8 mayo 2016 - LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR

VII Domingo de Pascua
LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR

8 mayo 2016

VOLVER A JERUSALÉN


MONICIÓN DE ENTRADA

Reciban nuestra más cordial bienvenida a la Eucaristía. Hoy, camino de Pentecostés, celebramos la Ascensión del Señor. Estamos asistiendo a ese momento solemne en el que el Señor Jesús, cerca de Betania, decidió subir al cielo. Los apóstoles estaban allí, en Betania, y volvieron felices a Jerusalén. Busquemos nosotros hoy nuestra felicidad al saber que el Señor está aquí con nosotros en el Pan y en la Palabra.

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: Nuestra primera lectura de hoy son los primeros párrafos del Libro de los Hechos de los Apóstoles. En ellos San Lucas establece que, en efecto, este libro es continuidad de su Evangelio. Narra la Ascensión del Señor ocurrida en Betania, cerca de Jerusalén y llama la atención de manera preocupante cuando, todavía, en ese momento que el Señor marcha, todavía los apóstoles esperaban que se restaurara el poder político en Israel. Tendría que llegar el Espíritu en Pentecostés para hacerles comprender.

SEGUNDA LECTURA: La segunda lectura, de la Carta del Apóstol San Pablo a los Efesios, nos recuerda el poder liberador de Cristo sobre la existencia humana oprimida por el miedo y la falta de madurez., por el pecado en definitiva. Pablo nos refiere la consecuencia de la Ascensión. El Señor Jesús queda permanente a la derecha de Dios para interceder por nosotros.

EVANGELIO: San Lucas en su evangelio nos pone de manifiesto que la fuerza viene del Señor, que irá engrandeciendo nuestra vida, para hacernos portadores de la Buena Noticia que hemos de comunicar a los demás. Eso es lo que nos encargó el Señor en el momento de su Ascensión. Podremos, no obstante, ver la identidad de los textos de este evangelio y de la primera lectura del Libro de los Apóstoles. Son dos párrafos en continuidad de –digámoslo así— del mismo texto.

LECTURAS

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 1, 1-11

En mi primer libro, querido Teófilo, escribí acerca de todo lo que Jesús hizo y enseñó, hasta el día en que ascendió al cielo, después de dar sus instrucciones, por medio del Espíritu Santo, a los apóstoles que había elegido. A ellos se les apareció después de la pasión, les dio numerosas pruebas de que estaba vivo y durante cuarenta días se dejó ver por ellos y les habló del Reino de Dios. Un día, estando con ellos a la mesa, les mandó: “No se alejen de Jerusalén. Aguarden aquí a que se cumpla la promesa de mi Padre, de la que ya les he hablado: Juan bautizó con agua; dentro de pocos días ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo”. Los ahí reunidos le preguntaban: “Señor, ¿ahora sí vas a restablecer la soberanía de Israel?”. Jesús les contestó: “A ustedes no les toca conocer el tiempo y la hora que el Padre ha determinado con su autoridad; pero cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes, los llenará de fortaleza y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta los últimos rincones de la tierra”. Dicho esto, se fue elevando a la vista de ellos, hasta que una nube lo ocultó a sus ojos. Mientras miraban fijamente al cielo, viéndolo alejarse, se les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: “Galileos, ¿qué hacen allí parados, mirando al cielo? Ese mismo Jesús que los ha dejado para subir al cielo, volverá como lo han visto alejarse”.
Palabra de Dios

Salmo 46

R./  Entre voces de júbilo, Dios asciende a su trono. Aleluya.

Aplaudan, pueblos todos;
aclamen al Señor, de gozo llenos;
que el Señor, el Altísimo,
es terrible y de toda la tierra, rey supremo. R/.

Entre voces de júbilo y trompetas,
Dios, el Señor, asciende hasta su trono.
en honor de nuestro Dios,
al rey honremos y cantemos todos. R/.

Porque Dios es el rey del universo,
cantemos el mejor de nuestros cantos.
Reina Dios sobre todas las naciones
desde su trono santo. R/.

