17 febrero 2017

19 de febrero de 2017 - VII Domingo del Tiempo Ordinario

VII Domingo del Tiempo Ordinario
19 de febrero de 2017

Amarás a tu prójimo como a ti mismo.


MONICIÓN DE ENTRADA

Sean bienvenidos a la Eucaristía. Y hoy debemos estar especialmente atentos y receptivos. Jesús nos va a dar su lección de amor máximo, de amor de infinitud divina, que a todos nos va a costar entender: nos dice que hay que amar a los enemigos. Dios es amor y el amor a los demás es la verdadera esencia del cristianismo, pero hoy el Maestro nos pide lo más difícil: amar a quienes nos hacen daño y mucho… Sigue Jesús de Nazaret enseñando a través de lo que se ha llamado el Sermón de la Montaña que es la base doctrinal más importante del mensaje del Salvador. Y nosotros, aunque sea muy difícil, hemos de luchar para seguir el camino que Jesús nos marca…

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: La primera lectura procede del capítulo 19 del Libro del Levítico. Y nos muestra que ya Dios, nuestro Padre, encarga a su siervo Moisés que enseñe a cada miembro del pueblo elegido que tiene que amar al prójimo como a sí mismo. En realidad la enseñanza de Dios ha sido siempre la misma. Pero el pueblo judío olvidó la enseñanza divina y tuvo que venir Jesús a dar plenitud al mensaje del Padre de todos.

SEGUNDA LECTURA: Pablo de Tarso, en la segunda lectura, donde continuamos leyendo la primera Carta a los Corintios, marca la esencia predicadora y evangelizadora del cristiano. Y que no es otra cosa que la unidad de Dios Padre con Jesús y, al mismo tiempo, nuestra unidad total con la Trinidad Santa mediante el Espíritu. Es un párrafo muy importante que deberíamos leer varias veces y hacerle sitio en nuestros corazones.

EVANGELIO: El evangelio de Mateo sigue narrándonos las enseñanzas de Jesús de Nazaret en el Sermón de la Montaña. Y hoy expresa el máximo del amor, la plenitud del amor cristiano que rompe hasta lo razonable: nos pide que amemos a nuestros enemigos. Pero sucede que para Jesús no puede haber amores a medias, amores de conveniencia. El amor ha de romperlo todo y construirlo de nuevo si hubiera desaparecido.

LECTURAS

Lectura del libro del Levítico (19, 1-2. 17-18)

En aquellos días, dijo el Señor a Moisés: “Habla a la asamblea de los hijos de Israel y diles: ‘Sean santos, porque yo, el Señor, soy santo. No odies a tu hermano ni en lo secreto de tu corazón. Trata de corregirlo, para que no cargues tú con su pecado. No te vengues ni guardes rencor a los hijos de tu pueblo. Ama a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor’”.
Palabra de Dios

SALMO 102

R./  EL SEÑOR ES COMPASIVO Y MISERICORDIOSO.

Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga su santo nombre.
Bendice al Señor, alma mía,
y no te olvides de sus beneficios. R/.

El Señor perdona tus pecados y cura tus enfermedades;
Él rescata tu vida del sepulcro
y te colma de amor y de ternura. R/.

El Señor es compasivo y misericordioso, lento para enojarse y generoso para perdonar.
No nos trata como merecen nuestras culpas,
ni nos paga según nuestros pecados. R./

Como dista el oriente del ocaso,
así aleja de nosotros nuestros delitos;
como un padre es compasivo con sus hijos,
así es compasivo el Señor con quien lo ama. R./

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios (3, 16-23)

Hermanos: ¿No saben ustedes que son el templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes? Quien destruye el templo de Dios, será destruido por Dios, porque el templo de Dios es santo y ustedes son ese templo.
Que nadie se engañe: si alguno de ustedes se tiene a sí mismo por sabio según los criterios de este mundo, que se haga ignorante para llegar a ser verdaderamente sabio. Porque la sabiduría de este mundo es ignorancia ante Dios, como dice la Escritura: Dios hace que los sabios caigan en la trampa de su propia astucia. También dice: El Señor conoce los pensamientos de los sabios y los tiene por vanos.
Así pues, que nadie se gloríe de pertenecer a ningún hombre, ya que todo les pertenece a ustedes: Pablo, Apolo y Pedro, el mundo, la vida y la muerte, lo presente y lo futuro: todo es de ustedes; ustedes son de Cristo, y Cristo es de Dios.
Palabra de Dios

Aleluya, aleluya.

En aquel que cumple la palabra de Cristo,
el amor de Dios ha llegado a su plenitud.

R/. Aleluya.

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo (5, 38-48=

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Han oído que se dijo: Ojo por ojo, diente por diente. Pero yo les digo que no hagan resistencia al hombre malo. Si alguno te golpea en la mejilla derecha, preséntale también la izquierda; al que te quiera demandar en juicio para quitarte la túnica, cédele también el manto. Si alguno te obliga a caminar mil pasos en su servicio, camina con él dos mil. Al que te pide, dale; y al que quiere que le prestes, no le vuelvas la espalda.
Han oído que se dijo: Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo. Yo, en cambio, les digo: Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian y rueguen por los que los persiguen y calumnian, para que sean hijos de su Padre celestial, que hace salir su sol sobre los buenos y los malos, y manda su lluvia sobre los justos y los injustos.
Porque, si ustedes aman a los que los aman, ¿qué recompensa merecen? ¿No hacen eso mismo los publicanos? Y si saludan tan sólo a sus hermanos, ¿qué hacen de extraordinario? ¿No hacen eso mismo los paganos? Ustedes, pues, sean perfectos, como su Padre celestial es perfecto”.
Palabra del Señor.


ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Vemos en el Evangelio que el Amor misericordioso del Padre es para todos, incluso para los enemigos, y esta es la parte que nos cuesta más. Así pues, le pedimos al Padre un corazón compasivo y misericordioso, diciendo:

DANOS, SEÑOR, UN CORAZÓN MISERICORDIOSO.
  • Por el Papa Francisco, para que su mensaje de misericordia cale en los corazones de los hombres de todo el mundo y así se propague el Reino a todos los rincones de la tierra. OREMOS
  • Por todos los pueblos de la tierra, para que la misericordia de Dios llegue a todos ellos y así vivan en la paz y la armonía que nos brinda el Amor de Dios. OREMOS
  • Por todos aquellos que viven alejados del amor de Dios, para que encuentren algún alma llena de Él que les acerque a la luz y la calidez del trato con Dios. OREMOS
  • Por los pobres y oprimidos para que el amor hecho pan les visite y les ayude a salir de su amarga situación. OREMOS
  • Por las familias cristianas para que el Amor compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en piedad sea el centro de la vida familiar. OREMOS
  • Por todos los que nos acercamos al sacramento del Amor, para que tengamos los mismos sentimientos que Cristo nuestro Señor. OREMOS
Celebrante: Padre, trasforma el corazón de tus fieles para que cada vez más se asemeje al tuyo y vivamos como hermanos, hijos del mismo Padre. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.
Amén

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


¿CÓMO ME PIDES TANTO, SEÑOR?

