15 de Enero de 2017 - II Domingo Ordinario

II DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
15 DE ENERO DE 2017



MONICIÓN DE ENTRADA

Sean todos bienvenidos a la Eucaristía del Segundo Domingo del Tiempo Ordinario. Iniciamos, pues este primer periodo del Tiempo Ordinario, tras el Adviento y la Navidad. Y llegaremos hasta el 1 de marzo, fecha que celebraremos la conmemoración del Miércoles de Ceniza y así iniciar la Cuaresma. El relato evangélico de hoy nos habla del Bautismo del Señor y de la presencia del Padre, del Hijo y del Espíritu junto con las aguas del Jordán. Iniciemos, pues, con amor y alegría nuestra Asamblea Dominical.

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: En la primera lectura, del capítulo 49 del Libro de Isaías, escucharemos la profecía del Siervo de Yahvé. Y ella se cumplirá en Cristo, humilde y pacífico, que asume la misión redentora de ser “Luz de las naciones”.

SEGUNDA LECTURA: Iniciamos, como segunda lectura, la Carta primera de San Pablo a los Corintios, que leeremos durante varios domingos más. En ella, el Apóstol saluda, con gran sentido profético a todos los bautizados, a los de su tiempo y a los del futuro, a los de todos los tiempos, porque todos hemos sido salvados por Cristo, sin importar el lugar y la época.

EVANGELIO: El Evangelio de Juan, sobre el bautismo de Jesús, nos muestra como San Juan, el Bautista, da la gran buena noticia de la llegada del Hijo de Dios. Refleja este texto el testimonio fundamental del Precursor, surgido de la comunicación del Espíritu Santo: Nos anuncia, pues, la llegada ungido por el Espíritu, del Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Y este texto de San Juan, de hoy, enlaza con el de San Mateo que leímos el domingo pasado, en la Fiesta del Bautismo del Señor. Es el principio de la vida pública del Señor, el inicio del camino de la salvación del género humano.

LECTURAS

Del libro del profeta Isaías: 49, 3. 5-6

El Señor me dijo: "Tú eres mi siervo, Israel; en ti manifestaré mi gloria". Ahora habla el Señor, el que me formó desde el seno materno, para que fuera su servidor, para hacer que Jacob volviera a él y congregar a Israel en torno suyo —tanto así me honró el Señor y mi Dios fue mi fuerza—. Ahora, pues, dice el Señor: "Es poco que seas mi siervo sólo para restablecer a las tribus de Jacob y reunir a los sobrevivientes de Israel; te voy a convertir en luz de las naciones, para que mi salvación llegue hasta los últimos rincones de la tierra".
Palabra de Dios

SALMO 39

R./  AQUÍ ESTOY, SEÑOR, PARA HACER TU VOLUNTAD.
Esperé en el Señor con gran confianza;
él se inclinó hacia mí y escuchó mis plegarias.
Él me puso en la boca un canto nuevo,
un himno a nuestro Dios. R/.

Sacrificios y ofrendas no quisiste,
abriste, en cambio, mis oídos a tu voz.
No exigiste holocaustos por la culpa, así que dije:
"Aquí estoy". R/.

En tus libros se me ordena hacer tu voluntad;
esto es, Señor, lo que deseo:
tu ley en medio de mi corazón. R./

He anunciado tu justicia en la gran asamblea;
no he cerrado mis labios,
tú lo sabes, Señor. R./


 De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 1, 1-3

Yo, Pablo, apóstol de Jesucristo por voluntad de Dios, y Sóstenes, mi colaborador, saludamos a la comunidad cristiana que está en Corinto. A todos ustedes, a quienes Dios santificó en Cristo Jesús y que son su pueblo santo, así como a todos aquellos que en cualquier lugar invocan el nombre de Cristo Jesús, Señor nuestro y Señor de ellos, les deseo la gracia y la paz de parte de Dios, nuestro Padre, y de Cristo Jesús, el Señor.
Palabra de Dios

Aleluya, aleluya.

Aquel que es la Palabra se hizo hombre y habitó entre nosotros.
A todos los que lo recibieron les concedió poder llegar a ser hijos de Dios.

R/. Aleluya.

† Del santo Evangelio según san Juan: 1, 29-34

En aquel tiempo, vio Juan el Bautista a Jesús, que venía hacia él, y exclamó: "Éste es el Cordero de Dios, el que quita el pecado del mundo. Éste es aquel de quien yo he dicho: 'El que viene después de mí, tiene precedencia sobre mí, porque ya existía antes que yo'. Yo no lo conocía, pero he venido a bautizar con agua, para que él sea dado a conocer a Israel".
Entonces Juan dio este testimonio: "Vi al Espíritu descender del cielo en forma de paloma y posarse sobre él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: 'Aquel sobre quien veas que baja y se posa el Espíritu Santo, ése es el que ha de bautizar con el Espíritu Santo'. Pues bien, yo lo vi y doy testimonio de que éste es el Hijo de Dios".
Palabra del Señor.


ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: En este domingo vemos como el Bautista da testimonio de Jesús como Hijo de Dios, siguiendo su ejemplo pedimos al Padre, que seamos verdaderos testigos de su Hijo, diciendo:
HAZNOS, SEÑOR, VERDADEROS TESTIGOS TUYOS.
  • Por la Iglesia, para que nunca se canse de su cometido de dar testimonio de la Salvación que nos viene por Jesucristo. OREMOS
  • Por todos los pueblos del mundo, para que les llegue a todos la Buena Noticia del Evangelio. OREMOS
  • Por todos los que andan desorientados, para que encuentren en su camino verdaderos testigos de Cristo que les lleven la buena noticia. OREMOS
  • Por los catequistas, los misioneros, y todos aquellos que dedican su vida a la propagación del Evangelio, para que el Padre haga fructífera su labor. OREMOS
  • Por los emigrantes y exiliados, para encuentren en los países de acogida el verdadero rostro de Cristo que acoge a todos. OREMOS
  • Por todos nosotros, para que el frecuente acercamiento a la Eucaristía nos haga asemejarnos cada vez más a Cristo. OREMOS
Celebrante: Padre, atiende estas necesidades que tu pueblo te presenta para que lleguemos a ser verdaderos testigos de tu Hijo. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.
Amén

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN



HAS VENIDO POR MÍ, SEÑOR
Para que, mis dolores, siguiéndote
se sientan aliviados por tu presencia
Para que, mis pecados, llorando ante Ti
sean perdonados por tu mano misericordiosa
¡Has venido, por mí, Señor!
¡Gracias Señor!

Amén.