1 de Enero de 2017 - Santa María, Madre de Dios

Domingo de la octava de Navidad
Santa María, Madre de Dios
1 de Enero de 2017



MONICIÓN DE ENTRADA

Les damos nuestra primera bienvenida del año. Lo primero es desearles un muy Feliz Año Nuevo. Y que la Virgen María, a quien dedicamos esta fiesta, nos acompañe durante todo este 2017.
Celebramos hoy la circuncisión del Niño, tal como nos narra Lucas en su Evangelio. La ceremonia de la circuncisión servía, además, para poner nombre al nuevo miembro de la religión judía. Recibió el nombre de Jesús que significa “Dios salva”, tal como dijo el ángel a San José.
Hoy conmemoramos también la Jornada Mundial de la Paz, obra pontificia de gran tradición e importancia y de especial importancia en estos tiempos tan difíciles. Este año el Papa Francisco ha consagrado la Jornada al siguiente lema: «La no violencia: un estilo de política para la paz». Ojalá fuera así e imperara la paz en todo el mundo, sin que las religiones marcaran división o enfrentamiento.

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: Breves lecturas hoy, por su extensión pero profundísimas por su contenido. Festejamos a María y así en la primera lectura se ofrece, del Libro de los Números, nada menos que la bendición que Dios dictó a Moisés para que los israelitas invocaran al Señor. María es nuestro camino hacia Dios.

SEGUNDA LECTURA: Pablo en la Carta a los Gálatas, menciona que Jesús “nació de mujer” y así ser todos los hombres y mujeres Hijos de Dios. Ese es el gran milagro que Dios Padre ha hecho a través de Maria.

EVANGELIO: San Lucas habla de la circuncisión del Niño Jesús y es lo que también festejamos hoy. La circuncisión era –y es—para los judíos como nuestro Bautismo. Por medio de la circuncisión se entraba en el Templo, en la familia religiosa de Dios. Y se imponía el nombre al pequeño. Maria y José sabían que el pequeño se llamaría Jesús. Pero, además, en este evangelio de hoy aparece la Virgen en una actitud contemplativa “María guardaba todas estas cosas meditándolas en su corazón”, con ello nos invita a nosotros a concentrarnos en lo esencial, olvidando lo que poco importa.

LECTURAS

Lectura del libro de los Números: 6, 22-27

En aquel tiempo, el Señor habló a Moisés y le dijo: "Di a Aarón y a sus hijos: 'De esta manera bendecirán a los israelitas: El Señor te bendiga y te proteja, haga resplandecer su rostro sobre ti y te conceda su favor. Que el Señor te mire con benevolencia y te conceda la paz'.
Así invocarán mi nombre sobre los israelitas y yo los bendeciré".
Palabra de Dios

SALMO 66

R./  TEN PIEDAD DE NOSOTROS, SEÑOR, Y BENDÍCENOS.

Ten piedad de nosotros y bendícenos;
vuelve, Señor, tus ojos a nosotros.
Que conozca la tierra tu bondad
y los pueblos tu obra salvadora. R/.

Las naciones con júbilo te canten,
porque juzgas al mundo con justicia;
con equidad tú juzgas a los pueblos
y riges en la tierra a las naciones. R/.

Que te alaben, Señor, todos los pueblos,
que los pueblos te aclamen todos juntos.
Que nos bendiga Dios
y que le rinda honor el mundo entero. R./


Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los gálatas: 4, 4-7


Hermanos: Al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que estábamos bajo la ley, a fin de hacernos hijos suyos.
Puesto que ya son ustedes hijos, Dios envió a sus corazones el Espíritu de su Hijo, que clama "¡Abbá
!, es decir, ¡Padre! Así que ya no eres siervo, sino hijo; y siendo hijo, eres también heredero por voluntad de Dios.

Palabra de Dios


Aleluya, aleluya.


En distintas ocasiones y de muchas maneras habló Dios en el pasado a nuestros padres, por boca de los profetas.
Ahora, en estos tiempos, nos ha hablado por medio de su Hijo.

R/. Aleluya.


† Lectura del santo Evangelio según san Lucas: 2, 16-21

En aquel tiempo, los pastores fueron a toda prisa hacia Belén y encontraron a María, a José y al niño, recostado en el pesebre. Después de verlo, contaron lo que se les había dicho de aquel niño y cuantos los oían, quedaban maravillados. María, por su parte, guardaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón.
Los pastores se volvieron a sus campos, alabando y glorificando a Dios por todo cuanto habían visto y oído, según lo que se les había anunciado.
Cumplidos los ocho días, circuncidaron al niño y le pusieron el nombre de Jesús, aquel mismo que había dicho el ángel, antes de que el niño fuera concebido.
Palabra del Señor.


ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Hoy día de la Paz, le pedimos al Padre, por mediación de María Madre de Dios, su protección y guía para este año que comienza, decimos:
DANOS, SEÑOR, TU BENDICIÓN.
  • Te pedimos, Padre, por el Papa Francisco, y por toda la Iglesia para que siempre sean mensajeros de tu Paz y de tu bendición. OREMOS
  • Te pedimos, Padre, por la paz y la prosperidad de todos los pueblos. OREMOS
  • Por los enfermos, para que en este año que comienza, recuperen la salud y puedan proseguir su tarea en el Reino de Dios. OREMOS
  • Por todos los que viven lejos de la Iglesia, para que reconociendo en ella el vínculo de unión con Cristo, se reconcilien con Él para gozar de su compañía. OREMOS
  • Por las familias para que Dios les ayude en los contratiempos del año próximo y se regocijen en Él en los momentos de alegría. OREMOS
  • Por todos nosotros, para que el propósito de este año sea vivir la alegría que nace del Evangelio. OREMOS
Celebrante: Padre, atiende las súplicas de tus hijos, danos tu bendición y manda al mundo la Paz. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.
Amén

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN



¡POR TANTAS COSAS, MARÍA!

Porque Jesús, fue nacido de mujer, 
amamos y veneramos el nombre de esa mujer: MARÍA
Porque, María, es espejo de la humanidad redimida
bendecimos y suspiramos, en este Año Nuevo, 
a la nueva Eva, a Aquella que nos ha dado tanto: A JESÚS
Para ser Madre de Dios y Madre nuestra, 
no dejó atrás su pobreza ni su sencillez, 
su obediencia y su ser maternal
¡Bendecimos tu docilidad, María! 
Porque, María, meditaba las cosas sagradas
en lo más hondo de su corazón
bendecimos su memoria, su espíritu y su fe
¡Bendita, Tú, María! 
Porque, María, como el sol que amanece
Ilumina los rincones más oscuros de nuestra casa 
Amén.