29 Mayo 2016 - SANTÍSIMO CUERPO Y SANGRE DE CRISTO

Domingo IX del Tiempo Ordinario
29 Mayo 2016

SANTÍSIMO CUERPO Y SANGRE DE CRISTO


MONICIÓN DE ENTRADA

Reciban, en el Día del Amor, hermanos y hermanas, nuestra más bienvenida ple-na de amor y de fraternidad de una manera muy especial. Acudimos hoy al tem-plo a festejar y adorar a Jesús Sacramentado. Es la máxima entrega por Amor de nuestro Maestro. Y es que el Cuerpo y la Sangre del Señor son su herencia y, además, su presencia indeleble, día a día, y todos los días. Si la Santa Misa, la Eucaristía, es fundamentalmente la aparición de Jesús, por la fuerza del Espíritu, en el pan y el vino que ofrecemos en el altar, hoy es el día en que recordamos muy especialmente ese Signo, que es nuestro gran alimento corporal y espiritual. La solemnidad del Corpus Christi se remonta a 1246, que comenzó a celebrarse en Lieja (Bélgica). Años después, en 1264, el Papa Urbano IV extendió la con-memoración por toda la cristiandad. También, hoy celebramos el “Día de Caridad”. Caridad es amor. Y hemos de afanarnos en el cuidado de nuestros hermanos que más lo necesitan, en lo espiritual y en lo material. Hoy, muy especialmente, hemos de procurar esas ayudas que tanta falta hacen en estos tiempos duros de severa crisis económica.

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: La primera lectura, que procede del Libro del Génesis, nos habla de la bendición por parte del Sacerdote Melquisedec a Abrahán. Melquisedec, sin origen, ni final, ya dispuso que el sacrificio fuese pan y vino: como hacemos nosotros hoy.

SEGUNDA LECTURA: Y en la segunda lectura escucharemos el fragmento de la Primera Carta a los Corintios en la que Pablo nos ofrece el documento más antiguo sobre la consagración en la Ultima Cena. Y, ayer y hoy, forma parte de la oración que proclama el sacerdote durante la Consagración.

EVANGELIO: El evangelio, de San Lucas, nos narra la multiplicación de los pa-nes y de los peces, que es alimento milagroso que Jesús dio a quienes más lo necesitaban. Y es lo que nosotros recibimos en la Eucaristía el Cuerpo y la Sangre de Cristo como alimento de vida eterna.

LECTURAS

Lectura del libro del Génesis: 14, 18-20

En aquellos días, Melquisedec, rey de Salem, presentó pan y vino, pues era sacerdote del Dios altísimo, y bendijo a Abram, diciendo: “Bendito sea Abram de parte del Dios altísimo, creador de cielos y tierra; y bendito sea el Dios altísimo, que entregó a tus enemigos en tus manos”. Y Abram le dio el diezmo de todo lo que había rescatado.
Palabra de Dios

Salmo 109

R./  Tú eres sacerdote para siempre.

Esto ha dicho el Señor a mi Señor:
“Siéntate a mi derecha;
yo haré de tus contrarios
el estrado donde pongas los pies”. R/.

Extenderá el Señor desde Sión tu cetro poderoso
y tú dominarás al enemigo. R/.

Es tuyo el señorío; el día en que naciste
en los montes sagrados,
te consagró el Señor antes del alba. R/.

Juró el Señor y no ha de retractarse:
“Tú eres sacerdote para siempre,
como Melquisedec”. R/.

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 11, 23-26

Hermanos: Yo recibí del Señor lo mismo que les he transmitido: Que el Señor Jesús, la noche en que iba a ser entregado, tomó pan en sus manos, y pronunciando la acción de gracias, lo partió y dijo: “Esto es mi cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía”.
Lo mismo hizo con el cáliz, después de cenar, diciendo: “Este cáliz es la nueva alianza que se sella con mi sangre. Hagan esto en memoria mía siempre que beban de él”. Por eso, cada vez que ustedes comen de este pan y beben de este cáliz, proclaman la muerte del Señor, hasta que vuelva.
Palabra de Dios


SECUENCIA

El pan que del cielo baja
es comida de viajeros.
Es un pan para los hijos.
¡No hay que tirarlo a los perros!

