1 de Enero de 2017 - Santa María, Madre de Dios

Domingo de la octava de Navidad
Santa María, Madre de Dios
1 de Enero de 2017



MONICIÓN DE ENTRADA

Les damos nuestra primera bienvenida del año. Lo primero es desearles un muy Feliz Año Nuevo. Y que la Virgen María, a quien dedicamos esta fiesta, nos acompañe durante todo este 2017.
Celebramos hoy la circuncisión del Niño, tal como nos narra Lucas en su Evangelio. La ceremonia de la circuncisión servía, además, para poner nombre al nuevo miembro de la religión judía. Recibió el nombre de Jesús que significa “Dios salva”, tal como dijo el ángel a San José.
Hoy conmemoramos también la Jornada Mundial de la Paz, obra pontificia de gran tradición e importancia y de especial importancia en estos tiempos tan difíciles. Este año el Papa Francisco ha consagrado la Jornada al siguiente lema: «La no violencia: un estilo de política para la paz». Ojalá fuera así e imperara la paz en todo el mundo, sin que las religiones marcaran división o enfrentamiento.

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: Breves lecturas hoy, por su extensión pero profundísimas por su contenido. Festejamos a María y así en la primera lectura se ofrece, del Libro de los Números, nada menos que la bendición que Dios dictó a Moisés para que los israelitas invocaran al Señor. María es nuestro camino hacia Dios.

SEGUNDA LECTURA: Pablo en la Carta a los Gálatas, menciona que Jesús “nació de mujer” y así ser todos los hombres y mujeres Hijos de Dios. Ese es el gran milagro que Dios Padre ha hecho a través de Maria.

EVANGELIO: San Lucas habla de la circuncisión del Niño Jesús y es lo que también festejamos hoy. La circuncisión era –y es—para los judíos como nuestro Bautismo. Por medio de la circuncisión se entraba en el Templo, en la familia religiosa de Dios. Y se imponía el nombre al pequeño. Maria y José sabían que el pequeño se llamaría Jesús. Pero, además, en este evangelio de hoy aparece la Virgen en una actitud contemplativa “María guardaba todas estas cosas meditándolas en su corazón”, con ello nos invita a nosotros a concentrarnos en lo esencial, olvidando lo que poco importa.

LECTURAS

Lectura del libro de los Números: 6, 22-27

En aquel tiempo, el Señor habló a Moisés y le dijo: "Di a Aarón y a sus hijos: 'De esta manera bendecirán a los israelitas: El Señor te bendiga y te proteja, haga resplandecer su rostro sobre ti y te conceda su favor. Que el Señor te mire con benevolencia y te conceda la paz'.
Así invocarán mi nombre sobre los israelitas y yo los bendeciré".
Palabra de Dios

SALMO 66

R./  TEN PIEDAD DE NOSOTROS, SEÑOR, Y BENDÍCENOS.

Ten piedad de nosotros y bendícenos;
vuelve, Señor, tus ojos a nosotros.
Que conozca la tierra tu bondad
y los pueblos tu obra salvadora. R/.

Las naciones con júbilo te canten,
porque juzgas al mundo con justicia;
con equidad tú juzgas a los pueblos
y riges en la tierra a las naciones. R/.

Que te alaben, Señor, todos los pueblos,
que los pueblos te aclamen todos juntos.
Que nos bendiga Dios
y que le rinda honor el mundo entero. R./


Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los gálatas: 4, 4-7


Hermanos: Al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que estábamos bajo la ley, a fin de hacernos hijos suyos.
Puesto que ya son ustedes hijos, Dios envió a sus corazones el Espíritu de su Hijo, que clama "¡Abbá
!, es decir, ¡Padre! Así que ya no eres siervo, sino hijo; y siendo hijo, eres también heredero por voluntad de Dios.

Palabra de Dios


Aleluya, aleluya.


En distintas ocasiones y de muchas maneras habló Dios en el pasado a nuestros padres, por boca de los profetas.
Ahora, en estos tiempos, nos ha hablado por medio de su Hijo.

R/. Aleluya.


† Lectura del santo Evangelio según san Lucas: 2, 16-21

En aquel tiempo, los pastores fueron a toda prisa hacia Belén y encontraron a María, a José y al niño, recostado en el pesebre. Después de verlo, contaron lo que se les había dicho de aquel niño y cuantos los oían, quedaban maravillados. María, por su parte, guardaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón.
Los pastores se volvieron a sus campos, alabando y glorificando a Dios por todo cuanto habían visto y oído, según lo que se les había anunciado.
Cumplidos los ocho días, circuncidaron al niño y le pusieron el nombre de Jesús, aquel mismo que había dicho el ángel, antes de que el niño fuera concebido.
Palabra del Señor.


ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Hoy día de la Paz, le pedimos al Padre, por mediación de María Madre de Dios, su protección y guía para este año que comienza, decimos:
DANOS, SEÑOR, TU BENDICIÓN.
  • Te pedimos, Padre, por el Papa Francisco, y por toda la Iglesia para que siempre sean mensajeros de tu Paz y de tu bendición. OREMOS
  • Te pedimos, Padre, por la paz y la prosperidad de todos los pueblos. OREMOS
  • Por los enfermos, para que en este año que comienza, recuperen la salud y puedan proseguir su tarea en el Reino de Dios. OREMOS
  • Por todos los que viven lejos de la Iglesia, para que reconociendo en ella el vínculo de unión con Cristo, se reconcilien con Él para gozar de su compañía. OREMOS
  • Por las familias para que Dios les ayude en los contratiempos del año próximo y se regocijen en Él en los momentos de alegría. OREMOS
  • Por todos nosotros, para que el propósito de este año sea vivir la alegría que nace del Evangelio. OREMOS
Celebrante: Padre, atiende las súplicas de tus hijos, danos tu bendición y manda al mundo la Paz. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.
Amén

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN



¡POR TANTAS COSAS, MARÍA!

Porque Jesús, fue nacido de mujer, 
amamos y veneramos el nombre de esa mujer: MARÍA
Porque, María, es espejo de la humanidad redimida
bendecimos y suspiramos, en este Año Nuevo, 
a la nueva Eva, a Aquella que nos ha dado tanto: A JESÚS
Para ser Madre de Dios y Madre nuestra, 
no dejó atrás su pobreza ni su sencillez, 
su obediencia y su ser maternal
¡Bendecimos tu docilidad, María! 
Porque, María, meditaba las cosas sagradas
en lo más hondo de su corazón
bendecimos su memoria, su espíritu y su fe
¡Bendita, Tú, María! 
Porque, María, como el sol que amanece
Ilumina los rincones más oscuros de nuestra casa 
Amén.

25 Diciembre 2016 - La Natividad de Nuestro Señor Jesucristo

La Natividad de Nuestro Señor Jesucristo
25 Diciembre 2016




MONICIÓN DE ENTRADA

Feliz Navidad a todos. Que el Niño Dios nos conduzca, desde ahora mismo, por las sendas del amor y de la fraternidad. Aún resuenan en nuestros oídos la alegría desbordante de la celebración de la Misa del Gallo. La emoción de saber que Dios ha nacido en medio de nosotros nos deja el alma llena y el corazón dispuesto. Pero, hoy, ya lo veréis, los textos litúrgicos relatan con una hondura excepcional quien es Cristo, quien es la Palabra de Dios. Junto a la alegría inmensa de poder anunciar el Nacimiento del Salvador, está el sentimiento fuerte y reflexivo ante unas lecturas que nos lo explican todo. Jesús inicia, pues, su camino de salvación y nosotros asistimos a su nacimiento asombrados y felices. Iniciamos, pues, con la máxima alegría, con todo nuestro entusiasmo nuestra Eucaristía de Navidad.

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: ¡Qué hermosos son los pies del mensajero...! nos dice el profeta Isaías en la primera lectura y nos pide que cantemos. Hoy es todo alegría: ha llegado el Señor que esperábamos. Desbordemos de alegría y de amor por todo y por todos. Nuestro día de liberación ya está aquí.

SEGUNDA LECTURA: El comienzo de la Carta de los Hebreos, que es nuestra segunda lectura, nos expone el nuevo plan de Dios. En la antigüedad hablaba por los profetas. Hoy, desde hoy, es el Hijo quien nos habla para nuestra salvación.

EVANGELIO: El evangelio de San Juan nos ofrece el más notable texto de toda la Escritura Sagrada. Es la descripción mas completa de Nuestro Señor Jesús hecho carne y acampado entre nosotros para mejor conocer al Padre.

LECTURAS

Del libro del profeta Isaías: 52, 7-10

¡Qué hermoso es ver correr sobre los montes al mensajero que anuncia la paz, al mensajero que trae la buena nueva, que pregona la salvación, que dice a Sión: "Tu Dios es rey"! Escucha: Tus centinelas alzan la voz y todos a una gritan alborozados, porque ven con sus propios ojos al Señor, que retorna a Sión. Prorrumpan en gritos de alegría, ruinas de Jerusalén, porque el Señor rescata a su pueblo,
consuela a Jerusalén. Descubre el Señor su santo brazo a la vista de todas las naciones. Verá la tierra entera la salvación que viene de nuestro Dios.
Palabra de Dios

SALMO 97

R./  TODA LA TIERRA HA VISTO AL SALVADOR.

Cantemos al Señor un canto nuevo,
 pues ha hecho maravillas.
 Su diestra y su santo brazo
 le han dado la victoria. R/.

El Señor ha dado a conocer su victoria
 y ha revelado a las naciones su justicia.
 Una vez más ha demostrado Dios su amor
 y su lealtad hacia Israel. R/.

La tierra entera ha contemplado
la victoria de nuestro Dios.
 Que todos los pueblos
y naciones aclamen con júbilo al Señor. R./

Cantemos al Señor al son del arpa,
suenen los instrumentos.
Aclamemos al son de los clarines
al Señor, nuestro rey. R/.

