XXXI (31) Domingo Ordinario B - TODOS LOS SANTOS

Parroquia Jesús Nazareno
XXXI (31) Domingo Ordinario B
25 octubre 2015
TODOS LOS SANTOS
PALO GORDO, 1.11.2015



MONICIÓN DE ENTRADA

Sed todos bienvenidos a la Eucaristía. Hoy es uno de noviembre y celebramos la Solemnidad de Todos los Santos que prevalece sobre la liturgia del domingo 31 del Tiempo Ordinario. Y es que hoy es un día muy especial para todos nosotros, y para la Iglesia universal. Vamos a festejar a los Santos, a todos, a esas personas, muchos de ellos serán amigos nuestros y familiares, que ya están contemplando la luz del rostro de Dios. Son personas que supieron trazar su vida sirviendo a Dios y a sus hermanos. Y ya eternamente felices. El origen de esta fiesta es muy antiguo y se relaciona con la dedicación a Santa María, a la Virgen, en Roma, del Panteón de mártires. Por eso hemos de empezar esta celebración eucarística con mucha alegría y gozo, pensando que, un día, nosotros acompañaremos a quienes ya disfrutan de la Gloria de Dios.


MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

1. Primera lectura: Vamos a escuchar un texto, como primera lectura, de gran belleza que da forma a nuestra primera lectura de hoy. Es del Libro del Apocalipsis y San Juan profetiza sobre esa muchedumbre, que nadie puede contar, de toda raza y condición, que viven cerca del trono del Dios. Es una visión de la gloria que, sin duda, impresiona.

2. El apóstol San Juan, en su Primera Carta, que es nuestra segunda lectura de hoy, nos ofrece una enseñanza muy importante para nosotros. Nos dice como será la vida futura, cuando Dios se manifieste y podamos verle tal como es.

E. El Evangelio de San Mateo nos ofrece la proclamación de las Bienaventuranzas por Jesús de Nazaret en su Sermón del Monte. Las Bienaventuranzas son un programa para la vida presente, es la gran enseñanza del Maestro, es su programa de vida para nosotros. Escuchemos con mucha atención estos consejos sublimes de Cristo Jesús e intentemos, después de la Eucaristía, meditar en su enseñanza.

LECTURAS

Lectura del libro del Apocalipsis 7, 2-4.9-14

Yo, Juan, vi a otro ángel que subía del oriente llevando el sello de Dios vivo. Gritó con voz potente a los cuatro ángeles que encargados de dañar a la tierra y al mar, diciéndoles: -- No dañéis a la tierra y al mar ni a los árboles hasta que marquemos en la frente a los siervos de nuestro Dios. Oí también el número de los marcados, ciento cuarenta y cuatro mil, de todas las tribus de Israel. Después de esto apareció en la visión una muchedumbre inmensa, que nadie podía contar, de toda nación, raza, pueblo y lengua, de pie delante del trono y del Cordero, vestidos con vestiduras blancas y con palmas en sus manos. Y gritaban con voz potente: -- ¡La victoria es de nuestro Dios, que está sentado en el trono, y del cordero! Y todos los ángeles que estaban alrededor del trono y de los ancianos y de los cuatro vivientes cayeron rostro a tierra ante el trono, y rindieron homenaje a Dios, diciendo: -- Amén. La alabanza y la gloria y la sabiduría y la acción de gracias y el honor y el poder y la fuerza son de nuestro Dios, por los siglos de los siglos. Amén. Y uno de los ancianos me dijo: -- Esos que están vestidos con vestiduras blancas, ¿quiénes son y de dónde han venido? Yo le respondí: -- Señor mío, tú lo sabrás. El me respondió: -- Estos son los que vienen de la gran tribulación: han lavado y blanqueado sus vestiduras en la sangre del Cordero. Palabra de Dios

Salmo Responsorial 23,1-2.3-4ab.5-6

R./ Este es el grupo que viene a tu presencia, Señor.

Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el orbe y todos sus habitantes:
él la fundó sobre los mares,
él la afianzó sobre los ríos. R/.

Quién puede subir al monte del Señor? Quién puede estar en el recinto sacro? El hombre de manos inocentes y puro corazón, que no confía en los ídolos. R/.

Ése recibirá la bendición del Señor,
le hará justicia el Dios de salvación.
Éste es el grupo que busca al Señor,
que viene a tu presencia, Dios de Jacob. R/.

Lectura de da Primera Carta del Apóstol San Juan 3, 1-3

Queridos hermanos: Mirad que amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos! El mundo no nos conoce porque no lo conoció a él. Queridos, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es. Todo el que tiene esperanza en él se purifica a sí mismo, como él es puro.Palabra de Dios

Aclamación antes del Evangelio

R. Aleluya, aleluya.
Venid a mi todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré --dice el Señor.
R. Aleluya.

Lectura del Santo Evangelio según San Mateo  5, 1-12a

En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió a la montaña, se sentó y se acercaron los discípulos; y él se puso a hablar, enseñándolos: -- Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos lo que lloran, porque ellos serán consolados. Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán la tierra. Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos quedarán saciados. Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzarán la misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán los Hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo. Palabra del Señor  

ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Leemos hoy la escala de valores de Cristo. Y en los primeros puestos están los que sufren, los misericordiosos y los limpios de corazón. Pedimos al Padre que nos ayude a conformarnos a ese ideal, diciendo:
PADRE, GUÍANOS POR EL CAMINO DE LA SANTIDAD.

  • Pedimos al Padre, por la Iglesia para que cesen los protagonismos personales y dejemos que sea la luz de Cristo la que nos ilumine. OREMOS
  • Pedimos al Padre, por el mundo, para que cesen las guerras, prosperen los pueblos y se extienda el Reino de Dios. OREMOS
  • Pedimos al Padre, por los que trabajan por la justicia para que no decaigan en su empeño y se vean animados por los frutos de su labor. OREMOS
  • Pedimos al Padre, por todos los enfermos, los que sufren, los perseguidos, para que sientan la predilección de Cristo por ellos en esos momentos de su vida. OREMOS
  • Pedimos al Padre, por las familias para que permanezcan unidas en la misericordia de Cristo. OREMOS
  • Pedimos al Padre, por todos los que nos hemos reunido aquí, para que cada día aumente en nosotros la limpieza de corazón. OREMOS

Celebrante: Padre, caminamos buscando las sendas de la santidad. Haz visible a nuestros torpes ojos esos caminos de Salvación. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén


ORACIÓN DESPUES DE LA COMUNION


¡SÍ! ¡ES POSIBLE, SEÑOR!
Con tu mano, y de tu mano,
alcanzar con nuestros dedos
la bóveda de tantos hermanos nuestros
que, por ser diferentes,
hoy gozan de tu abrazo
y de tu reconocimiento.
Ellos, los Santos de todos los tiempos,
nos invitan y nos recuerdan,
nos estimulan y nos inyectan
un “es posible” ante lo que
en el mundo parece una utopía:

¡SER DE DIOS Y COMO DIOS MANDA!
¡ESO ES SER SANTO!


AVISOS PARROQUIALES

  • 2 noviembre: Conmemoración de los Fieles Difuntos. Misas a la Purissima: 11am 6pm. En Jesús Nazareno; 8am, 5pm