Isaac, el inocente,
es figura de este pan,
con el cordero de Pascua
y el misterioso mana.
Ten compasión de nosotros,
buen pastor, pan verdadero.

Apaciéntanos y cuídanos
y condúcenos al cielo.
Si lo parten, no te apures
solo parten lo exterior;

en el mínimo fragmento
entero late el Señor.
Todo lo puedes y sabes,
pastor de ovejas, divino.

Concédenos en el cielo
gozar la herencia contigo. Amen.

Aleluya, aleluya.

Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor;
el que coma de este pan vivirá para siempre.

R/. Aleluya.

† Lectura del santo Evangelio según san Lucas: 9, 11-17

En aquel tiempo, Jesús habló del Reino de Dios a la multitud y curó a los enfermos.
Cuando caía la tarde, los doce apóstoles se acercaron a decirle: “Despide a la gente para que vayan a los pueblos y caseríos a buscar alojamiento y comida, porque aquí estamos en un lugar solitario”. Él les contestó: “Denles ustedes de comer”. Pero ellos le replicaron: “No tenemos más que cinco panes y dos pescados; a no ser que vayamos nosotros mismos a comprar víveres para toda esta gente”. Eran como cinco mil varones.
Entonces Jesús dijo a sus discípulos: “Hagan que se sienten en grupos como de cincuenta”. Así lo hicieron, y todos se sentaron. Después Jesús tomó en sus manos los cinco panes y los dos pescados, y levantando su mirada al cielo, pronunció sobre ellos una oración de acción de gracias, los partió y los fue dando a los discípulos para que ellos los distribuyeran entre la gente.
Comieron todos y se saciaron, y de lo que sobró se llenaron doce canastos.
Palabra del Señor.


ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Hoy contemplamos el misterio de Cristo hecho pan, del pan hecho Cuerpo de Nuestro Señor. Por Él, con la ayuda del Espíritu Santo, elevamos al Padre nuestras plegarias diciendo:
PADRE DANOS SIEMPRE DE ESTE PAN
  • Por la Iglesia, que vive alimentada por el Cuerpo y la Sangre de Cristo, para que vivamos siempre promoviendo la unidad alentados por el Espíritu Santo. OREMOS
  • Por los pueblos de la tierra, para que reine en ellos la paz, la concordia y la fraternidad que son frutos de la Caridad. OREMOS
  • Por los más débiles de nuestro tiempo, los niños, los enfermos, los pobres, los emigrantes para que, en este día de la Caridad, nuestros corazones se abran a ellos y permanezcan siempre en esta disposición. OREMOS
  • Por todos aquellos que trabajan por un mundo más justo y caritativo, para que su trabajo se traduzca en un renacer de la esperanza de los más necesitados. OREMOS
  • Por las familias católicas, para que, acudiendo asiduamente al misterio del Cuerpo y la Sangre de Cristo vivan en comunión y sean faros de fe para el mundo que está necesitado de la luz de Cristo. OREMOS
  • Por todos los que nos acercamos en este día a la mesa del Pan partido, para que seamos trasmisores de esta gracia a todos los que nos rodean. OREMOS
Celebrante: Padre, que alimentas a tu pueblo con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, atiende estas necesidades que te presentamos y sigue convocando a los hombres a la Cena del Señor.Te lo pedimos por Jesucristo sacramentado, Nuestro Señor.
Amén

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


¡NO DEJES DE SALIR, SEÑOR!
Aquí tienes nuestros corazones: haz de ellos una patena
Aquí tienes nuestras mentes: haz de ellas un altavoz
Aquí tienes nuestras manos: haz de ellas una carroza
Aquí tienes nuestros ojos: haz de ellos dos diamantes
Aquí tienes nuestras almas: haz de ellas el oro de tu custodia
Aquí tienes nuestros cuerpos: haz de ellos las más auténticas
custodias que nunca se cansen de anunciar por todo el mundo
que sigues viviendo y permaneciendo eternamente presente
en el gran milagro de la eucaristía.
¡No dejes de salir, Señor! ¿Nos dejas acompañarte?
Amén.

