28 febrero 2016 - III Domingo de Cuaresma


III Domingo de Cuaresma
28 febrero 2016

YO CAVARÉ Y LE ECHARÉ ABONO




MONICIÓN DE ENTRADA

Feliz y cordial bienvenida a nuestra Eucaristía de hoy. Celebramos hoy el Tercer Domingo de Cuaresma que nos sitúa en el centro de este tiempo fuerte. Hemos recorrido ya la mitad de la “subida” cuaresmal y es un buen día para meditar sobre lo hecho hasta ahora y discernir en torno a lo que nos falta.
Jesús de Nazaret nos va a hablar de dos cosas muy importantes: de la necesidad de conversión y de la paciencia que Dios tiene con los pecadores. Ambas cosas constituyen como un mensaje hecho a la medida para nosotros. Moisés y la travesía del desierto es también un símbolo de la cuaresma. Caminamos por el desierto hasta el encuentro de la tierra de promisión que es el Tiempo de Pascua, la noche gloriosa en que Nuestro Señor Jesús resucita. Iniciemos, pues, nuestra Eucaristía con alegría y mucha esperanza. Es lo que necesitamos todos.

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: Escucharemos hoy el famoso episodio del Libro del Éxodo sobre la zarza que no se consume. Es la manifestación de Dios. Él mismo viene a dar su nombre a Moisés: “Yo soy”. Es como si se presentase, como si nos dijese: “estoy aquí, con vosotros, actuando a vuestro lado. Soy el presente, el que está, el que libera, el que salva”. Pero esta seguridad no quiere dar pie a que nos durmamos, a que nos dejemos llevar.

En la segunda lectura Pablo de Tarso en su Carta primera a los fieles de Corinto viene a decirnos: “el que se crea seguro ¡cuidado! no caiga”; ya que nuestra seguridad tiene que venir de apoyarnos en Él. Es un mensaje de apoyo y conversión. Son palabras muy actuales.

EVANGELIO: El evangelio de Lucas de hoy es un grito a la conversión. No busques culpables a los que convertir --nos dice--, busca tu interior, mira tus obras, observa si tu religiosidad da frutos dignos; quizá con estas actitudes alguien se convierta sin que tú lo hayas advertido. Jesús de Nazaret no busca culpables, busca amigos a quienes ayudar.

LECTURAS

Lectura del libro del Éxodo: 3, 1-8. 13-15

En aquellos días, Moisés pastoreaba el rebaño de su suegro, Jetró, sacerdote de Madián. En cierta ocasión llevó el rebaño más allá del desierto, hasta el Horeb, el monte de Dios, y el Señor se le apareció en una llama que salía de un zarzal. Moisés observó con gran asombro que la zarza ardía sin consumirse y se dijo: “Voy a ver de cerca esa cosa tan extraña, por qué la zarza no se quema”. Viendo el Señor que Moisés se había desviado para mirar, lo llamó desde la zarza: “¡Moisés, Moisés!”. Él respondió: “Aquí estoy”. Le dijo Dios: “¡No te acerques! Quítate las sandalias, porque el lugar que pisas es tierra sagrada”. Y añadió: “Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob”. Entonces Moisés se tapó la cara, por-que tuvo miedo de mirar a Dios. Pero el Señor le dijo: “He visto la opresión de mi pueblo en Egipto, he oído sus quejas contra los opresores y conozco bien sus sufrimientos. He descendido para librar a mi pueblo de la opresión de los egipcios, para sacarlo de aquellas tierras y llevarlo a una tierra buena y espaciosa, una tierra que mana leche y miel”. Moisés le dijo a Dios: “Está bien. Me presentaré a los hijos de Israel y les diré: ‘El Dios de sus padres me envía a ustedes’; pero cuando me pregunten cuál es su nombre, ¿qué les voy a responder?”. Dios le contestó a Moisés: “Mi nombre es Yo-soy”; y añadió: “Esto les dirás a los israelitas: ‘Yo soy me envía a ustedes’. También les dirás: ‘El Señor, el Dios de sus padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob, me envía a ustedes’. Éste es mi nombre para siempre. Con este nombre me han de recordar de generación en generación”.
Palabra de Dios

Salmo 102

R./ El Señor es compasivo y misericordioso.


Bendice al Señor, alma mía,
que todo mi ser bendiga su santo nombre.
Bendice al Señor, alma mía,
y no te olvides de sus beneficios.  R/.

El Señor perdona tus pecados
y cura tus enfermedades;
Él rescata tu vida del sepulcro
y te colma de amor y de ternura.  R/.

El Señor hace justicia
y le da la razón al oprimido.
A Moisés le mostró su bondad,
y sus prodigios al pueblo de Israel. R/.

El Señor es compasivo y misericordioso,
lento para enojarse y generoso para perdonar.
Como desde la tierra hasta el cielo,
así es de grande su misericordia. R/.



Lectura de la primera carta de san Pablo a los corintios: 10, 1-6. 10-12

Hermanos: No quiero que olviden que en el desierto nuestros padres estuvieron todos bajo la nube, todos cruzaron el Mar Rojo y todos se sometieron a Moisés, por una especie de bautismo en la nube y en el mar. Todos comieron el mismo alimento milagroso y todos bebieron de la misma bebida espiritual, porque bebían de una roca espiritual que los acompañaba, y la roca era Cristo. Sin embargo, la mayoría de ellos desagradaron a Dios y murieron en el desierto.
Todo esto sucedió como advertencia para nosotros, a fin de que no codiciemos cosas malas como ellos lo hicieron. No murmuren ustedes como algunos de ellos murmuraron y perecieron a manos del ángel exterminador. Todas estas cosas les sucedieron a nuestros antepasados como un ejemplo para nosotros y fueron puestas en las Escrituras como advertencia para los que vivimos en los últimos tiempos. Así pues, el que crea estar firme, tenga cuidado de no caer.
Palabra de Dios

Honor y gloria a ti, Señor Jesús

Conviértanse, dice el Señor, porque ya está cerca el Reino de los cielos.

