31 Julio 2016 - XVIII Domingo Ordinario

XVIII Domingo Ordinario
31 Julio 2016

EL ÚNICO BIEN DEL HOMBRE

MONICIÓN DE ENTRADA

Reciban nuestra más cordial bienvenida a la eucaristía. Y en este domingo decimoctavo del Tiempo Ordinario, Jesús de Nazaret nos va a recomendar que no pleiteemos por los temas de dinero, que ni siquiera le tengamos apego. Su mensaje es claro y nítido. Seremos nosotros quienes tenemos que decidir si somos adoradores de Dios o del dinero. Hemos de tener mucho cuidado porque el dinero, ya lo dijo Jesús, es una especie de ídolo, de falso dios, muy poderoso. Reconozcamos que en estos tiempos de dura crisis, el uso y abuso de la riqueza se contempla como un gran problema, casi como un crimen. Seamos, pues, coherentes con ello.

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: Hoy hemos de escuchar con especial atención nuestra primera lectura, del Libro del Eclesiastés, porque nos avisa sobre la vanidad que puede llenar nuestras vidas y nuestros trabajos. Sólo Dios nos marca el camino adecuado. Solo Dios no nos engaña, ni fomenta nuestra vanidad.

SEGUNDA LECTURA: En la segunda lectura, procedente de la Segunda Carta a los Colosenses, San Pablo, nos habla de que el Bautismo es el inicio de una nueva vida, marcada por la enseñanza de Cristo que es simiente de libertad, no como la antigua ley. Llegamos hoy al final de las lecturas sucesivas que hemos tenido en domingos anteriores de la Carta a los Colosenses una de las más hermosas que Pablo de Tarso nos dejó.

EVANGELIO: El evangelio de hoy es de San Lucas, como corresponde al Ciclo C que seguimos este año. Pero tiene la identidad con otros autores en que, como siempre, Jesús de Nazaret, ante una pregunta espontánea del pueblo Jesús construye un capítulo de su enseñanza, una auténtica catequesis, para los de antes y para nosotros. Jesús nos va a hablar muy seriamente de la inutilidad de las riquezas y de los estragos que, en nosotros, hace la adoración de las mismas.

LECTURAS

Lectura del Eclesiastés (Cohélet): 1, 2; 2, 21-23

Todas las cosas, absolutamente todas, son vana ilusión. Hay quien se agota trabajando y pone en ello todo su talento, su ciencia y su habilidad, y tiene que dejárselo todo a otro que no lo trabajó. Esto es vana ilusión y gran desventura. En efecto, ¿qué provecho saca el hombre de todos sus trabajos y afanes bajo el sol? De día dolores, penas y fatigas; de noche no descansa. ¿No es también eso vana ilusión?
Palabra de Dios

Salmo 89

R./  Señor, ten compasión de nosotros.

Tú haces volver al polvo a los humanos,
diciendo a los mortales que retornen.
Mil años son para ti como un día,
que ya pasó; como una breve noche. R/.

Nuestra vida es tan breve como un sueño;
semejante a la hierba, que despunta
y florece en la mañana
y por la tarde se marchita y se seca. R/.

Enséñanos a ver lo que es la vida
y seremos sensatos.
¿Hasta cuándo, Señor,
vas a tener compasión de tus siervos?
¿Hasta cuándo? R/.

Llénanos de tu amor por la mañana
y júbilo será la vida toda.
Que el Señor bondadoso nos ayude
y dé prosperidad a nuestras obras. R/.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los colosenses: 3, 1-5. 9-11

Hermanos: Puesto que han resucitado con Cristo, busquen los bienes de arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios. Pongan todo el corazón en los bienes del cielo, no en los de la tierra, porque han muerto y su vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando se manifieste Cristo, vida de ustedes, entonces también ustedes se manifestarán gloriosos juntamente con Él. Den muerte, pues, a todo lo malo que hay en ustedes: la fornicación, la impureza, las pasiones desordenadas, los malos deseos y la avaricia, que es una forma de idolatría. No sigan engañándose unos a otros; despójense del modo de actuar del viejo yo y revístanse del nuevo yo, el que se va renovando conforme va adquiriendo el conocimiento de Dios, que lo creó a su propia imagen. En este orden nuevo ya no hay distinción entre judíos y no judíos, israelitas y paganos, bárbaros y extranjeros, esclavos y libres, sino que Cristo es todo en todos.
Palabra de Dios

Aleluya, aleluya.

Dichosos los pobres de espíritu,
porque de ellos es el Reino de los cielos.

R/. Aleluya.

† Lectura del santo Evangelio según san Lucas: 12, 13-21

En aquel tiempo, hallándose Jesús en medio de una multitud, un hombre le dijo: “Maestro, dile a mi hermano que comparta conmigo la herencia”. Pero Jesús le contestó: “Amigo, ¿quién me ha puesto como juez en la distribución de herencias?”
Y dirigiéndose a la multitud, dijo: “Eviten toda clase de avaricia, porque la vida del hombre no depende de la abundancia de los bienes que posea”.
Después les propuso esta parábola: “Un hombre rico obtuvo una gran cosecha y se puso a pensar: `Qué haré, porque no tengo ya en dónde almacenar la cosecha? Ya sé lo que voy a hacer: derribaré mis graneros y construiré otros más grandes para guardar ahí mi cosecha y todo lo que tengo. Entonces podré decirme: Ya tienes bienes acumulados para muchos años; descansa, come, bebe y date a la buena vida’. Pero Dios le dijo: ¡Insensato! Esta misma noche vas a morir. ¿Para quién serán todos tus bienes?’ Lo mismo le pasa al que amontona riquezas para sí mismo y no se hace rico de lo que vale ante Dios”.
Palabra del Señor.


ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Cristo nos invita a mirar lo trascendente de esta vida: La casa del Padre. Puestos los ojos en el Padre, por medio de Jesucristo nos atrevemos a pedirle:
PADRE ATIENDE NUESTRAS SÚPLICAS.
  • Te pedimos por la Iglesia católica, para que con la ayuda del Espíritu Santo, sepa discernir los signos de los tiempos y sepa responder a las necesidades espirituales del hombre de hoy. OREMOS
  • Te pedimos por los gobernantes, para que dejando de mirar sus propios intereses, levanten los ojos al Padre y vislumbren su función de servidores del pueblo. OREMOS
  • Te pedimos por los jóvenes que han vivido junto al Santo Padre las Jornada Mundial de la Juventud en Polonia, para que sean testigos de la resurrección de Cristo en sus ambientes. OREMOS
  • Te pedimos por todos los que buscan y no encuentran, y viven necesitados tanto de lo material, como lo espiritual o afectivo, para que encuentren en la Iglesia, personas que sepan satisfacer sus necesidades. OREMOS
  • Por los matrimonios cristianos, para que sean vivero de vocaciones católicas y promuevan una visión trascendente del caminar diario. OREMOS
  • Por todos los que nos acercamos al altar de Cristo para que, como dice San Pablo, cada vez sea más completo nuestro conocimiento de Cristo. OREMOS
Celebrante: Padre, queremos seguir perseverando en tu conocimiento y ser cada día más fieles al mensaje de tu Hijo, concédenos lo que con fe y esperanza te hemos pedido por Jesucristo Nuestro Señor.
Amén

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


VEN A MI ENCUENTRO
Ven a mi encuentro, Jesús,
y aléjame de todo aquello
que me impide ser tu testigo
de todo aquello
que me aleja de tu reino
de todo aquello
que me confunde y me degrada
de todo aquello que,
simplemente, no eres Tú.
Amén.

AVISOS PARROQUIALES