De la carta a los hebreos: 1, 1-6

En distintas ocasiones y de muchas maneras habló Dios en el pasado a nuestros padres, por boca de los profetas. Ahora, en estos tiempos, nos ha hablado por medio de su Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas y por medio del cual hizo el universo. El Hijo es el resplandor de la gloria de Dios, la imagen fiel de su ser y el sostén de todas las cosas con su palabra poderosa. Él mismo, después de efectuar la purificación de los pecados, se sentó a la diestra de la majestad de Dios, en las alturas, tanto más encumbrado sobre los ángeles, cuanto más excelso es el nombre que, como herencia, le corresponde. Porque ¿a cuál de los ángeles le dijo Dios: Tú eres mi Hijo; yo te he engendrado hoy? ¿O de qué ángel dijo Dios: Yo seré para él un padre y él será para mí un hijo? Además, en otro pasaje, cuando introduce en el mundo a su primogénito, dice: Adórenlo todos los ángeles de Dios.
Palabra de Dios

Aleluya, aleluya.

Un día sagrado ha brillado para nosotros.
Vengan, naciones, y adoren al Señor,
porque hoy ha descendido una gran luz sobre la tierra.

R/. Aleluya.

† Del santo Evangelio según san Juan: 1, 1-18

En el principio ya existía aquel que es la Palabra, y aquel que es la Palabra estaba con Dios y era Dios. Ya en el principio Él estaba con Dios. Todas las cosas vinieron a la existencia por Él y sin Él nada empezó de cuanto existe. Él era la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz brilla en las tinieblas y las tinieblas no la recibieron. Hubo un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan. Éste vino como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él. Él no era la luz, sino testigo de la luz. Aquel que es la Palabra era la luz verdadera, que ilumina a todo hombre que viene a este mundo. En el mundo estaba; el mundo había sido hecho por Él y, sin embargo, el mundo no lo conoció. Vino a los suyos y los suyos no lo recibieron; pero a todos los que lo recibieron les concedió poder llegar a ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre, los cuales no nacieron de la sangre, ni del deseo de la carne, ni por voluntad del hombre, sino que nacieron de Dios. Y aquel que es la Palabra se hizo hombre y habitó entre nosotros. Hemos visto su gloria, gloria que le corresponde como a Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. Juan el Bautista dio testimonio de Él, clamando: "A éste me refería cuando dije: 'El que viene después de mí, tiene precedencia sobre mí, porque ya existía antes que yo' ". De su plenitud hemos recibido todos gracia sobre gracia. Porque la ley fue dada por medio de Moisés, mientras que la gracia y la verdad vinieron por Jesucristo. A Dios nadie lo ha visto jamás. El Hijo unigénito, que está en el seno del Padre, es quien lo ha revelado.
Palabra del Señor.


ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: La mañana se abre radiante, pues hemos visto el rostro del niño Dios. Nos acercamos con gozo al portal para presentar nuestros gozos y nuestras necesidades, sabiendo que Él es nuestro intercesor ante el Padre. Así repetimos:
NIÑO JESÚS, INTERCEDE POR NOSOTROS.
  • Padre te pedimos por el Papa Francisco por nuestros obispos y sacerdotes para que nunca cesen de anunciar al mundo la llegada de Cristo Salvador. OREMOS
  • Padre te pedimos por todos los pueblos de la tierra, para que descubran en tu Hijo el camino de Salvación que lleva a Ti. OREMOS
  • Padre te pedimos por los que están necesitados, para que todos pongamos un poco de lo que tenemos, tiempo, compresión, ayuda económica… y así aliviemos las penas de tantos hermanos que sufren. OREMOS
  • Padre te pedimos por todos los niños de la tierra para que se vean libres de las barbaries que los hombres podemos cometer, especialmente la lacra del aborto. OREMOS
  • Padre te pedimos por las familias cristianas para que el amor les ayude en su caminar y puedan ser esas iglesias domésticas que tanto necesita el mundo. OREMOS
  • Padre te pedimos por todos los que nos hemos acercado a contemplar a Cristo en el pesebre para que descubramos el mensaje de Amor que trae y lo llevemos a los demás. OREMOS
Celebrante: Padre, ante tu Hijo recién nacido recostado en el pesebre hemos dejado nuestras plegarias, te pedimos que las atiendas con generosidad y nos colmes con tu bendición. Por Jesucristo nuestro Salvador y Señor.
Amén

