26 Junio 2016 - XIII DOMINGO ORDINARIO

26 Junio 2016
XIII DOMINGO ORDINARIO

TE SEGUIRÉ A DONDE VAYAS

MONICIÓN DE ENTRADA

Sean todos bienvenidos a la Eucaristía. Es la primera de este verano en el hemisferio norte... Y la primera del invierno en el hemisferio sur. Y en este Domingo XIII del Tiempo Ordinario, Jesús, por encima del tiempo y del espacio, nos va a explicar las condiciones de su seguimiento. No son fáciles. Pide renuncia y sacrificio. Pide exclusividad. Hay que olvidarse de todo lo que este mundo construye para evitar la implantación del Reino de Dios. Él asegurará, que su yugo es suave y su carga ligera… pero existe el yugo y hay que hacer sitio en nuestra espalda para una carga tan preciosa. El Evangelio de Lucas de hoy es una lección importante y definitiva de lo que significa seguir al Maestro de Nazaret. Será nuestro gran hallazgo del día de hoy, con calor o frío.

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: La petición divina de seguimiento total se refleja en Eliseo quien decide seguir a Elías dejándolo todo, tal como nos narra el Libro Primero de los Reyes, que es nuestra primera lectura. Dios no quiere ser compartido con nadie. Dios nos pide que le acompañemos sin pensar en nada más.

SEGUNDA LECTURA: En la segunda lectura, San Pablo dice a los Gálatas que hay que ser libres por amor y que ese amor nos lleva a ser esclavos de los hermanos. Pablo de Tarso había comprendido totalmente a Jesús de Nazaret. El amor a los hermanos nos hace libres y nos empuja a servir a los hermanos con entrega y pasión.

EVANGELIO: Jesús, en el Evangelio de San Lucas, que vamos a escuchar, anuncia ya su Pasión y entonces pide a sus discípulos que le sigan por encima de todo. Hoy nos lo dice a nosotros mismos, una vez más. Pone unos ejemplos duros y concretos… es el seguimiento total, sin subterfugios, sin atenuaciones. ¿Seremos capaces de seguirle por encima de todo?

LECTURAS

Lectura del primer libro de los Reyes: 19, 16. 19-21

En aquellos tiempos, el Señor le dijo a Elías: “Unge a Eliseo, el hijo de Safat, originario de Abel-Mejolá, para que sea profeta en lugar tuyo”.
Elías partió luego y encontró a Eliseo, hijo de Safat, que estaba arando. Delante de él trabajaban doce yuntas de bueyes y él trabajaba con la última. Elías pasó junto a él y le echó encima su manto. Entonces Eliseo abandonó sus bueyes, corrió detrás de Elías y le dijo: “Déjame dar a mis padres el beso de despedida y te seguiré”. Elías le contestó: “Ve y vuelve, porque bien sabes lo que ha hecho el Señor contigo”.
Se fue Eliseo, se llevó los dos bueyes de la yunta, los sacrificó, asó la carne en la hoguera que hizo con la madera del arado y la repartió a su gente para que se la comieran. Luego se levantó, siguió a Elías y se puso a su servicio.
Palabra de Dios

Salmo 15

R./  Enséñanos, Señor, el camino de la vida.

Protégeme, Dios mío, pues eres mi refugio.
Yo siempre he dicho que tú eres mi Señor.
El Señor es la parte que me ha tocado en herencia:
mi vida está en sus manos. R/.

Bendeciré al Señor, que me aconseja,
hasta de noche me instruye internamente.
Tengo siempre presente al Señor
y con Él a mi lado, jamás tropezaré. R/.

Por eso se me alegran el corazón
 y el alma y mi cuerpo vivirá tranquilo,
porque tú no me abandonarás a la muerte
ni dejarás que sufra yo la corrupción. R/.