¿Amar al que tal vez nunca me amó,
abrazar al que, ayer, me rechazó,
llorar con el que, tal vez,
nunca yo encontré consuelo en la aflicción?

¡Cómo, Señor! ¡Dime cómo!
Cuando ya es difícil amar al que nos ama
Caminar con el que queremos
entregarnos al que conocemos
o alegrarnos con el que nos aplaude
¡Cómo, Señor! ¡Dinos cómo hacerlo!
Cuando nos cuesta rezar por los nuestros
o prestar nuestra mejilla
a quien ya nos da un beso
Cuando es duro el ser felices
con aquellos que con nosotros conviven.
Amén.

08 febrero 2017

12 de Febrero de 2017 - VI Domingo del Tiempo Ordinario

VI Domingo del Tiempo Ordinario
12 de Febrero de 2017



MONICIÓN DE ENTRADA

Reciban nuestra más cordial bienvenida a esta Eucaristía del Sexto Domingo del Tiempo Ordinario. Adelantaros que nuestra celebración de hoy va a ser intensa y muy cargada de contenido. , Jesús de Nazaret nos completa hoy su excepcional Sermón de la Montaña mediante la contemplación y mejora de los postulados del Antiguo Testamento. Jesús no ha venido a cambiar la Ley sino a mejorarla. Y las cuestiones como el amor y respeto a los hermanos, o el respeto y amor por la pareja, nos marcan un camino de vida adecuado mediante su permanente mensaje del amor. Iniciemos la eucaristía con gozo y alegría.

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: El breve texto del capítulo 15 del Libro del Eclesiástico, que conforma nuestra primera lectura, nos enseña que Dios lucha contra el pecado y que este surge por la debilidad del género humano. Dios, que nos creó libres, respeta nuestro libre albedrío. Nuestra libertad es total y constituye un gran don divino. Otra cosa es que nosotros seamos capaces de utilizar esa libertad adecuadamente.

SEGUNDA LECTURA: La segunda lectura procede de la primera carta del Apóstol San Pablo a los fieles de Corinto y en ella se nos informa del ejercicio de Dios Padre respecto a una sabiduría que nos enseña todo. Es la revelación hecha por Jesús a sus apóstoles y que se fundamenta en nosotros y se mantiene por la acción del Espíritu Santo.

EVANGELIO: El fragmento del capítulo quinto del Evangelio de Mateo que vamos a escuchar nos muestra la doctrina de salvación de Jesús de Nazaret, basada en la enseñanza renovada de la Ley de Moisés. Jesús no desvirtúa ni mutila la Ley de Dios, la amplía y le da sentido desde el precepto del amor.

LECTURAS

Lectura del libro del Sirácide (Eclesiástico): 15, 16-21

Si tú lo quieres, puedes guardar los mandamientos; permanecer fiel a ellos es cosa tuya. El Señor ha puesto delante de ti fuego y agua; extiende la mano a lo que quieras. Delante del hombre están la muerte y la vida; le será dado lo que él escoja.

Es infinita la sabiduría del Señor; es inmenso su poder y él lo ve todo. Los ojos del Señor ven con agrado a quienes lo temen; el Señor conoce todas las obras del hombre. A nadie le ha mandado ser impío y a nadie le ha dado permiso de pecar.
Palabra de Dios

SALMO 118

R/.  DICHOSO EL QUE CUMPLE LA VOLUNTAD DEL SEÑOR.

Dichoso el hombre de conducta intachable,
que cumple la ley del Señor.
Dichoso el que es fiel a sus enseñanzas
y lo busca de todo corazón. R./

Tú, Señor, has dado tus preceptos
para que se observen exactamente.
Ojalá que mis pasos se encaminen
al cumplimiento de tus mandamientos. R./

Favorece a tu siervo para que viva
y observe tus palabras.
Ábreme los ojos
para ver las maravillas de tu voluntad. R./

Muéstrame, Señor, el camino de tus leyes
y yo lo seguiré con cuidado.
Enséñame a cumplir tu voluntad
y a guardarla de todo corazón. R./


Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 2, 6-10

Hermanos: Es cierto que a los adultos en la fe les pre-dicamos la sabiduría, pero no la sabiduría de este mundo ni la de aquellos que dominan al mundo, los cuales van a quedar aniquilados. Por el contrario, predicamos una sabiduría divina, misteriosa, que ha permanecido oculta y que fue prevista por Dios desde antes de los siglos, para conducirnos a la gloria. Ninguno de los que dominan este mundo la conoció, porque, de haberla conocido, nunca hubieran crucificado al Señor de la gloria.

Pero lo que nosotros predicamos es, como dice la Escritura, que lo que Dios ha preparado para los que lo aman, ni el ojo lo ha visto, ni el oído lo ha escuchado, ni lamente del hombre pudo siquiera haberlo imaginado. A nosotros, en cambio, Dios nos lo ha revelado por el Espíritu que conoce perfectamente todo, hasta lo más profundo de Dios.
Palabra de Dios

Aleluya, aleluya.

Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra,
porque has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla.

R./ Aleluya.

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo: 5,17-37

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "No crean que he venido a abolir la ley o los profetas; no he venido a abolirlos, sino a darles plenitud. Yo les aseguro que antes se acabarán el cielo y la tierra, que deje de cumplirse hasta la más pequeña letra o coma de la ley. Por lo tanto, el que quebrante uno de estos preceptos menores y enseñe eso a los hombres, será el menor en el Reino de los cielos; pero el que los cumpla y los enseñe, será grande en el Reino de los cielos. Les aseguro que si su justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, ciertamente no entrarán ustedes en el Reino de los cielos.
Han oído que se dijo a los antiguos: No matarás y el que mate será llevado ante el tribunal. Pero yo les digo: Todo el que se enoje con su hermano, será llevado también ante el tribunal; el que insulte a su hermano, será llevado ante el tribunal supremo, y el que lo desprecie, será llevado al fuego del lugar de castigo.
Por lo tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda junto al altar y ve primero a reconciliarte con tu hermano, y vuelve luego a presentar tu ofrenda. Arréglate pronto con tu adversario, mientras vas con él por el camino; no sea que te entregue al juez, el juez al policía y te metan a la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo. También han oído que se dijo a los antiguos: No cometerás adulterio. Pero yo les digo que quien mire con malos deseos a una mujer, ya cometió adulterio con ella en su corazón.