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


¡HAS VENIDO, SEÑOR, Y ESO ES AMOR!
Tráenos luz que encienda las oscuridades de nuestro vivir cotidiano
Danos aquello que, sólo Dios, es capaz de ofrecer sin nada a cambio
Haznos comprender el Misterio que, en este día, se desvela
Entresijo escondido desde siglos
y resuelto en la frialdad de una mágica noche
Déjanos postrarnos ante Ti para que, inclinándonos ante Ti,
adivinemos que Tú desciendes a la humanidad
para que, nosotros, ascendamos hasta los mismos pliegues de lo divino,
ante lo que un día nos aguarda en el cielo
Míranos, con esos ojos de Niño,
para que nunca olvidemos que, en Belén, nace el AMOR
y que, con ese AMOR, venceremos a las desesperanzas e inquietudes,
dudas y lágrimas, caídas y tropiezos
Para que nunca olvidemos que, sin el AMOR de Belén,
el mundo estaría huérfano y roto por sus cuatro costados
Para que nunca olvidemos que, si DIOS se hace pequeño,
Infante, humano, carne de nuestra carne
es porque cree, piensa y desea la salvación del hombre
¡HAS VENIDO, SEÑOR, Y ESO ES AMOR!
Amén.

18 Diciembre 2016 - IV Domingo de Adviento

IV Domingo de Adviento
18 Diciembre 2016




MONICIÓN DE ENTRADA

Reciban nuestra más cordial bienvenida a la Eucaristía. Este es último domingo de Adviento. Se cumple, hoy, la devoción de la corona de Adviento que hemos ido celebrando todo el Adviento. Hemos encendido, pues, la cuarta vela. Y eso nos hace saber que quedan pocas horas para que el Señor venga. Ya nos queda muy poco de espera. Pero estemos muy atentos a la llegada del Salvador y tomemos la decisión de mejorar, definitivamente, nuestra vida. El Señor viene ya muy pronto. Nos quedan unos pocos dias de espera ¡Ven, Señor Jesús!

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: La profecía de Miqueas –que es nuestra primera lectura-- señala a Belén como el lugar del nacimiento de Mesías. Y en todas las alusiones al Mesías dicho texto era fundamental. Incluso cuando Herodes, ante la demanda de los Magos, pregunta a sus doctores,éstos le dan testimonio con Miqueas. Todos, hoy, esperamos en el gran acontecimiento de Belén.

SEGUNDA LECTURA: El autor de la Carta a los Hebreos da noticia profunda de Cristo. Es todo un tratado de cristología. Y así nos dice que la vida de Jesús es, desde el comienzo, ofrenda permanente de Cristo como servicio al Padre, en el plan concreto de la salvación.

EVANGELIO: El evangelio de Lucas nos narra la escena memorable, bellísima y llena de significado como es la visita de María a su primera Isabel, en la montaña de Judea. Y como Isabel exclama su admiración ante la Madre del Señor. El Niño –el futuro Juan Bautista—también salto de gozo en el seno en la proximidad de María. Escuchemos con mucha atención.

LECTURAS

Del libro del profeta Isaías: 7, 10-14

En aquellos tiempos, el Señor le habló a Ajaz diciendo: "Pide al Señor, tu Dios, una señal de abajo, en lo profundo, o de arriba, en lo alto". Contestó Ajaz: "No la pediré. No tentaré al Señor".
Entonces dijo Isaías: "Oye, pues, casa de David: ¿No satisfechos con cansar a los hombres, quieren cansar también a mi Dios? Pues bien, el Señor mismo les dará por eso una señal: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros".
Palabra de Dios

SALMO 23

R./  YA LLEGA EL SEÑOR, EL REY DE LA GLORIA.

Del Señor es la tierra y lo que ella tiene,
el orbe todo y los que en él habitan,
pues él lo edificó sobre los mares,
él fue quien lo asentó sobre los ríos. R/.

¿Quién subirá hasta el monte del Señor?
¿Quién podrá entrar en su recinto santo?
El de corazón limpio y manos puras
y que no jura en falso. R/.

Ése obtendrá la bendición de Dios,
y Dios, su salvador, le hará justicia.
Ésta es la clase de hombres que te buscan
y vienen ante ti, Dios de Jacob. R./

De la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 1, 1-7

Yo, Pablo, siervo de Cristo Jesús, he sido llamado por Dios para ser apóstol y elegido por él para proclamar su Evangelio. Ese Evangelio, que, anunciado de antemano por los profetas en las Sagradas Escrituras, se refiere a su Hijo, Jesucristo, nuestro Señor, que nació, en cuanto a su condición de hombre, del linaje de David, y en cuanto a su condición de espíritu santificador, se manifestó con todo su poder como Hijo de Dios, a partir de su resurrección de entre los muertos.
Por medio de Jesucristo, Dios me concedió la gracia del apostolado, a fin de llevar a los pueblos paganos a la aceptación de la fe, para gloria de su nombre.
Entre ellos, también se cuentan ustedes, llamados a pertenecer a Cristo Jesús. A todos ustedes, los que viven en Roma, a quienes Dios ama y ha llamado a formar parte de su pueblo santo, les deseo la gracia y la paz de Dios, nuestro Padre, y de Jesucristo, el Señor.

Palabra de Dios

Aleluya, aleluya.

He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo,
a quien pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros.

R/. Aleluya.