Honor y gloria a ti, Señor Jesús


† Lectura del santo Evangelio según san Lucas: 13, 1-9

En aquel tiempo, algunos hombres fueron a ver a Jesús y le contaron que Pilato había mandado matar a unos galileos, mientras estaban ofreciendo sus sacrificios. Jesús les hizo este comentario: “¿Piensan ustedes que aquellos galileos, porque les sucedió esto, eran más pecadores que todos los demás galileos? Ciertamente que no; y si ustedes no se convierten, perecerán de manera semejante. Y aquellos dieciocho que murieron aplastados por la torre de Siloé, ¿piensan acaso que eran más culpables que todos los demás habitantes de Jerusalén? Ciertamente que no; y si ustedes no se convierten, perecerán de manera semejante”. Entonces les dijo esta parábola: “Un hombre tenía una higuera plantada en su viñedo; fue a buscar higos y no los encontró. Dijo entonces al viñador: ‘Mira, durante tres años seguidos he venido a buscar higos en esta higuera y no los he encontrado. Córtala. ¿Para qué ocupa la tierra inútilmente?’. El viñador le contestó: ‘Señor, déjala todavía este año; voy a aflojar la tierra alrededor y a echarle abono, para ver si da fruto. Si no, el año que viene la cortaré’ “.
Palabra del Señor. 
Palabra del Señor


ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Hoy Cristo sigue esperando fruto de cada uno de nosotros. Dios nos vuelve a llamar como a Moisés desde la zarza, busquemos pues acercarnos más a Dios diciendo:
Transfórmanos, señor, con tu misericordia.

  • Por el Papa Francisco, los obispos y sacerdotes, para que en este año de la Misericordia, no se cansen de predicar la Palabra, reconciliar al mundo con Dios y partir el pan para todos. OREMOS
  • Por todos los que tienen en su manos el gobierno de las naciones, para que sea su prioridad el servicio a los demás y practiquen la justicia. OREMOS
  • Te pedimos por aquellos que pasan por una noche oscura, o viven alguna duda de fe para que este camino cuaresmal acabe parar ellos con la luz de la Resurrección. OREMOS
  • Por todos los que viven lejos de ti sin conocerte, para que una palabra nuestra les haga descubrir el camino de la Salvación que Tú nos propones. OREMOS
  • Por los enfermos y los necesitados, para que Dios les asista en sus vicisitudes y puedan retomar pronto su labor en el Reino. OREMOS
  • Por las familias cristianas para que sepan afrontar con garantías, desde el Señor, los contratiempos que puedan surgir en sus quehaceres cotidianos. OREMOS
  • Por todos nosotros, que participamos del banquete de Cristo, para que ese acercamiento haga que demos verdaderos frutos de conversión. OREMOS

Celebrante: Padre, atiende con generosidad estas necesidades que tu pueblo te presenta. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.
 

Amén


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


¿QUÉ FRUTOS, DARTE, SEÑOR?


Mira mi miseria,
y dejándome arrastrar por tu riqueza
ojala recojas de mí aquello que a tu Reino convenga
Acoge mi buena voluntad,
y lejos de echarme en brazos de la vanidad
descubra que, sólo Tú y siempre Tú,
eres la causa de lo bueno que brota en mí.
Perdona mi débil cosecha,
y, sigue sembrando Señor, para que tal vez mañana
puedas despertar, descubriendo en mí
aquello que, hoy, brilla por su ausencia:
frutos de verdad y de amor
de generosidad y de alegría
de fe y de esperanza
de confianza y de futuro
de vida y de verdad.
Y no te canses, Señor, de visitar tu viña,
tal vez hoy, puede que no,
pero mañana, con tu ayuda y mi esfuerzo,
brotará con todo su esplendor la higuera de mi vida

Amén.

AVISOS PARROQUIALES

21 febrero 2016 - II Domingo de Cuaresma


II Domingo de Cuaresma
21 febrero 2016

DE LA OSCURIDAD A LA LUZ RESPLANDECIENTE



MONICIÓN DE ENTRADA

Les deseamos nuestra más cordial y fraterna bienvenida a la Eucaristía. El bello e impresionante episodio de la Transfiguración nos hará comprender que el Señor siempre desea avisarnos para que estemos preparados ante la dificultad. Eso es lo que quiso hacer con Pedro, Juan y Santiago al llevarles con Él al Monte Tabor. Quería que estuvieran listos ante la suprema dificultad que se encontrarían en Jerusalén tras la detención y muerte del Maestro. Pero ellos olvidaron la gloria de la Transfiguración y huyeron… Dieron la espalda a Jesús.
Como nosotros, que, muchas veces, olvidamos la constante inspiración del Señor mediante su Palabra y huimos despavoridos ante cualquier dificultad. La Eucaristía de este Segundo Domingo nos ilumina y nos prepara en la subida de la Cuaresma hacia la Muerte y la Resurrección del Señor. ¡Estemos preparados!

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: La primera lectura, del Libro del Génesis, nos muestra esa pregunta clave repetida cada día en la vida del hombre ¿Cómo sabré donde debo ir? Pues hemos de tener la seguridad de que Dios siempre responde al que lo escucha y se abre a sus signos; pero para ello hay que creer y hay que esperar. Y eso le ocurrió a Abrahán, que todo lo consiguió porque confió en el Señor.