Por eso, si tu ojo derecho es para ti ocasión de pecado, arráncatelo y tíralo lejos, porque más te vale perder una parte de tu cuerpo y no que todo él sea arrojado al lugar de castigo. Y si tu mano derecha es para ti ocasión de pecado, córtatela y arrójala lejos de ti, porque más te vale perder una parte de tu cuerpo y no que todo él sea arrojado al lugar de castigo.
También se dijo antes: El que se divorcie, que le dé a su mujer un certificado de divorcio; pero yo les digo que el que se divorcia, salvo el caso de que vivan en unión ilegítima, expone a su mujer al adulterio, y el que se casa con una divorciada comete adulterio.
Han oído que se dijo a los antiguos: No jurarás en falso y le cumplirás al Señor lo que le hayas prometido con juramento. Pero yo les digo: No juren de ninguna manera, ni por el cielo, que es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es donde él pone los pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del gran Rey.
Tampoco jures por tu cabeza, porque no puedes hacer blanco o negro uno solo de tus cabellos. Digan simplemente sí, cuando es sí; y no, cuando es no. Lo que se diga de más, viene del maligno"
Palabra del Señor.


ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: El Evangelio dice claramente que arranquemos todo aquello que nos lleve a la condenación, por mucho apego que le tengamos. Seamos valientes y pidamos al Señor fuerzas para deshacernos de todo aquellos que nos estorba para acercarnos sinceramente hasta Él.
SEÑOR, LLÉNANOS DE TU MISERICORDIA
  • Por la Iglesia para que no se canse nunca en su labor de extender el Reino de Dios y esté siempre atenta a las necesidades de los hombres. OREMOS
  • Por la campaña y colecta contra el Hambre en el Mundo y por los esfuerzos de Manos Unidas para llevar a cabo el gran éxito de esta iniciativa de los Obispos. OREMOS
  • Por todos los países del mundo especialmente los que sufren guerras, hambre o catástrofes naturales para que el Señor les de fuerza en la adversidad y sientan el apoyo solidario de los demás. OREMOS
  • Por todos aquellos que viven cansados o abatidos, para que el anuncio de la Buena Noticia les alegre el corazón y fortalezca su ánimo. OREMOS
  • Por todos los países del tercer mundo, para que reciban pronto la ayuda necesaria para salir de la miseria y por todos los que contribuyen en aquellos países para mitigar las necesidades de sus habitantes. OREMOS
  • Por todos los matrimonios cristianos, para que sepan poner el perdón y la reconciliación por delante de otras salidas más traumáticas para ellos y los que les rodean. OREMOS
  • Por todos nosotros, para que dejemos a un lado la mediocridad y seamos decididos en el seguimiento en plenitud del Evangelio. OREMOS
Celebrante: Padre, fortalece el espíritu de todos aquellos que has llamado a trabajar en tu Reino para que no decaigan en su labor. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.
Amén

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


QUE NO SEA REBELDE, SEÑOR
A tu voluntad, para no ser esclavo de nadie
y sirviéndote a Ti, pueda descubrirte
en mi entrega sencilla pero sincera a los demás

QUE NO SEA REBELDE, SEÑOR
A tu proyecto sobre mí,
y llevar a buen puerto
lo que, mis débiles fuerzas, me permitan

QUE NO SEA REBELDE, SEÑOR
A tus exigencias en la vía hacia la perfección
A tu corazón, para moldear el mío frío y duro
A tu llamada, para no olvidarme
de lo mucho que, hoy siempre, me amas.
Amén.
Amén.

03 febrero 2017

5 de Febrero de 2017 - V Domingo del Tiempo Ordinario

V Domingo del Tiempo Ordinario
5 de Febrero de 2017



MONICIÓN DE ENTRADA

Reciban, queridos hermanos, nuestra más cordial y alegre bienvenida a la Eucaristía de este Quinto Domingo del Tiempo Ordinario. Hace unos días, el jueves, 2, celebrábamos la Presentación del Señor, la fiesta de la Candelaria, una fiesta de la luz. Hoy, Jesús de Nazaret nos emplaza a que llevemos su luz a todos aquellos que están lejos de la luz, y viven en la tiniebla. Y nos dice, además, que si Él es la luz que guía nuestras vidas, nosotros debemos ser luz para todo aquel que está en la oscuridad. Añade una buena receta: que seamos sal para que nuestra fe, llena de sabor, atraiga a todos. Es decir, nos hace una invitación clara a la transmisión feliz y luminosa de su Palabra. Pudiera ser que nuestra forma de transmitir haga el mensaje algo soso y sin atractivo. Hoy más que nunca debemos preguntarnos si realmente sabemos atraer a nuestros hermanos a la luz de Cristo. Y con esa idea comencemos con alegría nuestra celebración.

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: En la primera lectura el Profeta Isaías avanza el futuro mensaje de Cristo. Ser luz del mundo es compartir con los hermanos, no oprimir, no perseguir. Siendo así, lo dice el profeta, Dios estará con nosotros. Es una gran promesa.

SEGUNDA LECTURA: San Pablo, en la segunda lectura que corresponde a su primera carta dirigida a los fieles de Corinto, condensa su doctrina sobre que Dios actúa por medio de nuestra debilidad y que el poder de la fe, sin duda, hace milagros.

EVANGELIO: El Evangelio de San Mateo nos dice que por mandato de Cristo todos los discípulos tienen una misión primordial y universal, dar sentido a la vida de todos mediante el amor y las buenas obras. Hemos de ser luz del mundo. Tengámoslo en cuenta y escuchemos con mucha atención.

LECTURAS

Lectura del libro del profeta Isaías: 58, 7-10

Esto dice el Señor: "Comparte tu pan con el hambriento, abre tu casa al pobre sin techo, viste al desnudo y no des la espalda a tu propio hermano. Entonces surgirá tu luz como la aurora y cicatrizarán de prisa tus heridas; te abrirá camino la justicia y la gloria del Señor cerrará tu marcha.
Entonces clamarás al Señor y él te responderá; lo llamarás y él te dirá: 'Aquí estoy'.
Cuando renuncies a oprimir a los demás y destierres de ti el gesto amenazador y la palabra ofensiva; cuando compartas tu pan con el hambriento y sacies la necesidad del humillado, brillará tu luz en las tinieblas y tu oscuridad será como el mediodía".
Palabra de Dios

SALMO 111

EL JUSTO BRILLA COMO UNA LUZ EN LAS TINIEBLAS.