† Del santo Evangelio según san Mateo: 1, 18-24

Cristo vino al mundo de la siguiente manera: Estando María, su madre, desposada con José, y antes de que vivieran juntos, sucedió que ella, por obra del Espíritu Santo, estaba esperando un hijo. José, su esposo, que era hombre justo, no queriendo ponerla en evidencia, pensó dejarla en secreto.
Mientras pensaba en estas cosas, un ángel del Señor le dijo en sueños: "José, hijo de David, no dudes en recibir en tu casa a María, tu esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados".
Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el Señor por boca del profeta Isaías: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, a quien pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros. Cuando José despertó de aquel sueño, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y recibió a su esposa.
Palabra del Señor.


ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Del humilde Belén, nos llega al mundo la Salvación de Dios. Esta es la cualidad que debe adornar nuestro corazón en estas fiestas. Repetimos:
HAZNOS SER HUMILDES, SEÑOR.
  • Padre anima a tu siervo el Papa Francisco para que continúe invitando a los cristianos y al mundo en general a cultivar el don de la humildad. OREMOS
  • Padre, te pedimos que en estas fechas consueles todos los corazones afligidos, que todos los que sufren tengan el apoyo de una mano tendida. OREMOS
  • Padre, te pedimos por la paz en Belén y todos los territorios de Oriente Medio para que el amor que nació en el pesebre derrita la soberbia de los corazones de los hombres. OREMOS
  • Padre, te pedimos que en este tiempo las familias cristianas renueven el amor entre sus miembros: los padres con los hijos, los esposos entre sí, abuelos, nietos hermanos todos se vean rodeados de la Paz que viene al Portal. OREMOS
  • Padre, te pedimos por todos los niños del mundo, especialmente por los más desfavorecidos, que encuentren el amor que tu les tienes, en la mirada de los que le rodean. OREMOS
  • Padre, te pedimos por tu pueblo que espera, para que la llegada de tu Hijo, les llene de Amor que compartir con los demás. OREMOS
Celebrante: Ayuda, Padre a tu Pueblo para que viviendo el Misterio del próximo nacimiento de tu Hijo, lleve a la plenitud la semilla del Reino que el nos trajo. Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


¡DÁNOS TU FE, MARIA!
Para que Dios esté pronto con nosotros
Para que nosotros, pronto estemos con El
Para que creamos, aun sin ver
Para que aún sin ver, creamos por encima de todo

¡DÁNOS TU FE, MARÍA!
Sólo así, podremos vivir, celebrar
cantar y festejar el encanto de la Navidad.
Sólo así, en este Año Santo de la Fe,
podremos conocer, sentir, vivir,
amar, testimoniar y celebrar
al DIOS que viene pequeño por Navidad
Amén.

11 de diciembre de 2016 - III Domingo de Adviento

III Domingo de Adviento
11 de diciembre de 2016



MONICIÓN DE ENTRADA

Sean todos bienvenidos a la Eucaristía de este Tercer Domingo de Adviento. Y si siempre deseamos que nuestro saludo de bienvenida sea muy alegre, pues hoy más aún, pues celebramos el domingo “gaudete”, el domingo de la alegría. “Esten Alegres…” es la frase que procede de la Carta de San Pablo a los filipenses. Vamos completando el tiempo de Adviento y el próximo domingo ya será el cuarto y último domingo, para dar paso luego a la Navidad. Pues que estemos siempre alegres y esperanzados en todo este tiempo que nos falta para el Nacimiento del Niño Dios. Y que lo aprovechemos para convertirnos más al Señor, para mejorar nuestras vidas y busquemos la felicidad de nuestros hermanos.

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: El fragmento de Isaías que vamos a escuchar hoy termina con siguiente frase: “Pena y aflicción se alejarán”. Y eso es la alegría. El profeta Isaías sigue presentándonos en estos domingos de Adviento su profecía sobre un mundo de paz en el que nadie luchará contra nadie, ni siquiera en la naturaleza. Y nos pide además que fortalezcamos a los débiles. Es un buen encargo para estos próximos y cercanos momentos de Navidad.

SEGUNDA LECTURA: El apóstol Santiago en su Carta nos dice que nos mantengamos firmes, porque el Señor está cerca. Firmes en nuestra fe y en nuestros propósitos de ser mejores que, sin duda, son los frutos del Adviento. El tiempo se acaba para olvidar nuestros malos momentos y disponernos a vivir los buenos.

EVANGELIO: Es un evangelio difícil el de hoy, pero lleno de esperanza. Juan Bautista, preso por la maldad de Herodes, recibe noticias contradictorias sobre la actitud del Mesías. Tal vez, Juan esperaba —como otros muchos judíos— ese Mesías capaz de articular un triunfo político. Pero Jesús le responde que se contemple lo que hace como Mesías: los más despreciados de la sociedad, los enfermos, los inválidos recuperan la salud y, sobre todo, a los pobres se les predica la Buena Noticia.