SEGUNDA LECTURA: San Pablo en la segunda lectura, de la Carta del Apóstol San Pablo a los Filipenses, nos habla de la transformación que Cristo hará en nosotros si nos mantenemos firmes. Nos alcanzará la gloria de su cuerpo transformado. Y seremos capaces de entrar en esa condición nueva que ira transformando nuestro cuerpo humilde en ese modelo de condición gloriosa.

EVANGELIO: Vamos a escuchar el prodigioso relato de San Lucas sobre la Transfiguración. Es un fragmento muy bello y lleno de simbolismos. Jesús quiere mostrar a sus apóstoles –a tres de ellos—su gloria. Y lo hace poco antes de que la Pasión se inicie. Quiere darles vigor para el tiempo de tribulación. Pero ellos no lo entendieron hasta mucho después. ¡Ojalá nosotros seamos capaces de comprender los signos que el Señor nos muestra en la vida cotidiana!

LECTURAS

Lectura del libro del Génesis: 15, 5-12. 17-18

En aquellos días, Dios sacó a Abram de su casa y 1e dijo: “Mira el cielo y cuenta las estrellas, si puedes”. Luego añadió: “Así será tu descendencia”.
Abram creyó lo que el Señor le decía y, por esa fe, el Señor lo tuvo por justo. Entonces le dijo: “Yo soy el Señor, el que te sacó de Ur, ciudad de los caldeos, para entregarte en posesión esta tierra”. Abram replicó: “Señor Dios, ¿cómo sabré que voy a poseerla?”. Dios le dijo: “Tráeme una ternera, una cabra y un carnero, todos de tres años; una tórtola y un pichón”.
Tomó Abram aquellos animales, los partió por la mitad y puso las mitades una enfrente de la otra, pero no partió las aves. Pronto comenzaron los buitres a descender sobre los cadáveres y Abram los ahuyentaba.
Estando ya para ponerse el sol, Abram cayó en un profundo letargo, y un terror intenso y misterioso se apoderó de él. Cuando se puso el sol, hubo densa oscuridad y sucedió que un brasero humeante y una antorcha encendida, pasaron por entre aquellos animales partidos.
De esta manera hizo el Señor, aquel día, una alianza con Abram, diciendo: “A tus descendientes doy esta tierra, desde el río de Egipto hasta el gran río Éufrates”.
Palabra de Dios

Salmo 26

R./ El Señor es mi luz y mi salvación.


El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién voy a tenerle miedo?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién podrá hacerme temblar?  R/.

Oye, Señor, mi voz y mis clamores
y tenme compasión;
el corazón me dice
que te busque y buscándote estoy.  R/.

No rechaces con cólera a tu siervo,
tú eres mi único auxilio; no me abandones ni me dejes solo,
Dios y salvador mío. R/.

La bondad del Señor
espero ver en esta misma vida.
Ármate de valor y fortaleza
y en el Señor confía. R/.



Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los filipenses: 3, 17-4, 1

Hermanos: Sean todos ustedes imitadores míos y observen la conducta de aquellos que siguen el ejemplo que les he dado a ustedes. Porque, como muchas veces se lo he dicho a ustedes, y ahora se lo repito llorando, hay muchos que viven como enemigos de la cruz de Cristo. Esos tales acabarán en la perdición, porque su dios es el vientre, se enorgullecen de lo que deberían avergonzarse y sólo piensan en cosas de la tierra.
Nosotros, en cambio, somos ciudadanos del cielo, de donde esperamos que venga nuestro salvador, Jesucristo. Él transformará nuestro cuerpo miserable en un cuerpo glorioso, semejante al suyo, en virtud del poder que tiene para someter a su dominio todas las cosas.
Hermanos míos, a quienes tanto quiero y extraño: ustedes, hermanos míos amadísimos, que son mi alegría y mi corona, manténganse fieles al Señor.
Palabra de Dios

Honor y gloria a ti, Señor Jesús

En el esplendor de la nube se oyó la voz del Padre, que decía: “Este es mi Hijo amado; escúchenlo”.

Honor y gloria a ti, Señor Jesús


† Lectura del santo Evangelio según san Lucas: 9, 28-36

En aquel tiempo, Jesús se hizo acompañar de Pedro, Santiago y Juan, y subió a un monte para hacer oración. Mientras oraba, su rostro cambió de aspecto y sus vestiduras se hicieron blancas y relampagueantes. De pronto aparecieron conversando con Él dos personajes, rodeados de esplendor: eran Moisés y Elías. Y hablaban de la muerte que le esperaba en Jerusalén. Pedro y sus compañeros estaban rendidos de sueño; pero, despertándose, vieron la gloria de Jesús y de los que estaban con Él. Cuando éstos se retiraban, Pedro le dijo a Jesús: “Maestro, sería bueno que nos quedáramos aquí y que hiciéramos tres chozas: una para ti, una para Moisés y otra para Elías”, sin saber lo que decía. No había terminado de hablar, cuando se formó una nube que los cubrió; y ellos, al verse envueltos por la nube, se llenaron de miedo. De la nube salió una voz que decía: “Éste es mi Hijo, mi escogido; escúchenlo”. Cuando cesó la voz, se quedó Jesús solo. Los discípulos guardaron silencio y por entonces no dijeron a nadie nada de lo que habían visto. Palabra del Señor. 
Palabra del Señor


ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Proseguimos nuestro camino cuaresmal vislumbrando el final del mismo: la Gloria de la Resurrección. Pidamos al Padre que durante todo este tiempo tengamos presente la esperanza a la que estamos llamados, diciendo:
SEÑOR, DANOS TU LUZ Y TU SALVACIÓN.