Quien es justo, clemente y compasivo,
como una luz en las tinieblas brilla.
Quienes, compadecidos,
prestan y llevan su negocio honradamente,
jamás se desviarán. R/.

El justo no vacilará;
vivirá su recuerdo para siempre.
No temerá malas noticias,
porque en el Señor vive confiadamente. R/.

Firme está y sin temor su corazón.
Al pobre da limosna,
obra siempre conforme a la justicia;
su frente se alzará llena de gloria. R./

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 2, 1-5

Hermanos: Cuando llegué a la ciudad de ustedes para anunciarles el Evangelio, no busqué hacerlo mediante la elocuencia del lenguaje o la sabiduría humana, sino que resolví no hablarles sino de Jesucristo, más aún, de Jesucristo crucificado.
Me presenté ante ustedes débil y temblando de miedo. Cuando les hablé y les prediqué el Evangelio, no quise convencerlos con palabras de hombre sabio; al contrario, los convencí por medio del Espíritu y del poder de Dios, a fin de que la fe de ustedes dependiera del poder de Dios y no de la sabiduría de los hombres.
Palabra de Dios

Aleluya, aleluya.

Yo soy la luz del mundo, dice el Señor;
el que me sigue tendrá la luz de la vida.

R/. Aleluya.

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo: 5, 13-16

Lectura del santo Evangelio según san Mateo: 5, 13-16 En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Ustedes son la sal de la tierra. Si la sal se vuelve insípida, ¿con qué se le devolverá el sabor? Ya no sirve para nada y se tira a la calle para que la pise la gente.
Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad construida en lo alto de un monte; y cuando se enciende una vela, no se esconde debajo de una olla, sino que se pone sobre un candelero, para que alumbre a todos los de la casa.
Que de igual manera brille la luz de ustedes ante los hombres, para que viendo las buenas obras que ustedes hacen, den gloria a su Padre, que está en los cielos".
Palabra del Señor.


ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Oremos a Dios Padre que es luz y amor y pidámosle por la felicidad de todos los hombres y mujeres de la tierra. Respondemos:
DANOS, PADRE, TU LUZ
  • Por el Papa Francisco, los obispos, sacerdotes y diáconos para que iluminen con su caridad un mundo oscuro por el desamor y el pecado. OREMOS
  • Por todos los laicos comprometidos, que sean sal del mundo y ayuden a que todos los hermanos nos amemos. OREMOS
  • Por los gobernantes de todas las naciones, para que su gestión, traiga la paz, la fraternidad y el justo reparto de las riquezas. OREMOS
  • Por todas las naciones afectadas por intensamente por las guerras, el terrorismo, la violencia... para que la paz les llegue cuanto antes. OREMOS
  • Por los enfermos, de alma y cuerpo, por los pobres, los marginados, los presos y los tristes, para que reciban el aliento del Espíritu Santo y nuestra ayuda moral y material. OREMOS
  • Por nosotros, presentes en esta Eucaristía, para que recibamos la gracia que Dios nos ofrece y seamos capaces de ser sal y luz de un mundo que sufre. OREMOS
Celebrante: Escucha Padre de bondad, las súplicas que con fe te dirigimos. Por Jesucristo Nuestro Señor.
Amén

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


¡ HAZME, SEÑOR, SER SAL Y LUZ!
Que dé gusto, no a lo que el mundo quiere,
y sí a una nueva forma de vivir y de sentir
Que ofrezca, la luz de tu presencia,
a los que viven como si no existieras
a los que, creyendo en Ti,
caminan como si el Evangelio no conocieran
Que sepa ser conservante como la sal:
que guarde, para mí y para los demás,
tu gracia y poder, mi fe y mi fidelidad
mi oración y mi confianza en Ti.
Amén.

26 enero 2017

29 de enero de 2017 - IV Domingo del Tiempo Ordinario

IV Domingo del Tiempo Ordinario
29 de enero de 2017



MONICIÓN DE ENTRADA

Bienvenidos, hermanos y hermanas, a su casa, a la casa de todos, que es la Iglesia, aquí, a nuestra parroquia de Jesús Nazareno. Hoy Jesús nos va a mostrar su programa: las Bienaventuranzas del Reino de Dios. Constituyen una auténtica revolución de paz y de amor para los hombres y mujeres de hoy y de todos los tiempos. Revolución muy superior a la de cualquier intento humano de buscar paz duradera y amor de verdad. Y fueron palabras revolucionarias cuando las dijo, por vez primera, Jesús de Nazaret allá, en lo alto del Monte. Lo son para nosotros, hoy; aunque apenas terminemos de entenderlas, porque, este mundo en el que vivimos, está muy alejado de ellas y del mismo Jesús de Nazaret. Preparémonos para escuchar y aprender. Y no dejemos que Jesús pase de largo sin aprovechar la ocasión que nos enseñe un auténtico secreto de felicidad permanente…

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: El profeta Sofonías nos pide en la primera lectura que busquemos la justicia y la moderación. Es todo un programa de vida que siglos después enseñará a sus discípulos Cristo, el Señor. Y que ocupa la parte fundamental de nuestra celebración.

SEGUNDA LECTURA: Pablo hace una buena fotografía de la asamblea cristiana, de ayer, hoy y siempre. Y lo hace en la segunda lectura, sacada de la primera carta a los Corintios. Es verdad que si nosotros miramos a nuestra derecha e izquierda no vemos personajes prominentes ni sabios, ni ricos. Contemplamos gente sencilla y esperanzada que espera aprender a vivir, domingo a domingo, con la doctrina de Jesús de Nazaret.

EVANGELIO: El Evangelio de san Mateo nos narra el principio del Sermón del Monte con la enumeración, por parte de Jesús, de las bienaventuranzas. Es el gran programa de nuestro Salvador. Nos marca una realidad paradójica, difícil, pero que es camino de la verdadera felicidad, aquí en la tierra y allá en el cielo. Estemos muy atentos para comprender e impregnarnos del mensaje fundamental de Jesús de Nazaret. Nos transmite una fórmula infalible para ser felices, ya en esta vida terrena.

