13 de diciembre de 2015 - III DOMINGO DE ADVIENTO


III DOMINGO DE ADVIENTO - C
13 de diciembre de 2015
El Señor dentro de ti es el rey de Israel


MONICIÓN DE ENTRADA

Les deseamos nuestra más cordial y alegre bienvenida a la Eucaristía. Dentro de unos instantes vamos a encender nuestra tercera vela de la corona de Adviento. Y cuando prenda el fuego en la mecha habremos iniciado simbólicamente este Tercer Domingo del tiempo santo de espera. Ya hemos superado la mitad del Adviento y los textos litúrgicos nos van a pedir hoy que estemos alegres. La Alegría es, sin duda, síntoma de que Dios está con nosotros. Y esperamos la venida de Jesús, el Hijo de Dios, y Nuestro Señor. Es lógico que la alegría inunde nuestros corazones. Se acercan ya las fiestas del Nacimiento del Salvador en las que, sin duda, nuestro gozo será cumplido. Aprovechemos esta Asamblea dominical para proyectar nuestra alegría a los hermanos que están tristes, a los que, sobre todo, no tienen nada, ni esperan nada.


BENDICIÓN DE LA TERCERA VELA
DE LA CORONA DE ADVIENTO 

Señor Jesucristo,queremos ser constantes en la oración y en la acción de gracias, por ello nos reunimos en tu casa que también es la nuestra. Tu presencia y cercanía son, para todo hombre, fuente de gozo, Buena Noticia, porque Tú haces brotar en nuestro corazón semillas de vida y conviertes nuestro desierto en un vergel.
Al encender estas tres velas, queremos manifestarte nuestro deseo de recibir de tu luz, porque Tú eres el verdadero astro que ilumina toda tiniebla; y expresamos nuestra disponibilidad para ser testigos y portadores de tu luz ante quienes viven en la tiniebla del sinsentido, la desdicha, la soledad y el olvido.

(Se acerca una persona y enciende el tercer cirio. Se canta un canto apropiado)


MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: La lectura primera procede del Libro de Sofonías. Este profeta vive los tiempos malos de un Israel cercado por los asirios, pero al final de su libro se espera al rey Josías, como reformador y libertad. Y el profeta estalla en júbilo y alegría. Nosotros vemos en ese texto el anuncio de la llegada del Mesías: la apertura de un gran rayo de luz, tras un tiempo de tristeza.

SEGUNDA LECTURA: San Pablo, en la segunda lectura, que procede de la Carta a los Filipenses, nos pide, también, que estemos alegres y es la alegría que nos da el conocimiento de que el Señor está cerca. Y nada debe preocuparnos, salvo dar gracias a Dios por las maravillas que nos ofrece. Estemos alegres, pues, el Señor está cerca.

EVANGELIO: El Evangelio de San Lucas nos traslada hoy una pregunta importante: ¿Qué hemos de hacer? Es lo que preguntaban a San Juan Bautista los que se convertían. Y el Precursor les pide honestidad y rectitud para sus cuestiones profesionales y cotidianas. No es la venida del Señor una cuestión de falsa alegría. Se trata de un hecho tan notable que nosotros debemos cambiar nuestra vida, no hacer del egoísmo, ni del abuso una fórmula de actuación. Hemos de buscar la justicia y el amor para todos. Es una buena recomendación para nosotros que esperamos –ya estamos a mitad de camino– al Señor Jesús.

LECTURAS

Lectura del libro del profeta Sofonías: 3, 14-18

Canta, hija de Sión, da gritos de júbilo, Israel, gózate y regocíjate de todo corazón, Jerusalén. El Señor ha levantado su sentencia contra ti, ha expulsado a todos tus enemigos. El Señor será el rey de Israel en medio de ti y ya no temerás ningún mal. Aquel día dirán a Jerusalén: “No temas, Sión, que no desfallezcan tus manos. El Señor, tu Dios, tu poderoso salvador, está en medio de ti. Él se goza y se complace en ti; Él te ama y se llenará de júbilo por tu causa, como en los días de fiesta”.
Palabra de Dios

SALMO 125

R./ El Señor es mi Dios y salvador.

El Señor es mi Dios y salvador, con Él estoy seguro y nada temo.
El Señor es mi protección y mi fuerza y ha sido mi salvación.
Sacarán agua con gozo de la fuente de salvación.R/.

