1 mayo 2016 - VI Domingo de Pascua


VI Domingo de Pascua
1 mayo 2016

Las dolorosas despedidas


MONICIÓN DE ENTRADA

Sean todos bienvenidos a la Eucaristía. Hemos avanzado en esta Pascua y así lo demuestra ya este domingo sexto del Tiempo Pascual. Hemos seguido, todo el tiempo, en la presencia de Jesús Resucitado. Hemos recorrido un importante trecho, pero la emoción no se acaba. El próximo domingo celebraremos la Ascensión del Señor y el siguiente –dentro de quince días—será Pentecostés con la llegada del Espíritu Santo que nos ha prometido Jesús. Jesús hoy nos vuelve a hablar de amor. Del suyo y del que el Padre nos profesa. Nosotros hemos de responder, tanto para Dios como para los hermanos, con el mismo amor surgido de lo más hondo de nuestro ser. Con la ayuda del Señor lo conseguiremos.

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: La primera lectura del Libro de los Hechos de los Apóstoles, nos alerta de las veces que cargamos a otros fardos que nosotros no somos capaces de soportar. Y eso es lo que ocurría entre los primeros fieles cristianos convertidos por Pablo y Bernabé. La discusión sobre el mantenimiento –o no—de la ley judía produjo el primer concilio de la historia: el Concilio de Jerusalén, invocando al Espíritu se evitasen cargas doctrinales innecesarias.

SEGUNDA LECTURA: La segunda lectura, del Libro del Apocalipsis, nos habla del luminoso y feliz mundo de la Jerusalén del cielo. Su descripción es muy bella y llena de esperanza, porque su luz es Dios y su lámpara el Cordero. Narra la realidad de ese día en el que, por fin, nos encontraremos ante el rostro de Dios.

EVANGELIO: En el Evangelio de San Juan, Jesús próximo a terminar su primer periplo en la Tierra, nos promete el Espíritu Santo, el Paráclito, que nos lo enseña todo y vela por la Iglesia y por sus hijos. Pero lo más grande que nos dice es que si le amamos, Él y el Padre, vendrán a nosotros y se quedarán para siempre.

LECTURAS

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 15, 1-2. 22-29

En aquellos días, vinieron de Judea a Antioquía algunos discípulos y se pusieron a enseñar a los hermanos que si no se circuncidaban conforme a la ley de Moisés, no podrían salvarse. Esto provocó un altercado y una violenta discusión con Pablo y Bernabé; al fin se decidió que Pablo, Bernabé y algunos más fueran a Jerusalén para tratar el asunto con los apóstoles y los presbíteros. Los apóstoles y los presbíteros, de acuerdo con toda la comunidad cristiana, juzgaron oportuno elegir a algunos de entre ellos y enviarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé. Los elegidos fueron Judas (llamado Barsabás) y Silas, varones prominentes en la comunidad. A ellos les entregaron una carta que decía: “Nosotros, los apóstoles y los presbíteros, hermanos suyos, saludamos a los hermanos de Antioquía, Siria y Cilicia, convertidos del paganismo. Enterados de que algunos de entre nosotros, sin mandato nuestro, los han alarmado e inquietado a ustedes con sus palabras, hemos decidido de común acuerdo elegir a dos varones y enviárselos, en compañía de nuestros amados hermanos Bernabé y Pablo, que han consagrado su vida a la causa de nuestro Señor Jesucristo. Les enviamos, pues, a Judas y a Silas, quienes les transmitirán, de viva voz, lo siguiente: `El Espíritu Santo y nosotros hemos decidido no imponerles más cargas que las estrictamente necesarias. A saber: que se abstengan de la fornicación y de comer lo inmolado a los ídolos, la sangre y los animales estrangulados. Si se apartan de esas cosas, harán bien’. Los saludamos”.

Palabra de Dios

Salmo 66

R./  Que te alaben, Señor, todos los pueblos. Aleluya.

Ten piedad de nosotros y bendícenos;
vuelve, Señor, tus ojos a nosotros.
Que conozca la tierra tu bondad
y los pueblos tu obra salvadora. R/.

Las naciones con júbilo te canten,
porque juzgas al mundo con justicia;
con equidad tú juzgas a los pueblos
y riges en la tierra a las naciones. R/.

Que te alaben, Señor, todos los pueblos,
que los pueblos te aclamen todos juntos.
Que nos bendiga Dios
y que le rinda honor el mundo entero. R/.

Lectura del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 21, 10- 14. 22-23

Un ángel me transportó en espíritu a una montaña elevada, y me mostró a Jerusalén, la ciudad santa, que descendía del cielo, resplandeciente con la gloria de Dios. Su fulgor era semejante al de una piedra preciosa, como el de un diamante cristalino. Tenía una muralla ancha y elevada, con doce puertas monumentales, y sobre ellas, doce ángeles y doce nombres escritos, los nombres de las doce tribus de Israel. Tres de estas puertas daban al oriente, tres al norte, tres al sur y tres al poniente. La muralla descansaba sobre doce cimientos, en los que estaban escritos los doce nombres de los apóstoles del Cordero. No vi ningún templo en la ciudad, porque el Señor Dios todopoderoso y el Cordero son el templo. No necesita la luz del sol o de la luna, porque la gloria de Dios la ilumina y el Cordero es su lumbrera.
Palabra de Dios

Aleluya, aleluya.

El que me ama, cumplirá mi palabra, dice el Señor;
y mi Padre lo amará y vendremos a él.

R/. Aleluya.

† Lectura del santo Evangelio según san Juan: 14, 23-29

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “El que me ama, cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará y vendremos a él y haremos en él nuestra morada. El que no me ama no cumplirá mis palabras. Y la palabra que están oyendo no es mía, sino del Padre, que me envió. Les he hablado de esto ahora que estoy con ustedes; pero el Paráclito, el Espíritu Santo que mi Padre les enviará en mi nombre, les enseñará todas las cosas y les recordará todo cuanto yo les he dicho. La paz les dejo, mi paz les doy. No se la doy como la da el mundo. No pierdan la paz ni se acobarden. Me han oído decir: ‘Me voy, pero volveré a su lado’. Si me amaran, se alegrarían de que me vaya al Padre, porque el Padre es más que yo. Se lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda, crean”.
Palabra del Señor.


ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Al Padre que envía el Espíritu Santo a través de Cristo, elevamos nuestros ojos pidiéndole que atienda estas necesidades que ahora le presentamos diciendo:
PADRE, ESCUCHA NUESTRA PLEGARIA
  • Te pedimos que sostengas con la fuerza de tu Espíritu la labor del Papa y de la Iglesia en su afán de extender el mensaje de Cristo. OREMOS
  • Te pedimos que la Paz que tu Hijo nos dejó llegue a todos los rincones de la tierra. OREMOS
  • Te pedimos por todos los que sufren la enfermedad, el desánimo, la soledad para que la presencia del Espíritu que tu Hijo nos prometió los llene de fuerza y los sostenga en sus contratiempos. OREMOS
  • Te pedimos por todos los niños que hacen la primera comunión, para que se mantengan fieles a Jesús, aunque con los avatares de la vida no lo sientan tan cercano hoy. OREMOS
  • –Te pedimos por los matrimonios católicos, para que basándose en el Amor de Cristo que es entrega, vivan en sus corazones con la paz que Cristo nos dio. OREMOS
  • Te pedimos por todos nosotros que escuchamos a tu Hijo y nos alimentamos de Él, para que seamos mensajeros fieles de su Amor y su Paz. OREMOS
Celebrante: Padre, te pedimos que atiendas nuestras súplicas y mandes tu misericordia a todos los hombres especialmente a aquellos que viven alejados de ti. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.
Amén

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


QUIERO ESTAR CONTIGO, SEÑOR

En las horas de luz,
cuando a las claras te veo

y en las noches oscuras,
al sentir que te pierdo

En las pruebas amargas,
cuando eres mi bálsamo

Y en los instantes de soledad
cuando avanzo sólo

Aquí me tienes,
Señor, torpe y débil

pero recordando que,
cumplir y amar tu Palabra,

es la mejor autopista
para llegarme hasta el cielo


Amén.