AVISOS PARROQUIALES

22 Mayo 2016 - La Santísima Trinidad

Domingo después de Pentecostés
22 Mayo 2016
La Santísima Trinidad


MONICIÓN DE ENTRADA

Sean hermanos y hermanas especialmente bienvenidos e iniciemos con júbilo la Eucaristía. En ella vamos a celebrar lo esencial que sobre Dios nos reveló Jesucristo: que nuestro Dios no es un Dios solitario y lejano y que en el conjunto insondable que es la divinidad hay tres personas unidas por el amor: la Trinidad Santísima. No nos importe hoy repetir ahora esa oración fundamental del cristiano: Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Deciros también que hemos iniciado el Tiempo Ordinario –estamos en la octava semana— que llegará hasta el 27 de noviembre que iniciaremos el Adviento. Es el Tiempo Ordinario un periodo de consolidación y de repaso histórico y espiritual de la Vida de Jesús.

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: En la primera lectura, sacada del Libro de los Proverbios, se explica de manera muy gráfica la creación del mundo por el Dios único que tiene poder para todo. Ha sido la Sabiduría de Dios quien lo ha hecho todo que había sido engendrada antes de la creación del mundo.

SEGUNDA LECTURA: San Pablo, en la Carta a los Romanos, que es nuestra segunda lectura, revela que el amor de Dios está en nuestros corazones por el Espíritu Santo “que se nos ha dado”. Marca, sin duda, una continuidad con el Día de Pentecostés.

EVANGELIO: El Evangelio de San Juan, se recuerda la maravilla de la venida del Espíritu Santo como continuador de la obra de Jesús, pero sobre todo define con maestría la realidad trinitaria. En las palabras de Jesús, referidas por Juan, el Hijo revela la presencia del Padre y del Espíritu.

LECTURAS

Lectura del libro de los Proverbios: 8, 22-31

Esto dice la sabiduría de Dios: “El Señor me poseía desde el principio, antes que sus obras más antiguas. Quedé establecida desde la eternidad, desde el principio, antes de que la tierra existiera. Antes de que existieran los abismos y antes de que brotaran los manantiales de las aguas, fui concebida. Antes de que las montañas y las colinas quedaran asentadas, nací yo. Cuando aún no había hecho el Señor la tierra ni los campos ni el primer polvo del universo, cuando Él afianzaba los cielos, ahí estaba yo. Cuando ceñía con el horizonte la faz del abismo, cuando colgaba las nubes en lo alto, cuando hacía brotar las fuentes del océano, cuando fijó al mar sus límites y mandó a las aguas que no los traspasaran, cuando establecía los cimientos de la tierra, yo estaba junto a Él como arquitecto de sus obras, yo era su encanto cotidiano; todo el tiempo me recreaba en su presencia, jugando con el orbe de la tierra y mis delicias eran estar con los hijos de los hombres”.
Palabra de Dios

Salmo 8

R./  ¡Qué admirable, Señor, es tu poder!

Cuando contemplo el cielo, obra de tus manos,
la luna y las estrellas, que has creado, me pregunto:
¿Qué es el hombre para que de él te acuerdes,
ese pobre ser humano, para que de él te preocupes? R/.

Sin embargo, lo hiciste un poquito inferior a los ángeles,
lo coronaste de gloria y dignidad;
le diste el mando sobre las obras de tus manos
y todo lo sometiste bajo sus pies. R/.