LECTURAS

Del libro del profeta Sofonías: 2, 3; 3,12-13

Busquen al Señor, ustedes los humildes de la tierra, los que cumplen los mandamientos de Dios. Busquen la justicia, busquen la humildad. Quizá puedan así quedar a cubierto el día de la ira del Señor.
"Aquel día, dice el Señor, yo dejaré en medio de ti, pueblo mío, un puñado de gente pobre y humilde. Este resto de Israel confiará en el nombre del Señor. No cometerá maldades ni dirá mentiras; no se hallará en su boca una lengua embustera. Permanecerán tranquilos y descansarán sin que nadie los moleste".
Palabra de Dios

SALMO 145

R./  DICHOSOS LOS POBRES DE ESPÍRITU,
PORQUE DE ELLOS ES EL REINO DE LOS CIELOS.


El Señor siempre es fiel a su palabra,
y es quien hace justicia al oprimido;
él proporciona pan a los hambrientos
y libera al cautivo. R/.

Abre el Señor los ojos de los ciegos
y alivia al agobiado.
Ama el Señor al hombre justo
y toma al forastero a su cuidado. R/.

A la viuda y al huérfano sustenta
y trastorna los planes del inicuo.
Reina el Señor eternamente,
reina tu Dios, oh Sión, reina por siglos. R./


  De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 1, 26-31

Hermanos: Consideren que entre ustedes, los que han sido llamados por Dios, no hay muchos sabios, ni muchos poderosos, ni muchos nobles, según los criterios humanos. Pues Dios ha elegido a los ignorantes de este mundo, para humillar a los sabios; a los débiles del mundo, para avergonzar a los fuertes; a los insignificantes y despreciados del mundo, es decir, a los que no valen nada, para reducir a la nada a los que valen; de manera que nadie pueda presumir delante de Dios.
En efecto, por obra de Dios, ustedes están injertados en Cristo Jesús, a quien Dios hizo nuestra sabiduría, nuestra justicia, nuestra santificación y nuestra redención. Por lo tanto, como dice la Escritura: El que se gloría, que se gloríe en el Señor.
Palabra de Dios

Aleluya, aleluya.

Alégrense y salten de contento,
porque su premio será grande en los cielos.

R/. Aleluya.

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo: 5, 1-12

En aquel tiempo, cuando Jesús vio a la muchedumbre, subió al monte y se sentó. Entonces se le acercaron sus discípulos. Enseguida comenzó a enseñarles y les dijo:
"Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos. Dichosos los que lloran, porque serán consolados. Dichosos los sufridos, porque heredarán la tierra. Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados. Dichosos los misericordiosos, porque obtendrán misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque se les llamará hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos.
Dichosos serán ustedes, cuando los injurien, los persigan y digan cosas falsas de ustedes por causa mía. Alégrense y salten de contento, porque su premio será grande en los cielos".
Palabra del Señor.


ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Hoy Cristo ensalza a los humildes, a los pobres, a los perseguidos. Hoy nos miramos en el espejo y nos damos cuenta todo lo que nos falta, o nos sobra, para ser los preferidos de Cristo. Por eso le pedimos al Padre:
DANOS, SEÑOR, UN CORAZÓN SENCILLO.
  • Por la Iglesia y sus dirigentes, para que busquen el bien de Cristo con su predicación y no la gloria pasajera del mundo. OREMOS
  • Por todos los pueblos del mundo, especialmente los más necesitados, para que desde un corazón sencillo encuentren la alegría en medio de las dificultades. OREMOS
  • Por los enfermos, los pobres, los marginados, para que sientan la preferencia de Cristo por ellos y puedan paliar pronto sus vicisitudes. OREMOS
  • Por todos aquellos que escuchan la palabra de Dios, para que entiendan que solo un corazón sencillo puede llevar a cabo lo que ésta les propone. OREMOS
  • Por los matrimonios cristianos para que sean las Bienaventuranzas el espejo donde se mire cada uno de ellos y así aportar todo el Amor de Cristo a su matrimonio y a su alrededor. OREMOS
  • Por todos nosotros, para que entendamos el verdadero sentido de las Bienaventuranzas y llevemos a cabo lo que en ellas se proclama. OREMOS
Celebrante: Padre, atiende estas plegarias que tu pueblo te presenta por mediación de Jesucristo Nuestro Señor.
Amén

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


¡HAZME BIENAVENTURADO, SEÑOR!
Sencillo y humilde
para, desde la simplicidad y la fidelidad,
encontrarte y hacerte de mi vida mi confidente;
y, en la tribulación, fuerte y combativo
para que nunca la cruz
sea más grande que mis fuerzas
para soportarla y hacerle frente

Amén.

20 enero 2017

22 de enero de 2017 - III Domingo del Tiempo Ordinario

III Domingo del Tiempo Ordinario
22 de enero de 2017



MONICIÓN DE ENTRADA

Les deseamos una muy cordial bienvenida a la Eucaristía. El Domingo III del Tiempo Ordinario nos trae la proclamación de Jesús como la gran luz que iluminó una tierra de paganos, tal como nos anuncia el profeta Isaías. Es la profecía sobre el Mesías. Jesús, asimismo, se instala en Cafarnaún e inicia su predicación anunciando la llegada inmediata del Reino de Dios. Además elige a los primeros discípulos. Iniciemos, pues, nuestra eucaristía con gran gozo y esperanza.

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: La profecía de Isaías que escucharemos como primera lectura incluye el oráculo en el que se decía –y el pueblo de Israel estaba convencido— como y donde se iniciaría la andadura del Mesías, que iba a ser luz que ilumina el mundo. El pasaje, además, tiene resonancias navideñas, del tiempo de la Epifanía.

SEGUNDA LECTURA: En la segunda lectura Pablo de Tarso pone el dedo en la llaga sobre las divisiones de los fieles que seguimos viviendo y sufriendo. Son los personalismos de los fieles de Corinto los que explica San Pablo en su carta, pero que son perfectamente aplicables a nuestros tiempos. Y todos entendemos perfectamente a lo que se refiere el Apóstol, porque somos culpables –aquí y ahora--de mantener preferencias sin razón y “capillitas” que impiden la paz y la concordia en el seno de la Iglesia.

EVANGELIO: San Mateo, en el evangelio, alude al cumplimiento de la profecía de Isaías, que hemos oído como primera lectura, cuando Jesús se instala en Cafarnaún y comienza su predicación en Galilea. Y es también para nosotros el inicio regular de la lectura del texto de Mateo que seguirá durante todo este año litúrgico, dentro del ciclo A.