AVISOS PARROQUIALES

24 abril 2016 - V Domingo de Pascua


V Domingo de Pascua
24 abril 2016

Igual que yo los he amado


MONICIÓN DE ENTRADA

Reciban, con todo nuestro amor fraterno, la bienvenida a la eucaristía del Quinto Domingo de Pascua. Hoy la palabra de Dios nos habla de amor. Jesús mismo nos habla de amor. Y muy adecuado que el Maestro nos lo recuerde porque vivimos en un momento en que la violencia –terrorismo, guerras, violencia doméstica-- está muy presente en nuestras vidas, con el consiguiente deterioro del amor. Jesús quiere decirnos en que consiste la victoria del amor: vivir, trabajar, amar, esforzarse por el bien de los demás; teniendo presente que no podremos alcanzar la paz sin amor. Pidámosle al Señor en esta Eucaristía que nos ayude a cambiar nuestro corazón para que en él tenga cabida el amor…

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: La primera lectura –del Libro de los Hechos de los Apóstoles--nos muestra, como al llegar las primeras pruebas a los seguidores de Jesús la fe empieza a decaer. Y esta historia vuelve a repetirse en nosotros. Pero los apóstoles alertan a los cristianos --de entonces y a los de hoy-- que el secreto consiste en perseverar.

SEGUNDA LECTURA: En el Libro del Apocalipsis --de donde procede la segunda lectura de hoy --nos hace una invitación a la esperanza, asegurándonos que algún día todo será nuevo para gozo del hombre. Y Dios será todo para todos. Y antes habrá enjugado las lágrimas de nuestros ojos.


EVANGELIO: En el evangelio—del Apóstol Juan-- Cristo es glorificado justamente cuando un amigo sale para entregarlo y revela a los apóstoles una gran recomendación salida de su alma grande: “os doy un mandamiento nuevo, que os améis los unos a los otros como yo os he amado, amaos también entre vosotros”. Gracias Señor, porque en la última cena partiste tu pan y vino en infinitos trozos, para saciar nuestra hambre y nuestra sed...

LECTURAS

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 14, 21-27

En aquellos días, volvieron Pablo y Bernabé a Listra, Iconio y Antioquía, y ahí animaban a los discípulos y los exhortaban a perseverar en la fe, diciéndoles que hay que pasar por muchas tribulaciones para entrar en el Reino de Dios. En cada comunidad designaban presbíteros, y con oraciones y ayunos los encomendaban al Señor, en quien habían creído.
Atravesaron luego Pisidia y llegaron a Panfilia; predicaron en Perge y llegaron a Atalía. De ahí se embarcaron para Antioquía, de donde habían salido, con la gracia de Dios, para la misión que acababan de cumplir.
Al llegar, reunieron a la comunidad y les contaron lo que había hecho Dios por medio de ellos y cómo les había abierto a los paganos las puertas de la fe.
Palabra de Dios

Salmo 144

R./  BENDECIRÉ AL SEÑOR ETERNAMENTE. ALELUYA.

El Señor es compasivo y misericordioso,
lento para enojarse y generoso para perdonar.
Bueno es el Señor para con todos
y su amor se extiende a todas sus creaturas. R/.

Que te alaben, Señor, todas tus obras
y que todos tus fieles te bendigan.
Que proclamen la gloria de tu reino
y den a conocer tus maravillas. R/.

Que muestren a los hombres tus proezas,
el esplendor y la gloria de tu reino.
Tu reino, Señor, es para siempre,
y tu imperio, por todas las generaciones. R/.

Lectura del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan:,

Yo, Juan, vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían desaparecido y el mar ya no existía. También vi que descendía del cielo, desde donde está Dios, la ciudad santa, la nueva Jerusalén, engalanada como una novia, que va a desposarse con su prometido. Oí una gran voz, que venía del cielo, que decía:
“Ésta es la morada de Dios con los hombres; vivirá con ellos como su Dios y ellos serán su pueblo. Dios les enjugará todas sus lágrimas y ya no habrá muerte ni duelo, ni penas ni llantos, porque ya todo lo antiguo terminó”.
Entonces el que estaba sentado en el trono, dijo: “Ahora yo voy a hacer nuevas todas las cosas”.
Palabra de Dios

Aleluya, aleluya.

Les doy un mandamiento nuevo, dice el Señor,
que se amen los unos a los otros, como yo los he amado.

R/. Aleluya.

† Lectura del santo Evangelio según san Juan: 13, 31-33.34-35

Cuando Judas salió del cenáculo, Jesús dijo: “Ahora ha sido glorificado el Hijo del hombre y Dios ha sido glorificado en Él. Si Dios ha sido glorificado en Él, también Dios lo glorificará en sí mismo y pronto lo glorificará.
Hijitos, todavía estaré un poco con ustedes. Les doy un mandamiento nuevo: que se amen los unos a los otros, como yo los he amado; y por este amor reconoce-rán todos que ustedes son mis discípulos”.
Palabra del Señor.


ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: El amor que ha sido derramado por Cristo sobre nosotros, es la seña que nos identifica en el mundo. Pedimos al Padre que nos conceda vivir en ese amor y mostrando su misericordia:
SEÑOR, AYÚDANOS A AMAR COMO TÚ AMAS
  • Padre alienta y fortalece al Papa Francisco en la cruzada de amor y misericordia que ha emprendido durante su pontificado, haz que la Iglesia sea portadora de dicha misericordia y que el mundo acoja su mensaje de amor. OREMOS
  • Por los frutos del viaje de Francisco a la Isla de Lesbos, para que el mundo entiende su gesto de amor y apoyo a los refugiados. OREMOS
  • Por todos los países que viven en guerra, para que el Señor se haga presente en los corazones de todos los hombres y lleguen a convivir en paz. OREMOS
  • Por todos los habitantes de Ecuador y Japón afectados por los terremotos de esta semana pasada, para que Dios acoja las almas de los difuntos, dé ánimo a los heridos y consuelo a los familiares. OREMOS
  • Por todos los que sufren la enfermedad, la pobreza o la exclusión para que encuentren en los cristianos corazones llenos de amor y los acompañen y atiendan en sus necesidades. OREMOS
  • Por todos nosotros, para acercándonos con asiduidad al sacramento del Amor, seamos portadores de la gracia de Dios a todos los rincones del mundo. OREMOS
Celebrante: Padre, te pedimos que en tu Amor infinito acojas y atiendas estas súplicas que tu pueblo confiado te ha presentado. Por Jesucristo Nuestro Señor.
Amén

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN



POR TI, SEÑOR
Mantendremos, eternamente nuevo,
el mandamiento que Tú nos dejaste:
amar, sin mirar a quién
amar, sin contar las horas
amar, con corazón y desde el corazón
amar, buscando el bien del contrario
amar, buscándote en el hermano

POR TI, SEÑOR
Daremos razón de tu nombre,
aunque, el hablar de Ti,
nos cause desasosiego o incomprensión
Ofreceremos, nuestras manos abiertas,
aún a riesgo de ser tratados como ilusos
de que, lo que damos o hacemos,
no sirve de nada ante un mundo
en el que sólo se valora lo que se paga

POR TI, SEÑOR
Miraremos al cielo
buscando un rasgo de tu presencia
Miraremos hacia el duro asfalto
para llevar tu Buena Noticia
la alegría de tu ser resucitado
tu Palabra, como aliento y vida
tu rostro que tonifique
nuestra triste existencia.