  • Te pedimos por el Papa y los frutos espirituales de su visita a México, para que la semilla allí sembrada de frutos de santidad en aquella tierra. OREMOS
  • Te pedimos por los que ostentan el poder político o económico, para que sean su prioridad los más desfavorecidos de la sociedad. OREMOS
  • Te pedimos por aquellos que pasan por una noche oscura, o viven alguna duda de fe para que este camino cuaresmal acabe parar ellos con la luz de la Resurrección. OREMOS
  • Te pedimos Padre, por aquellos que sufren alguna enfermedad tanto física como anímica, para que el apoyo incondicional de sus hermanos les ayude en este duro caminar. OREMOS
  • Por los matrimonios cristianos, especialmente por los que viven en crisis para que el Espíritu de Dios los anime hacia el Amor y el perdón. OREMOS
  • Por todos nosotros, que hemos visto la Gloria de Cristo en su Transfiguración, para que caminemos auxiliados por esa luz. OREMOS

Celebrante: Padre, en este tiempo cuaresmal aumenta la esperanza de tus hijos para que puedan llegar con ánimo a los pies de la cruz y una vez muertos al pecado resucitar con tu Hijo a la vida eterna. Te lo pedimos por Él que contigo vive y reina por los siglos de los siglos.  Amén


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN




¡TRANSFIGÚRAME!

Transfigúrame, Señor.
Para que, mi vida como la tuya,
sea un destello que desciende
desde el mismo cielo.
Destello con sabor a Dios
Destello con sabor
al inmenso amor
que Dios me tiene.


Amén.

AVISOS PARROQUIALES

14 febrero 2016 - I Domingo de Cuaresma


I Domingo de Cuaresma
14 febrero 2016

No sólo de pan vive el hombre



MONICIÓN DE ENTRADA

Sean todos bienvenidos a la Eucaristía del Domingo Primero de Cuaresma. El pasado miércoles, el Miércoles de Ceniza, comenzaba, precisamente, la Cuaresma, que es un tiempo de amor y de conversión. La Palabra de Dios nos muestra, hoy su fuerza para hablarnos de reconciliación. Y ello es muy apropiado dentro del marco del Año de la Misericordia. Porque Dios quiere que el hombre no siga destruyendo la naturaleza, ni tratando de dominar a los demás. Sabemos que Él, frente a este proceder, nos da su bondad, su misericordia y su paciencia infinita. La cuaresma es tiempo de conversión, de vuelta a Dios, de crecer, día a día, en el amor a los hermanos…
Empecemos, pues, sobre esa estela del amor de Dios, que nos llevará a vivir los misterios más grandes de nuestra fe, como son la Muerte en Cruz de Nuestro Señor Jesús y su Resurrección gloriosa.

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: La primera lectura –del Libro de Deuteronomio– nos muestra cómo el hombre, en los momentos cruciales de su historia, siempre busca a Dios. Y es un testimonio claro para decirnos que Dios siempre estuvo a su lado, en medio de las dificultades, para liberarlos y protegerlos.

SEGUNDA LECTURA: San Pablo, en la segunda lectura que procede de la Carta a los Romanos nos dice que la fe es esencial en nuestra vida, para recordarnos que el Señor es el único Señor, y Él nunca nos defraudará.

EVANGELIO: El fragmento evangélico de hoy es de San Lucas y nos narra las tentaciones de Cristo en el desierto. Confirma este evangelio que las pruebas y tentaciones formarán siempre parte de nuestra vida; pero, si vivimos junto a Cristo, seremos capaces de vencerlas y saldremos liberados de ellas. Cristo supo vencer al Tentador. Y nosotros, junto con Jesús, también sacaremos el pecado de nuestra vida.

LECTURAS

Lectura del libro del Deuteronomio: 26, 4-10

En aquel tiempo, dijo Moisés al pueblo: “Cuando presentes las primicias de tus cosechas, el sacerdote tomará el cesto de tus manos y lo pondrá ante el altar del Señor, tu Dios. Entonces tú dirás estas palabras ante el Señor, tu Dios: ‘Mi padre fue un arameo errante, que bajó a Egipto y se estableció allí con muy pocas personas; pero luego creció hasta convertirse en una gran nación, potente y numerosa. Los egipcios nos maltrataron, nos oprimieron y nos impusieron una dura esclavitud. Entonces clamamos al Señor, Dios de nuestros padres, y el Señor escuchó nuestra voz, miró nuestra humillación, nuestros trabajos y nuestra angustia. El Señor nos sacó de Egipto con mano poderosa y brazo protector, con un terror muy grande, entre señales y portentos; nos trajo a este país y nos dio esta tierra, que mana leche y miel. Por eso ahora yo traigo aquí las primicias de la tierra que tú, Señor, me has dado’. Una vez que hayas dejado tus primicias ante el Señor, te postrarás ante Él para adorarlo”.
Palabra de Dios

Salmo 90

R./ Tú eres mi Dios y en ti confío.

Tú, que vives al amparo del Altísimo
y descansas a la sombra del Todopoderoso,
dile al Señor: “Tú eres mi refugio
y fortaleza; tú eres mi Dios y en ti confío”. R/.

Los ángeles de Dios te llevarán en brazos,
para que no te tropieces con las piedras,
podrás pisar los escorpiones y las víboras
y dominar las fieras. R/.

“Puesto que tú me conoces y me amas,
dice el Señor, yo te libraré y te pondré a salvo.
Cuando tú me invoques, yo te escucharé,
y en tus angustias estaré contigo,
te libraré de ellas y te colmaré de honores”.  R/.

Tu mano, Señor, nos pondrá a salvo,
y así concluirás en nosotros tu obra.
Señor, tu amor perdura eternamente;
obra tuya soy, no me abandones. R/.


Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 10, 8-13

Hermanos: La Escritura afirma: Muy a tu alcance, en tu boca y en tu corazón, se encuentra la salvación, esto es, el asunto de la fe que predicamos. Porque basta que cada uno declare con su boca que Jesús es el Señor y que crea en su corazón que Dios lo resucitó de entre los muertos, para que pueda salvarse.
En efecto, hay que creer con el corazón para alcanzar la santidad y declarar con la boca para alcanzar la salvación. Por eso dice la Escritura: Ninguno que crea en él quedará defraudado, porque no existe diferencia entre judío y no judío, ya que uno mismo es el Señor de todos, espléndido con todos los que lo invocan, pues todo el que invoque al Señor como a su Dios, será salvado por Él.
Palabra de Dios.
Palabra de Dios

Honor y gloria a ti, Señor Jesús

No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios.

Honor y gloria a ti, Señor Jesús


† Lectura del santo Evangelio según san Lucas: 4, 1-13

En aquel tiempo, Jesús, lleno del Espíritu Santo, regresó del Jordán y conducido por el mismo Espíritu, Se internó en el desierto, donde permaneció durante cuarenta días y fue tentado por el demonio. No comió nada en aquellos días, y cuando se completaron, sintió hambre.
Entonces el diablo le dijo: “Si eres el Hijo de Dios, dile a esta piedra que se convierta en pan”. Jesús le contestó: “Está escrito: No sólo de pan vive el hombre”.
Después lo llevó el diablo a un monte elevado y en un instante le hizo ver todos los reinos de la tierra y le dijo: “A mí me ha sido entregado todo el poder y la gloria de estos reinos, y yo los doy a quien quiero. Todo esto será tuyo, si te arrodillas y me adoras”. Jesús le respondió: “Está escrito: Adorarás al Señor, tu Dios, y a Él sólo servirás”.
Entonces lo llevó a Jerusalén, lo puso en la parte más alta del templo y le dijo: “Si eres el Hijo de Dios, arrójate desde aquí, porque está escrito: Los ángeles del Señor tienen órdenes de cuidarte y de sostenerte en sus manos, para que tus pies no tropiecen con las piedras”. Pero Jesús le respondió: “También está escrito: No tentarás al Señor, tu Dios”. Concluidas las tentaciones, el diablo se retiró de Él, hasta que llegara la hora. 
Palabra del Señor



ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Comenzamos este tiempo de penitencia cuaresmal, con el objetivo de reconocer a Dios el gran amor que nos tiene, pues envía a su Hijo único para salvarnos. Hoy le pedimos al Padre que nos llegue a todos esa salvación:
SEÑOR, ENSÉÑANOS TUS CAMINOS.

  • Te pedimos por el Papa Francisco, por los obispos y los sacerdotes de tu Iglesia para que nunca se cansen de anunciar a Jesucristo como Salvador del mundo. OREMOS
  • Te pedimos por todos los países de la tierra, en especial por aquellos que sufren la guerra o el hambre para que llegue pronto la paz y la prosperidad y podamos vivir todos como hermanos. OREMOS
  • Te pedimos por todos los que se han alejado de la Iglesia, para que en este tiempo propicio de conversión encuentren una llamada a renovar sus promesas bautismales. OREMOS
  • Te pedimos por los que sufren la enfermedad, o andan desanimados para que el Espíritu los llene con su fuerza y venzan estos momentos de desasosiego. OREMOS
  • Por todos las familias cristianas para que sea este tiempo, una ocasión para vivir más cercana la presencia del Señor y aumente el Amor entre todos sus miembros. OREMOS
  • Por todos nosotros, para que la frecuente recepción de la Eucaristía nos haga vencer las tentaciones que el Maligno va suscitando en nuestro caminar. OREMOS

Celebrante: Padre, atiende con prontitud estas necesidades que el pueblo te presenta. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Salvador y Señor.  Amén


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN




¡SEÑOR AYÚDAME!
Ayúdame, Señor, a comprender
que este tiempo al que tú me invitas
es oasis de meditación, de conocimiento y de búsqueda
Retorno de los malos modos o ásperos caminos
Re-encuentro con el gran olvidado: DIOS.

Si en algún momento, yo me olvido de esto, Señor;
remueve mis entrañas y mi memoria
para que jamás olvide o deje en el tintero
tantos momentos de tus dolores y sufrimientos
en rescate, salvación y recuperación íntegra del ser humano.


Amén.

AVISOS PARROQUIALES

10 febrero 2016 - Miércoles de Ceniza


Miércoles de Ceniza
10 febrero 2016

Arrepiéntete y cree en el Evangelio

MONICIÓN DE ENTRADA

Este breve silencio inicial del sacerdote y de los ministros antes de empezar no ha sido un error o un titubeo. Hermanos, Hemos querido, pues, iniciar esta celebración en silencio, con emoción contenida. Es Miércoles de Ceniza y nos reunirnos para iniciar juntos la Cuaresma. Se omitirá la preparación Penitencial que se realiza en la imposición de la Ceniza, que llegará después de escuchar las lecturas bíblicas y la homilía del sacerdote. Tras la explicación de la Palabra de Dios, el celebrante bendecirá la ceniza y comenzará su imposición. La Iglesia nos ofrece un rito de perdón, de reconciliación, de antiguas y entrañables resonancias, que siempre nos resultan nuevas. La imposición de la ceniza es símbolo de abrirse a la misericordia divina. La Cuaresma ha empezado. Es un tiempo de amor y de esperanza, porque nos llevará, primero, a la Cruz y, luego, a la Resurrección. Y queremos recordar, aquí y ahora, la impresionante renuncia de Benedicto XVI a la Cátedra de Pedro. Es un hecho histórico.