Enséñame el camino de la vida,
sáciame de gozo en tu presencia
y de alegría perpetua junto a ti. R/.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los gálatas: 5, 1. 13-18

Hermanos: Cristo nos ha liberado para que seamos libres. Conserven, pues, la libertad y no se sometan de nuevo al yugo de la esclavitud. Su vocación, hermanos, es la libertad. Pero cuiden de no tomarla como pretexto para satisfacer su egoísmo; antes bien, háganse servidores los unos de los otros por amor. Porque toda la ley se resume en un solo precepto: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Pues si ustedes se muerden y devoran mutuamente, acabarán por destruirse.
Los exhorto, pues, a que vivan de acuerdo con las exigencias del Espíritu; así no se dejarán arrastrar por el desorden egoísta del hombre. Este desorden está en contra del Espíritu de Dios, y el Espíritu está en contra de ese desorden. Y esta oposición es tan radical, que les impide a ustedes hacer lo que querrían hacer. Pero si los guía el Espíritu, ya no están ustedes bajo el dominio de la ley.
Palabra de Dios

Aleluya, aleluya.


Habla, Señor, que tu siervo te escucha.
Tú tienes palabras de vida eterna.

R/. Aleluya.


† Lectura del santo Evangelio según san Lucas: 9, 51-62

Cuando ya se acercaba el tiempo en que tenía que salir de este mundo, Jesús tomó la firme determinación de emprender el viaje a Jerusalén. Envió mensajeros por delante y ellos fueron a una aldea de Samaria para conseguirle alojamiento; pero los samaritanos no quisieron recibirlo, porque supieron que iba a Jerusalén. Ante esta negativa, sus discípulos Santiago y Juan le dijeron: “Señor, ¿quieres que hagamos bajar fuego del cielo para que acabe con ellos?”. Pero Jesús se volvió hacia ellos y los reprendió. Después se fueron a otra aldea.
Mientras iban de camino, alguien le dijo a Jesús: “Te seguiré a dondequiera que vayas”. Jesús le respondió: “Las zorras tienen madrigueras y los pájaros, nidos; pero el Hijo del hombre no tiene en dónde reclinar la cabeza”.
A otro, Jesús le dijo: “Sígueme”. Pero él le respondió: “Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre”. Jesús le replicó: “Deja que los muertos entierren a sus muertos. Tú ve y anuncia el Reino de Dios”.
Otro le dijo: “Te seguiré, Señor; pero déjame primero despedirme de mi familia”. Jesús le contestó: “El que empuña el arado y mira hacia atrás, no sirve para el Reino de Dios”.
Palabra del Señor.


ORACIÓN DE LOS FIELES


Celebrante: Jesús pide radicalidad en el seguimiento de sus discípulos. Dispongamos nuestra alma a convertirnos definitivamente al Señor, sin estar siempre “mirando hacia atrás”. Pidamos al Señor:
QUE TU ESPÍRITU GUÍE NUESTRA VIDA.
  • Por la Iglesia, para que, sumergiéndose en este Año de la Misericordia, rompa con el egoísmo del mundo mediante el flujo constante del Amor de Dios. OREMOS
  • Por nuestros países, para que el Señor nos dé gobernantes sabios y prudentes que sepan guiarnos hacia metas de prosperidad y libertad. OREMOS
  • Por todos los que viven alejados de la Iglesia, para que encuentren en su entorno personas que les sepan llevar hacia la verdad que nos trajo Jesucristo. OREMOS
  • Por los enfermos y sus cuidadores para que nunca pierdan la esperanza de un tiempo nuevo, libres de las ataduras de la enfermedad. OREMOS
  • Por las familias cristianas, para que siempre tengan presentes a Dios en sus vidas y sean cada día fieles reflejos del amor del Padre. OREMOS
  • Por nosotros, que nos acercamos a la mesa de Cristo, para que nunca miremos hacia atrás en nuestra labor apostólica. OREMOS
Celebrante: Padre, Tú eres el fin de nuestro camino, danos la fuerza de tu Espíritu para que lleguemos un día gozosos a tu encuentro. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.
Amén


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


¡YO TAMBIÉN ASPIRO A IR CONTIGO, SEÑOR!
A la Jerusalén que en el cielo aguarda
A la Jerusalén que en el cielo se levanta 
Con la fuerza de la Eucaristía 
Con el cayado de tu Palabra, Señor 
Con la infusión de los sacramentos 
Con la voz de tu Iglesia, Señor, 
 quiero ir yendo, a una contigo, 
 y disfrutar de tu Reino prometido.

Amén.

AVISOS PARROQUIALES