POR TI, SEÑOR
Amaremos, aun no siendo amados
Y, en medida rebosante y sin cuenta,
colmaremos y calmaremos
los corazones que necesitan paz
las almas que se han tornado en tibias
los pies que se resisten a caminar
los ojos que se han quedado en el vacío

AVISOS PARROQUIALES

OBRAS DE MISERICORDIA CORPORALES


OBRAS DE MISERICORDIA CORPORALES
catequesis 2


Vamos a ver cada una de las Obras de Misericordia, comenzando por las Corporales. Vamos a buscar primero ejemplos de la Biblia y luego ejemplos prácticos.


  • DAR DE COMER AL HAMBRIENTO
  • DAR DE BEBER AL SEDIENTO
Estas dos primeras son complementarias y se refieren a la ayuda que podemos dar en alimento o en dinero a los necesitados.
Los bienes que poseemos, ¡si son bien habidos!, también nos vienen de Dios. Y debemos responder a Dios por éstos y por el uso que le hayamos dado.
Dios nos exigirá de acuerdo a lo que nos ha dado:
Parábola de los Talentos (Mt. 25,14-30). Por cierto, no es por casualidad, que viene contada en el Evangelio de San Mateo, justamente antes de la escena del Juicio Final, donde habla de las Obras de Misericordia.
A quien mucho se le da, mucho se le exigirá (Lc. 12, 48).
Esta exigencia se refiere tanto a lo espiritual, como a lo material.
Podemos dar de lo que nos sobra. Esto está bien. Pero podemos dar de lo que no nos sobra. Por supuesto, el Señor ve lo último con mejores ojos.
Recordemos a la pobre viuda muy pobre que dio para el Templo las últimas dos moneditas que le quedaban. No es una parábola, es un hecho real que nos relata el Evangelio. Cuando Jesús vio lo que daban unos y otros hizo notar esto:
“Todos dan a Dios de lo que les sobra. Ella, en cambio, dio todo lo que tenía para vivir” (Lc. 21, 1-4).
Esta viuda recuerda otra historia del Antiguo Testamento sobre la viuda de Sarepta, en tiempos del Profeta Elías. Ella alimentó al Profeta Elías con lo último que le quedaba para comer ella y su hijo, en un tiempo de una hambruna terrible. Y ¿qué sucedió Que no se le agotó ni la harina y ni el aceite con que preparó el pan para el Profeta. (Ver 1 Reyes 17, 7-16).
A veces no sabemos a quién alimentamos: Abraham recibió a tres hombres que era ¡nada menos! que la Santísima Trinidad (algunos piensan que eran 3 Ángeles), los cuales le anunciaron el nacimiento de su hijo Isaac en menos de un año (ver Gn. 19, 1-21). Y, a pesar, de la risa de Sara, así fue. (Por cierto el nombre de Isaac significa: "Aquel que hará reír" o “Aquél con el que Dios se reirá”).
Sobre dar de beber al sediento, la mejor historia de la Biblia es la de la Samaritana a quien el Señor le pide de beber. (Ver Jn. 4, 1-45)

  • DAR POSADA AL NECESITADO:
En la antigüedad el dar posada a los viajeros era un asunto de vida o muerte, por lo complicado y arriesgado de las travesías. No es el caso hoy en día. Pero, aún así, podría tocarnos recibir a alguien en nuestra casa, no por pura hospitalidad de amistad o familia, sino por alguna verdadera necesidad.
Y no sabemos a quién ayudamos. Algunos han ayudado a Ángeles bajo formas humanas: A Abraham y Lot les sucedió esto. Esto lo recuerda posteriormente San Pablo: “No dejen de practicar la hospitalidad, pues algunos dieron alojamiento a Ángeles sin saberlo”. (Hb. 13, 2)


  • VESTIR AL DESNUDO:
Esta obra de misericordia se nos facilita con las recolecciones de ropa que se hacen en Parroquias y otros centros de recolección. Recordar que, aunque demos ropa usada, no es dar lo que está ya como para botar o para convertir en trapos de limpieza. En esto también podemos dar de lo que nos sobra o ya no nos sirve, pero también podemos dar de lo que aún es útil.


  • VISITAR AL ENFERMO:
No se trata de visitas sociales, por cumplir. Se trata de una verdadera atención a los enfermos y ancianos, tanto en cuido físico, como en compañía. Y la atención más importante en casos de vejez y enfermedades graves es la atención espiritual.
El mejor ejemplo de la Sagrada Escritura es el de la Parábola del Buen Samaritano, que curó al herido y, al no poder continuar ocupándose directamente, confió los cuidados que necesitaba a otro a quien le ofreció pagarle. (ver Lc. 10, 30-37).
El visitar al enfermo incluye el auxilio a los heridos.


  • SOCORRER A LOS PRESOS:
Esto implica visitar a los presos y darles ayuda material y muy especialmente, asistencia espiritual (para ayudarlos a enmendarse y ser personas útiles y de bien cuando terminen el tiempo asignado por la justicia).
Significa también rescatar a los inocentes y secuestrados. En la antigüedad los cristianos pagaban para liberar esclavos o se cambiaban por prisioneros inocentes. Hoy en día este mandato es relevante con prisioneros inocentes y secuestrados ¿no?

  • ENTERRAR A LOS MUERTOS
El más famoso muerto enterrado y en una tumba que no era propia fue el mismo Jesucristo. José de Arimatea facilitó una tumba de su propiedad para el Señor. Pero no sólo eso, sino que tuvo que tener valor para presentarse a Pilato y pedir el cuerpo de Jesús. Y también participó Nicodemo, quien ayudó a sepultarlo. (Jn. 19, 38-42)
Esto de enterrar a los muertos parece un mandato superfluo, porque - de hecho - todos son enterrados. Pero, por ejemplo, en tiempo de guerra, puede ser un mandato muy exigente. En Venezuela hay la foto que dio vuelta al mundo, pues ganó un Premio Pulitzer, de un Sacerdote, bien identificado con sotana, en medio de un tiroteo en Puerto Cabello en los años ’60, sosteniendo un soldado casi muerto ya.

17 abril 2016 - IV Domingo de Pascua


IV Domingo de Pascua
17 abril 2016

La difícil tarea de la escucha


MONICIÓN DE ENTRADA

Sean todos bienvenidos a la Eucaristía del Cuarto Domingo de Pascua. Hoy Jesús nos dice que Él es el Buen Pastor. Son frecuentes esos ejemplos del Señor Jesús sacados de la habitual vida agraria que se vivía en su tiempo. Y llega a nosotros como algo muy grande e importante, porque Jesús es el Único Pastor y todos los cristianos –de cualquier iglesia—deben ser las ovejas de un único rebaño. Hoy pues se nos invita a la unidad y a romper cualquier discordia o enfrentamiento. Recemos al Buen Pastor para que nos dé lo que tanto necesitamos: unión, paz y amor.

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: El relato de los Hechos de los Apóstoles, que es nuestra primera lectura de hoy, pega un salto histórico grande y de los primeros trabajos de los apóstoles en el Jerusalén de los tiempos cercanos a la Resurrección nos lleva a las primeras predicaciones hechas por Pablo y Bernabé en las sinagogas de Asia Menor. Pronto comenzara la expansión del Evangelio a los gentiles.

SEGUNDA LECTURA: Seguimos proclamando como segunda lectura los diferentes fragmentos del Libro del Apocalipsis. En el caso de hoy, y dentro de los textos que proclaman a Jesús como el Buen Pastor, se proclama que el Cordero será al Pastor de todos y que nos conducirá a fuentes de aguas vivas.