Pusiste a su servicio los rebaños y las manadas,
todos los animales salvajes, las aves del cielo
y los peces del mar,
que recorren los caminos de las aguas. R/.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 5, 1-5

Hermanos: Ya que hemos sido justificados por la fe, mantengámonos en paz con Dios, por mediación de nuestro Señor Jesucristo. Por Él hemos obtenido, con la fe, la entrada al mundo de la gracia, en el cual nos encontramos; por Él, podemos gloriarnos de tener la esperanza de participar en la gloria de Dios. Más aún, nos gloriamos hasta de los sufrimientos, pues sabemos que el sufrimiento engendra la paciencia, la paciencia engendra la virtud sólida, la virtud sólida engendra la esperanza, y la esperanza no defrauda, porque Dios ha infundido su amor en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo, que Él mismo nos ha dado.
Palabra de Dios

Aleluya, aleluya.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Al Dios que es, que era y que vendrá.

R/. Aleluya.

† Lectura del santo Evangelio según san Juan: 16, 12-15

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Aún tengo muchas cosas que decirles, pero todavía no las pueden comprender. Pero cuando venga el Espíritu de la verdad, Él los irá guiando hasta la verdad plena, porque no hablará por su cuenta, sino que dirá lo que haya oído y les anunciará las cosas que van a suceder. Él me glorificará, porque primero recibirá de mí lo que les vaya comunicando. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso he dicho que tomará de lo mío y se lo comunicará a ustedes”.
Palabra del Señor.


ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Señor, tus ojos están puestos en los que esperan tu misericordia, por eso ponemos nuestras peticiones ante Ti, confiando en la generosidad de tu corazón.
QUE TU MISERICORDIA VENGA SOBRE NOSOTROS
  • Por la Iglesia; para que dé razones sólidas para creer y esperar, y para que nos ayude a poner nuestras vidas en las manos de Dios, con la certeza de que la Trinidad habita en cada uno de nosotros. OREMOS
  • Por el Papa, los obispos, los sacerdotes; para que nos enseñen a creer en la Trinidad y arrodillarnos ante el misterio para experimentar: la vida, el amor y la plenitud de Dios. OREMOS
  • Por las naciones, los pueblos, las familias, las personas que no encuentran la paz; para que el Señor ablande su corazón y los lleve: a aceptar, a perdonar, a compartir, llegando así a la concordia y la tranquilidad. OREMOS
  • Por las familias; para que la Trinidad las marque con su sello, siendo creadoras de vida, portadoras de amor y constantes en comunicación. OREMOS
  • Por los enfermos, los que sufren, los que están fuera de sus hogares; para que encuentren en la Iglesia una mano tendida que les ayude en sus necesidades y los anime a creer y a esperar. OREMOS
  • Por todo este pueblo fiel que se reúne en este Día Santo en la celebración de esta Eucaristía para que la meditación frecuente en el Misterio de Santísima Trinidad, nos acerque a todos al gozo de la eternidad OREMOS
Celebrante: Todo esto lo ponemos en manos de Dios en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Amén

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


ESTÁS AQUÍ, SEÑOR
Tu secreto, un secreto a voces,
es el amor del Padre, con el Hijo y en el Espíritu.
Una familia que, estando sentada en el cielo,
camina con los pies de Cristo en la tierra.
Una conversación que, dándose en el cielo,
se escucha con nitidez a través del Espíritu Santo
Una mesa que, asentándose en el cielo,
se prolonga en la casa de todos aquellos
que cantan, creen, viven y se asombran
ante el Misterio Trinitario.
Amén.

AVISOS PARROQUIALES

15 Mayo 2016 - PENTECOSTÉS




Domingo de Pentecostés
15 Mayo 2016


MONICIÓN DE ENTRADA

Les deseamos nuestra más cordial bienvenida a la Eucaristía. Es Pentecostés. Jesús, tal y como lo había prometido, envía a los Apóstoles el Espíritu Santo. Hemos completado un largo recorrido desde el inicio de la Cuaresma. Con esta fiesta culminamos un emocionante periodo de gozo y esperanza. Hoy, ese mismo Jesús, nos envía el Espíritu Santo a todos, a cada uno de nosotros. El Espíritu Santo es el mayor regalo que el Padre ha hecho a los hombres por medio de Cristo. Esto nos compromete a vivir nuestra fe, a mantener la esperanza, a ser fuertes en la dificultad. No para quedar parados y boquiabiertos mirando a las nubes, sino para hacer una conexión entre en cielo y la tierra. Y así facilitar a nuestros hermanos el camino hacia la plenitud que otorga el Espíritu Santo a todos los que le siguen. Y todo ello, en la cercanía del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, en este Año de la Misericordia.

