23 Octubre 2016 - XXX Domingo Ordinario C

23 Octubre 2016
XXX DOMINGO ORDINARIO

DOMUND: Jornada Mundial por la Evangelización de los Pueblos

LOS GRITOS DEL POBRE



MONICIÓN DE ENTRADA

Les deseamos nuestra más fraternal bienvenida a la Eucaristía en un día muy especial. Celebra la Iglesia el DOMUND, la Jornada Mundial por la Evangelización de los Pueblos. Toda la cristiandad se afana en este día en rezar y obtener recursos para ayudar a los pueblos más pobres y llevarles, asimismo, la fe de Cristo. Y litúrgicamente presentamos el Domingo 30 del Tiempo Ordinario. En el Evangelio de San Lucas, Jesús de Nazaret nos explica la diferencia entre la oración del fariseo, soberbia y fatua; y la del publicano arrepentido, plegaria humilde y realizada desde un corazón contrito. La evangelización y la oración humilde son, sin duda, han de ser dos grandes temas para nuestra meditación de hoy.

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: La primera lectura de hoy procede del Libro del Eclesiástico. Y nos narra como Dios escucha las súplicas del pobre y del oprimido. Dice muy gráficamente el texto que “los gritos del pobre atraviesan las nubes hasta alcanzar a Dios. Y este fragmento nos va a recordar claramente lo que, después, nos contará el evangelio.

SEGUNDA LECTURA: Completamos hoy las lecturas que durante domingos sucesivos hemos hecho de la Segunda Carta del Apóstol San Pablo a Timoteo. De ahí han procedido nuestras segundas lecturas durante semanas. En esta de hoy, Pablo de Tarso se despide de Timoteo… y de la vida, ya que pronto iba a ser martirizado. Él ha recorrido el camino indicado por el Señor. ¿Y nosotros? ¿Lo hemos hecho?

EVANGELIO: El evangelio de Lucas nos narra la parábola del Señor sobre el fariseo y el publicano que subieron a rezar al templo, tal como ya hemos dicho en nuestro saludo de entrada. Conviene que dediquemos tiempo a la meditación de esta parábola, para que nos demos cuenta si nuestra oración –nuestro cristianismo—está más cercano a la oración del fariseo que a la súplica del publicano. Jesús, como siempre, cuenta esa parábola para la gente de hoy. Es una advertencia a nosotros mismos, aquí y ahora.

LECTURAS

Lectura del libro del Sirácide (Eclesiástico): 35, 15-17. 20-22

El Señor es un juez que no se deja impresionar por apariencias. No menosprecia a nadie por ser pobre y escucha las súplicas del oprimido. No desoye los gritos angustiosos del huérfano ni las quejas insistentes de la viuda.
Quien sirve a Dios con todo su corazón es oído y su plegaria llega hasta el cielo. La oración del humilde atraviesa las nubes, y mientras él no obtiene lo que pide, permanece sin descanso y no desiste, hasta que el Altísimo lo atiende y el justo juez le hace justicia.
Palabra de Dios

SALMO 33

R./  EL SEÑOR NO ESTÁ LEJOS DE SUS FIELES.

Bendeciré al Señor a todas horas,
no cesará mi boca de alabarlo.
Yo me siento orgulloso del Señor,
que se alegre su pueblo al escucharlo. R/.

En contra del malvado está el Señor,
para borrar de la tierra su recuerdo.
Escucha, en cambio, al hombre justo
y lo libra de todas sus congojas. R/.

El Señor no está lejos de sus fieles
y levanta a las almas abatidas.
Salva el Señor la vida de sus siervos.
No morirán quienes en Él esperan. R./

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo: 4, 6-8. 16-18

Querido hermano: Para mí ha llegado la hora del sacrificio y se acerca el momento de mi partida. He luchado bien en el combate, he corrido hasta la meta, he perseverado en la fe. Ahora sólo espero la corona merecida, con la que el Señor, justo juez, me premiará en aquel día, y no solamente a mí, sino a todos aquellos que esperan con amor su glorioso advenimiento.
La primera vez que me defendí ante el tribunal, nadie me ayudó. Todos me abandonaron. Que no se les tome en cuenta. Pero el Señor estuvo a mi lado y me dio fuerzas para que, por mi medio, se proclamara claramente el mensaje de salvación y lo oyeran todos los paganos. Y fui librado de las fauces del león. El Señor me seguirá librando de todos los peligros y me llevará salvo a su Reino celestial. A Él la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
Palabra de Dios

Aleluya, aleluya.

Dios reconcilió al mundo consigo, por medio de Cristo,
y a nosotros nos confió el mensaje de la reconciliación.

R/. Aleluya.

† Lectura del santo Evangelio según san Lucas: 18, 9-14

En aquel tiempo, Jesús dijo esta parábola sobre algunos que se tenían por justos y despreciaban a los demás: “Dos hombres subieron al templo para orar: uno era fariseo y el otro, publicano. El fariseo, erguido, oraba así en su interior: ‘Dios mío, te doy gracias porque no soy como los demás hombres: ladrones, injustos y adúlteros; tampoco soy como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todas mis ganancias’.
El publicano, en cambio, se quedó lejos y no se atrevía a levantar los ojos al cielo. Lo único que hacía era golpearse el pecho, diciendo: ‘Dios mío, apiádate de mí, que soy un pecador’.
Pues bien, yo les aseguro que éste bajó a su casa justificado y aquél no; porque todo el que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido”.
Palabra del Señor.


ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Oracion Celebrante inicio
SEÑOR, DANOS LA PAZ POR SIEMPRE
  • Por el Papa Francisco para que sea siempre portavoz de la paz y del amor entre todos los hombres y mujeres de la Tierra. OREMOS
  • Por todos los misioneros y misioneros y por los organismos que, como la OMP, colaboran en la labor de las misiones y para que el DOMUND sea bien admitido por todos. OREMOS
  • Por los obispos, los presbíteros, los diáconos para que sus enseñanzas al pueblo de Dios estén basadas en la paz, en la concordia entre todos. OREMOS
  • Por la Iglesia de Venezuela, para que siempre se respiren en su seno palabras de perdón y gestos de concordia. OREMOS
  • Por los gobernantes de todos los países para que procuren la paz entre sus ciudadanos y también la paz entre las naciones. OREMOS
  • Por todas las víctimas de la violencia, de las guerras, del terrorismo para que su sangre derramada no sea inútil y sea fermento de paz y de amor. OREMOS
  • Por nosotros, presentes en esta Eucaristía, para que sepamos renovar con fe el compromiso bautismal y nos sintamos hijos de Dios al ser forjadores de paz. OREMOS
Celebrante: Dios Padre Bueno te rogamos atiendas las súplicas que te presentamos. Por Jesucristo, Nuestro Señor.
Amén

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


YO, SI SOY ASI, SEÑOR
Quiero adorarte, y me cuesta ponerme de rodillas
Quiero guardar silencio,
y no sé vivir sin el ruido
Quiero hablar con tu lenguaje,
y sólo utilizo el diccionario
que me ofrece el mundo
Quiero buscar tus huellas,
y voy detrás de aquellas
que conducen a la fama.

PORQUE, YO SI QUE SOY ASI, SEÑOR,
Dame humildad para reconocer mis fallos
Fortaleza para hacerles frente
Gratitud para agradecerte lo mucho
que Tú haces por mí
Oración para mirarte
y nunca ofender a los demás Espíritu
para dejarme moldear por tu Palabra
Amén.

AVISOS PARROQUIALES