EVANGELIO: Asimismo, continuamos con la lectura del Evangelio de Juan. El fragmento de hoy es muy breve y expresa la proclamación de Jesús como Pastor eterno que conduce a sus amigos a la felicidad eterna.

LECTURAS

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 13, 14. 43-52

En aquellos días, Pablo y Bernabé prosiguieron su camino desde Perge hasta Antioquía de Pisidia, y el sábado entraron en la sinagoga y tomaron asiento. Cuando se disolvió la asamblea, muchos judíos y prosélitos piadosos acompañaron a Pablo y a Bernabé, quienes siguieron exhortándolos a permanecer fieles a la gracia de Dios. El sábado siguiente casi toda la ciudad de Antioquía acudió a oír la palabra de Dios. Cuando los judíos vieron una concurrencia tan grande, se llenaron de envidia y comenzaron a contradecir a Pablo con palabras injuriosas. Entonces Pablo y Bernabé dijeron con valentía: “La palabra de Dios debía ser predicada primero a ustedes; pero como la rechazan y no se juzgan dignos de la vida eterna, nos dirigiremos a los paganos. Así nos lo ha ordenado el Señor, cuando dijo: Yo te he puesto como luz de los paganos, para que lleves la salvación hasta los últimos rincones de la tierra”. Al enterarse de esto, los paganos se regocijaban y glorificaban la palabra de Dios, y abrazaron la fe todos aquellos que estaban destinados a la vida eterna. La palabra de Dios se iba propagando por toda la región. Pero los judíos azuzaron a las mujeres devotas de la alta sociedad y a los ciudadanos principales, y provocaron una persecución contra Pablo y Bernabé, hasta expulsarlos de su territorio. Pablo y Bernabé se sacudieron el polvo de los pies, como señal de protesta, y se marcharon a Iconio, mientras los discípulos se quedaron llenos de alegría y del Espíritu Santo.
Palabra de Dios

Salmo 99

R./  El Señor es nuestro Dios y nosotros su pueblo. Aleluya. R/.

Alabemos a Dios todos los hombres,
sirvamos al Señor con alegría
y con júbilo entremos en su templo. R/.

Reconozcamos que el Señor es Dios,
que Él fue quien nos hizo y somos suyos,
que somos su pueblo y su rebaño. R/.

Porque el Señor es bueno, bendigámoslo,
porque es eterna su misericordia
y su fidelidad nunca se acaba. R/.

Lectura del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 7, 9. 14-17

Yo, Juan, vi una muchedumbre tan grande, que nadie podía contarla. Eran individuos de todas las naciones y razas, de todos los pueblos y lenguas. Todos estaban de pie, delante del trono y del Cordero; iban vestidos con una túnica blanca y llevaban palmas en las manos.
Uno de los ancianos que estaban junto al trono, me dijo: “Éstos son los que han pasado por la gran tribulación y han lavado y blanqueado su túnica con la sangre del Cordero. Por eso están ante el trono de Dios y le sirven día y noche en su templo, y el que está sentado en el trono los protegerá continuamente.
Ya no sufrirán hambre ni sed, no los quemará el sol ni los agobiará el calor. Porque el Cordero, que está en medio del trono, será su pastor y los conducirá a las fuentes del agua de la vida, y Dios enjugará de sus ojos toda lágrima”.
Palabra de Dios

Aleluya, aleluya.

Yo soy el buen pastor, dice el Señor;
yo conozco a mis ovejas, y ellas me conocen a mí.
R/. Aleluya.

† Lectura del santo Evangelio según san Juan: 10, 27-30

En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: “Mis ovejas escuchan mi voz; yo las conozco y ellas me siguen. Yo les doy la vida eterna y no perecerán jamás; nadie las arrebatará de mi mano. Me las ha dado mi Padre, y Él es superior a todos, y nadie puede arrebatarlas de la mano del Padre. El Padre y yo somos uno”.
Palabra del Señor.


ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Por medio de Jesucristo, el Buen Pastor, presentamos a Dios Padre nuestras necesidades. Respondemos:
PADRE, QUE SIGAMOS SU VOZ
  • Por el Papa Francisco, para que como representante de Cristo siempre nos lleve por verdes praderas y fuentes tranquilas. OREMOS
  • Por los obispos y sacerdotes para que como buenos pastores acompañen a sus ovejas con silbos amorosos aunque caminen por cañadas oscuras. OREMOS
  • Por los que dedican su tiempo a la predicación, y el anuncio del Evangelio, para que no pierdan de vista a Cristo el único Buen Pastor.. OREMOS
  • Por la consolidación de la vocaciones y para que no falte jamás nuestra oración y nuestra ayuda para quienes se educan en el nombre de Jesús. OREMOS
  • Por los enfermos y necesitados para que sientan como Cristo, el Buen Pastor, atiende sus heridas y los carga sobre sus hombros. OREMOS
  • Por las familias para que vivan cada uno pendiente de los demás, como Cristo vive pendiente de nosotros. OREMOS
Celebrante: Padre, atiende con generosidad estas súplicas que tu pueblo, ovejas de tu rebaño, te presenta. Te lo pedimos por Jesucristo, el Buen Pastor, nuestro Señor.
Amén

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


¡CUANDO MÁS TE NECESITO, SEÑOR!

Te asomas, despertándome de mi letargo cristiano
y me pones en guardia frente a tantas cosas
que debilitan y distorsionan mi amistad contigo.
Cuando más ten necesito, Señor,
eres cayado en el que me apoyo para sujetarme
nunca caer y siempre levantarme.
Cuando, veo que mi nombre se pierde el abismo,
suena tu voz clara y nítida: ¡AMIGO!
Y, compruebo una y otra vez,
que eres Pastor que guarda mis pensamientos en el día
y hasta vela mis sueños entrada la noche.

Amén.

AVISOS PARROQUIALES

Himno JMJ CRACOVIA 2016


A propósito del Año de LA MISERICORDIA….




BIENAVENTURADOS LOS MISERICORDIOSOS”

Levanto mis ojos a los montes
quién me ayudará
la ayuda me viene del Señor,
por Su gran compasión.

Aún cuando estamos en el error
nos abraza con Su amor
Con Su sangre nuestro dolor
Al fin se sanará

Bienaventurados los misericordiosos,
porque ellos alcanzarán misericordia. (x2)

Si no perdonamos, ¿quién ganará?
¿quién puede sostenerse en pie?
Si Él nos perdona, nosotros también
hagamos como nuestro Dios!

Bienaventurados los misericordiosos,
porque ellos alcanzarán misericordia. (x2)

En la cruz el nos redimió
de la tumba resucitó.
¡Jesucristo es el Señor!
¡Al mundo hay que anunciar!

Bienaventurados los misericordiosos,
porque ellos alcanzarán misericordia. (x2)

Hay que soltar el miedo y ser fiel,
con la mirada en Su amor
confiar porque Él resucitó
Vive el Señor!

Bienaventurados los misericordiosos,
porque ellos alcanzarán misericordia. (x4)


Y así se trabajaba la versión oficial en Cracovia


Intenciones de oración del Papa de Abril de 2016


Carta pastoral para el tiempo pascual del obispo Mario Moronta


El Obispo de San Cristóbal, Mario Moronta del Valle Rodríguez, emitió una carta pastoral para el tiempo pascual titulada: “EL GOZO ESPIRITUAL DE SER PUEBLO”, en la que se realiza una lectura desde la fe y la Palabra de Dios sobre situación que vive el ciudadano venezolano y en especial el tachirense, para desde allí realizar las propuestas eclesiales que se deben ir colocando en práctica.

