6 de diciembre de 2015 - II DOMINGO DE ADVIENTO - C


II DOMINGO DE ADVIENTO - C
6 de diciembre de 2015
Hagan rectos sus senderos


MONICIÓN DE ENTRADA

Reciban nuestra más alegre bienvenida a nuestra Eucaristía del Segundo Domingo de Adviento, de este tiempo de amor y conversión. Hoy conoceremos a un personaje importantísimo en la Historia de la Redención: a Juan el Bautista, el Precursor del Mesías, el heraldo de la llegada del Señor. “El más grande hombre nacido de mujer”, según dijo de él Jesús de Nazaret… Juan nos llama desde el desierto, quiere que allanemos caminos y preparemos las calzadas para el Rey que va a llegar. Juan Bautista es la unión entre dos tiempos: el del Antiguo Testamento y el de Buena Nueva. Abramos, pues, nuestros corazones a una conversión sincera que nos hará más felices. Y ahora dispongámonos a encender la segunda vela de nuestra Corona de Adviento.


BENDICIÓN DE LA SEGUNDA VELA
DE LA CORONA DE ADVIENTO 
MONICION


Señor Jesucristo, tu venida, tu cercanía, lo transforma todo, convierten este vetusto y abrumado mundo nuestro en germen de un cielo y una tierra nuevas, y a nosotros, débiles y pecadores, en constructores de tu Reino y heraldos de tu presencia amorosa

(Se acerca una persona y enciende el segundo cirio. Se canta un canto apropiado)
Al encender estas dos velas en la corona de Adviento, queremos manifestar nuestro deseo de acoger tu llamada a preparar los caminos y alzar nuestra voz para que, quienes tienen hambre y sed de justicia logren experimentarte próximo y sepan que aquí estas Tú, nuestro Dios.


MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: Sigue ilustrando el profeta Isaías nuestras primeras lecturas, como el domingo pasado. Isaías profetiza un tiempo de paz y de amor insuperables que, evidentemente, todavía no ha llegado. La fraternidad entre un lobo y un cabrito, pastoreados ambos, por un niño, por un muchacho es un bien deseable. Pero para llegar a esa paz hay que iniciar por convertir nuestros corazones a la paz del Señor a quien esperamos.

SEGUNDA LECTURA: San Pablo en su Carta a los fieles de Roma –que forma nuestra segunda lectura de hoy—habla de las antiguas Escrituras y del tiempo del Reino de Jesús. Es perfectamente válida tambien para nosotros, porque en definitiva, porque Cristo esta viniendo para también salvarnos. Jesús, con su sacrificio, salvo a todos y para siempre.

EVANGELIO: Excepcional fragmento del Evangelio de San Mateo que se va a proclamar hoy. Es la mejor expresión posible sobre el significado de lo que puede y debe ser el adviento. Hay que convertirse, hay que hacer penitencia, para así mejorar nuestro camino hacia la conversión verdadera. Pero habremos de tener en cuentas las duras palabras que Juan Bautista dirige a fariseos y saduceos. ¿Nos la diría a nosotros tambien hoy?

LECTURAS

Lectura del libro del profeta Baruc: 5, 1-9

Jerusalén, despójate de tus vestidos de luto y aflicción, y vístete para siempre con el esplendor de la gloria que Dios te da; envuélvete en el manto de la justicia de Dios y adorna tu cabeza con la diadema de la gloria del Eterno, porque Dios mostrará tu grandeza a cuantos viven bajo el cielo. Dios te dará un nombre para siempre: “Paz en la justicia y gloria en la piedad”.
Ponte de pie, Jerusalén, sube a la altura, levanta los ojos y contempla a tus hijos, reunidos de oriente y de occidente, a la voz del espíritu, gozosos porque Dios se acordó de ellos. Salieron a pie, llevados por los enemigos; pero Dios te los devuelve llenos de gloria, como príncipes reales.
Dios ha ordenado que se abajen todas las montañas y todas las colinas, que se rellenen todos los valles hasta aplanar la tierra, para que Israel camine seguro bajo la gloria de Dios. Los bosques y los árboles fragantes le darán sombra por orden de Dios. Porque el Señor guiará a Israel en medio de la alegría y a la luz de su gloria, escoltándolo con su misericordia y su justicia.
Palabra de Dios

SALMO 125

R./ Grandes cosas has hecho por nosotros, Señor.

Cuando el Señor nos hizo volver del cautiverio,
creíamos soñar; entonces no cesaba de reír nuestra boca,
ni se cansaba entonces la lengua de cantar.R/.

Aun los mismos paganos con asombro decían:
“¡Grandes cosas ha hecho por ellos el Señor!”.
Y estábamos alegres, pues ha hecho grandes cosas por su pueblo el Señor. R/.