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: En la primera lectura el profeta Joel transmite la Palabra de Dios que pide arrepentimiento y conversión. Pide el Señor que rasguemos los corazones y no las vestiduras. El Señor quiere que nuestra penitencia y reconciliación con Él sea auténtica y no solo de formas y ritos.

SEGUNDA LECTURA: Pablo de Tarso nos dice en la segunda lectura –sacada de la Segunda Carta a los Corintios que debemos dejarnos reconciliar con Dios, porque ha llegado el tiempo de gracia. No hemos de ser obstáculo para el perdón y la vuelta a la sintonía con nuestro Dios que nos salva.

EVANGELIO: El texto del Evangelio de Mateo que vamos a oír es una amplia catequesis de Nuestro Señero Jesús sobre la forma de servir a Dios y a los hermanos. En silencio, sin que lo sepa nadie ya que nuestro Padre que lo ve todo nos recompensará. Y las palabras de Jesús tienen, como siempre gran actualidad, porque también a nosotros nos gustan que nos miren aquí en el templo para que todo el mundo admire nuestra piedad. No es eso. Hemos de convertirnos sinceramente, sin pensar más que en ese Padre bueno que nos recibe como al Hijo Pródigo.

LECTURAS

Lectura del libro del profeta Joel: 2, 12-18

Esto dice el Señor: “Todavía es tiempo. Conviértanse a mí de todo corazón, con ayunos, con lágrimas y llanto; enluten su corazón y no sus vestidos. Conviértanse al Señor su Dios, porque es compasivo y misericordioso, lento a la cólera, rico en clemencia, y se conmueve ante la desgracia”.
Quizá se arrepienta, se compadezca de nosotros y nos deje una bendición, que haga posibles las ofrendas y libaciones al Señor, nuestro Dios. Toquen la trompeta en Sión, promulguen un ayuno, convoquen la asamblea, reúnan al pueblo, santifiquen la reunión, junten a los ancianos, convoquen a los niños, aun a los niños de pecho. Que el recién casado deje su alcoba y su tálamo la recién casada. Entre el vestíbulo y el altar lloren los sacerdotes, ministros del Señor, diciendo:
“Perdona, Señor, perdona a tu pueblo. No entregues tu heredad a la burla de las naciones”. Que no digan los paganos: “¿Dónde está el Dios de Israel?”. Y el Señor se llenó de celo por su tierra y tuvo piedad de su pueblo.
Palabra de Dios

Salmo 50

R./  Misericordia, Señor, hemos pecado.

Por tu inmensa compasión y misericordia,
Señor, apiádate de mí y olvida mis ofensas.
Lávame bien de todos mis delitos
y purifícame de mis pecados. R/.

Puesto que reconozco mis culpas,
tengo siempre presentes mis pecados.
Contra ti sólo pequé, Señor,
haciendo lo que a tus ojos era malo. R/.

Crea en mí, Señor, un corazón puro,
un espíritu nuevo para cumplir tus mandamientos.
No me arrojes, Señor, lejos de ti,
ni retires de mí tu santo espíritu.  R/.

Devuélveme tu salvación, que regocija,
y mantén en mí un alma generosa.
Señor, abre mis labios
y cantará mi boca tu alabanza. R/.


Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 5, 20-6, 2

Hermanos: Somos embajadores de Cristo, y por nuestro medio, es como si Dios mismo los exhortara a ustedes. En nombre de Cristo les pedimos que se dejen reconciliar con Dios. Al que nunca cometió pecado, Dios lo hizo “pecado” por nosotros, para que, unidos a Él, recibamos la salvación de Dios y nos volvamos justos y santos. Como colaboradores que somos de Dios, los exhortamos a no echar su gracia en saco roto. Porque el Señor dice: En el tiempo favorable te escuché y en el día de la salvación te socorrí. Pues bien, ahora es el tiempo favorable; ahora es el día de la salvación.
Palabra de Dios

Honor y gloria a ti, Señor Jesús

Hagámosle caso al Señor, que nos dice: “No endurezcan su corazón”.

Honor y gloria a ti, Señor Jesús.


† Lectura del santo Evangelio según san Mateo: 6, 1-6. 16-18

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Tengan cuidado de no practicar sus obras de piedad delante de los hombres para que los vean. De lo contrario, no tendrán recompensa con su Padre celestial.
Por lo tanto, cuando des limosna, no lo anuncies con trompeta, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, para que los alaben los hombres. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.
Cuando ustedes hagan oración, no sean como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea la gente. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora ante tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.
Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como esos hipócritas que descuidan la apariencia de su rostro, para que la gente note que están ayunando. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que no sepa la gente que estás ayunando, sino tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará”.
Palabra del Señor


IMPOSICIÓN DE LA CENIZA


Sacerdote: Arrepiéntete y cree en el Evangelio.
O bien: Acuérdate de que eres polvo y al polvo has de volver.

ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Comienza el gran tiempo favorable para la conversión. Miles de acontecimientos en la Iglesia nos invitarán a ello, pero nosotros necesitamos que el Padre nos ayude y nos vuelva hacia Él. Hoy repetimos:
Señor, hazte presente en nuestro camino cuaresmal.