Les estoy haciendo llegar el texto de la CARTA PASTORAL con ocasión de la Pascua 2016, cuyo título es EL GOZO ESPIRITUAL DE SER PUEBLO, fechada el 19 de marzo de este año. Se trata de una lectura desde la fe y la Palabra de Dios de la situación dura que vivimos, con algunas propuestas para ir poniéndolas en práctica. El texto puede parecer largo, pero se ha querido dar una enseñanza que abarque diversas esferas. Además es para ser estudiada en las parroquias, comunidades de base, colegios, seminarios, universidades durante el tiempo de la Pascua y poner en práctica las sugerencias que allí se presentan.”
+Mario, Obispo de San Cristóbal


Por el expreso deseo de nuestro obispo, en la segunda parte del tiempo pascual vamos a trabajar el texto de la dicha carta también en nuestra parroquia.
El texto completo de la carta de nuestro obispo podemos leer AQUI

Papa impulsa la integración de divorciados en la Iglesia


 Amoris Laetitia - La alegría del amor - es la esperadísima exhortación apostólica que escribió el papa Francisco después de los dos sínodos de obispos que hubo en el Vaticano sobre los desafíos de la familia, publicada este viernes
Tal como se esperaba y en línea con el documento final aprobado a fines de octubre pasado por la mayoría de obispos de todo el mundo después de semanas de encendidos debates, el nuevo texto magisterial de Francisco sí deja las puertas abiertas a una mayor integración de los divorciados vueltos a casar, así como de todos aquellos que participan de la vida de la Iglesia "de modo incompleto". El Papa pide a sacerdotes y obispos que afronten estas situaciones caso por caso "de un modo constructivo” y que les ayuden a integrarse en diferente medida en la Iglesia.
 


http://w2.vatican.va/content/dam/francesco/pdf/apost_exhortations/documents/papa-francesco_esortazione-ap_20160319_amoris-laetitia_sp.pdf
  

Siete curiosidades sobre Amoris Laetitia


Además de la propuesta de integrar en la Iglesia a divorciados vueltos a casar, en "Amoris Laetitia” hay planteamientos muy creativos sobre noviazgo, vida de pareja y educación de los hijos.

San Valentín
Con el documento quiere mostrar el atractivo de la propuesta cristiana sobre matrimonio y familia. Por eso, pide a la Iglesia y a los católicos que no desperdicien ninguna oportunidad para conseguirlo. Dice que se puede aprovechar "la pastoral popular, como el día de san Valentín, que en algunos países es mejor aprovechado por los comerciantes que por los sacerdotes”.

Confidencias en el noviazgo
El Papa propone a los novios que se hablen con profundidad y calidad. Dice que aunque no lo parezca, "muchos llegan a la boda sin conocerse. Sólo se han distraído juntos, han hecho experiencias juntos, pero no han enfrentado el desafío de mostrarse a sí mismos y de aprender quién es en realidad el otro”.

Consejos prácticos
Dedica varios apartados a consejos prácticos para dar calidad a la vida afectiva. Propone "besar a la pareja” para darle los buenos días, "esperar al otro y recibirlo cuando llega, tener alguna salida juntos, compartir tareas domésticas”, y "romper la rutina con la fiesta”.
También enseña cómo tener paciencia, combatir la envidia, perdonar, dedicarse tiempo o querer a los suegros.

Valor de la sexualidad
A muchos ha sorprendido el tono positivo sobre la sexualidad. Francisco la define "un regalo maravilloso de Dios” que "se cultiva y se evita su descontrol para impedir el empobrecimiento de un valor auténtico”.

Presencia del padre en la casa
Francisco es muy duro con la poca implicación del hombre en el hogar. Denuncia que el papá "está algunas veces tan concentrado en sí mismo y en su trabajo, y a veces en sus propias realizaciones individuales, que olvida incluso a la familia”. También culpa al tiempo que dedica "a los medios de comunicación y a la tecnología de la distracción”, quizá en referencia a los videojuegos.

¿Con quién están los hijos?
El Papa pide a los padres que preparen a los hijos para reconocer y afrontar los peligros, pero que no los controlen. Dice que eso no significa que no deben preocuparse por lo que hacen en su tiempo libre. El papá y la mamá deben saber "quiénes se ocupan de darles diversión y entretenimiento, quiénes entran en sus habitaciones a través de las pantallas, y a quiénes los entregan para que los guíen en su tiempo libre”.

Cuando desaparece la belleza
En un recorrido realista por las fases del matrimonio, el Papa evoca el momento en el que "la apariencia física cambia”. Dice que como nos enamoramos "de una persona entera con una identidad propia, no sólo de un cuerpo”, "ese cuerpo, más allá del desgaste del tiempo, nunca deja de expresar de algún modo esa identidad personal que ha cautivado el corazón”.

10 abril 2016 - III Domingo de Pascua


III Domingo de Pascua
10 abril 2016

TÚ SABES QUE TE QUIERO


MONICIÓN DE ENTRADA

Reciban nuestra más cálida bienvenida a la Eucaristía de este III Domingo de Pascua. Y les saludamos con toda la alegría que esta Pascua nos transmite. Jesús ha resucitado y ello es prueba de que el mundo está redimido, aunque a veces no lo parezca. La alegría de la Pascua, la promesa de un futuro de gloria, paz y amor, debe llenar nuestras vidas. Nuestra fe nos dice que es así. Jesús se aparece a sus discípulos en Galilea, le reconocen y Pedro, tras su arrepentimiento, recibe el encargo de afianzar a la Iglesia. Y eso mismo, siguen haciendo sus sucesores. Así el Papa Francisco ha abierto un tiempo de esperanza y humildad. Y ello en estos tiempos de zozobra y de ataques a la Iglesia. Para afianzar es bueno recordar, y contemplar con los ojos del alma, la escena de Jesús y Pedro a la orilla del Mar de Galilea. Qué la celebración de la Pascua nos motive para iniciar la Eucaristía con gozo y alegría entonando el canto de entrada…

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA:  : La primera lectura, del Libro de los Hechos de los Apóstoles, nos hace preguntarnos qué lugar damos al Señor en nuestra vida y si somos capaces de anteponer las exigencias del evangelio a todo lo demás. Así lo hicieron los apóstoles ante las autoridades religiosas, porque siempre hay que obedecer a Dios antes de los hombres.

SEGUNDA LECTURA: Seguimos con la lectura del Libro del Apocalipsis donde se nos dice que: “Digno es Cristo de recibir la sabiduría, el honor, la gloria, el poder y la alabanza”; y eso nos da el conocimiento de que podremos sentir, siempre, a Jesús a nuestro lado.


EVANGELIO: Preparémonos a escuchar el relato del Evangelista Juan sobre la aparición de Jesús Resucitado junto al mar de Tiberíades. Es una escena muy bien narrada, con sentido cinematográfico. Pongámonos junto a los apóstoles en el momento preciso que reconocen a Jesús que les prepara el desayuno en la orilla. Y luego escuchemos la conversación - muy dramática - entre Jesús y Pedro. Ojalá podamos sentirnos como si allí estuviéramos.

LECTURAS

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles: 5, 27-32. 40-41

En aquellos días, el sumo sacerdote reprendió a los apóstoles y les dijo: “Les hemos prohibido enseñar en nombre de ese Jesús; sin embargo, ustedes han llenado a Jerusalén con sus enseñanzas y quieren hacernos responsables de la sangre de ese hombre”.
Pedro y los otros apóstoles replicaron: “Primero hay que obedecer a Dios y luego a los hombres. El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús, a quien ustedes dieron muerte colgándolo de la cruz. La mano de Dios lo exaltó y lo ha hecho Jefe y Salvador, para dar a Israel la gracia de la conversión y el perdón de los pecados. Nosotros somos testigos de todo esto y también lo es el Espíritu Santo, que Dios ha dado a los que lo obedecen”. Los miembros del sanedrín mandaron azotar a los apóstoles, les prohibieron hablar en nombre de Jesús y los soltaron. Ellos se retiraron del sanedrín, felices de haber padecido aquellos ultrajes por el nombre de Jesús.