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: La primera lectura, sacada del libro de los Hechos de los Apóstoles, nos narra la llegada del Espíritu Santo y la sorpresa que supuso para todos. Hoy, deberíamos sorprendernos nosotros, tanto como ellos, de ese Espíritu que llega a cada uno. Ya no estamos solos, el Espíritu de Jesús vive y actúa en todos los hombres y mujeres, en toda la creación. Esto ha de movernos a llevar, sin miedo, el mensaje del Espíritu allí donde nos encontremos.

SEGUNDA LECTURA: La responsabilidad de la transmisión de la Palabra de Dios es de todos, como dice la segunda lectura, de la Carta de Pablo a los fieles de Corinto, porque somos miembros de un único Cuerpo, bautizados en un mismo Espíritu y cada uno tendrá que responder de su tarea. Pentecostés no es una cosa de ayer. No es un recuerdo histórico. Es una realidad viva para esta hora, para este mundo en el que vivimos. Tenemos todos, y cada uno, que vivir nuestro Pentecostés.

EVANGELIO: Las claves de lo que es Pentecostés las encontraremos en el Evangelio de Juan: Igual que Jesús penetra en el Cenáculo en medio de personas aterradas por el miedo, así aparece hoy Jesús en nuestro corazón. Vamos a dejarle entrar; Él nos trae el amor, la paz, la fortaleza, la luz, la compañía... Y nos ofrece para siempre el Espíritu.

LECTURAS

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 2, 1-11

El día de Pentecostés, todos los discípulos estaban reunidos en un mismo lugar. De repente se oyó un gran ruido que venía del cielo, como cuando sopla un viento fuerte, que resonó por toda la casa donde se encontraban. Entonces aparecieron lenguas de fuego, que se distribuyeron y se posaron sobre ellos; se llenaron todos del Espíritu Santo y empezaron a hablar en otros idiomas, según el Espíritu los inducía a expresarse. En esos días había en Jerusalén judíos devotos, venidos de todas partes del mundo. Al oír el ruido, acudieron en masa y quedaron desconcertados, porque cada uno los oía hablar en su propio idioma.
Atónitos y llenos de admiración, preguntaban: “¿No son galileos todos estos que están hablando? ¿Cómo, pues, los oímos hablar en nuestra lengua nativa? Entre nosotros hay medos, partos y elamitas; otros vivimos en Mesopotamia, Judea, Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia y en Panfilia, en Egipto o en la zona de Libia que limita con Cirene. Algunos somos visitantes, venidos de Roma, judíos y prosélitos; también hay cretenses y árabes. Y sin embargo, cada quien los oye hablar de las maravillas de Dios en su propia lengua”.
Palabra de Dios

Salmo 103

R./  ENVÍA, SEÑOR, TU ESPÍRITU A RENOVAR LA TIERRA. ALELUYA

Bendice al Señor, alma mía; Señor y Dios mío,
inmensa es tu grandeza.
¡Qué numerosas son tus obras, Señor!
La tierra está llena de tus creaturas. R/.

Si retiras tu aliento, toda creatura muere
y vuelve al polvo;
pero envías tu espíritu, que da vida,
y renuevas el aspecto de la tierra. R/.

Que Dios sea glorificado para siempre
y se goce en sus creaturas.
Ojalá que le agraden mis palabras
y yo me alegraré en el Señor. R/.