LECTURAS

Lectura del libro del profeta Isaías: 8, 23-9, 3

En otro tiempo, el Señor humilló al país de Zabulón y al país de Neftalí; pero en el futuro llenará de gloria el camino del mar, más allá del Jordán, en la región de los paganos.
El pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz; sobre los que vivían en tierra de sombras, una luz resplandeció.
Engrandeciste a tu pueblo e hiciste grande su alegría. Se gozan en tu presencia como gozan al cosechar, como se alegran al repartirse el botín. Porque tú quebrantaste su pesado yugo, la barra que oprimía sus hombros y el cetro de su tirano, como en el día de Madián.

Palabra de Dios

SALMO 26

R./ 
EL SEÑOR ES MI LUZ Y MI SALVACIÓN.

El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién voy a tenerle miedo?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién podrá hacerme temblar? R/.

Lo único que pido, lo único que busco,
es vivir en la casa del Señor toda mi vida,
para disfrutar las bondades del Señor
y estar continuamente en su presencia. R/.

La bondad del Señor
espero ver en esta misma vida.
Ármate de valor y fortaleza
y en el Señor confía. R./

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 1, 10-13. 17

Hermanos: Los exhorto, en nombre de nuestro Señor Jesucristo, a que todos vivan en concordia y no haya divisiones entre ustedes, a que estén perfectamente unidos en un mismo sentir y en un mismo pensar.
Me he enterado, hermanos, por algunos servidores de Cloe, de que hay discordia entre ustedes. Les digo esto, porque cada uno de ustedes ha tomado partido, diciendo: "Yo soy de Pablo, yo de Apolo, yo de Pedro, yo de Cristo". ¿Acaso Cristo está dividido? ¿Es que Pablo fue crucificado por ustedes? ¿O han sido bautizados ustedes en nombre de Pablo?
Por lo demás, no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el Evangelio, y eso, no con sabiduría de palabras, para no hacer ineficaz la cruz de Cristo.
Palabra de Dios

Aleluya, aleluya.

Jesús predicaba la buena nueva del Reino
y curaba a la gente de toda enfermedad.

R/. Aleluya.

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo: 4, 12-23

Al enterarse Jesús de que Juan había sido arrestado, se retiró a Galilea, y dejando el pueblo de Nazaret, se fue a vivir a Cafarnaúm, junto al lago, en territorio de Zabulón y Neftalí, para que así se cumpliera lo que había anunciado el profeta Isaías:
Tierra de Zabulón y Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los paganos. El pueblo que yacía en tinieblas vio una gran luz. Sobre los que vivían en tierra de sombras una luz resplandeció.
Desde entonces comenzó Jesús a predicar, diciendo: "Conviértanse, porque ya está cerca el Reino de los cielos".
Una vez que Jesús caminaba por la ribera del mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado después Pedro, y Andrés, los cuales estaban echando las redes al mar, porque eran pescadores. Jesús les dijo: "Síganme y los haré pescadores de hombres". Ellos inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Pasando más adelante, vio a otros dos hermanos, Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que estaban con su padre en la barca, remendando las redes, y los llamó también. Ellos, dejando enseguida la barca y a su padre, lo siguieron.
Andaba por toda Galilea, enseñando en las sinagogas y proclamando la buena nueva del Reino de Dios y curando a la gente de toda enfermedad y dolencia.
Palabra del Señor.


ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Cristo sale hoy, a llamar a sus discípulos, estemos atentos a la voz de Dios para que sepamos discernir su voluntad en nuestro caminar, digamos:
SEÑOR, ILUMINA NUESTRA VIDA
  • Por la Iglesia, para todos anunciemos sin descanso y con pasión la buena noticia de la Salvación. OREMOS
  • Por todos los pueblos del mundo, para que, en cada uno de ellos, suscite el Señor seguidores y predicadores de su Palabra. OREMOS
  • Por los enfermos, especialmente los de larga duración, para que el Señor les asista a ellos y sus familiares y puedan vivir con paz y alegría esta situación. OREMOS
  • Por los niños y jóvenes para que desde su realidad sean verdaderos catequistas y misioneros para los demás, y el Señor premie su aportación al Reino. OREMOS
  • Por las familias cristianas, para que sean sementeras de nuevas vocaciones e inunden con la alegría del Evangelio a todo su entorno. OREMOS
  • Por todos los que atendimos un día la llamada de Cristo, para que hoy renovemos nuestro compromiso y sigamos echando las redes en favor de la Iglesia. OREMOS
Celebrante: Padre, con corazón ardiente te elevamos nuestra súplica, atiéndela con prontitud para que seamos constantes en la fe, la esperanza y el amor. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.
Amén

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


HAS VENIDO POR MÍ, SEÑOR
Has venido por mí, Señor
Para que, mis dolores, siguiéndote
se sientan aliviados por tu presencia
Para que, mis pecados, llorando ante Ti
sean perdonados por tu mano misericordiosa
¡Has venido, por mí, Señor!
¡Gracias Señor!
Amén.

12 enero 2017

15 de Enero de 2017 - II Domingo Ordinario

II DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
15 DE ENERO DE 2017



MONICIÓN DE ENTRADA

Sean todos bienvenidos a la Eucaristía del Segundo Domingo del Tiempo Ordinario. Iniciamos, pues este primer periodo del Tiempo Ordinario, tras el Adviento y la Navidad. Y llegaremos hasta el 1 de marzo, fecha que celebraremos la conmemoración del Miércoles de Ceniza y así iniciar la Cuaresma. El relato evangélico de hoy nos habla del Bautismo del Señor y de la presencia del Padre, del Hijo y del Espíritu junto con las aguas del Jordán. Iniciemos, pues, con amor y alegría nuestra Asamblea Dominical.

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: En la primera lectura, del capítulo 49 del Libro de Isaías, escucharemos la profecía del Siervo de Yahvé. Y ella se cumplirá en Cristo, humilde y pacífico, que asume la misión redentora de ser “Luz de las naciones”.

SEGUNDA LECTURA: Iniciamos, como segunda lectura, la Carta primera de San Pablo a los Corintios, que leeremos durante varios domingos más. En ella, el Apóstol saluda, con gran sentido profético a todos los bautizados, a los de su tiempo y a los del futuro, a los de todos los tiempos, porque todos hemos sido salvados por Cristo, sin importar el lugar y la época.

EVANGELIO: El Evangelio de Juan, sobre el bautismo de Jesús, nos muestra como San Juan, el Bautista, da la gran buena noticia de la llegada del Hijo de Dios. Refleja este texto el testimonio fundamental del Precursor, surgido de la comunicación del Espíritu Santo: Nos anuncia, pues, la llegada ungido por el Espíritu, del Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Y este texto de San Juan, de hoy, enlaza con el de San Mateo que leímos el domingo pasado, en la Fiesta del Bautismo del Señor. Es el principio de la vida pública del Señor, el inicio del camino de la salvación del género humano.