Palabra de Dios

Salmo 29

R./  Te alabaré, Señor, eternamente. Aleluya.

Te alabaré, Señor,
pues no dejaste que se rieran de mí mis enemigos.
Tú, Señor, me salvaste de la muerte
y a punto de morir, me reviviste.  R./

Alaben al Señor quienes lo aman,
den gracias a su nombre,
porque su ira dura un solo instante
y su bondad, toda la vida.
El llanto nos visita por la tarde;
por la mañana, el júbilo.  R./

Escúchame, Señor, y compadécete;
Señor, ven en mi ayuda.
Convertiste mi duelo en alegría,
te alabaré por eso eternamente.  R./

Lectura del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 5, 11-14

Yo, Juan, tuve una visión, en la cual oí alrededor del trono de los vivientes y los ancianos, la voz de millones y millones de ángeles, que cantaban con voz potente:
“Digno es el Cordero, que fue inmolado, de recibir el poder y la riqueza, la sabiduría y la fuerza, el honor, la gloria y la alabanza”. Oí a todas las criaturas que hay en el cielo, en la tierra, debajo de la tierra y en el mar —todo cuanto existe—, que decían: “Al que está sentado en el trono y al Cordero, la alabanza, el honor, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos”. Y los cuatro vivientes respondían: “Amén”.
Los veinticuatro ancianos se postraron en tierra y adoraron al que vive por los siglos de los siglos
Palabra de Dios

Aleluya, aleluya.

Resucitó Cristo, que creó todas las cosas
y se compadeció de todos los hombres.

R/. Aleluya.

† Lectura del santo Evangelio según san Juan: 21, 1-19

En aquel tiempo, Jesús se les apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tiberíades. Se les apareció de esta manera: Estaban juntos Simón Pedro, Tomás (llamado el Gemelo), Natanael (el de Caná de Galilea), los hijos de Zebedeo y otros dos discípulos.
Simón Pedro les dijo: “Voy a pescar”. Ellos le respondieron: “También nosotros vamos contigo”. Salieron y se embarcaron, pero aquella noche no pescaron nada. Estaba amaneciendo, cuando Jesús se apareció en la orilla, pero los discípulos no lo reconocieron. Jesús les dijo: “Muchachos, ¿han pescado algo?”. Ellos contestaron: “No”. Entonces Él les dijo: “Echen la red a la derecha de la barca y encontrarán peces”. Así lo hicieron, y luego ya no podían jalar la red por tantos pescados. Entonces el discípulo a quien amaba Jesús le dijo a Pedro: “Es el Señor”.
Tan pronto como Simón Pedro oyó decir que era el Señor, se anudó a la cintura la túnica, pues se la había quitado, y se tiró al agua. Los otros discípulos llegaron en la barca, arrastrando la red con los pescados, pues no distaban de tierra más de cien metros. Tan pronto como saltaron a tierra vieron unas brasas y sobre ellas un pescado y pan. Jesús les dijo: “Traigan algunos pescados de los que acaban de pescar”. Entonces Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la orilla la red, repleta de pescados grandes. Eran ciento cincuenta y tres y a pesar de que eran tantos, no se rompió la red.
Luego les dijo Jesús: “Vengan a almorzar”. Y ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: ¿Quién eres?, porque ya sabían que era el Señor. Jesús se acercó, tomó el pan y se lo dio y también el pescado.
Ésta fue la tercera vez que Jesús se apareció a sus discípulos después de resucitar de entre los muertos. Después de almorzar le preguntó Jesús a Simón Pedro: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?”. Él le contestó: “Sí, Señor, tú sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Apacienta mis corderos”. Por segunda vez le preguntó: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas?”. Él le respondió: “Sí, Señor, tú sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Pastorea mis ovejas”. Por tercera vez le preguntó: “Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?”. Pedro se entristeció de que Jesús le hubiera preguntado por tercera vez si lo quería y le contestó: “Señor, tú lo sabes todo; tú bien sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Apacienta mis ovejas. Yo te aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías la ropa e ibas a donde querías; pero cuando seas viejo, extenderás los brazos y otro te ceñirá y te llevará a donde no quieras”. Esto se lo dijo para indicarle con qué género de muerte habría de glorificar a Dios. Después le dijo: “Sígueme”.
Palabra del Señor. 


ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Nos ponemos en presencia de Jesús resucitado para pedirle que escuche todas esas necesidades que hacen nuestra vida sombría y pesarosa; para poder salir al mundo, llenos de alegría, a comunicar que la vida tiene sentido.
SEÑOR, AYÚDANOS A RESUCITAR
  • Por la Iglesia, portadora del mensaje de salvación; para que lleve, a toda la comunidad de creyentes, esa fe auténtica que nos haga disipar tanta incertidumbre. OREMOS
  • Por el Papa Francisco y demás pastores de la Iglesia; para que muestren a los hombres que la resurrección no es una utopía, sino la autenticidad de una nueva vida hecha realidad por Jesús. OREMOS
  • Por todos los que están tristes, porque carecen de lo fundamental; para que un hecho tan trascendente como la resurrección devuelva a sus almas la confianza de que para Dios no hay imposibles. OREMOS
  • Por los pueblos, las naciones, por todo el mundo; para que entiendan que solamente en la reconciliación, el perdón y el amor puede llegar la resurrección que tanto necesitamos. OREMOS
  • Por las familias; para que la alegría y la esperanza presidan tantos hogares en los que se ha instalado la desesperanza, el querer tener más, llegar más alto, dominarse unos a otros, haciéndoles vivir una vida insoportable. OREMOS
  • Por todos los que estamos aquí cuyas peticiones calladas Dios conoce; para que seamos fermento de gozo, libertad, salvación, amor... en esta sociedad que huye del compromiso y la exigencia. OREMOS
Celebrante: Señor, concédenos la gracia de la resurrección para que llegue la verdadera alegría y la verdadera confianza a todos nosotros.Te lo pedimos por medio de Jesucristo, nuestro Señor.  
Amén

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


¡POR TU NOMBRE, SEÑOR!

Mantendré firme mi amor y fe en Ti
para, luego, ser ardiente antorcha
que irradie luz y paz allá donde me encuentre
Mantendré firme mi esperanza en Ti
para que, el hombre que busca y no encuentra,
sepa que en Ti encontrará siempre una respuesta
¡POR TU NOMBRE, SEÑOR!
Te amaré hasta el final y, amándote como Tú mereces,
sembraré de fraternidad y de perdón mis caminos
de alegría y de belleza los corazones de los que te anhelan
de regocijo y de seguridad
los rostros cansados de tantos caminos retorcidos
Amén.

AVISOS PARROQUIALES

  • Durante el tiempo de la Pascua abrimos más espacios para el sacramento de la reconciliación.
    en Jesús Nazareno:
    • Los miércoles por la tarde - una hora después de la misa - hasta las 6.30 pm
    • Los jueves por la mañana de 10.00 am a 12.00 am
    en La Purisima:
    • Los martes por la tarde - una hora después de la misa - hasta las 7.30 pm
    • Los viernes por la mañana de 10.00 am a 12.00 am

  • El próximo viernes 15 de abril en La Purísima a las 6.30pm se reúne el Consejo Pastoral Parroquial

Obras Misericordia - Catequesis 1




OBRAS DE MISERICORDIA CORPORALES Y ESPIRITUALES

Catequesis 1


Las obras de misericordia son acciones caritativas mediante las cuales ayudamos a nuestro prójimo en sus necesidades corporales y espirituales (cf Is 58, 6-7: Hb 13, 3).