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 12,3-7.12-13

Hermanos: Nadie puede llamar a Jesús “Señor”, si no es bajo la acción del Espíritu Santo. Hay diferentes dones, pero el Espíritu es el mismo. Hay diferentes servicios, pero el Señor es el mismo. Hay diferentes actividades, pero Dios, que hace todo en todos, es el mismo.
En cada uno se manifiesta el Espíritu para el bien común. Porque así como el cuerpo es uno y tiene muchos miembros y todos ellos, a pesar de ser muchos, forman un solo cuerpo, así también es Cristo. Porque todos nosotros, seamos judíos o no judíos, esclavos o libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu para formar un solo cuerpo, y a todos se nos ha dado a beber del mismo Espíritu.
Palabra de Dios

Aleluya, aleluya.

Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles
y enciende en ellos el fuego de tu amor.

R/. Aleluya.

Lectura del santo Evangelio según san Juan: 20, 19-23

Al anochecer del día de la resurrección, estando cerradas las puertas de la casa donde se hallaban los discípulos, por miedo a los judíos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: “La paz esté con ustedes”. Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Cuando los discípulos vieron al Señor, se llenaron de alegría. De nuevo les dijo Jesús: “La paz esté con ustedes. Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo”. Después de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo: “Reciban el Espíritu Santo. A los que les perdonen los pecados, les quedarán perdonados; y a los que no se los perdonen, les quedarán sin perdonar”.
Palabra del Señor.


ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Invocamos al Espíritu para que nos ayude a pedir al Padre su ayuda para nuestro caminar y actuar en el crecimiento de su Reino:
QUE EL ESPÍRITU NOS AYUDE A CAMINAR
  • Por la Iglesia para que viva unida en el Espíritu y no se sobresalte con los vientos recios que hoy soplan en este mundo. OREMOS
  • Por los países en guerra, para que todos atiendan a la voz de Jesús que nos trae la paz y el perdón y acojan todos su Palabra. OREMOS
  • Por los que andan temerosos, para que la fuerza del Espíritu les haga ver que el amor es más fuerte que la muerte y en Cristo venceremos. OREMOS
  • Por todos los que reciben este año el sacramento de la Confirmación, para que el Espíritu Santo se ayude a caminar y discernir los signos de los tiempos. OREMOS
  • Por los matrimonios, para que Espíritu sostenga el amor que un día se prometieron y con su ayuda sepan superar los malos tiempos y las fatigas del camino. OREMOS
  • Por todos nosotros, para que el Espíritu nos haga ver el modo de proceder en la Nueva Evangelización y nos pongamos todos manos a la obra. OREMOS
Celebrante: Padre, que envías tu Espíritu para fortalecer nuestro ánimo y consolar nuestro corazón te pedimos que atiendas estas necesidades que te presentamos. Por Jesucristo Nuestro Señor.
Amén

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


GRACIAS SEÑOR
¡Gracias, Señor!
Ayúdanos a descubrir este inmenso regalo;
que no nos quedemos en el envoltorio
que vayamos más al fondo
hacia aquel lugar donde, el Espíritu,
habla cuando se le escucha
protege, cuando nos ponemos bajo sus alas
fortalece, si nos encontramos débiles
levanta, si desfallecemos
anima, cuando la tristeza asoma
en las ventanas de nuestra existencia.
¡Gracias, Señor!
En Navidad, te hiciste regalo de amor
En Pascua, regalo de vida
En Pentecostés, soplo de aliento divino
Amén.

AVISOS PARROQUIALES

8 mayo 2016 - LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR

VII Domingo de Pascua
LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR

8 mayo 2016

VOLVER A JERUSALÉN


MONICIÓN DE ENTRADA

Reciban nuestra más cordial bienvenida a la Eucaristía. Hoy, camino de Pentecostés, celebramos la Ascensión del Señor. Estamos asistiendo a ese momento solemne en el que el Señor Jesús, cerca de Betania, decidió subir al cielo. Los apóstoles estaban allí, en Betania, y volvieron felices a Jerusalén. Busquemos nosotros hoy nuestra felicidad al saber que el Señor está aquí con nosotros en el Pan y en la Palabra.

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: Nuestra primera lectura de hoy son los primeros párrafos del Libro de los Hechos de los Apóstoles. En ellos San Lucas establece que, en efecto, este libro es continuidad de su Evangelio. Narra la Ascensión del Señor ocurrida en Betania, cerca de Jerusalén y llama la atención de manera preocupante cuando, todavía, en ese momento que el Señor marcha, todavía los apóstoles esperaban que se restaurara el poder político en Israel. Tendría que llegar el Espíritu en Pentecostés para hacerles comprender.

