21 febrero 2016 - II Domingo de Cuaresma


II Domingo de Cuaresma
21 febrero 2016

DE LA OSCURIDAD A LA LUZ RESPLANDECIENTE



MONICIÓN DE ENTRADA

Les deseamos nuestra más cordial y fraterna bienvenida a la Eucaristía. El bello e impresionante episodio de la Transfiguración nos hará comprender que el Señor siempre desea avisarnos para que estemos preparados ante la dificultad. Eso es lo que quiso hacer con Pedro, Juan y Santiago al llevarles con Él al Monte Tabor. Quería que estuvieran listos ante la suprema dificultad que se encontrarían en Jerusalén tras la detención y muerte del Maestro. Pero ellos olvidaron la gloria de la Transfiguración y huyeron… Dieron la espalda a Jesús.
Como nosotros, que, muchas veces, olvidamos la constante inspiración del Señor mediante su Palabra y huimos despavoridos ante cualquier dificultad. La Eucaristía de este Segundo Domingo nos ilumina y nos prepara en la subida de la Cuaresma hacia la Muerte y la Resurrección del Señor. ¡Estemos preparados!

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: La primera lectura, del Libro del Génesis, nos muestra esa pregunta clave repetida cada día en la vida del hombre ¿Cómo sabré donde debo ir? Pues hemos de tener la seguridad de que Dios siempre responde al que lo escucha y se abre a sus signos; pero para ello hay que creer y hay que esperar. Y eso le ocurrió a Abrahán, que todo lo consiguió porque confió en el Señor.

SEGUNDA LECTURA: San Pablo en la segunda lectura, de la Carta del Apóstol San Pablo a los Filipenses, nos habla de la transformación que Cristo hará en nosotros si nos mantenemos firmes. Nos alcanzará la gloria de su cuerpo transformado. Y seremos capaces de entrar en esa condición nueva que ira transformando nuestro cuerpo humilde en ese modelo de condición gloriosa.

EVANGELIO: Vamos a escuchar el prodigioso relato de San Lucas sobre la Transfiguración. Es un fragmento muy bello y lleno de simbolismos. Jesús quiere mostrar a sus apóstoles –a tres de ellos—su gloria. Y lo hace poco antes de que la Pasión se inicie. Quiere darles vigor para el tiempo de tribulación. Pero ellos no lo entendieron hasta mucho después. ¡Ojalá nosotros seamos capaces de comprender los signos que el Señor nos muestra en la vida cotidiana!

LECTURAS

Lectura del libro del Génesis: 15, 5-12. 17-18

En aquellos días, Dios sacó a Abram de su casa y 1e dijo: “Mira el cielo y cuenta las estrellas, si puedes”. Luego añadió: “Así será tu descendencia”.
Abram creyó lo que el Señor le decía y, por esa fe, el Señor lo tuvo por justo. Entonces le dijo: “Yo soy el Señor, el que te sacó de Ur, ciudad de los caldeos, para entregarte en posesión esta tierra”. Abram replicó: “Señor Dios, ¿cómo sabré que voy a poseerla?”. Dios le dijo: “Tráeme una ternera, una cabra y un carnero, todos de tres años; una tórtola y un pichón”.
Tomó Abram aquellos animales, los partió por la mitad y puso las mitades una enfrente de la otra, pero no partió las aves. Pronto comenzaron los buitres a descender sobre los cadáveres y Abram los ahuyentaba.
Estando ya para ponerse el sol, Abram cayó en un profundo letargo, y un terror intenso y misterioso se apoderó de él. Cuando se puso el sol, hubo densa oscuridad y sucedió que un brasero humeante y una antorcha encendida, pasaron por entre aquellos animales partidos.
De esta manera hizo el Señor, aquel día, una alianza con Abram, diciendo: “A tus descendientes doy esta tierra, desde el río de Egipto hasta el gran río Éufrates”.
Palabra de Dios

Salmo 26

R./ El Señor es mi luz y mi salvación.


El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién voy a tenerle miedo?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién podrá hacerme temblar?  R/.

Oye, Señor, mi voz y mis clamores
y tenme compasión;
el corazón me dice
que te busque y buscándote estoy.  R/.

No rechaces con cólera a tu siervo,
tú eres mi único auxilio; no me abandones ni me dejes solo,
Dios y salvador mío. R/.

La bondad del Señor
espero ver en esta misma vida.
Ármate de valor y fortaleza
y en el Señor confía. R/.



Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los filipenses: 3, 17-4, 1

Hermanos: Sean todos ustedes imitadores míos y observen la conducta de aquellos que siguen el ejemplo que les he dado a ustedes. Porque, como muchas veces se lo he dicho a ustedes, y ahora se lo repito llorando, hay muchos que viven como enemigos de la cruz de Cristo. Esos tales acabarán en la perdición, porque su dios es el vientre, se enorgullecen de lo que deberían avergonzarse y sólo piensan en cosas de la tierra.
Nosotros, en cambio, somos ciudadanos del cielo, de donde esperamos que venga nuestro salvador, Jesucristo. Él transformará nuestro cuerpo miserable en un cuerpo glorioso, semejante al suyo, en virtud del poder que tiene para someter a su dominio todas las cosas.
Hermanos míos, a quienes tanto quiero y extraño: ustedes, hermanos míos amadísimos, que son mi alegría y mi corona, manténganse fieles al Señor.
Palabra de Dios

Honor y gloria a ti, Señor Jesús

En el esplendor de la nube se oyó la voz del Padre, que decía: “Este es mi Hijo amado; escúchenlo”.

Honor y gloria a ti, Señor Jesús


† Lectura del santo Evangelio según san Lucas: 9, 28-36

En aquel tiempo, Jesús se hizo acompañar de Pedro, Santiago y Juan, y subió a un monte para hacer oración. Mientras oraba, su rostro cambió de aspecto y sus vestiduras se hicieron blancas y relampagueantes. De pronto aparecieron conversando con Él dos personajes, rodeados de esplendor: eran Moisés y Elías. Y hablaban de la muerte que le esperaba en Jerusalén. Pedro y sus compañeros estaban rendidos de sueño; pero, despertándose, vieron la gloria de Jesús y de los que estaban con Él. Cuando éstos se retiraban, Pedro le dijo a Jesús: “Maestro, sería bueno que nos quedáramos aquí y que hiciéramos tres chozas: una para ti, una para Moisés y otra para Elías”, sin saber lo que decía. No había terminado de hablar, cuando se formó una nube que los cubrió; y ellos, al verse envueltos por la nube, se llenaron de miedo. De la nube salió una voz que decía: “Éste es mi Hijo, mi escogido; escúchenlo”. Cuando cesó la voz, se quedó Jesús solo. Los discípulos guardaron silencio y por entonces no dijeron a nadie nada de lo que habían visto. Palabra del Señor. 
Palabra del Señor


ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Proseguimos nuestro camino cuaresmal vislumbrando el final del mismo: la Gloria de la Resurrección. Pidamos al Padre que durante todo este tiempo tengamos presente la esperanza a la que estamos llamados, diciendo:
SEÑOR, DANOS TU LUZ Y TU SALVACIÓN.

  • Te pedimos por el Papa y los frutos espirituales de su visita a México, para que la semilla allí sembrada de frutos de santidad en aquella tierra. OREMOS
  • Te pedimos por los que ostentan el poder político o económico, para que sean su prioridad los más desfavorecidos de la sociedad. OREMOS
  • Te pedimos por aquellos que pasan por una noche oscura, o viven alguna duda de fe para que este camino cuaresmal acabe parar ellos con la luz de la Resurrección. OREMOS
  • Te pedimos Padre, por aquellos que sufren alguna enfermedad tanto física como anímica, para que el apoyo incondicional de sus hermanos les ayude en este duro caminar. OREMOS
  • Por los matrimonios cristianos, especialmente por los que viven en crisis para que el Espíritu de Dios los anime hacia el Amor y el perdón. OREMOS
  • Por todos nosotros, que hemos visto la Gloria de Cristo en su Transfiguración, para que caminemos auxiliados por esa luz. OREMOS

Celebrante: Padre, en este tiempo cuaresmal aumenta la esperanza de tus hijos para que puedan llegar con ánimo a los pies de la cruz y una vez muertos al pecado resucitar con tu Hijo a la vida eterna. Te lo pedimos por Él que contigo vive y reina por los siglos de los siglos.  Amén


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN




¡TRANSFIGÚRAME!

Transfigúrame, Señor.
Para que, mi vida como la tuya,
sea un destello que desciende
desde el mismo cielo.
Destello con sabor a Dios
Destello con sabor
al inmenso amor
que Dios me tiene.


Amén.

AVISOS PARROQUIALES