1. ¿Cuál es el primero y más importante de los mandamientos?
Amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo.
Hoy vamos a ver la relación entre el amor a Dios y el amor al prójimo…


2. Cuando ustedes piensan en amar al prójimo, en hacer caridad, en ayudar a los demás, ¿qué ideas le vienen a la cabeza? ¿Cómo amar al prójimo?....…


3. ¿En qué parte de la Biblia hay una especie de lista sobre cómo mostrar nuestro amor al prójimo en algunos aspectos materiales?
En la descripción del Juicio Final que el mismo Jesucristo nos da en el Evangelio de San Mateo.
Tuve hambre y me dieron de comer; tuve sed y me dieron de beber; forastero y me recibieron en su casa; sin ropas y me vistieron; enfermo y me visitaron; en la cárcel y fueron a verme”. (Mt. 25, 35-36)


4. La Iglesia nos ha dado un listado bastante completo, basado en este texto bíblico, que nos sirve de guía en nuestro amor al prójimo. ¿Lo conocen?
Son las llamadas Obras de Misericordia: Corporales y Espirituales.


5. Veamos primero qué significa misericordia …
Miser= miseria. Cordia=corazón.
Misericordia significa sentir con el otro sus miserias y necesidades, y –como consecuencia de ese compasión (sentir con) – ayudarlo, auxiliarlo.


6. ¿Cuántas y cuáles son las Obras de Misericordia?
En total son 14: 7 Corporales y 7 Espirituales.


OBRAS CORPORALES DE MISERICORDIA
1. Dar de comer al hambriento
2. Dar de beber al sediento
3. Dar posada al necesitado
4. Vestir al desnudo
5. Visitar al enfermo
6. Socorrer a los presos
7. Enterrar a los muertos


OBRAS ESPIRITUALES DE MISERICORDIA
1. Enseñar al que no sabe
2. Dar buen consejo al que lo necesita
3. Corregir al que está en error
4. Perdonar las injurias
5. Consolar al triste
6. Sufrir con paciencia los defectos de los demás
7. Rogar a Dios por vivos y difuntos


Las Obras de Misericordia Corporales, en su mayoría salen de una lista hecha por el Señor en su descripción del Juicio Final.


7. Y ¿de dónde sale la lista de las Espirituales?
La lista de las Obras de Misericordia Espirituales la ha tomado la Iglesia de otros textos que están a lo largo de la Biblia y de actitudes y enseñanzas del mismo Cristo: el perdón, la corrección fraterna, el consuelo, soportar el sufrimiento, etc.


8. El Amor a Dios viene antes del amor al prójimo.
Antes de analizar cada una de las Obras de Misericordia tenemos que tener en cuenta algo muy importante: primero hay que amar a Dios.
El amor al prójimo es el FRUTO de nuestro amor a Dios.
No podemos dejar de amar al prójimo, pero no podemos poner lo segundo de primero, ni lo primero de segundo. Como dice el dicho: la carreta no puede ir delante de los caballos. Primero es Dios y después el prójimo.
La prueba de que amamos a Dios, es que amamos al prójimo, pero:
Nuestro amor al prójimo debe ser un reflejo de nuestro amor a Dios.
Si pretendemos primero amar a los demás sin antes amar a Dios, estamos siendo altruistas, filántropos, benefactores. Eso no está mal, pero eso lo puede hacer y de hecho lo hace cualquiera que no sea cristiano y que no lo haga por ser cristiano. Lo puede hacer, por ejemplo, un buen gobernante o cualquier que pertenezca a una ONG nacional o internacional.

El Católico tiene que amar al prójimo desde Dios.
El resultado de la ayuda que se brinde puede aparentar ser el mismo: se resuelve un problema personal o social, pero no es igual para nuestra alma, tampoco es igual para quien recibe la ayuda. Al amar al prójimo desde Dios, hay un flujo de gracia invisible, que viene de Dios y que va más allá de la ayuda misma que se está dando.


9. Amor a Dios y amor al prójimo, como los maderos de la Cruz:
Se ha comparado el doble mandamiento del amor a los maderos de una cruz, a los parales que forman la Cruz de Cristo, la cruz del cristiano:
  • el madero vertical representa nuestro amor a Dios, pues va en sentido hacia arriba, hacia el Cielo
  • el madero horizontal representa el amor a los demás, a los semejantes, a los que están a nuestra altura, pues va en sentido lateral.
Veamos ... ¿Cuál de los dos maderos es el primero? ¿Cuál de los dos no puede sostenerse solo? ... Es clara la comparación ¿no? El Amor a Dios es lo que sostiene nuestro amor al prójimo. No puede haber amor al prójimo sin amor a Dios.
Al amar a los demás, tenemos que ser portadores de Dios ... aunque no lo digamos, porque no tenemos que estar pregonando que aquí venimos en nombre de Dios. Eso no hay que hacerlo, por supuesto. Nuestro amor a Dios que es la fuente de nuestro amor al prójimo no hay que pregonarlo.
El ejemplo más claro de cómo funciona el Amor es la Santísima Virgen María en su visita a su prima Santa Isabel. La Virgen fue portadora de Dios, pues llevaba a Dios recién encarnado en su seno. Y Santa Isabel lo supo de inmediato, pues San Juan Bautista (que estaba en el vientre de Isabel) lo hizo saber con grandes saltos de alegría. (ver Lc. 1, 39-44)
Así debe ser nuestro amor por los demás: llevándoles a Dios que habita en nosotros. Aunque el auxiliado no lo exprese igual que San Juan Bautista y Santa Isabel, la persona va a recibir muchas gracias del Señor, muchas más que las que cree estar necesitando, muchas más de las que nosotros creamos estar aportando con nuestro auxilio!


10. El ejercicio de la Obras de Misericordia comunica gracias a quien las ejerce. Veamos cómo nos beneficia a nosotros el hacer Obras de Misericordia…
Quien ejerce el amor al prójimo desde el amor a Dios recibe gracias, pues con las obras de misericordia, está haciendo la Voluntad de Dios. “Den y se les dará” (Lc. 6, 38).
Decíamos que una manera de ir borrando la pena purificante que merecen nuestros pecados ya perdonados (Purgatorio) es mediante obras buenas. Obras buenas son, por supuesto, las Obras de Misericordia. Bienaventurados los misericordiosos, pues ellos alcanzarán misericordia” (Mt.5, 7), es una de las Bienaventuranzas.
Además las Obras de Misericordia nos van ayudando a avanzar en el camino al Cielo. Es como si ahorráramos para el Cielo. No se hagan tesoros en la tierra”, dice el Señor, Acumulen tesoros en el Cielo” (Mt. 6, 19 y 20). Al seguir esta máxima del Señor cambiamos los bienes temporales por los eternos, que son los que valen de verdad.

3 abril 2016 - II Domingo de Pascua


II Domingo de Pascua
de la Misericordia
3 abril 2016

OTRAS MUCHAS SEÑALES


MONICIÓN DE ENTRADA

Reciban, queridos hermanos y hermanas nuestra más cordial bienvenida a la Eucaristía. Este Segundo Domingo de Pascua es un eco claro del Domingo de Resurrección. Jesús está vivo y se aparece a los discípulos. Jesús está vivo, asimismo, para nosotros. Y Él nos ofrece, de manera real, su Cuerpo y su Sangre en el altar. En ese milagro permanente y repetido siempre el “día primero de la semana” desde hace más de dos mil años. La alegría de la Pascua está entre nosotros y hemos de demostrarlo vivamente, en la fuerza de nuestros cantos, en el amor, cordialidad y solidaridad con nuestros hermanos. Recordamos, finalmente, que hoy, además, en este Domingo Segundo de Pascua, celebramos la fiesta de la Divina Misericordia, instituida por el siempre recordado San Juan Pablo II. La Iglesia universal vive, además, muchas novedades con el Papa Francisco en la Cátedra de Pedro y estamos viviendo con entrega el Año Jubilar de la Misericordia… Y mañana os esperamos en la liturgia de la Anunciación del Señor.