SEGUNDA LECTURA: La segunda lectura, de la Carta del Apóstol San Pablo a los Efesios, nos recuerda el poder liberador de Cristo sobre la existencia humana oprimida por el miedo y la falta de madurez., por el pecado en definitiva. Pablo nos refiere la consecuencia de la Ascensión. El Señor Jesús queda permanente a la derecha de Dios para interceder por nosotros.

EVANGELIO: San Lucas en su evangelio nos pone de manifiesto que la fuerza viene del Señor, que irá engrandeciendo nuestra vida, para hacernos portadores de la Buena Noticia que hemos de comunicar a los demás. Eso es lo que nos encargó el Señor en el momento de su Ascensión. Podremos, no obstante, ver la identidad de los textos de este evangelio y de la primera lectura del Libro de los Apóstoles. Son dos párrafos en continuidad de –digámoslo así— del mismo texto.

LECTURAS

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 1, 1-11

En mi primer libro, querido Teófilo, escribí acerca de todo lo que Jesús hizo y enseñó, hasta el día en que ascendió al cielo, después de dar sus instrucciones, por medio del Espíritu Santo, a los apóstoles que había elegido. A ellos se les apareció después de la pasión, les dio numerosas pruebas de que estaba vivo y durante cuarenta días se dejó ver por ellos y les habló del Reino de Dios. Un día, estando con ellos a la mesa, les mandó: “No se alejen de Jerusalén. Aguarden aquí a que se cumpla la promesa de mi Padre, de la que ya les he hablado: Juan bautizó con agua; dentro de pocos días ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo”. Los ahí reunidos le preguntaban: “Señor, ¿ahora sí vas a restablecer la soberanía de Israel?”. Jesús les contestó: “A ustedes no les toca conocer el tiempo y la hora que el Padre ha determinado con su autoridad; pero cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes, los llenará de fortaleza y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta los últimos rincones de la tierra”. Dicho esto, se fue elevando a la vista de ellos, hasta que una nube lo ocultó a sus ojos. Mientras miraban fijamente al cielo, viéndolo alejarse, se les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: “Galileos, ¿qué hacen allí parados, mirando al cielo? Ese mismo Jesús que los ha dejado para subir al cielo, volverá como lo han visto alejarse”.
Palabra de Dios

Salmo 46

R./  Entre voces de júbilo, Dios asciende a su trono. Aleluya.

Aplaudan, pueblos todos;
aclamen al Señor, de gozo llenos;
que el Señor, el Altísimo,
es terrible y de toda la tierra, rey supremo. R/.

Entre voces de júbilo y trompetas,
Dios, el Señor, asciende hasta su trono.
en honor de nuestro Dios,
al rey honremos y cantemos todos. R/.

Porque Dios es el rey del universo,
cantemos el mejor de nuestros cantos.
Reina Dios sobre todas las naciones
desde su trono santo. R/.

Lectura de la carta a los hebreos: 9, 24-28; 10, 19-23

Hermanos: Cristo no entró en el santuario de la antigua alianza, construido por mano de hombres y que sólo era figura del verdadero, sino en el cielo mismo, para estar ahora en la presencia de Dios, intercediendo por nosotros.
En la antigua alianza, el sumo sacerdote entraba cada año en el santuario para ofrecer una sangre que no era la suya; pero Cristo no tuvo que ofrecerse una y otra vez a sí mismo en sacrificio, porque en tal caso habría tenido que padecer muchas veces desde la creación del mundo. De hecho, Él se manifestó una sola vez, en el momento culminante de la historia, para destruir el pecado con el sacrificio de sí mismo. Y así como está determinado que los hombres mueran una sola vez y que después de la muerte venga el juicio, así también Cristo se ofreció una sola vez para quitar los pecados de todos. Al final se manifestará por segunda vez, pero ya no para quitar el pecado, sino para la salvación de aquellos que lo aguardan y en Él tienen puesta su esperanza. Hermanos, en virtud de la sangre de Jesucristo, tenernos la seguridad de poder entrar en el santuario, porque Él nos abrió un camino nuevo y viviente a través del velo, que es su propio cuerpo. Asimismo, en Cristo tenemos un sacerdote incomparable al frente de la casa de Dios. Acerquémonos, pues, con sinceridad de corazón, con una fe total, limpia la conciencia de toda mancha y purificado el cuerpo por el agua saludable. Mantengámonos inconmovibles en la profesión de nuestra esperanza, porque el que nos hizo las promesas es fiel a su palabra.
Palabra de Dios

