20 de noviembre de 2016 - Domingo XXXIV (34) del Tiempo Ordinario

Domingo XXXIV (34) del Tiempo Ordinario
20 de noviembre de 2016


Jesucristo Rey del Universo



MONICIÓN DE ENTRADA

Sean todos bienvenidos, queridos hermanos y hermanas, a la celebración de este último Domingo del Tiempo Ordinario. El próximo domingo iniciamos el Adviento y con ello un nuevo ciclo y año litúrgico, el A. Hoy vamos a celebrar la Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo, que también se conoce como el Día de Cristo Rey. Jesús nos quiere contar que la única manera de ser un auténtico Rey es poniéndose al servicio de los demás. Una verdadera novedad en el mundo en que vivimos, en el que se gobierna ignorando, abusando, sometiendo o pisando a los que deberían ser servidos. Pero ello fue, también, novedad absoluta y también totalmente incomprendida en los tiempos que Jesús. Y eso le llevó a la muerte en la cruz, que Él convirtió en trono de amor y de misericordia. Hemos de dedicar esta jornada a pensar en el Reino de Dios. Nuestro Maestro, Jesús de Nazaret, nos recuerda que cada uno de nosotros podemos convertirnos en verdaderos ciudadanos de su Reino, si nos ponemos al servicio del prójimo, sobre todo de aquellos más débiles y pobres…

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: Cristo es el Ungido. Es lo que significa Cristo. Los judíos, tal como nos cuenta nuestra primera lectura de hoy –del Libro Segundo de Samuel-, ungían a sus Reyes en nombre del Señor. David es ungido como rey de Israel ante todo el pueblo y es un antecedente de la realeza de Jesús, el Cristo.

SEGUNDA LECTURA: Las palabras que vanos a escuchar, como segunda lectura, de la Carta del Apóstol San Pablo a los Colosenses, las hemos oído muchas veces, forman parte de un Himno muy bello y muy habitual en la liturgia eucarística y en la de las horas. Nos llevan al Reino del Hijo querido de Dios.

EVANGELIO: El fragmento del evangelio de Lucas en que se narra la crucifixión del Señor está lleno de símbolos de realeza. Es como si nos quisiera decir que la Cruz es el auténtico trono de Cristo Rey. El rótulo que puso Pilato habla del Rey de los judíos. Y el buen ladrón invoca la misericordia de Jesús para llegar ese mismo día al Reino. Escuchemos con el alma y el corazón en la mano esta lectura que nos muestra la auténtica realeza de Jesús de Nazaret.

LECTURAS

Del segundo libro de Samuel: 5,1-3

En aquellos días, todas las tribus de Israel fueron a Hebrón a ver a David, de la tribu de Judá, y le dijeron: "Somos de tu misma sangre. Ya desde antes, aunque Saúl reinaba sobre nosotros, tú eras el que conducía a Israel, pues ya el Señor te había dicho: 'Tú serás el pastor de Israel, mi pueblo; tú serás su guía' ".
Así pues, los ancianos de Israel fueron a Hebrón a ver a David, rey de Judá. David hizo con ellos un pacto en presencia del Señor y ellos lo ungieron como rey de todas las tribus de Israel.
Palabra de Dios

SALMO 121

R./  VAYAMOS CON ALEGRÍA AL ENCUENTRO DEL SEÑOR.

¡Qué alegría sentí cuando me dijeron:
"Vayamos a la casa del Señor"!
Y hoy estamos aquí, Jerusalén,
jubilosos, delante de tus puertas. R/.

A ti, Jerusalén, suben las tribus,
las tribus del Señor,
según lo que a Israel se le ha ordenado,
para alabar el nombre del Señor. R/.