LECTURAS

Del libro del profeta Isaías: 35, 1-6. 10

Esto dice el Señor: "Regocíjate, yermo sediento. Que se alegre el desierto y se cubra de flores, que florezca como un campo de lirios, que se alegre y dé gritos de júbilo, porque le será dada la gloria del Líbano, el esplendor del Carmelo y del Sarón.
Ellos verán la gloria del Señor, el esplendor de nuestro Dios. Fortalezcan las manos cansadas, afiancen las rodillas vacilantes. Digan a los de corazón apocado: `¡Ánimo! No teman. He aquí que su Dios, vengador y justiciero, viene ya para salvarlos'.
Se iluminarán entonces los ojos de los ciegos y los oídos de los sordos se abrirán. Saltará como un venado el cojo y la lengua del mudo cantará. Volverán a casa los rescatados por el Señor, vendrán a Sión con cánticos de júbilo, coronados de perpetua alegría; serán su escolta el gozo y la dicha, porque la pena y la aflicción habrán terminado".
Palabra de Dios

SALMO 145

R./  VEN, SEÑOR, A SALVARNOS.

El Señor siempre es fiel a su palabra,
y es quien hace justicia al oprimido;
él proporciona pan a los hambrientos
y libera al cautivo. R/.

Abre el Señor los ojos de los ciegos
y alivia al agobiado.
Ama el Señor al hombre justo
y toma al forastero a su cuidado. R/.

A la viuda y al huérfano sustenta
y trastorna los planes del inicuo.
Reina el Señor eternamente,
reina tu Dios, oh Sión, reina por siglos.  R./

De la carta del apóstol Santiago: 5, 7-10

Hermanos: Sean pacientes hasta la venida del Señor. Vean cómo el labrador, con la esperanza de los frutos preciosos de la tierra, aguarda pacientemente las lluvias tempraneras y las tardías. Aguarden también ustedes con paciencia y mantengan firme el ánimo, porque la venida del Señor está cerca.
No murmuren, hermanos, los unos de los otros, para que el día del juicio no sean condenados. Miren que el juez ya está a la puerta. Tomen como ejemplo de paciencia en el sufrimiento a los profetas, los cuales hablaron en nombre del Señor.
Palabra de Dios

Aleluya, aleluya.

El Espíritu del Señor está sobre mí.
Me ha enviado para anunciar la buena nueva a los pobres.

R/. Aleluya.

† Del santo Evangelio según san Mateo: 11, 2-11

En aquel tiempo, Juan se encontraba en la cárcel, y habiendo oído hablar de las obras de Cristo, le mandó preguntar por medio de dos discípulos: "¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?"
Jesús les respondió: "Vayan a contar a Juan lo que están viendo y oyendo: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios de la lepra, los sordos oyen, los muertos resucitan y a los pobres se les anuncia el Evangelio. Dichoso aquel que no se sienta defraudado por mí".
Cuando se fueron los discípulos, Jesús se puso a hablar a la gente acerca de Juan: "¿Qué fueron ustedes a ver en el desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? No. Pues entonces, ¿qué fueron a ver? ¿A un hombre lujosamente vestido? No, ya que los que visten con lujo habitan en los palacios. ¿A qué fueron, pues? ¿A ver a un profeta? Sí, yo se lo aseguro; y a uno que es todavía más que profeta. Porque de él está escrito: He aquí que yo envío a mi mensajero para que vaya delante de ti y te prepare el camino. Yo les aseguro que no ha surgido entre los hijos de una mujer ninguno más grande que Juan el Bautista. Sin embargo, el más pequeño en el Reino de los cielos, es todavía más grande que él".

Palabra del Señor.


ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Dios Padre Nuestro, observa esta Asamblea de hijos tuyos que reunidos aquí en la Eucaristía esperamos la venida de tu Hijo Unigénito, nuestro Maestro y Amigo. Y respondemos:
¡VEN, SEÑOR JESÚS!
  • Por el Papa Francisco, por el obispo de nuestra diócesis y por todos los obispos de la tierra para que ayuden y estimulen a una espera de Adviento en alegría al pueblo a ellos confiado. OREMOS
  • Por el todo el Pueblo de Dios, especialmente por los sacerdotes, por los diáconos, por las personas consagradas y por todos los hombres y mujeres que viven un laicado comprometido y solidario con todos los hermanos. OREMOS
  • Por los gobernantes de todo el mundo, especialmente por los de los países de mayoría católica o cristiana, para que sepan interpretar el mensaje de amor y esperanza que el Adviento trae a sus conciudadanos. OREMOS
  • Por los responsables de la economía y de las políticas sociales para que luchen contra las causas que producen la pobreza y la marginación. OREMOS
  • Por los pobres, los enfermos, los ancianos, los marginados, los inmigrantes en dificultades, para que reciban, durante este Adviento, toda la ayuda que necesiten. OREMOS
  • Por todos nosotros, presentes en esta Eucaristía del Tercer Domingo de Adviento para que sepamos esperar el Nacimiento de Jesús con alegría, dedicación, amor y solidaridad. OREMOS
Celebrante: Recibe Dios Nuestro estas plegarias que te presentamos con fe y con esperanza. Por Jesucristo Nuestro Señor.
Amén

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


¿QUIÉN ERES TÚ, SEÑOR?