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA:  La primera lectura es del Libro de los Hechos de los Apóstoles y nos presenta ya a los discípulos fuertes y convencidos, tras la llegada del Espíritu, en Pentecostés. Pedro y los demás continúan la obra de Jesús, curando enfermos y enseñando paz y amor. Y claro crecía el número de creyentes.

SEGUNDA LECTURA: Comenzamos hoy la lectura del Libro de la Apocalipsis que haremos durante los siguientes domingos. La especial profecía de Juan el evangelista nos habla de la gloria celeste de Jesús el Resucitado. Hay mucha enseñanza en ese libro y hemos de estar atentos para aprovecharla


EVANGELIO: El fragmento del evangelio de Juan, sobre la aparición a los discípulos y la conversión del Apóstol Tomás es el utilizado en los tres ciclos litúrgicos: A, B y C. Y es lógico porque reúne todos los elementos juntos que se dieron en la Resurrección. El evangelio de San Juan, escrito muchos años después que los otros tres evangelios sinópticos, encierra una enorme capacidad descriptiva y una gran hondura

LECTURAS

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 5, 12-16

En aquellos días, los apóstoles realizaban muchos signos y prodigios en medio del pueblo. Todos los creyentes solían reunirse, por común acuerdo, en el pórtico de Salomón. Los demás no se atrevían a juntárseles, aunque la gente los tenía en gran estima. El número de hombres y mujeres que creían en el Señor iba creciendo de día en día, hasta el punto de que tenían que sacar en literas y camillas a los enfermos y ponerlos en las plazas, para que, cuando Pedro pasara, al menos su sombra cayera sobre alguno de ellos. Mucha gente de los alrededores acudía a Jerusalén y llevaba a los enfermos y a los atormentados por espíritus malignos, y todos quedaban curados.

Palabra de Dios

Salmo 117

R./  La misericordia del Señor es eterna. Aleluya.

Diga la casa de Israel: “Su misericordia es eterna”.
Diga la casa de Aarón: “Su misericordia es eterna”.
Digan los que temen al Señor:
“Su misericordia es eterna”.  R./

La piedra que desecharon los constructores,
es ahora la piedra angular.
Esto es obra de la mano del Señor,
es un milagro patente.
Éste es el día del triunfo del Señor,
día de júbilo y de gozo.  R./

Libéranos, Señor, y danos tu victoria.
Bendito el que viene en nombre del Señor.
Que Dios desde su templo nos bendiga.
Que el Señor, nuestro Dios, nos ilumine.  R./

Lectura del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 1, 9-11. 12-13. 17-19

Yo, Juan, hermano y compañero de ustedes en la tribulación, en el Reino y en la perseverancia en Jesús, estaba desterrado en la isla de Patmos, por haber predicado la palabra de Dios y haber dado testimonio de Jesús.
Un domingo caí en éxtasis y oí a mis espaldas una voz potente, como de trompeta, que decía: “Escribe en un libro lo que veas y envíalo a las siete comunidades cristianas de Asia”. Me volví para ver quién me hablaba, y al volverme, vi siete lámparas de oro, y en medio de ellas, un hombre vestido de larga túnica, ceñida a la altura del pecho, con una franja de oro.
Al contemplarlo, caí a sus pies como muerto; pero Él, poniendo sobre mí la mano derecha, me dijo: “No temas. Yo soy el primero y el último; yo soy el que vive. Estuve muerto y ahora, como ves, estoy vivo por los siglos de los siglos. Yo tengo las llaves de la muerte y del más allá. Escribe lo que has visto, tanto sobre las cosas que están sucediendo, como sobre las que sucederán después”.
Palabra de Dios

Aleluya, aleluya.

Tomás, tú crees, porque me has visto.
Dichosos los que creen sin haberme visto, dice el Señor.

R/. Aleluya.

† Lectura del santo Evangelio según san Juan: 20, 19-31

Al anochecer del día de la resurrección, estando cerradas las puertas de la casa donde se hallaban los discípulos, por miedo a los judíos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: “La paz esté con ustedes”. Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Cuando los discípulos vieron al Señor, se llenaron de alegría. De nuevo les dijo Jesús: “La paz esté con ustedes. Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo”. Después de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo: “Reciban el Espíritu Santo. A los que les perdonen los pecados, les quedarán perdonados; y a los que no se los perdonen, les quedarán sin perdonar”.
Tomás, uno de los Doce, a quien llamaban el Gemelo, no estaba con ellos cuando vino Jesús, y los otros discípulos le decían: “Hemos visto al Señor”. Pero él les contestó: “Si no veo en sus manos la señal de los clavos y si no meto mi dedo en los agujeros de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré”. Ocho días después, estaban reunidos los discípulos a puerta cerrada y Tomás estaba con ellos. Jesús se presentó de nuevo en medio de ellos y les dijo: “La paz esté con ustedes”. Luego le dijo a Tomás: “Aquí están mis manos; acerca tu dedo. Trae acá tu mano, métela en mi costado y no sigas dudando, sino cree”.
Tomás le respondió: “¡Señor mío y Dios mío!”. Jesús añadió: “Tú crees porque me has visto; dichosos los que creen sin haber visto”. Otros muchos signos hizo Jesús en presencia de sus discípulos, pero no están escritos en este libro. Se escribieron éstos para que ustedes crean que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengan vida en su nombre.
Palabra del Señor. 


ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Como santo Tomás, nuestra fe débil y necesitada de pruebas, se acerca a Cristo resucitado temblorosa aún. Reconociendo sus manos llagadas y su costado traspasado ponemos en ellas nuestras necesidades pidiendo al Padre que las acoja y nos aumente la fe para seguir el camino que nace de la Pascua. Hoy pedimos:
SEÑOR, LLÉNANOS DE TU MISERICORDIA
  • Por el Papa Francisco para que su pasión por la proclamar la misericordia de Dios llegue al corazón de todos los hombres. OREMOS
  • Por todos los gobernantes del mundo, para que la misericordia de Dios les ilumine en la toma de sus decisiones. OREMOS
  • Por todos los que aún no se han encontrado con el Señor resucitado, para que la luz que emana del sepulcro vacío les haga entender la salvación que Jesús nos trae. OREMOS
  • Por todos los que sufren el dolor en el cuerpo o en el espíritu, para que la misericordia de Dios se haga presente a través del cuidado de los que están más cerca. OREMOS
  • Por las familias, para que sea la misericordia el bálsamo que cure sus heridas y contratiempos del día a día. OREMOS
  • Por todos nosotros que hemos contemplado la Resurrección de Cristo, para que su luz nos ayude a ser luz para los demás. OREMOS
Celebrante: Padre, te pedimos que atiendas nuestras súplicas y mandes tu misericordia a todos los hombres especialmente a aquellos que viven alejados de ti. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.  
Amén

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


¡CON MI IGLESIA, CREO EN TI, SEÑOR!

Porque, sé que, los Apóstoles
débiles y santos, con virtudes y defectos,
nos han dejado esta Iglesia que es Madre y sierva
Santa y pecadora, grande y pequeña,
Rica y pobre, pero esplendorosa
por la alegría de tu Pascua Resucitadora

¡ALELUYA, CREO, CON TU IGLESIA, EN TI SEÑOR!
Amén.

AVISOS PARROQUIALES