Aleluya, aleluya.

Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos, dice el Señor,
y sepan que yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.

R/. Aleluya.

† Lectura del santo Evangelio según san Lucas: 24, 46-53

En aquel tiempo, Jesús se apareció a sus discípulos y les dijo: “Está escrito que el Mesías tenía que padecer y había de resucitar de entre los muertos al tercer día, y que en su nombre se había de predicar a todas las naciones, comenzando por Jerusalén, la necesidad de volverse a Dios para el perdón de los pecados. Ustedes son testigos de esto. Ahora yo les voy a enviar al que mi Padre les prometió. Permanezcan, pues, en la ciudad, hasta que reciban la fuerza de lo alto”. Después salió con ellos fuera de la ciudad, hacia un lugar cercano a Betania; levantando las manos, los bendijo, y mientras los bendecía, se fue apartando de ellos y elevándose al cielo. Ellos, después de adorarlo, regresaron a Jerusalén, llenos de gozo, y permanecían constantemente en el templo, alabando a Dios.
Palabra del Señor.


ORACIÓN DE LOS FIELES

CelebranteA través de Cristo que asciende a los cielos, presentemos al Padre nuestra plegaria diciendo:
PADRE, ENVÍANOS TU ESPÍRITU.
  • Te pedimos Padre, que sostengas la Iglesia que tu Hijo fundó y haz que cada uno de los que la integramos vivamos de acuerdo a sus enseñanzas. OREMOS
  • Te pedimos Padre que ilumines a todos los gobernantes de la tierra para que busquen siempre la concordia y el bienestar de todos. OREMOS
  • Te pedimos Padre que des compañía y ánimo a todos aquellos que se encuentran con incertidumbres ante el futuro, a aquellos que tienen una mala racha, a los que están apurados. OREMOS
  • Te pedimos Padre que llenes de tu Paz a aquellos que cumplen el mandato de tu Hijo de predicar el evangelio, a pesar de las dificultades que ello conlleva. OREMOS
  • Te pedimos Padre por todos nosotros para que permanezcamos unido mientras esperamos la venida del Espíritu Santo. OREMOS
  • Te pedimos Padre por todos nuestros amigos y familiares que ya fallecieron, para que disfruten de la paz eterna en tu presencia. OREMOS
Celebrante: Te pedimos Padre por todos nuestros amigos y familiares que ya fallecieron, para que disfruten de la paz eterna en tu presencia. Por Jesucristo Nuestro Señor.
Amén

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


¡DÉJANOS LA PUERTA ABIERTA, SEÑOR!

Que no la cierre el viento del camino fácil
Que no la empuje nuestra falta de fe
Que no la obstruya nuestro afán de tener aquí
¡DEJANOS LA PUERTA ABIERTA, SEÑOR!
Para vivir y morar contigo

Para amar y vivir junto a Dios
Para sentir el soplo eterno del Espíritu
Para gozar en el regazo de María Virgen
¡NO NOS CIERRES LA PUERTA DEL CIELO, SEÑOR!

Amén.

AVISOS PARROQUIALES

  • El próximo sábado 14 de mayo les invitamos a la vigilia de Pentecostés
    a partir de las 5.00 pm en la iglesia de la Purísima.
    Por eso no se celebrará la Misa de las 5pm en Jesús Nazareno.