LECTURAS

Del libro del profeta Isaías: 49, 3. 5-6

El Señor me dijo: "Tú eres mi siervo, Israel; en ti manifestaré mi gloria". Ahora habla el Señor, el que me formó desde el seno materno, para que fuera su servidor, para hacer que Jacob volviera a él y congregar a Israel en torno suyo —tanto así me honró el Señor y mi Dios fue mi fuerza—. Ahora, pues, dice el Señor: "Es poco que seas mi siervo sólo para restablecer a las tribus de Jacob y reunir a los sobrevivientes de Israel; te voy a convertir en luz de las naciones, para que mi salvación llegue hasta los últimos rincones de la tierra".
Palabra de Dios

SALMO 39

R./  AQUÍ ESTOY, SEÑOR, PARA HACER TU VOLUNTAD.
Esperé en el Señor con gran confianza;
él se inclinó hacia mí y escuchó mis plegarias.
Él me puso en la boca un canto nuevo,
un himno a nuestro Dios. R/.

Sacrificios y ofrendas no quisiste,
abriste, en cambio, mis oídos a tu voz.
No exigiste holocaustos por la culpa, así que dije:
"Aquí estoy". R/.

En tus libros se me ordena hacer tu voluntad;
esto es, Señor, lo que deseo:
tu ley en medio de mi corazón. R./

He anunciado tu justicia en la gran asamblea;
no he cerrado mis labios,
tú lo sabes, Señor. R./


 De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 1, 1-3

Yo, Pablo, apóstol de Jesucristo por voluntad de Dios, y Sóstenes, mi colaborador, saludamos a la comunidad cristiana que está en Corinto. A todos ustedes, a quienes Dios santificó en Cristo Jesús y que son su pueblo santo, así como a todos aquellos que en cualquier lugar invocan el nombre de Cristo Jesús, Señor nuestro y Señor de ellos, les deseo la gracia y la paz de parte de Dios, nuestro Padre, y de Cristo Jesús, el Señor.
Palabra de Dios

Aleluya, aleluya.

Aquel que es la Palabra se hizo hombre y habitó entre nosotros.
A todos los que lo recibieron les concedió poder llegar a ser hijos de Dios.

R/. Aleluya.

† Del santo Evangelio según san Juan: 1, 29-34

En aquel tiempo, vio Juan el Bautista a Jesús, que venía hacia él, y exclamó: "Éste es el Cordero de Dios, el que quita el pecado del mundo. Éste es aquel de quien yo he dicho: 'El que viene después de mí, tiene precedencia sobre mí, porque ya existía antes que yo'. Yo no lo conocía, pero he venido a bautizar con agua, para que él sea dado a conocer a Israel".
Entonces Juan dio este testimonio: "Vi al Espíritu descender del cielo en forma de paloma y posarse sobre él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: 'Aquel sobre quien veas que baja y se posa el Espíritu Santo, ése es el que ha de bautizar con el Espíritu Santo'. Pues bien, yo lo vi y doy testimonio de que éste es el Hijo de Dios".
Palabra del Señor.


ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: En este domingo vemos como el Bautista da testimonio de Jesús como Hijo de Dios, siguiendo su ejemplo pedimos al Padre, que seamos verdaderos testigos de su Hijo, diciendo:
HAZNOS, SEÑOR, VERDADEROS TESTIGOS TUYOS.
  • Por la Iglesia, para que nunca se canse de su cometido de dar testimonio de la Salvación que nos viene por Jesucristo. OREMOS
  • Por todos los pueblos del mundo, para que les llegue a todos la Buena Noticia del Evangelio. OREMOS
  • Por todos los que andan desorientados, para que encuentren en su camino verdaderos testigos de Cristo que les lleven la buena noticia. OREMOS
  • Por los catequistas, los misioneros, y todos aquellos que dedican su vida a la propagación del Evangelio, para que el Padre haga fructífera su labor. OREMOS
  • Por los emigrantes y exiliados, para encuentren en los países de acogida el verdadero rostro de Cristo que acoge a todos. OREMOS
  • Por todos nosotros, para que el frecuente acercamiento a la Eucaristía nos haga asemejarnos cada vez más a Cristo. OREMOS
Celebrante: Padre, atiende estas necesidades que tu pueblo te presenta para que lleguemos a ser verdaderos testigos de tu Hijo. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.
Amén

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN



HAS VENIDO POR MÍ, SEÑOR
Para que, mis dolores, siguiéndote
se sientan aliviados por tu presencia
Para que, mis pecados, llorando ante Ti
sean perdonados por tu mano misericordiosa
¡Has venido, por mí, Señor!
¡Gracias Señor!

Amén.

07 enero 2017

8 de enero de 2017 - La Epifanía del Señor

La Epifanía del Señor
8 de enero de 2017



MONICIÓN DE ENTRADA

Les damos nuestra bienvenida a la Eucaristía con alegría y esperanza. Hemos recorrido, juntos, ya muchos días de celebraciones navideñas que nos han llenado el corazón de amor, pero también de alegría y esperanza. Hoy es la Epifanía, la presentación y ofrecimiento del Niño Dios a los pueblos gentiles, a aquellos que buscan salvarse. Los Magos de Oriente representan a todos esos pueblos que, lejos de la nación judía, iban a recibir la Redención de Dios por medio de Jesucristo. Los tres Reyes Magos también traen en muchos lugares católicos, una fiesta popular y entrañable que nos transporta a todos a nuestra condición de niños. Y ojalá seamos capaces de entender esta manifestación de Dios con ojos de niño, con mirada infantil. Iniciemos, pues, nuestra celebración con gran jubilo que comunica nuestro canto de entrada.

MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS

PRIMERA LECTURA: El signo que muestran las lecturas de hoy es el de la luz. El profeta Isaías no deja de gritar, anunciando un amanecer luminoso, a ese pueblo que, como nosotros, siente la oscuridad de la condición humana; y les hace ver que la claridad se extiende a todo el universo.

SEGUNDA LECTURA: Todos los hombres serán adoradores de un mismo Dios, nos dice la segunda lectura. San Pablo en su Carta a los Efesios habla de la revelación del Espíritu Y es ya hora de que, unidos, nos sentemos a la misma mesa y compartamos el mismo pan. Pues, sólo así, la comunidad cristiana iniciará una vida nueva a través de los sacramentos; siendo en todo momento testimonio de la Epifanía de Cristo.