  • Te pedimos, Padre, por la Iglesia, para que todos los actos de esta Cuaresma sean motivo y fruto de conversión. OREMOS
  • Te pedimos, Padre, por las naciones de toda la tierra, para que descubran en Cristo el camino del Amor y llegue la paz a todos los rincones del planeta. OREMOS
  • Te pedimos, Padre, por todos aquellos que viven alejados de ti, para que encuentren en su corazón el soplo del Espíritu que los guíe hacia Ti. OREMOS
  • Te pedimos, Padre, por los enfermos, los que sufren a causa de la opresión, de la falta de trabajo, los pobres, los más necesitados, para que encuentren en Ti la esperanza de una vida mejor y en nosotros una mano tendida que les acompañe. OREMOS
  • Te pedimos, Padre, por las familias, para que en esta Cuaresma se redoblen los tiempos de oración, meditación y se purifiquen mediante el amor que se profesen, reflejo del único Amor. OREMOS
  • Te pedimos, Padre, por todos los que hoy comenzamos este camino de cuarenta días, haz que limpiemos nuestras vestiduras, y volvamos a camino que nos mostró Jesús. OREMOS

Celebrante: Celebrante: Padre, te pedimos que atiendas estas necesidades y no dejes de acompañar a tu pueblo asistiéndole como hiciste aquellos con Israel durante aquellos cuarenta años en el desierto. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.  Amén


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN



¿NO ERES TÚ, SEÑOR?

CUARESMA PARA LA FE
Señor:
Un año más me convocas al ascenso hacia la PASCUA.
Soy consciente de que, tal vez, me encuentras
con las mismas dudas y batallas de siempre
¡Perdóname, Señor!
Quisiera rezar, y siempre encuentro mil excusas
Sacrificarme, y me digo que son cosas del pasado,
Darme generosamente, y pienso que tal vez,
algunos, se aprovechen de mi buena voluntad.

Tú, Señor
sales a mi encuentro, para levantarme de nuevo
y recuperar las ganas de creer y de vivir en Ti.
Sales a mi paso, para que mirándote a los ojos,
descubra que merece la pena seguirte.
Caminas hacia el calvario, para hacerme entender
que la vida es grande cuando, al igual que la tuya,
se ofrece por salvar y garantizar una vida eterna a los demás.
¡Ayúdame, Señor!

Amén.

AVISOS PARROQUIALES

  • Hoy, dia 10 de febrero, iniciamos el tiempo de Cuaresma con la liturgia de la ceniza.
    Vamos a celebrar las siguientes Eucaristias:
    6.00am, 11.00am y 6.00pm en la Purísima y 8.00am y 5.00pm en Jesús Nazareno.

    La liturgia semplificad dedicada a los niños:
    4.30pm en la Purísima y 6.30 en Jesús Nazareno

7 febrero 2016 - V Domingo Ordinario Año C


V Domingo Ordinario Año C
7 febrero 2016

AHORA SERÁS PESCADOR DE HOMBRES

MONICIÓN DE ENTRADA

Sean todos bienvenidos a la Eucaristía correspondiente al Quinto Domingo del Tiempo Ordinario. Jesús de Nazaret llama hoy a sus discípulos. Y ellos, fascinados desde el principio, parece que ni siquiera se lo piensan. Le siguen sin dudar. Tal vez, nosotros hemos sido menos rápidos y menos valientes. Y nos hemos hecho de rogar. Quién sabe si Jesús todavía espera que nosotros demos un paso firme en su seguimiento. Deberíamos, hoy profundizar en nuestra auténtica vocación y mejorar el talante cristiano que debe impregnar nuestras vidas. Hoy es un gran día para comenzar a vivir en la cercanía permanente de Jesús de Nazaret. Estamos ya muy cercanos a la celebración de la Santa Cuaresma. El próximo miércoles, día 10, es el Miércoles de Ceniza…

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: La primera lectura, del Libro de Isaías, tiene el estilo apocalíptico muy habitual en el Antiguo Testamento. Pero su fondo nos dice que el conocimiento y presencia de Dios en nuestra alma nos responsabiliza inmediatamente con la misión que el Señor encomienda a cada uno. Y debemos acometer nuestra tarea sin miedo a nuestra fragilidad o limitaciones propias.

SEGUNDA LECTURA: Comenzamos hoy –en la segunda lectura—la enumeración de las respuestas que San Pablo da en su primera carta a los fieles de Corinto respecto a las preguntas sobre la resurrección. Su testimonio es muy válido para nosotros hoy mismo, porque está escrito cuando muchos de los testigos de la vida de Jesús estaban vivos. La referencia, pues, es directa. Como siempre Pablo de Tarso nos ayuda a entender mejor a Cristo y a nuestro cristianismo.

EVANGELIO: Lo fundamental para nosotros, hoy, es que los apóstoles “lo dejaron todo para seguir a Jesús”. Y aun reconociendo como Pedro que eran pecadores no erraron en la dirección de su camino. Nuestros pecados tampoco pueden ser excusa para estar lejos de la misión que Jesús nos propone a todos y cada uno de nosotros, aquí y ahora. Nuestra vocación ha de llevarse por delante nuestros pecados y emprender el camino que nos lleva a la paz y al amor. Jesús nos lo pide y nos acompaña en nuestro camino.

LECTURAS

Lectura del libro del profeta Isaías: 6, 1-2. 3-8

El año de la muerte del rey Ozías, vi al Señor, sentado sobre un trono muy alto y magnífico. La orla de su manto llenaba el templo. Había dos serafines junto a Él, con seis alas cada uno, que se gritaban el uno al otro:
“Santo, santo, santo es el Señor, Dios de los ejércitos; su gloria llena toda la tierra”. Temblaban las puertas al clamor de su voz y el templo se llenaba de humo. Entonces exclamé: “¡Ay de mí!, estoy perdido, porque soy un hombre de labios impuros, que habito en medio de un pueblo de 1abios impuros, porque he visto con mis ojos al Rey y Señor de los ejércitos”. Después voló hacia mí uno de los serafines. Llevaba en la mano una brasa, que había tomado del altar con unas tenazas. Con la brasa me tocó la boca, diciéndome: “Mira: Esto ha tocado tus labios. Tu iniquidad ha sido quitada y tus pecados están perdonados”. Escuché entonces la voz del Señor que decía: “¿A quién enviaré? ¿Quién irá de parte mía?”. Yo le respondí: “Aquí estoy, Señor, envíame”.
Palabra de Dios

Salmo 137

R./ Señor, tú eres mi esperanza.