Den gracias al Señor, invoquen su nombre,
cuenten a los pueblos sus hazañas,
proclamen que su nombre es sublime. R/.

Alaben al Señor por sus proezas,
anúncienlas a toda la tierra.
Griten jubilosos, habitantes de Sión,
porque el Dios de Israel ha sido grande con ustedes.  R/.


Lectura de la carta del apóstol son Pablo a los filipenses: 4, 4-7

Hermanos míos: Alégrense siempre en el Señor; se lo repito: ¡alégrense! Que la benevolencia de ustedes sea conocida por todos. El Señor está cerca. No se inquieten por nada; más bien presenten en toda ocasión sus peticiones a Dios en la oración y la súplica, llenos de gratitud. Y que la paz de Dios, que sobrepasa toda inteligencia, custodie sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.
Palabra de Dios

Aleluya Aleluya.

El Espíritu del Señor está sobre mí. Me ha enviado para anunciar la buena nueva a los pobres.

Aleluya.


† Lectura del santo Evangelio según san Lucas: 3, 10-18

En aquel tiempo, la gente le preguntaba a Juan el Bautista: “¿Qué debemos hacer?”. Él contestó: “Quien tenga dos túnicas, que dé una al que no tiene ninguna, y quien tenga comida, que haga lo mismo”. También acudían a él los publicanos para que los bautizan, y le preguntaban: “Maestro, ¿qué tenemos que hacer nosotros?”. Él les decía: “No cobren más de lo establecido”. Unos soldados le preguntaron: “Y nosotros, ¿qué tenemos que hacer?”. Él les dijo: “No extorsionen a nadie, ni denuncien a nadie falsamente, sino conténtense con su salario”. Como el pueblo estaba en expectación y todos pensaban que quizá Juan era el Mesías, Juan los sacó de dudas, diciéndoles: “Es cierto que yo bautizo con agua, pero ya viene otro más poderoso que yo, a quien no merezco desatarle las correas de sus sandalias. El los bautizará con el Espíritu Santo y con fuego. Él tiene el bieldo en la mano para separar el trigo de la paja; guardará el trigo en su granero y quemará la paja en un fuego que no se extingue”. Con éstas y otras muchas exhortaciones anunciaba al pueblo la buena nueva.
Palabra del Señor


ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Ya pronto estará entre nosotros el Niño y esa alegría debe estimular nuestro corazón a buscar la justicia, la misericordia con el resto del prójimo. Hoy pedimos al Padre que esa nos llene de esa alegría que trasforma diciendo: Danos alegría en la espera, señor .

  • Por el Papa Francisco, apóstol de la Alegría y la Misericordia de Dios, para que no se canse de llevar al mundo la bondad de Dios en medio de los conflictos y odios que se producen entre los hombres. OREMOS
  • Por los gobernantes, para que busquen con decisión el bien de todos y lleven a sus naciones la justicia, la paz y la prosperidad. OREMOS
  • Por todos los que están tristes porque no han descubierto al Salvador, para que en este tiempo de preparación escuchen en su interior la llamada de Dios a la conversión y sientan el perdón y la paz que Cristo nos trae. OREMOS
  • Por todos aquellos que trabajan por la paz y la justicia, que buscan la alegría de los demás, para que el Señor les ayude y no se cansen nunca de luchar por un mundo mejor. OREMOS
  • Por nosotros y nuestras familias, para que el Señor nos guíe y mantenga la alegría en el hogar. OREMOS
  • Por los frutos espirituales del Año de la Misericordia que el Papa Francisco ha convocado, para todos los que se acerquen a la Iglesia perciban la Misericordia del Padre. OREMOS

Celebrante: Padre, llena de alegría los corazones de tus fieles para que no cesemos en la preparación de la próxima venida de tu Hijo. Te lo pedimos por Él que contigo vive y reina por los siglos de los siglos. Amén


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN



MI ALEGRÍA ERES TÚ, SEÑOR
Por eso te doy gracias y bendigo tu nombre
Espero tu llegada y preparo mi interior
Anhelo la Noche Santa de la Navidad
y afino las cuerdas de mi alma,
con la verdad, la espera, el silencio,
la humildad o la vigilancia.
Sólo sé, mi Señor, que mi alegría
con tu llegada y por tu Nacimiento
eres Tú, Señor.

Amén.

AVISOS PARROQUIALES