Si eres la alegría,
infunde a nuestros corazones júbilo
Si eres salud,
inyéctanos tu fuerza y tu salvación
Si eres fe,
aumenta nuestro deseo de seguirte
Si eres amor,
derrámalo en nuestras manos
para, luego, poder ofrecerlo a nuestros hermanos.

¿Quién eres tú, Señor?
Quien quiera que seas…
sólo sé que el mundo te necesita
Que el mundo requiere de un Niño
que le devuelva la alegría
Que la tierra, con tu Nacimiento,
recobrará la paz y la esperanza
Por eso, Señor, porque sabemos quién eres Tú…
¡Ven y no tardes en llegar…Señor!
Amén.

4 DE DICIEMBRE DE 2016 - II DOMINGO DE ADVIENTO



4 DE DICIEMBRE DE 2016
II DOMINGO DE ADVIENTO



MONICIÓN DE ENTRADA

Les deseamos nuestra más alegre bienvenida a nuestra Eucaristía del Segundo Domingo de Adviento, de este tiempo de amor y conversión. Hoy conoceremos a un personaje importantísimo en la Historia de la Redención: a Juan el Bautista, el Precursor del Mesías, el heraldo de la llegada del Señor. “El más grande hombre nacido de mujer”, según dijo de él Jesús de Nazaret… Juan nos llama desde el desierto, quiere que allanemos caminos y preparemos las calzadas para el Rey que va a llegar. Juan Bautista es la unión entre dos tiempos: el del Antiguo Testamento y el de Buena Nueva. Abramos, pues, nuestros corazones a una conversión sincera que nos hará más felices. Y ahora dispongámonos a encender la segunda vela de nuestra Corona de Adviento

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: Sigue ilustrando el profeta Isaías nuestras primeras lecturas, como el domingo pasado. Isaías profetiza un tiempo de paz y de amor insuperables que, evidentemente, todavía no ha llegado. La fraternidad entre un lobo y un cabrito, pastoreados ambos, por un niño, por un muchacho es un bien deseable. Pero para llegar a esa paz hay que iniciar por convertir nuestros corazones a la paz del Señor a quienesperamos.

SEGUNDA LECTURA: San Pablo en su Carta a los fieles de Roma –que forma nuestra segunda lectura de hoy—habla de las antiguas Escrituras y del tiempo del Reino de Jesús. Es perfectamente válida tambien para nosotros, porque en definitiva, porque Cristo esta viniendo para también salvarnos. Jesús, con su sacrificio, salvo a todos y para siempre.

EVANGELIO: Excepcional fragmento del Evangelio de San Mateo que se va a proclamar hoy. Es la mejor expresión posible sobre el significado de lo que puede y debe ser el adviento. Hay que convertirse, hay que hacer penitencia, para así mejorar nuestro camino hacia la conversión verdadera. Pero habremos de tener en cuentas las duras palabras que Juan Bautista dirige a fariseos y saduceos. ¿Nos la diría a nosotros tambien hoy?

LECTURAS

Del libro del profeta Isaías: 11, 1-10

En aquel día, brotará un renuevo del tronco de Jesé, un vástago florecerá de su raíz. Sobre él se posará el espíritu del Señor, espíritu de sabiduría e inteligencia, espíritu de consejo y fortaleza, espíritu de piedad y temor de Dios.
No juzgará por apariencias, ni sentenciará de oídas; defenderá con justicia al desamparado y con equidad dará sentencia al pobre; herirá al violento con el látigo de su boca, con el soplo de sus labios matará al impío. Será la justicia su ceñidor, la fidelidad apretará su cintura.
Habitará el lobo con el cordero, la pantera se echará con el cabrito, el novillo y el león pacerán juntos y un muchachito los apacentará. La vaca pastará con la osa y sus crías vivirán juntas. El león comerá paja con el buey.
El niño jugará sobre el agujero de la víbora; la criatura meterá la mano en el escondrijo de la serpiente. No harán daño ni estrago por todo mi monte santo, porque así como las aguas colman el mar, así está lleno el país de la ciencia del Señor.
Aquel día la raíz de Jesé se alzará como bandera de los pueblos, la buscarán todas las naciones y será gloriosa su morada.
Palabra de Dios

SALMO 71

R./  VEN, SEÑOR, REY DE JUSTICIA Y DE PAZ.

Comunica, Señor, al rey tu juicio,
 y tu justicia al que es hijo de reyes;
 así tu siervo saldrá en defensa de tus pobres
 y regirá a tu pueblo justamente. R/.

Florecerá en sus días la justicia
y reinará la paz, era tras era.
De mar a mar se extenderá su reino
y de un extremo al otro de la tierra. R/.