De todo corazón te damos gracias, Señor,
porque escuchaste nuestros ruegos.
Te cantaremos delante de tus ángeles.
Te adoraremos en tu templo. R/.

Señor, te damos gracias
por tu lealtad y por tu amor:
siempre que te invocamos nos oíste
y nos llenaste de valor. R/.

Que todos los reyes de la tierra
te reconozcan al escuchar tus prodigios.
Que alaben tus caminos,
porque tu gloria es inmensa.  R/.

Tu mano, Señor, nos pondrá a salvo,
y así concluirás en nosotros tu obra.
Señor, tu amor perdura eternamente;
obra tuya soy, no me abandones. R/.


Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 15, 1-11

Hermanos: Les recuerdo el Evangelio que yo les prediqué y que ustedes aceptaron y en el cual están firmes. Este Evangelio los salvará, si lo cumplen tal y como yo lo prediqué. De otro modo, habrán creído en vano. Les transmití, ante todo, lo que yo mismo recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, como dicen las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según estaba escrito; que se le apareció a Pedro y luego a los Doce; después se apareció a más de quinientos hermanos reunidos, la mayoría de los cuales vive aún y otros ya murieron. Más tarde se le apareció a Santiago y luego a todos los apóstoles. Finalmente, se me apareció también a mí, que soy como un aborto. Porque yo perseguí a la Iglesia de Dios y por eso soy el último de los apóstoles e indigno de llamarme apóstol. Sin embargo, por la gracia de Dios, soy lo que soy, y su gracia no ha sido estéril en mí; al contrario, he trabajado más que todos ellos, aunque no he sido yo, sino la gracia de Dios, que está conmigo. De cualquier manera, sea yo, sean ellos, esto es lo que nosotros predicamos y esto mismo lo que ustedes han creído.
Palabra de Dios.
Palabra de Dios

Aleluya Aleluya.

Síganme, dice el Señor, y yo los haré pescadores de hombres.

Aleluya.


† Lectura del santo Evangelio según san Lucas: 5, 1-11

En aquel tiempo, Jesús estaba a orillas del lago de Genesaret y la gente se agolpaba en torno suyo para oír la palabra de Dios. Jesús vio dos barcas que estaban junto a la orilla. Los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió Jesús a una de las barcas, la de Simón, le pidió que la alejara un poco de tierra, y sentado en la barca, enseñaba a la multitud.
Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: “Lleva la barca mar adentro y echen sus redes para pescar”. Simón replicó: “Maestro, hemos trabajado toda la noche y no hemos pescado nada; pero, confiado en tu palabra, echaré las redes”. Así lo hizo y cogieron tal cantidad de pescados, que las redes se rompían. Entonces hicieron señas a sus compañeros, que estaban en la otra barca, para que vinieran a ayudarlos. Vinieron ellos y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús y le dijo: “¡Apártate de mí, Señor, porque soy un pecador!” Porque tanto él como sus compañeros estaban llenos de asombro al ver la pesca que habían conseguido. Lo mismo les pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Entonces Jesús le dijo a Simón: “No temas; desde ahora serás pescador de hombres”. Luego llevaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.
Palabra del Señor


ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Ante la demanda de trabajo en el Reino, sólo aquellos que se dejan llevar de la humildad encuentran la recompensa al trabajo realizado. Hoy pedimos al Padre que seamos siervos útiles para la labor que nos pide. Repetimos:
Padre, haznos instrumentos útiles para el evangelio.

  • Por la Iglesia, para que todos sus miembros encuentren ánimo para trabajar en su parcela y así resplandezca el tesoro que tiene en su interior, que no es humano sino divino. OREMOS
  • Por los dirigentes de las naciones, para que se vean iluminados en su actuar por la Verdad, y siempre busquen el bien común. OREMOS
  • Por los que andan extraviados para que escuchen la predicación del Reino y encuentren en la Iglesia a Cristo, el único Salvador. OREMOS
  • Por los enfermos, para que sientan que también ellos están llamados a dar testimonio de Cristo desde su situación y esto les haga sobrellevar con más ánimo y fortaleza su enfermedad mientras se recuperan. OREMOS
  • Por los matrimonios para que sea el servicio y la entrega generosa la actitud entre los esposos y entre padres e hijos. OREMOS
  • Por todos los que nos hemos reunido en torno a la mesa del altar, para que continuemos con energías renovadas en el pan partido, nuestro trabajo en el Reino. OREMOS

Celebrante: Celebrante: Padre, te presentamos estas necesidades con la humildad de no merecerlas pero con la certeza de que Cristo las mereció por nosotros. Por Él que contigo vive y reina por los siglos de los siglos.  Amén


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN



¿NO ERES TÚ, SEÑOR?

¡APARTATE, SEÑOR!
Que, mis pecados, me abruman
Que, mis pecados, me paralizan
Que, mis pecados, hacen que me sienta
como alguien que traiciona
a Aquel que es Dios bajado del cielo
Que, mis pecados y mi vida vacía,
me impiden amarte como mereces
me condicionan seguirte como Tú exiges
me imposibilitan servirte
como, Tú Señor, requieres

Amén.

AVISOS PARROQUIALES