Lectura de la carta a los hebreos: 9, 24-28; 10, 19-23

Hermanos: Cristo no entró en el santuario de la antigua alianza, construido por mano de hombres y que sólo era figura del verdadero, sino en el cielo mismo, para estar ahora en la presencia de Dios, intercediendo por nosotros.
En la antigua alianza, el sumo sacerdote entraba cada año en el santuario para ofrecer una sangre que no era la suya; pero Cristo no tuvo que ofrecerse una y otra vez a sí mismo en sacrificio, porque en tal caso habría tenido que padecer muchas veces desde la creación del mundo. De hecho, Él se manifestó una sola vez, en el momento culminante de la historia, para destruir el pecado con el sacrificio de sí mismo. Y así como está determinado que los hombres mueran una sola vez y que después de la muerte venga el juicio, así también Cristo se ofreció una sola vez para quitar los pecados de todos. Al final se manifestará por segunda vez, pero ya no para quitar el pecado, sino para la salvación de aquellos que lo aguardan y en Él tienen puesta su esperanza. Hermanos, en virtud de la sangre de Jesucristo, tenernos la seguridad de poder entrar en el santuario, porque Él nos abrió un camino nuevo y viviente a través del velo, que es su propio cuerpo. Asimismo, en Cristo tenemos un sacerdote incomparable al frente de la casa de Dios. Acerquémonos, pues, con sinceridad de corazón, con una fe total, limpia la conciencia de toda mancha y purificado el cuerpo por el agua saludable. Mantengámonos inconmovibles en la profesión de nuestra esperanza, porque el que nos hizo las promesas es fiel a su palabra.
Palabra de Dios

Aleluya, aleluya.

Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos, dice el Señor,
y sepan que yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.

R/. Aleluya.

† Lectura del santo Evangelio según san Lucas: 24, 46-53

En aquel tiempo, Jesús se apareció a sus discípulos y les dijo: “Está escrito que el Mesías tenía que padecer y había de resucitar de entre los muertos al tercer día, y que en su nombre se había de predicar a todas las naciones, comenzando por Jerusalén, la necesidad de volverse a Dios para el perdón de los pecados. Ustedes son testigos de esto. Ahora yo les voy a enviar al que mi Padre les prometió. Permanezcan, pues, en la ciudad, hasta que reciban la fuerza de lo alto”. Después salió con ellos fuera de la ciudad, hacia un lugar cercano a Betania; levantando las manos, los bendijo, y mientras los bendecía, se fue apartando de ellos y elevándose al cielo. Ellos, después de adorarlo, regresaron a Jerusalén, llenos de gozo, y permanecían constantemente en el templo, alabando a Dios.
Palabra del Señor.


ORACIÓN DE LOS FIELES

CelebranteA través de Cristo que asciende a los cielos, presentemos al Padre nuestra plegaria diciendo:
PADRE, ENVÍANOS TU ESPÍRITU.
  • Te pedimos Padre, que sostengas la Iglesia que tu Hijo fundó y haz que cada uno de los que la integramos vivamos de acuerdo a sus enseñanzas. OREMOS
  • Te pedimos Padre que ilumines a todos los gobernantes de la tierra para que busquen siempre la concordia y el bienestar de todos. OREMOS
  • Te pedimos Padre que des compañía y ánimo a todos aquellos que se encuentran con incertidumbres ante el futuro, a aquellos que tienen una mala racha, a los que están apurados. OREMOS
  • Te pedimos Padre que llenes de tu Paz a aquellos que cumplen el mandato de tu Hijo de predicar el evangelio, a pesar de las dificultades que ello conlleva. OREMOS
  • Te pedimos Padre por todos nosotros para que permanezcamos unido mientras esperamos la venida del Espíritu Santo. OREMOS
  • Te pedimos Padre por todos nuestros amigos y familiares que ya fallecieron, para que disfruten de la paz eterna en tu presencia. OREMOS
Celebrante: Te pedimos Padre por todos nuestros amigos y familiares que ya fallecieron, para que disfruten de la paz eterna en tu presencia. Por Jesucristo Nuestro Señor.
Amén

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


¡DÉJANOS LA PUERTA ABIERTA, SEÑOR!

Que no la cierre el viento del camino fácil
Que no la empuje nuestra falta de fe
Que no la obstruya nuestro afán de tener aquí
¡DEJANOS LA PUERTA ABIERTA, SEÑOR!
Para vivir y morar contigo

Para amar y vivir junto a Dios
Para sentir el soplo eterno del Espíritu
Para gozar en el regazo de María Virgen
¡NO NOS CIERRES LA PUERTA DEL CIELO, SEÑOR!

Amén.

AVISOS PARROQUIALES

  • El próximo sábado 14 de mayo les invitamos a la vigilia de Pentecostés
    a partir de las 5.00 pm en la iglesia de la Purísima.
    Por eso no se celebrará la Misa de las 5pm en Jesús Nazareno.