naturales para que el Señor les de fuerza en la adversidad y sientan el apoyo solidario de los demás. OREMOS
  • Por todos aquellos que viven cansados o abatidos, para que el anuncio de la Buena Noticia les alegre el corazón y fortalezca su ánimo. OREMOS
  • Por todos los países del tercer mundo, para que reciban pronto la ayuda necesaria para salir de la miseria y por todos los que contribuyen en aquellos países para mitigar las necesidades de sus habitantes. OREMOS
  • Por todos los matrimonios cristianos, para que sepan poner el perdón y la reconciliación por delante de otras salidas más traumáticas para ellos y los que les rodean. OREMOS
  • Por todos nosotros, para que dejemos a un lado la mediocridad y seamos decididos en el seguimiento en plenitud del Evangelio. OREMOS
Celebrante: Padre, fortalece el espíritu de todos aquellos que has llamado a trabajar en tu Reino para que no decaigan en su labor. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.
Amén

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


QUE NO SEA REBELDE, SEÑOR
A tu voluntad, para no ser esclavo de nadie
y sirviéndote a Ti, pueda descubrirte
en mi entrega sencilla pero sincera a los demás

QUE NO SEA REBELDE, SEÑOR
A tu proyecto sobre mí,
y llevar a buen puerto
lo que, mis débiles fuerzas, me permitan

QUE NO SEA REBELDE, SEÑOR
A tus exigencias en la vía hacia la perfección
A tu corazón, para moldear el mío frío y duro
A tu llamada, para no olvidarme
de lo mucho que, hoy siempre, me amas.
Amén.
Amén.