Como cambian los ríos la suerte del desierto,
cambia también ahora nuestra suerte, Señor,
y entre gritos de júbilo cosecharán aquellos que siembran con dolor.  R/.

Al ir, iban llorando, cargando la semilla;
al regresar, cantando vendrán con sus gavillas. R/.


Lectura de la carta del apóstol son Pablo a los filipenses: 1, 4-6. 8-11

Hermanos: Siempre que pido por ustedes, lo hago con gran alegría, porque han colaborado conmigo en la causa del Evangelio, desde el primer día hasta ahora. Estoy convencido de que aquel que comenzó en ustedes esta obra, la irá perfeccionando siempre hasta el día de la venida de Cristo Jesús.
Dios es testigo de cuánto los amo a todos ustedes con el amor entrañable con que los ama Cristo Jesús. Y ésta es mi oración por ustedes: Que su amor siga creciendo más y más y se traduzca en un mayor conocimiento y sensibilidad espiritual. Así podrán escoger siempre lo mejor y llegarán limpios e irreprochables al día de la venida de Cristo, llenos de los frutos de la justicia, que nos viene de Cristo Jesús, para gloria y alabanza de Dios.
Palabra de Dios

Aleluya Aleluya.

Preparen el camino del Señor, hagan rectos sus senderos, y todos los hombres verán la salvación de Dios.

Aleluya.


† Lectura del santo Evangelio según san Lucas: 3, 1-6

En el año décimo quinto del reinado del César Tiberio, siendo Poncio Pilato procurador de Judea; Herodes, tetrarca de Galilea; su hermano Filipo, tetrarca de las regiones de Iturea y Traconitide; y Lisanias, tetrarca de Abilene; bajo el pontificado de los sumos sacerdotes Anás y Caifás, vino la palabra de Dios en el desierto sobre Juan, hijo de Zacarías.
Entonces comenzó a recorrer toda la comarca del Jordán, predicando un bautismo de penitencia para el perdón de los pecados, como está escrito en el libro de las predicciones del profeta Isaías:
Ha resonado una voz en el desierto: Preparen el camino del Señor; hagan rectos sus senderos. Todo valle será rellenado, toda montaña y colina, rebajada; lo tortuoso se hará derecho, los caminos ásperos serán allanados y todos los hombres verán la salvación de Dios.
Palabra del Señor


ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Es hora de ponerse en marcha de arreglar nuestro corazón para recibir al Señor, las ganas son muchas pero necesitamos la luz de Dios que nos evite caer en el error. Repetimos: QUE TU LUZ NOS AYUDE A CAMINAR.

  • Por el Papa Francisco, los obispos y sacerdotes, para que sean guías de este mundo acompañando a todos a la casa del Padre. OREMOS
  • Por los pueblos que sufren la guerra, el hambre, para que los más ricos se rebajen para que ellos se eleven, pues todos somos hijos del mismo Dios. OREMOS
  • Por todos los que sienten que el anuncio de la Palabra de Dios es una predicación en el desierto, para que el Señor anime su corazón y les ayude en su labor de apostolado. OREMOS
  • Por todos los enfermos, especialmente los de larga duración, para que ellos y sus familiares se vean confortados con la alegría que nos trae Jesucristo. OREMOS
  • Por los frutos espirituales del Año de la Misericordia que el Papa Francisco ha convocado, para todos los que se acerquen a la Iglesia perciban la Misericordia del Padre. OREMOS
  • Para que en Venezuela todos puedan comprometerse en la búsqueda sincera por la verdadera paz, para que se eliminen todas las disputas, para que la caridad supere el odio, para que el perdón venza el deseo de venganza. OREMOS

Celebrante: Padre, a tu Misericordia elevamos nuestros corazones deseosos de ti pero llenos de otras cosas, ilumina nuestro camino para que sepamos, con tu ayuda tomar la dirección correcta. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén


ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


VEN SEÑOR

¡Ven, Señor, y allana nuestros senderos!
Rebaja nuestro orgullo, para conquistarte con humildad
Alisa nuestra dispersión, para quererte sólo a Ti
Pule nuestro vivir, para que tengas más cabida en él

¡Ven, Señor, y no aplaces tu vuelta!
Entre otras cosas, porque cada día que pasa,
sentimos que el mundo está más herido de muerte
si Tú le faltas por dentro
si Tú no le envías tu esperanza y tu aliento
¡Ven, Señor, y acelera tu llegada!

Amén.


AVISOS PARROQUIALES

  • Martes, 8 de diciembre, la Inmaculada Concepción:
    Misas a la Purissima: 11am y 6pm.
    En Jesús Nazareno; 8am y 5pm
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