Por el amor que tengo a mis hermanos,
voy a decir: "La paz sea contigo".
Y por la casa del Señor, mi Dios,
pediré para ti todos los bienes. R./

De la carta del apóstol san Pablo a los colosenses: 1, 12-20

Hermanos: Demos gracias a Dios Padre, el cual nos ha hecho capaces de participar en la herencia de su pueblo santo, en el reino de la luz.
Él nos ha liberado del poder de las tinieblas y nos ha trasladado al Reino de su Hijo amado, por cuya sangre recibimos la redención, esto es, el perdón de los pecados.
Cristo es la imagen de Dios invisible, el primogénito de toda la creación, porque en él tienen su fundamento todas las cosas creadas, del cielo y de la tierra, las visibles y las invisibles, sin excluir a los tronos y dominaciones, a los principados y potestades. Todo fue creado por medio de él y para él.
Él existe antes que todas las cosas, y todas tienen su consistencia en él. Él es también la cabeza del cuerpo, que es la Iglesia. Él es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que sea el primero en todo.
Porque Dios quiso que en Cristo habitara toda plenitud y por él quiso reconciliar consigo todas las cosas, del cielo y de la tierra, y darles la paz por medio de su sangre, derramada en la cruz.
Palabra de Dios

Aleluya, aleluya.

¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!
¡Bendito el reino que llega, el reino de nuestro padre David!

R/. Aleluya.

† Del santo Evangelio según san Lucas: 23, 35-43

Cuando Jesús estaba ya crucificado, las autoridades le hacían muecas, diciendo: "A otros ha salvado; que se salve así mismo, si él es el Mesías de Dios, el elegido".
También los soldados se burlaban de Jesús, y acercándose a él, le ofrecían vinagre y le decían: "Si tú eres el rey de los judíos, sálvate a ti mismo". Había, en efecto, sobre la cruz, un letrero en griego, latín y hebreo, que decía: "Éste es el rey de los judíos".
Uno de los malhechores crucificados insultaba a Jesús, diciéndole: "Si tú eres el Mesías, sálvate a ti mismo y a nosotros". Pero el otro le reclamaba, indignado: "¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en el mismo suplicio? Nosotros justamente recibimos el pago de lo que hicimos. Pero éste ningún mal ha hecho". Y le decía a Jesús: "Señor, cuando llegues a tu Reino, acuérdate de mí". Jesús le respondió: "Yo te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso".
Palabra del Señor.


ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: La victoria de Cristo sobre la muerte tras su Resurrección, lo hace digno de todo principado, poder y majestad como nos dice San Pablo. Por mediación de ese Rey nos dirigimos al Padre diciendo:
SEÑOR, ATIENDE NUESTRA PLEGARIA
  • Por el Papa Francisco, para que el Señor le siga colmando de gracia y sabiduría para guiar la Iglesia en estos momentos tan importantes de la historia. OREMOS
  • Por todos los reyes y dirigentes de la tierra, para que aprendan de Cristo Rey que da la vida por todos y así sepan hacer de su labor una donación permanente de su persona hacia los demás. OREMOS
  • Por todos los que viven en soledad para que encuentren personas que los ayuden a y acompañen con el fin de caminar en unión con la Iglesia hacia la casa del Padre. OREMOS
  • Por los enfermos, para que sabiendo que Cristo vino a la tierra para sanar los corazones y curar a los aquejados por el mal, sientan el consuelo que nos viene de Él. OREMOS
  • Por las familias cristianas para que aprendan de Cristo a ser servidores unos de otros, para instaurar su Reino en el seno familiar. OREMOS
  • Por todos nosotros, para que, no cejemos en el esfuerzo de extender el Reino de Dios hasta los confines de la tierra. OREMOS
Celebrante: Padre, en la solemnidad de Cristo Rey del Universo, te pedimos que por su mediación obtenga para tu pueblo lo que con confianza te suplica.
Amén

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


REINARÉ, CONTIGO, SEÑOR
Anunciando tu misericordia y tu lealtad
Tu presencia y tu comunión con el Padre
Tu fidelidad y tu reinado de vida y verdad

REINARÉ, CONTIGO, SEÑOR
Y, con tu Espíritu, me empujarás
por el sendero de la verdad y lejos de la mentira
Apartándome de aquellos que, dicen ser de los tuyos,
pero se comportan como si nunca te hubieran conocido
Dando gracias por tu nombre y proclamando
que, Tú Señor, eres Rey, siempre Rey, sólo Rey

Amén.