XXIX DOMINGO ORDINARIO
16 Octubre 2016




MONICIÓN DE ENTRADA

Reciban queridos hermanos y hermanas nuestra más fraternal bienvenida a la Eucaristía. Nos reunimos una semana más para rezar juntos y adorar con alegría a Dios Nuestro Padre. En este Domingo 29 del Tiempo Ordinario Jesús nos va a pedir que recemos siempre y con insistencia. La parábola del juez malvado y de la pobre viuda nos enseña a que la oración constante siempre alcanza sus objetivos. Y no hemos de rendirnos, aunque, a veces, parezca que Dios no nos escucha. Tengamos claro, desde hoy, que el Señor siempre nos da lo que verdaderamente necesitamos.

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: En el fragmento del capitulo 17 del Libro del Éxodo –que es nuestra primera lectura de hoy— se nos muestra que Moisés no rezaba solo. Le acompañaban Aarón y Jur, quienes sujetaban los brazos del profeta para que pudiera continuar con su plegaria. No estamos solos en la oración. Nos acompañan siempre los hermanos. Y hemos de tener en cuenta que hemos de rezar siempre. Dios espera nuestra oración, aunque no la necesite.

SEGUNDA LECTURA: Nuestra segunda lectura se sigue construyendo con fragmentos de la Segunda Carta del Apóstol Pablo a Timoteo, que hemos venido leyendo a lo largo de los últimos domingos. Y hoy Pablo aconseja a Timoteo que insista siempre en la oración y en la enseñanza de la Palabra. Todos tenemos que estar bien preparados ante la venida de Jesús de Nazaret, el cual, ciertamente, llega aquí todos los días gracias al portentoso milagro que se produce en la Eucaristía. Es bueno pensar siempre en esa presencia de Jesús siempre que celebramos la Eucaristía. No debemos olvidarlo.

EVANGELIO: La narración de la parábola del juez inicuo –presentada en el evangelio de San Lucas- tiene, incluso, su buena dosis de sentido del humor. En palabras de Jesús, el malvado juez satisface las demandas de una pobre viuda "no sea que siga viniendo a cada momento a importunarme". Está claro que Jesús de Nazaret utilizaba esta parábola para enseñar a rezar en toda hora y en toda ocasión, insistiendo sin tregua ante el Padre Dios. Es lo que hacía el mismo Jesús. Y es el consejo importante, muy importante, que hoy Nuestro Señor nos da. Tengámoslo en cuenta.

LECTURAS

Lectura del libro del Exodo 17, 8-13

En aquellos días, los amalecitas vinieron a atacar a los israelitas en Refidín.
Moisés dijo entonces a Josué: «Elige algunos hombres y sal a combatir a los amalecitas. Mañana yo me colocaré en lo alto del monte con la vara de Dios en la mano». Josué cumplió las órdenes de Moisés, y salió a pelear contra los amalecitas.
Moisés, Aarón y Jur subieron a la cumbre del monte.
Mientras Moisés tenía las manos en alto dominaba Israel, pero cuando las bajaba, Amalec dominaba. Como se le cansaban los brazos a Moisés, sus compañeros lo hicieron sentar sobre una piedra; Aarón y Jur le sostenían los brazos, uno a cada lado.
Así Moisés pudo mantener en alto las manos hasta la puesta del sol. Josué derrotó a los amalecitas y acabó con ellos.
Palabra de Dios

SALMO 117

R./  EL AUXILIO ME VIENE DEL SEÑOR.

El auxilio me viene del Señor.
La mirada dirijo hacia la altura
de donde ha de venirme todo auxilio.
El auxilio me viene del Señor,
que hizo el cielo y la tierra. R/.

No dejará que des un paso en falso,
pues es tu guardián que nunca duerme.
No, jamás se dormirá
o descuidará el guardián de Israel. R/.

