14 febrero 2016 - I Domingo de Cuaresma


I Domingo de Cuaresma
14 febrero 2016

No sólo de pan vive el hombre



MONICIÓN DE ENTRADA

Sean todos bienvenidos a la Eucaristía del Domingo Primero de Cuaresma. El pasado miércoles, el Miércoles de Ceniza, comenzaba, precisamente, la Cuaresma, que es un tiempo de amor y de conversión. La Palabra de Dios nos muestra, hoy su fuerza para hablarnos de reconciliación. Y ello es muy apropiado dentro del marco del Año de la Misericordia. Porque Dios quiere que el hombre no siga destruyendo la naturaleza, ni tratando de dominar a los demás. Sabemos que Él, frente a este proceder, nos da su bondad, su misericordia y su paciencia infinita. La cuaresma es tiempo de conversión, de vuelta a Dios, de crecer, día a día, en el amor a los hermanos…
Empecemos, pues, sobre esa estela del amor de Dios, que nos llevará a vivir los misterios más grandes de nuestra fe, como son la Muerte en Cruz de Nuestro Señor Jesús y su Resurrección gloriosa.

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: La primera lectura –del Libro de Deuteronomio– nos muestra cómo el hombre, en los momentos cruciales de su historia, siempre busca a Dios. Y es un testimonio claro para decirnos que Dios siempre estuvo a su lado, en medio de las dificultades, para liberarlos y protegerlos.

SEGUNDA LECTURA: San Pablo, en la segunda lectura que procede de la Carta a los Romanos nos dice que la fe es esencial en nuestra vida, para recordarnos que el Señor es el único Señor, y Él nunca nos defraudará.

EVANGELIO: El fragmento evangélico de hoy es de San Lucas y nos narra las tentaciones de Cristo en el desierto. Confirma este evangelio que las pruebas y tentaciones formarán siempre parte de nuestra vida; pero, si vivimos junto a Cristo, seremos capaces de vencerlas y saldremos liberados de ellas. Cristo supo vencer al Tentador. Y nosotros, junto con Jesús, también sacaremos el pecado de nuestra vida.

LECTURAS

Lectura del libro del Deuteronomio: 26, 4-10

En aquel tiempo, dijo Moisés al pueblo: “Cuando presentes las primicias de tus cosechas, el sacerdote tomará el cesto de tus manos y lo pondrá ante el altar del Señor, tu Dios. Entonces tú dirás estas palabras ante el Señor, tu Dios: ‘Mi padre fue un arameo errante, que bajó a Egipto y se estableció allí con muy pocas personas; pero luego creció hasta convertirse en una gran nación, potente y numerosa. Los egipcios nos maltrataron, nos oprimieron y nos impusieron una dura esclavitud. Entonces clamamos al Señor, Dios de nuestros padres, y el Señor escuchó nuestra voz, miró nuestra humillación, nuestros trabajos y nuestra angustia. El Señor nos sacó de Egipto con mano poderosa y brazo protector, con un terror muy grande, entre señales y portentos; nos trajo a este país y nos dio esta tierra, que mana leche y miel. Por eso ahora yo traigo aquí las primicias de la tierra que tú, Señor, me has dado’. Una vez que hayas dejado tus primicias ante el Señor, te postrarás ante Él para adorarlo”.
Palabra de Dios

Salmo 90

R./ Tú eres mi Dios y en ti confío.

Tú, que vives al amparo del Altísimo
y descansas a la sombra del Todopoderoso,
dile al Señor: “Tú eres mi refugio
y fortaleza; tú eres mi Dios y en ti confío”. R/.

Los ángeles de Dios te llevarán en brazos,
para que no te tropieces con las piedras,
podrás pisar los escorpiones y las víboras
y dominar las fieras. R/.

“Puesto que tú me conoces y me amas,
dice el Señor, yo te libraré y te pondré a salvo.
Cuando tú me invoques, yo te escucharé,
y en tus angustias estaré contigo,
te libraré de ellas y te colmaré de honores”.  R/.

Tu mano, Señor, nos pondrá a salvo,
y así concluirás en nosotros tu obra.
Señor, tu amor perdura eternamente;
obra tuya soy, no me abandones. R/.


Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 10, 8-13

Hermanos: La Escritura afirma: Muy a tu alcance, en tu boca y en tu corazón, se encuentra la salvación, esto es, el asunto de la fe que predicamos. Porque basta que cada uno declare con su boca que Jesús es el Señor y que crea en su corazón que Dios lo resucitó de entre los muertos, para que pueda salvarse.
En efecto, hay que creer con el corazón para alcanzar la santidad y declarar con la boca para alcanzar la salvación. Por eso dice la Escritura: Ninguno que crea en él quedará defraudado, porque no existe diferencia entre judío y no judío, ya que uno mismo es el Señor de todos, espléndido con todos los que lo invocan, pues todo el que invoque al Señor como a su Dios, será salvado por Él.
Palabra de Dios.
Palabra de Dios

Honor y gloria a ti, Señor Jesús

No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios.

Honor y gloria a ti, Señor Jesús


† Lectura del santo Evangelio según san Lucas: 4, 1-13

En aquel tiempo, Jesús, lleno del Espíritu Santo, regresó del Jordán y conducido por el mismo Espíritu, Se internó en el desierto, donde permaneció durante cuarenta días y fue tentado por el demonio. No comió nada en aquellos días, y cuando se completaron, sintió hambre.
Entonces el diablo le dijo: “Si eres el Hijo de Dios, dile a esta piedra que se convierta en pan”. Jesús le contestó: “Está escrito: No sólo de pan vive el hombre”.
Después lo llevó el diablo a un monte elevado y en un instante le hizo ver todos los reinos de la tierra y le dijo: “A mí me ha sido entregado todo el poder y la gloria de estos reinos, y yo los doy a quien quiero. Todo esto será tuyo, si te arrodillas y me adoras”. Jesús le respondió: “Está escrito: Adorarás al Señor, tu Dios, y a Él sólo servirás”.
Entonces lo llevó a Jerusalén, lo puso en la parte más alta del templo y le dijo: “Si eres el Hijo de Dios, arrójate desde aquí, porque está escrito: Los ángeles del Señor tienen órdenes de cuidarte y de sostenerte en sus manos, para que tus pies no tropiecen con las piedras”. Pero Jesús le respondió: “También está escrito: No tentarás al Señor, tu Dios”. Concluidas las tentaciones, el diablo se retiró de Él, hasta que llegara la hora. 
Palabra del Señor



ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Comenzamos este tiempo de penitencia cuaresmal, con el objetivo de reconocer a Dios el gran amor que nos tiene, pues envía a su Hijo único para salvarnos. Hoy le pedimos al Padre que nos llegue a todos esa salvación:
SEÑOR, ENSÉÑANOS TUS CAMINOS.

  • Te pedimos por el Papa Francisco, por los obispos y los sacerdotes de tu Iglesia para que nunca se cansen de anunciar a Jesucristo como Salvador del mundo. OREMOS
  • Te pedimos por todos los países de la tierra, en especial por aquellos que sufren la guerra o el hambre para que llegue pronto la paz y la prosperidad y podamos vivir todos como hermanos. OREMOS
  • Te pedimos por todos los que se han alejado de la Iglesia, para que en este tiempo propicio de conversión encuentren una llamada a renovar sus promesas bautismales. OREMOS
  • Te pedimos por los que sufren la enfermedad, o andan desanimados para que el Espíritu los llene con su fuerza y venzan estos momentos de desasosiego. OREMOS
  • Por todos las familias cristianas para que sea este tiempo, una ocasión para vivir más cercana la presencia del Señor y aumente el Amor entre todos sus miembros. OREMOS
  • Por todos nosotros, para que la frecuente recepción de la Eucaristía nos haga vencer las tentaciones que el Maligno va suscitando en nuestro caminar. OREMOS

Celebrante: Padre, atiende con prontitud estas necesidades que el pueblo te presenta. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Salvador y Señor.  Amén


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN




¡SEÑOR AYÚDAME!
Ayúdame, Señor, a comprender
que este tiempo al que tú me invitas
es oasis de meditación, de conocimiento y de búsqueda
Retorno de los malos modos o ásperos caminos
Re-encuentro con el gran olvidado: DIOS.

Si en algún momento, yo me olvido de esto, Señor;
remueve mis entrañas y mi memoria
para que jamás olvide o deje en el tintero
tantos momentos de tus dolores y sufrimientos
en rescate, salvación y recuperación íntegra del ser humano.


Amén.

AVISOS PARROQUIALES