Al débil librará del poderoso
y ayudará al que se encuentra sin amparo;
se apiadará del desvalido y pobre
y salvará la vida al desdichado. R./

Que bendigan al Señor eternamente,
y tanto como el sol, viva su nombre.
Que él sea la bendición del mundo entero
y lo aclamen dichoso las naciones. R./

De la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 15, 4-9

Hermanos: Todo lo que en el pasado ha sido escrito en los libros santos, se escribió para instrucción nuestra, a fin de que, por la paciencia y el consuelo que dan las Escrituras, mantengamos la esperanza.
Que Dios, fuente de toda paciencia y consuelo, les conceda a ustedes vivir en perfecta armonía unos con otros, conforme al espíritu de Cristo Jesús, para que, con un solo corazón y una sola voz alaben a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo.
Por lo tanto, acójanse los unos a los otros como Cristo los acogió a ustedes, para gloria de Dios. Quiero decir con esto, que Cristo se puso al servicio del pueblo judío, para demostrar la fidelidad de Dios, cumpliendo las promesas hechas a los patriarcas y que por su misericordia los paganos alaban a Dios, según aquello que dice la Escritura: Por eso te alabaré y cantaré himnos a tu nombre.
Palabra de Dios

Aleluya, aleluya.

Preparen el camino del Señor, hagan rectos sus senderos,
y todos los hombres verán al Salvador.

R/. Aleluya.

† Del santo Evangelio según san Mateo: 3, 1-12

En aquel tiempo, comenzó Juan el Bautista a predicar en el desierto de Judea, diciendo: "Conviértanse, porque ya está cerca el Reino de los cielos". Juan es aquel de quien el profeta Isaías hablaba, cuando dijo: Una voz clama en el desierto: Preparen el camino del Señor, enderecen sus senderos.
Juan usaba una túnica de pelo de camello, ceñida con un cinturón de cuero, y se alimentaba de saltamontes y de miel silvestre. Acudían a oírlo los habitantes de Jerusalén, de toda Judea y de toda la región cercana al Jordán; confesaban sus pecados y él los bautizaba en el río.
Al ver que muchos fariseos y saduceos iban a que los bautizara, les dijo: "Raza de víboras, ¿quién les ha dicho que podrán escapar al castigo que les aguarda? Hagan ver con obras su conversión y no se hagan ilusiones pensando que tienen por padre a Abraham, porque yo les aseguro que hasta de estas piedras puede Dios sacar hijos de Abraham. Ya el hacha está puesta a la raíz de los árboles, y todo árbol que no dé fruto, será cortado y arrojado al fuego.
Yo los bautizo con agua, en señal de que ustedes se han convertido; pero el que viene después de mí, es más fuerte que yo, y yo ni siquiera soy digno de quitarle las sandalias. El los bautizará en el Espíritu Santo y su fuego. Él tiene el bieldo en su mano para separar el trigo de la paja. Guardará el trigo en su granero y quemará la paja en un fuego que no se extingue".
Palabra del Señor.


ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Dios Padre de Todos, esperamos la llegada de tu Hijo Unigénito que Juan Bautista nos anuncia. Y en esa espera llena de gozo le pedimos a tu Hijo que venga ya. Y respondemos:
VEN, SEÑOR JESÚS, NO TARDES
  • Por el papa Francisco, que el Espíritu Santo le guíe en su labor, que le dé fuerza y alegría. OREMOS
  • Por el obispo de nuestra diócesis (...) y por todos los obispos de la Tierra para que sepan llevar, como Juan, por el camino del desierto hacia la conversión de los rebaños a ellos confiados. OREMOS
  • Por todo el pueblo santo de Dios y especialmente por los laicos comprometidos y por los consagrados que trabajan en el mundo para que con su ejemplo marquen el camino de luz hacia Belén. OREMOS
  • Por los gobernantes y por todos los que tienen en su mano la administración de las riquezas de los países, para que estas se distribuyan con equidad y solidaridad. OREMOS
  • Por los pobres, los marginados, los enfermos incurables, los que a nadie tienen, para que reciban, especialmente en este tiempo de Adviento, todo el apoyo espiritual y económico de los hermanos. OREMOS
  • Por todos nosotros, presentes en esta Eucaristía del Segundo Domingo de Adviento para que oigamos en lo más recóndito de nuestro corazón a Juan Bautista y nos convirtamos sinceramente. OREMOS
Celebrante: Dios Padre Nuestro, concédenos esto que te pedimos con amor y humildad, con fe y arrepentimiento, con esperanza y deseos de cambiar. Por Nuestro Señor Jesucristo
Amén

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


CONVIÉRTEME, SEÑOR
De mis apariencias, simples e interesadas,
a la plenitud que me ofrece tú presencia,
real y misteriosa, dulce y exigente,
divina y humana, audible….y a veces silenciosa
Con respuestas….y a veces con interrogantes

CONVIÉRTEME, SEÑOR
Y dame un nuevo corazón para alabarte
Y dame un nuevo corazón para bendecirte
Y dame un nuevo corazón para esperarte
Y dame un nuevo corazón para amarte.
Amén.