El Señor te protege y te da sombra,
está siempre a tu lado;
no te hará daño el sol durante el día,
ni la luna de noche. R./

Te guardará el Señor en los peligros
y cuidará tu vida;
protegerá tus íres y veníres,
ahora y para siempre. R./

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo 3, 14-17; 4, 1-3

Querido hermano: Permanece firme en lo que has aprendido y se te ha confiado; bien sabes de quiénes lo aprendiste, y desde tu infancia estás familiarizado con la Sagrada Escritura, que puede darte la sabiduría que por la fe en Cristo Jesús conduce a la salvación.
Toda la Sagrada Escritura está inspirada por Dios, y es útil para enseñar, para reprender, para corregir y para educar en la virtud, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto y esté enteramente preparado para toda obra buena.
En presencia de Dios y de Cristo Jesús, que ha de venir a juzgar a vivos y muertos, te pido encarecidamente, por su advenimiento y por su Reino: Anuncia la Palabra, insiste a tiempo y a destiempo, convence, reprende y exhorta con toda paciencia y sabiduría.
Palabra de Dios

Aleluya, aleluya.

La palabra de Dios es viva y eficaz
y descubre los pensamientos e intenciones del corazón.

R/. Aleluya.

† Lectura del santo Evangelio según san Lucas 18, 1-8

En aquel tiempo, para enseñar a sus discípulos la necesidad de orar siempre y sin desfallecer, Jesús les propuso esta parábola:
«En cierta ciudad había un juez que no temía a Dios ni respetaba a los hombres. Vivía en aquella misma ciudad una viuda que le solicitaba con frecuencia: “Hazme justicia frente a mi adversario”. Por mucho tiempo el juez no le hizo caso, pero después se dijo: “Aunque no temo a Dios ni respeto a nadie, por la insistencia de esta viuda le haré justicia para que no me siga molestando”.
Dicho esto, Jesús comentó: «Si así pensaba el juez injusto, ¿creen acaso que Dios no hará justicia a sus elegidos, que claman a él día y noche? ¿Que los hará esperar? Yo les aseguro que les hará justicia sin tardar. Pero cuando venga el Hijo del hombre, ¿creen que encontrará esta fe en la tierra?»
Palabra del Señor.


ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Pidan y se les dará nos dice el Señor. Con esa confianza de que el Padre escuchará nuestra oración, le presentamos nuestras necesidades, las de la Iglesia y las del mundo. Digamos:
SEÑOR, ESCUCHA A TU PUEBLO.
  • Por el Papa, los obispos, sacerdotes, diáconos, consagrados y todo el pueblo que formamos la Iglesia para que seamos fieles testigos de la resurrección de Cristo y vivamos según el hombre nuevo. OREMOS
  • Por los dirigentes de las naciones, los políticos, los legisladores, los que tienen el poder económico en sus manos, para que siempre les mueva el bien y así se extienda el Reino de Dios en este mundo. OREMOS
  • Por los que sufren la enfermedad, el azote del paro, los que viven en la miseria, los encarcelados para que encuentren en esta situación la luz de Cristo y éste les acompañe y fortalezca hasta que salgan de su situación. OREMOS
  • Por todos los que han dejado enfriar su fe, yendo tras ídolo de este mundo, para que reconozcan en Cristo al único Salvador y se vuelvan a Él. OREMOS
  • Por las familias cristianas, para que Cristo se siempre el centro de su hogar. OREMOS
  • Por los niños que mueren en el vientre de su madre a causa del aborto, para que Dios los acoja en su seno y haga comprender a este mundo el horror que está cometiendo. OREMOS
  • Por todos nosotros para no nos cansemos nunca de trabajar en el Reino de Dios. OREMOS
Celebrante: Padre, con la insistencia de aquella viuda te pedimos que acojas esta plegarias que te presentamos por medio de Jesucristo tu Hijo Nuestro Señor.
Amén

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


CUÁNTAS VECES
Cuántas veces, la puerta del Señor,
nos parece estar cerrada.
No es El, somos nosotros, los cerrados.

Cuántas veces, la puerta del Señor,
nos parece dura de abrir.
No es El, somos nosotros los duros.

Cuántas veces, la puerta del Señor,
se nos hace difícil el pasar.
No es El, somos nosotros los remisos.

Cuántas veces, la puerta del Señor,
parece desconocida.
No es El, somos nosotros los indiferentes.

Si quieres, que la puerta del Señor,
se abra y sea frágil, no lo dudes:
llama siempre que puedas…
el Señor contestará.
Amén.

AVISOS PARROQUIALES