10 febrero 2016 - Miércoles de Ceniza


Miércoles de Ceniza
10 febrero 2016

Arrepiéntete y cree en el Evangelio

MONICIÓN DE ENTRADA

Este breve silencio inicial del sacerdote y de los ministros antes de empezar no ha sido un error o un titubeo. Hermanos, Hemos querido, pues, iniciar esta celebración en silencio, con emoción contenida. Es Miércoles de Ceniza y nos reunirnos para iniciar juntos la Cuaresma. Se omitirá la preparación Penitencial que se realiza en la imposición de la Ceniza, que llegará después de escuchar las lecturas bíblicas y la homilía del sacerdote. Tras la explicación de la Palabra de Dios, el celebrante bendecirá la ceniza y comenzará su imposición. La Iglesia nos ofrece un rito de perdón, de reconciliación, de antiguas y entrañables resonancias, que siempre nos resultan nuevas. La imposición de la ceniza es símbolo de abrirse a la misericordia divina. La Cuaresma ha empezado. Es un tiempo de amor y de esperanza, porque nos llevará, primero, a la Cruz y, luego, a la Resurrección. Y queremos recordar, aquí y ahora, la impresionante renuncia de Benedicto XVI a la Cátedra de Pedro. Es un hecho histórico.

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: En la primera lectura el profeta Joel transmite la Palabra de Dios que pide arrepentimiento y conversión. Pide el Señor que rasguemos los corazones y no las vestiduras. El Señor quiere que nuestra penitencia y reconciliación con Él sea auténtica y no solo de formas y ritos.

SEGUNDA LECTURA: Pablo de Tarso nos dice en la segunda lectura –sacada de la Segunda Carta a los Corintios que debemos dejarnos reconciliar con Dios, porque ha llegado el tiempo de gracia. No hemos de ser obstáculo para el perdón y la vuelta a la sintonía con nuestro Dios que nos salva.

EVANGELIO: El texto del Evangelio de Mateo que vamos a oír es una amplia catequesis de Nuestro Señero Jesús sobre la forma de servir a Dios y a los hermanos. En silencio, sin que lo sepa nadie ya que nuestro Padre que lo ve todo nos recompensará. Y las palabras de Jesús tienen, como siempre gran actualidad, porque también a nosotros nos gustan que nos miren aquí en el templo para que todo el mundo admire nuestra piedad. No es eso. Hemos de convertirnos sinceramente, sin pensar más que en ese Padre bueno que nos recibe como al Hijo Pródigo.

LECTURAS

Lectura del libro del profeta Joel: 2, 12-18

Esto dice el Señor: “Todavía es tiempo. Conviértanse a mí de todo corazón, con ayunos, con lágrimas y llanto; enluten su corazón y no sus vestidos. Conviértanse al Señor su Dios, porque es compasivo y misericordioso, lento a la cólera, rico en clemencia, y se conmueve ante la desgracia”.
Quizá se arrepienta, se compadezca de nosotros y nos deje una bendición, que haga posibles las ofrendas y libaciones al Señor, nuestro Dios. Toquen la trompeta en Sión, promulguen un ayuno, convoquen la asamblea, reúnan al pueblo, santifiquen la reunión, junten a los ancianos, convoquen a los niños, aun a los niños de pecho. Que el recién casado deje su alcoba y su tálamo la recién casada. Entre el vestíbulo y el altar lloren los sacerdotes, ministros del Señor, diciendo:
“Perdona, Señor, perdona a tu pueblo. No entregues tu heredad a la burla de las naciones”. Que no digan los paganos: “¿Dónde está el Dios de Israel?”. Y el Señor se llenó de celo por su tierra y tuvo piedad de su pueblo.
Palabra de Dios

Salmo 50

R./  Misericordia, Señor, hemos pecado.

Por tu inmensa compasión y misericordia,
Señor, apiádate de mí y olvida mis ofensas.
Lávame bien de todos mis delitos
y purifícame de mis pecados. R/.

Puesto que reconozco mis culpas,
tengo siempre presentes mis pecados.
Contra ti sólo pequé, Señor,
haciendo lo que a tus ojos era malo. R/.

Crea en mí, Señor, un corazón puro,
un espíritu nuevo para cumplir tus mandamientos.
No me arrojes, Señor, lejos de ti,
ni retires de mí tu santo espíritu.  R/.

Devuélveme tu salvación, que regocija,
y mantén en mí un alma generosa.
Señor, abre mis labios
y cantará mi boca tu alabanza. R/.


Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 5, 20-6, 2

Hermanos: Somos embajadores de Cristo, y por nuestro medio, es como si Dios mismo los exhortara a ustedes. En nombre de Cristo les pedimos que se dejen reconciliar con Dios. Al que nunca cometió pecado, Dios lo hizo “pecado” por nosotros, para que, unidos a Él, recibamos la salvación de Dios y nos volvamos justos y santos. Como colaboradores que somos de Dios, los exhortamos a no echar su gracia en saco roto. Porque el Señor dice: En el tiempo favorable te escuché y en el día de la salvación te socorrí. Pues bien, ahora es el tiempo favorable; ahora es el día de la salvación.
Palabra de Dios

Honor y gloria a ti, Señor Jesús

Hagámosle caso al Señor, que nos dice: “No endurezcan su corazón”.

Honor y gloria a ti, Señor Jesús.


† Lectura del santo Evangelio según san Mateo: 6, 1-6. 16-18

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Tengan cuidado de no practicar sus obras de piedad delante de los hombres para que los vean. De lo contrario, no tendrán recompensa con su Padre celestial.
Por lo tanto, cuando des limosna, no lo anuncies con trompeta, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, para que los alaben los hombres. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.
Cuando ustedes hagan oración, no sean como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea la gente. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora ante tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.
Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como esos hipócritas que descuidan la apariencia de su rostro, para que la gente note que están ayunando. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que no sepa la gente que estás ayunando, sino tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará”.
Palabra del Señor


IMPOSICIÓN DE LA CENIZA


Sacerdote: Arrepiéntete y cree en el Evangelio.
O bien: Acuérdate de que eres polvo y al polvo has de volver.

ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Comienza el gran tiempo favorable para la conversión. Miles de acontecimientos en la Iglesia nos invitarán a ello, pero nosotros necesitamos que el Padre nos ayude y nos vuelva hacia Él. Hoy repetimos:
Señor, hazte presente en nuestro camino cuaresmal.

  • Te pedimos, Padre, por la Iglesia, para que todos los actos de esta Cuaresma sean motivo y fruto de conversión. OREMOS
  • Te pedimos, Padre, por las naciones de toda la tierra, para que descubran en Cristo el camino del Amor y llegue la paz a todos los rincones del planeta. OREMOS
  • Te pedimos, Padre, por todos aquellos que viven alejados de ti, para que encuentren en su corazón el soplo del Espíritu que los guíe hacia Ti. OREMOS
  • Te pedimos, Padre, por los enfermos, los que sufren a causa de la opresión, de la falta de trabajo, los pobres, los más necesitados, para que encuentren en Ti la esperanza de una vida mejor y en nosotros una mano tendida que les acompañe. OREMOS
  • Te pedimos, Padre, por las familias, para que en esta Cuaresma se redoblen los tiempos de oración, meditación y se purifiquen mediante el amor que se profesen, reflejo del único Amor. OREMOS
  • Te pedimos, Padre, por todos los que hoy comenzamos este camino de cuarenta días, haz que limpiemos nuestras vestiduras, y volvamos a camino que nos mostró Jesús. OREMOS

Celebrante: Celebrante: Padre, te pedimos que atiendas estas necesidades y no dejes de acompañar a tu pueblo asistiéndole como hiciste aquellos con Israel durante aquellos cuarenta años en el desierto. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.  Amén


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN



¿NO ERES TÚ, SEÑOR?

CUARESMA PARA LA FE
Señor:
Un año más me convocas al ascenso hacia la PASCUA.
Soy consciente de que, tal vez, me encuentras
con las mismas dudas y batallas de siempre
¡Perdóname, Señor!
Quisiera rezar, y siempre encuentro mil excusas
Sacrificarme, y me digo que son cosas del pasado,
Darme generosamente, y pienso que tal vez,
algunos, se aprovechen de mi buena voluntad.

Tú, Señor
sales a mi encuentro, para levantarme de nuevo
y recuperar las ganas de creer y de vivir en Ti.
Sales a mi paso, para que mirándote a los ojos,
descubra que merece la pena seguirte.
Caminas hacia el calvario, para hacerme entender
que la vida es grande cuando, al igual que la tuya,
se ofrece por salvar y garantizar una vida eterna a los demás.
¡Ayúdame, Señor!

Amén.

AVISOS PARROQUIALES

  • Hoy, dia 10 de febrero, iniciamos el tiempo de Cuaresma con la liturgia de la ceniza.
    Vamos a celebrar las siguientes Eucaristias:
    6.00am, 11.00am y 6.00pm en la Purísima y 8.00am y 5.00pm en Jesús Nazareno.

    La liturgia semplificad dedicada a los niños:
    4.30pm en la Purísima y 6.30 en Jesús Nazareno