EVANGELIO: La manifestación de Dios a los hombres sabios y lejanos es lo que nos cuenta Mateo en el Evangelio. Y el asombro de quienes no quisieron ver al Señor en Belén se hace manifiesto cuando los Magos preguntan por Él. Ojalá, nosotros veamos también la estrella, nuestra estrella, la que nos conduce directamente a cumplir nuestra misión como cristianos.

LECTURAS

Lectura del libro del profeta Isaías: 60, 1-6

Levántate y resplandece, Jerusalén, porque ha llegado tu luz y la gloria del Señor alborea sobre ti. Mira: las tinieblas cubren la tierra y espesa niebla envuelve a los pueblos; pero sobre ti resplandece el Señor y en ti se manifiesta su gloria. Caminarán los pueblos a tu luz y los reyes al resplandor de tu aurora.
Levanta los ojos y mira alrededor: todos se reúnen y vienen a ti; tus hijos llegan de lejos, a tus hijas las traen en brazos. Entonces verás esto radiante de alegría; tu corazón se alegrará y se ensanchará cuando se vuelquen sobre ti los tesoros del mar y te traigan las riquezas de los pueblos. Te inundará una multitud de camellos y dromedarios, procedentes de Madián y de Efá. Vendrán todos los de Sabá trayendo incienso y oro y proclamando las alabanzas del Señor.
Palabra de Dios

SALMO 71

R./  QUE TE ADOREN, SEÑOR, TODOS LOS PUEBLOS

Comunica, Señor, al rey tu juicio,
y tu justicia al que es hijo de reyes;
así tu siervo saldrá en defensa de tus pobres
y regirá a tu pueblo justamente. R/.

Florecerá en sus días la justicia
y reinará la paz, era tras era.
De mar a mar se extenderá su reino
y de un extremo al otro de la tierra. R/.

Los reyes de Occidente y de las islas
le ofrecerán sus dones.
Ante Él se postrarán todos los reyes
y todas las naciones. R./

Al débil librará del poderoso
y ayudará al que se encuentra sin amparo;
se apiadará del desvalido
y pobre y salvará la vida al desdichado. R./

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los efesios: 3, 2-3. 5-6

Hermanos: Han oído hablar de la distribución de la gracia de Dios, que se me ha confiado en favor de ustedes. Por revelación se me dio a conocer este misterio, que no había sido manifestado a los hombres en otros tiempos, pero que ha sido revelado ahora por el Espíritu a sus santos apóstoles y profetas: es decir, que por el Evangelio, también los paganos son coherederos de la misma herencia, miembros del mismo cuerpo y partícipes de la misma promesa en Jesucristo.
Palabra de Dios

Aleluya, aleluya.

Hemos visto su estrella en el Oriente
y hemos venido a adorar al Señor.

R/. Aleluya.

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo: 2, 1-12

Jesús nació en Belén de Judá, en tiempos del rey Herodes. Unos magos de Oriente llegaron entonces a Jerusalén y preguntaron: "¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque vimos surgir su estrella y hemos venido a adorarlo".
Al enterarse de esto, el rey Herodes se sobresaltó y toda Jerusalén con él. Convocó entonces a los sumos sacerdotes y a los escribas del pueblo y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías. Ellos le contestaron: "En Belén de Judá, porque así lo ha escrito el profeta: Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres en manera alguna la menor entre las ciudades ilustres de Judá, pues de ti saldrá un jefe, que será el pastor de mi pueblo, Israel".
Entonces Herodes llamó en secreto a los magos, para que le precisaran el tiempo en que se les había aparecido la estrella y los mandó a Belén, diciéndoles: "Vayan a averiguar cuidadosamente qué hay de ese niño y, cuando lo encuentren, avísenme para que yo también vaya a adorarlo". Después de oír al rey, los magos se pusieron en camino, y de pronto la estrella que habían visto surgir, comenzó a guiarlos, hasta que se detuvo encima de donde estaba el niño. Al ver de nuevo la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa y vieron al niño con María, su madre, y postrándose, lo adoraron.
Después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra. Advertidos durante el sueño de que no volvieran a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.
Palabra del Señor.


ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: Hoy celebramos la manifestación de Dios a todos los pueblos y le pedimos al Padre que nos haga acoger a Cristo y a todos los hombres:
DANOS, SEÑOR, UN CORAZÓN ACOGEDOR
  • Para que la luz de Cristo ilumine a todas las naciones, y para que la Iglesia las acoja con la diversidad de sus culturas. OREMOS
  • Para que en nuestros días florezca la justicia, y la paz se establezca en todo el mundo. OREMOS
  • Por los enfermos, los oprimidos, los que sufren para que la llegada de Cristo a sus vidas suponga una recuperación de sus vicisitudes y se vean rescatados por el poder de Dios. OREMOS
  • Por todos los que han perdido la fe para que, en este día de la manifestación de Dios a todos los pueblos, recapaciten en su corazón y vuelvan a la acogida de la Madre Iglesia. OREMOS
  • Para que nosotros, como pueblo de Dios, oigamos a los pobres cuando lloran, tengamos compasión de los débiles y abramos nuestro corazón y nuestras manos a los necesitados y desposeídos. OREMOS
  • Para que los que persiguen al Señor en los que intentan seguirle como discípulos vean su luz y lleguen a convertirse. OREMOS
  • Para que todos los que buscan una estrella que les guíe en su vida descubran la bondad y la presencia cercana del Señor en personas llenas de fe y amor, que reflejen la luz de Cristo. OREMOS
Celebrante: Padre, hoy que tu Hijo es reconocido como Salvador del mundo por los Magos de Oriente, concédenos por su intercesión todas aquellas necesidades que confiados te presentamos.
Amén

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN


VENIMOS EN BUSCA DE UNA ESTRELLA
Porque, como exploradores de Dios,
no queremos perderlo en el horizonte de nuestra vida
porque, como hombres y mujeres de fe,
queremos llegar hasta el Señor, y ante El postrarnos,
y ofrecerle el incienso de nuestra admiración,
el oro de la riqueza de nuestra fe
junto a la mirra de nuestros pecados y fragilidad
VENIMOS EN BUSCA DE UNA ESTRELLA
Que nos haga creer, que Dios no se desentiende del mundo
palpar, que Dios espera al final de su destello
vibrar, al impresionarnos por todo un Dios humanado
VENIMOS EN BUSCA DE UNA ESTRELLA
Ayúdanos, Señor, a no perder de vista el cielo
aquella gran casa donde, con luz divina,
viven y se nos muestran infinidad de estrellas.
Amén.